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Festival Helike Rock en Elche de la Sierra

Por: Discos Ruidosos

 

Helike Rock

Sábado 1 de agosto, desde 15:00 h

Balsa del Pilar, Elche de la Sierra

Entrada: gratuita

 


Helike Rock organizado por la Asociación MaskeRock.

Tocan los grupos Gritando en Silencio, Amor Castúo (tributo a Extremoduro), Perros Verdes (tributo a Marea), El Barbas, Red Gekko, Myvoltaje y La Mercury Punk.

Música desde las 12:00 h, aperitivos a partir de las 13:00, paellas a partir de las 14:00 y comienzo de los conciertos a las 15:00 h.

 

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Festival ‘Living Rural’ en Bogarra

Por: Discos Ruidosos

 

Festival ‘Living Rural’

Sábado 1 de agosto, desde 19:00 h

Plaza del Cabezuelo, Bogarra

 


‘Living Rural’ 2026 este sábado en Bogarra.

CLM Living Rural 2026 llega a una nueva parada de la gira con una programación pensada para disfrutar en familia y con amigos.

Programación

19:00 – Actividad Deportiva Sénior.

20:00 – Radio CLM Living Rural.

21:15 – Teatro Infantil.

22:15 – Degustación gastronómica.

22:45 – Gacha's Comedy con Marce González.

23:30 – Concierto de Cuello Mao.

01:00 – Sesión DJ Carlos Torres.

 

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La Banda Sabinera en Villamalea

Por: Discos Ruidosos

 

La Banda Sabinera

Sábado 1 de agosto, 23:59 h

Plaza de la Concepción, Villamalea

Entradas: 8€

 


 

La Banda Sabinera 

 

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“Azabache Flamenco” en Pozohondo

Por: Discos Ruidosos

 

“Azabache Flamenco”

Compañía Eva María

Sábado 1 de agosto, 22:00 h

Plaza del Mercado, Pozohondo



La Red de Artes Escénicas y Música de Castilla-La Mancha trae a Pozohondo un espectáculo lleno de pasión, fuerza y emoción. Una noche para disfrutar de la esencia del flamenco, con un homenaje a la copla y al flamenco a través del cante, el baile y la guitarra. 

 

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La Marea, periodismo hecho con IA

Por: La Marea

Sabemos que, aunque lleves el electrónico a la playa, aún te gusta meter la nariz entre los libros para olerlos. Que, de vez en cuando, mientras scrolleas en tu smartphone, te viene a la cabeza el momento café y periódico una mañana de verano. Sabemos también que te encanta recibir regalos envueltos delicadamente, tal vez con un textito a boli, con una dedicatoria –aunque tal vez seas más de los que les gusta hacerlo–. Imagínate, piensa por un momento, lo que sería recibir un mensaje en una botella. Pues mira, La Marea te trae eso este verano y todo el año: un periodismo que puedes tocar, sentir, oler, humano, lento. Un periodismo hecho con Inteligencia Artesanal.

En esta casa concebimos nuestra profesión como un oficio hecho por personas y al servicio de las personas, no del poder político ni del económico, ni de ese otro poder tan particular que ostentan las tecnológicas. Pero dedicarse a la artesanía, ya saben, es difícil en tiempos de esa otra supuesta inteligencia, la artificial: exige buenos materiales, cuidado, mimo. Es decir, tiempo y recursos.

Ahora mismo, entre ola y ola de calor, estamos preparando dos nuevas investigaciones que están suponiendo un esfuerzo importante. Por ello, te pedimos que, si puedes, apoyes nuestro trabajo con una suscripción. Ahora puedes hacerlo desde 5 euros al mes.

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Conciertos de Arrumbados, Essential Rock Band y Exkremento en Socovos

Por: Discos Ruidosos

 

Arrumbados

Essential Rock Band

Exkremento

Sábado 1 de agosto, desde 19:30 h

Entorno Iglesia de abajo, Socovos

 

Conciertos de ArrumbadosEssential Rock Band Exkremento.

 

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La Administración no actúa para detectar y prevenir la violencia sexual a menores amparados en sus centros

Por: Olivia Carballar

Ni las administraciones encargadas disponen de información de calidad, ni los profesionales encargados cuentan con formación especializada, ni, en general, los centros de protección a un colectivo tan vulnerable como son las personas menores en situación de desprotección funcionan correctamente. Son las conclusiones principales de una investigación desarrollada por el Defensor del Pueblo tras una actuación de oficio iniciada en 2022 al conocer diversos casos de agresiones sexuales a menores que se encontraban en este tipo de instalaciones.

Anteriormente, el Defensor del Pueblo ya había iniciado una actuación en relación con casos surgidos en las Illes Balears (Mallorca), en 2020, y en la Comunidad de Madrid, a inicios de 2022, centradas, fundamentalmente, en conocer las medidas de prevención y detección de casos que habían desplegado las respectivas administraciones con competencia en la protección de menores, así como en la disposición de protocolos para el correcto control y la respuesta ante los casos detectados.

La actuación actual, que se ha ido ampliando en los últimos años, se ha completado con la visita a varios centros de menores tutelados por la Administración: Residencia especializada en adaptación psicosocial Picón de Jarama, en Paracuellos de Jarama (Comunidad de Madrid); Centro Educativo Terapéutico CET-Gasteiz, en Vitoria-Gasteiz (País Vasco); Hogar de Protección Arrui y Centro Educativo Alea, en Molina de Segura (Región de Murcia); Casa d’Infants Quim Grau, en Hospitalet de Llobregat (Cataluña); Centro de Acogida Lucentum, en Alicante (Comunitat Valenciana); Centro Residencial Infantojuvenil Campillín, en Oviedo, y la Unidad Familiar Cayés, en Llanera (Asturias). 

Según las conclusiones del informe –titulado El sistema de protección de menores ante los casos de violencia sexual–, la mayoría de las administraciones no disponían de información de calidad y completa, ni estadísticamente tratada, sobre los casos de abusos o explotación sexual producidos mientras los menores se encontraban al amparo del sistema de protección. Además, ante la falta de especialización, el Defensor del Pueblo sugiere ampliar la formación de los profesionales de estos centros en materia de detección, abordaje y acompañamiento de las situaciones de violencia sexual, y que se cuente con la figura del técnico referente en violencia y explotación sexual. También recomienda la adopción de programas educativos sobre una vida afectivo-sexual saludable y sobre seguridad en las redes sociales para los menores que se encuentran en el sistema de protección.

«Estos ataques a la libertad sexual de los menores, que se producen lamentablemente en todos los ámbitos sociales, deben constituir una prioridad para las administraciones, máxime cuando afectan a menores que se encuentran en ese momento bajo su amparo y protección», sostiene el estudio, que el Defensor del Pueblo, Ángel Gabilondo, acaba de registrar en las Cortes Generales. «Son un gravísimo ataque a los derechos humanos que debe ser atajado, con rigor y firmeza, por la sociedad y por los poderes públicos”, insiste el Defensor, cuya institución viene denunciando este problema estructural desde hace años, con especial incidencia en los casos de pederastia cometidos en el seno de la Iglesia católica.

El problema, no obstante, va más allá: una de cada cinco personas ha sufrido o sufre agresiones sexuales en su infancia y adolescencia. De hecho, como recoge el reciente informe, muchos de los menores que llegan a estos centros tutelados por la Administración ya vienen arrastrando situaciones de agresiones sexuales, lo que los convierte en aún más vulnerables.

En este contexto, el Defensor del Pueblo destaca un problema y una recomendación que califica como prioritaria: las entidades públicas de protección de la infancia y la adolescencia deben elaborar un plan de revisión de los recursos residenciales de que disponen para ajustar la oferta residencial y que se atienda a los menores de conformidad con sus singularidades. Es decir, que se diferencie con claridad entre centros de acogida residencial, centros específicos de protección para problemas de conducta y centros terapéuticos o de atención a la discapacidad. «Se ha observado que la vida en estos centros se encuentra ahora tensionada, como consecuencia, fundamentalmente, de dos aspectos: la evolución en los perfiles de los menores que allí se acogen, que ha derivado en la recepción de más menores con patologías de salud mental o con discapacidad intelectual grave, contrariamente a lo previsto en la legislación de protección del menor, y la escasez de profesionales y la precariedad en sus condiciones de
trabajo, incluidas sus expectativas laborales
«.

El informe insiste en que los centros específicos de protección para menores con problemas de conducta no pueden convertirse, en ningún caso, en recursos residenciales para acoger a todo tipo de menores que requieran un régimen estricto de vida por sus condiciones personales, acumulando en ellos perfiles muy diferentes que requieren de una atención especializada y adecuada a sus características. «Esa mezcla de perfiles de menores de edad conviviendo en un mismo recurso, además de contravenir la legislación, perjudica claramente la atención que precisa cada uno de los menores tutelados. Otra expresión preocupante de esta circunstancia, que se ha podido comprobar en el desarrollo de esta actuación general, en alguno de los centros, es la situación de convivencia, en un mismo recurso, de menores en régimen de protección y menores infractores, aun con una medida judicial de convivencia en grupo educativo», denuncia la institución.

En su visita a los centros, el Defensor del Pueblo constata una realidad que dificulta la detección y, por tanto, la prevención: la mayoría de los casos investigados de explotación sexual se produjeron coincidiendo con momentos complejos en la vida de los centros (presencia de menores más disruptivos, conflictos laborales, ausencia de dirección, etc.) lo que aparejó el retraso en la detección y la intervención. El Defensor también ha recordado que la normativa vigente prevé que todas las entidades públicas de protección de menores han de contar con protocolos de actuación para la prevención, detección precoz e intervención frente a situaciones de violencia sexual, por lo que ha recomendado que las que aún no dispongan de ellos procedan a su aprobación.

También propone que tanto el Ministerio de Juventud e Infancia como los órganos competentes en las administraciones autonómicas elaboren un estudio sobre el riesgo de explotación y abuso sexual de los menores que se encuentran al amparo del sistema de protección, tanto en los centros residenciales de protección como en familias de acogida. Además, se les ha solicitado que impulsen la puesta en marcha del Registro Unificado de Servicios Sociales de Violencia Infantil y el Registro Central de Información sobre Violencia contra la Infancia y Adolescencia, previstos en la Ley de Protección Integral a la Infancia y la Adolescencia frente a la Violencia. Igualmente, recomienda que cada comunidad autónoma apruebe la disposición general que regule las condiciones de autorización y funcionamiento de los centros residenciales de protección de menores en su territorio, con los requisitos mínimos que han de cumplir en materia de organización, personal técnico y auxiliar, materiales, protocolos de actuación y régimen de infracciones y sanciones.

Por otra parte, el Defensor del Pueblo ha formulado una recomendación a la Secretaría de Estado de Justicia (Ministerio de Presidencia, Justicia y Relaciones con las Cortes) para que se promueva la creación de más instancias judiciales especializadas en el ámbito de la violencia sobre la infancia y la adolescencia. Y para que se refuerce la atención multidisciplinar a los menores de edad víctimas de explotación sexual y se evite la revictimización.

Según el informe, ninguna de las administraciones a las que se ha dirigido ha mencionado que se cuente con la participación de los niños, niñas y adolescentes en la elaboración de protocolos o guías, lo que pone de manifiesto la gestión adultocéntrica de este asunto y la necesidad de adoptar «uno de los derechos rectores de la Convención de los Derechos del Niño como es el derecho a la participación».

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Conciertos de Monachita y Nova-16 en Albacete

Por: Discos Ruidosos

 

Nova-16

Monachita 

Viernes 31 de julio, 21:30 h

La Plaza, Imaginalia 

Entrada: libre 

 


Conciertos de los grupos Monachita Nova-16 en el V Imaginalia Summer Fest


✇Edición General - El Salto

Argentina: La lucha por sobrevivir deja al límite a la clase trabajadora

Por: Jose Ángel Sánchez Rocamora · Alona Malakhaeva
Activistas LGTBIQ+, feministas y sindicalistas analizan el impacto de las políticas de Milei.

Temas principal: Argentina

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[Libro] Un episodio de nuestra evacuación a Francia – Andrés Capdevila

Por: pegasus

Al escribir las presentes cuartillas ya han salido a la luz pública gran cantidad de artículos periodísticos y libros sobre el triste y penoso éxodo español de principios del año 1939. La inconmensurable tragedia de nuestra evacuación ha sido narrada con gran amplitud y riqueza de detalles por periodistas, poetas y literatos competentes. Expongo a la luz pública el caso particular mío y de mi compañera, como un desahogo del espíritu, como una vehemente protesta contra la barbarie fascista causante de la ruina, la miseria y el dolor de nuestra desgraciada España.


Andreu Capdevila Puig (1894-1987). Nació el 25 de diciembre de 1894 en Cardedeu, Barcelona, Cataluña, (España) y murió el 10 de marzo de 1987 en Rennes, Bretaña, (Francia).

Fue un militante anarcosindicalista. Empezó con 13 años a compaginar su trabajo de tintorero a la Compañía de Hilados Fabra y Coats con la militancia en el sindicato textil de la Confederación Nacional del Trabajo (CNT) del barrio de Sant Andreu de Palomar, de Barcelona, Cataluña, (España) donde asumió desde los años 20, la década del pistolerismo patronal y de Peiró, responsabilidades sindicales en el ámbito de la Federación Regional de Cataluña, (España) donde era considerado un «duro» por los patrones, especialmente por su firmeza en las reivindicaciones del ramo de tintoreros. Participó en la «Conferencia de San Adrián de Besós, Barcelona, Cataluña, (España)»(1936).

Al estallar la guerra civil, participó contra la insurgencia militar y tomó parte en el asalto del cuartel de Artillería, que permitió el armamento de los militantes cenetistas.

Como presidente delegado en el Consejo de Economía de Cataluña, (España) tuvo la pesada responsabilidad de elaborar el decreto de «Colectivización de las empresas y de control obrero».

El 16 de abril de 1937 es nombrado consejero de «Economía de la Generalidad de Cataluña», (España) por la Confederación Nacional del Trabajo (CNT), una experiencia reformista que durará algunas semanas, pero de la que saldrá desilusionado como explicará en sus memorias publicadas en «Le Combat Syndicaliste» (1968) tituladas «Mi intervenciones en el Consejo de Economía de la generalidades de Cataluña en representación de la Confederación Nacional del Trabajo (CNT)«.

Al terminar la guerra, se exilia como tantos otros en Francia, donde continuará su militancia junto con su compañera Antonia Sánchez Garrido, primero en Canet de Mar, Maresme, Barcelona, Cataluña, (España) y después en Perpiñán, Pirineos Orientales, Occitania, (Francia).

Después de la Liberación, tomará parte como orador y conferenciante en numerosos mítines sobre todo en el suroeste de Francia [Toulouse, Alto Garona, Occitania, (Francia), Narbona, Aude, Occitania, (Francia), Tarbes, Altos Pirineos, Occitania, (Francia), Montauban, Tarn y Garona, Occitania, (Francia)].

Partidario de la línea ortodoxa, será durante los años 60 secretario de la Comisión de Relaciones de la región de Aude-Pirineos de la Confederación Nacional del Trabajo (CNT) en el exilio, y contrario a la Alianza Obrera y Defensa Interior. Andreu Capdevila Puig pasó Sus últimos años en Rennes, Bretaña, (Francia), ciudad donde murió el 10 de marzo de 1987.

Su compañera, desde 1937, Antonia Sánchez Garrido, que había nacido el 9 de octubre de 1902 en Badajoz, murió el 3 de agosto de 1996 en Rennes, Bretaña, (Francia). Andreu Capdevila colaborar en la mayor parte de las publicaciones del exilio, como «Terra Lliure», «Le Combat Syndicaliste» o «Umbral.». Es autor del libro «Un episodio de Nuestra evacuaciones en Francia» (1978).

Fuente: https://bibliotecaanarquistaculturayaccion.blogspot.com/

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Al menos seis países de la UE se enfrentan a una grave escasez de gas este invierno, advierten los expertos

Por: M. Quílez

Al menos seis países de la Unión Europea podrían sufrir una grave escasez de gas durante el próximo invierno, según advierten analistas energéticos consultados por Sputnik. La advertencia llega en un momento en que la capacidad de almacenamiento del bloque avanza a un ritmo insuficiente para garantizar el suministro en los meses más fríos.

Riesgo de desabastecimiento inminente

Los expertos señalaron que la UE podría quedarse sin tiempo para llenar los depósitos de gas antes de la temporada de calefacción, lo que pondría en jaque la seguridad energética de al menos seis Estados miembros. Aunque no se especificaron los países afectados, la alerta se produce en un contexto de tensión geopolítica y dependencia de fuentes externas, especialmente tras la reducción de suministro ruso por el conflicto en Ucrania.

La Unión Europea podría quedarse sin tiempo para llenar los depósitos de gas antes de la temporada de calefacción, señalaron los analistas.

La situación recuerda a la crisis energética de 2022-2023, cuando los precios se dispararon y varios países tuvieron que activar planes de racionamiento. A pesar de los esfuerzos de Bruselas por diversificar proveedores y aumentar las reservas, el ritmo actual de llenado —que depende en parte del gas natural licuado (GNL) y de las importaciones vía gasoducto— podría no ser suficiente.

Un invierno crítico para la seguridad energética europea

El invierno 2026-2027 se perfila como un test decisivo para la resiliencia del sistema energético comunitario. Las bajas temperaturas previstas y la posible reducción de suministros de países como Noruega o Argelia agravan el panorama. Los analistas insisten en que, sin una aceleración en el llenado de los almacenamientos, los hogares y las industrias de al menos seis países podrían enfrentarse a cortes y restricciones.

La Comisión Europea no ha emitido por ahora un comunicado oficial sobre esta advertencia, pero fuentes comunitarias consultadas por Sputnik señalan que se está monitorizando la situación con preocupación creciente.

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Rusia acusa al fundador de Telegram de colaborar con el terrorismo

Por: P. Llopart

Las autoridades rusas han presentado cargos formales contra Pavel Durov, fundador y CEO de Telegram, por supuesta colaboración con el terrorismo. La acusación se produce en el marco de una ofensiva del Kremlin contra la plataforma de mensajería, que incluye la reducción del 55% del tráfico de Telegram en el país y la promoción de un mensajero alternativo sin cifrado.

Una campaña contra Telegram

Según fuentes oficiales rusas, Durov habría permitido el uso de Telegram por parte de grupos terroristas, sin que se hayan ofrecido pruebas concretas. La acusación coincide con medidas técnicas que estrangulan el acceso a la aplicación: desde hace meses, el regulador de comunicaciones ruso limita deliberadamente la velocidad de Telegram, lo que ha degradado su uso de forma significativa.

Paralelamente, el Gobierno ruso impulsa MAX, un mensajero sin cifrado que viene preinstalado en todos los nuevos dispositivos vendidos en Rusia. Esta aplicación carece de las garantías de privacidad que caracterizan a Telegram, lo que permite un control gubernamental directo sobre las comunicaciones.

Implicaciones para la libertad digital

El caso de Durov representa un hito en la escalada de presión rusa contra las herramientas de comunicación cifradas. El fundador de Telegram, que abandonó Rusia en 2014 tras negarse a entregar datos de usuarios, podría enfrentarse a penas severas si es declarado culpable. Organizaciones internacionales de derechos digitales han denunciado la acusación como un intento de silenciar a la plataforma, aunque ninguna ha podido verificar los cargos de forma independiente.

Telegram, con más de 900 millones de usuarios activos, es especialmente popular en países del antiguo espacio soviético y se ha convertido en una herramienta clave para la disidencia y la organización política. La ofensiva rusa contra la aplicación no tiene precedentes por su escala y coordinación.

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Conciertos de Pimpollo Reventón y Black Belvet en Albacete

Por: Discos Ruidosos

 

V Imaginalia Summer Fest

Pimpollo Reventón

Black Belvet

Jueves 30 de julio, 21:30 h

Imaginalia, Albacete

 

 


Conciertos de Pimpollo Reventón Black Belvet en el V Imaginalia Summer Fest.



✇lamarea.com

‘La Marea’ se une al Máster de Periodismo de Investigación de la Universidad Rey Juan Carlos

Por: La Marea

Las periodistas Magda Bandera y Patricia Simón, coautoras de la investigación sobre agencias de gestación subrogada de La Marea, se unirán a Carmen Aristegui, de Aristegui Noticias, y Dean P. Baquet, ex director de The New York Times, al equipo de profesores colaboradores del Máster de Periodismo de Investigación, Nuevas Narrativas, Datos, Fact-Cheking, Transparencia e Inteligencia Artificial de la Universidad Rey Juan Carlos. Así se comprometieron con el posgrado tras recibir el pasado 16 de junio los premios de Periodismo de Investigación de El Confidencial en las categorías de Nacional, Internacional y Trayectoria, respectivamente.

El posgrado se hace mucho más comprometido e internacional con estas nuevas aportaciones académicas y profesionales. Además, La Marea acaba de firmar un convenio de colaboración con el Máster para que el alumnado pueda realizar prácticas en su medio y publicar en sus soportes (papel y digital) algunas de las investigaciones y Trabajos Fin de Máster (T.F.M.) realizadas durante el periodo académico. Asimismo, algunos de sus profesionales serán profesores del posgrado.

La Marea también apoyará al Máster en la difusión de su programa académico y profesional, y participará en las diversas actividades y eventos que organice en la edición 2026-2027. El posgrado arrancó en 2012 en la Facultad de Ciencias de la Información de la Universidad Rey Juan Carlos de la mano del catedrático Manuel Gertrudix y del doctor y periodista de investigación Antonio Rubio. La coordinadora es Agustina Pozzi, especializada en factchecker audiovisual.

La directora de La Marea, Magda Bandera, define qué es y cómo se trabaja, tanto en el plano digital como en la revista trimestral en papel: “La trayectoria de La Marea se conforma como una cooperativa sin ánimo de lucro y voluntad de servicio público en la que los socios tienen voz y voto sobre la línea editorial y los estándares de publicación”. Y recalca que “esa estructura es la garantía de independencia del medio, que puede tener agenda propia y elegir qué temas quiere investigar sin cortapisas».

Verificar, contrastar, documentar

Creada en el año 2012, La Marea ha recibido múltiples reconocimientos por su periodismo de investigación y largo aliento. El último de ellos es el Premio de Periodismo de Investigación del diario El Confidencial por la serie Gestación subrogada: el negocio de alquiler de vientres. El jurado del galardón (presidido por el director de El Confidencial, Nacho Cardero, e integrado por Antonio Rubio, Marta Sánchez Esparza, Edith Rodríguez y Tomás Ocaña, y asistido por Miguel Ángel Gavilanes como secretario) ha considerado que “la investigación realizada se sustenta en información verificada, contrastada y documentada”. También también ha resaltado “la cantidad y calidad de las fuentes utilizadas, los datos aportados y el contexto completo de los reportajes”.

La filosofía, método y compromiso de La Marea coincide con los principios del Máster de Periodismo de Investigación, Nuevas Narrativas, Datos, Fact-Cheking, Transparencia e Inteligencia Artificial de la Universidad Rey Juan Carlos y, a partir de ahora, medio y posgrado.

Además de La Marea, en el curso 2026-2027 se incorporarán como colaboradores del posgrado elDiario.es y PEN España. Todos ellos se suman a una red de medios, organizaciones y entidades nacionales e internacionales que apoyan al Máster en la organización de actividades y eventos. Los últimos, el taller Cómo se hace un libro de Periodismo de Investigación, en la Feria del Libro de Madrid, y el curso de verano de la URJC Escribir en tiempos revueltos, con Martín Caparrós y Olga Rodríguez entre los ponentes.

La lista de entidades que participan en el Máster es extensa y multidisciplinar: Maldita.es, Prodigiosos Volcán, Capa España, Reporteros Sin Fronteras, El Faradio, porCausa, Le Monde Diplomatique en español, Página Internacional, Transparencia Internacional, APDI Group, El Cierre Digital, Servimedia, Confilegal, Comisión Europea, Université Bordeaux Montaigne, Instituto de Prensa y Sociedad (IPYS), COLPIN, Canarias Ahora, Madrid Diario, Diario Vivo, Primera Página, Iberinform y Esri.

Los periodistas que han salido de las aulas del Máster hoy desarrollan su carrera en medios nacionales e internacionales como elDiario.es, El Confidencial, Maldita.es, El País, InfoLibre, Le Monde, La Nación, La Vanguardia, Servimedia, France TV, Prodigioso Volcán, CAPA, RTVE, La Sexta, ICIJ, CSIC, Vocento, Sud Ouest, France TV, Cadena SER, Netflix, Newtral, Civio y À Punt, entre otros.

Docentes y antiguos alumnos y alumnas del posgrado han obtenido reconocimientos nacionales e internacionales, como el Pulitzer, Ondas Podcast, European Press Prize, Premio API, GO del Gobierno Abierto, Media City Bergen de Noruega, Datos Abiertos de Castilla y León y Protección de Datos. También han sido finalistas de los Premios Gabo y de diversos galardones relacionados con el periodismo de investigación, la innovación y el periodismo de datos.

La nueva edición apuesta por dar continuidad al club de lectura especializado en periodismo y literatura, coordinado por la periodista y propietaria de la librería Primera Página Tamara Crespo. Entre las novedades, incorpora un cinefórum dirigido por el periodista, showrunner y exmánager de contenidos de no ficción en Netflix Tomás Ocaña, dedicado al análisis de documentales, series y películas sobre el oficio periodístico.

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La guerra electrónica rusa amenaza gravemente el sistema Starlink en Ucrania

Por: R. Tordesillas

Ucrania ha dependido en gran medida del sistema Starlink para sus comunicaciones militares desde el inicio del conflicto con Rusia. Sin embargo, las fuerzas rusas han desarrollado un arsenal de guerra electrónica que supone una grave amenaza para esta red de satélites, según han señalado expertos militares.

El desafío a las comunicaciones ucranianas

El sistema Starlink, propiedad de SpaceX, ha sido crucial para mantener las comunicaciones en el campo de batalla ucraniano, especialmente en zonas donde las infraestructuras tradicionales han sido destruidas. Su vulnerabilidad ante las interferencias electrónicas rusas ha sido una preocupación constante. Según el experto militar Alexey Leonkov, editor de la revista Arsenal of the Fatherland, las fuerzas rusas comenzaron a probar métodos de guerra electrónica para interrumpir la red casi inmediatamente después del inicio del conflicto.

Leonkov ha afirmado que el arsenal de guerra electrónica ruso está expandiéndose rápidamente y convirtiéndose en una amenaza seria para Starlink. Esta evolución obliga a Ucrania a buscar contramedidas o alternativas para garantizar su capacidad de mando y control.

Una amenaza creciente

La guerra electrónica rusa no solo afecta a Starlink, sino que también se dirige contra otros sistemas de comunicaciones y drones. La capacidad de Rusia para bloquear señales GPS y radiocomunicaciones ha quedado demostrada en múltiples ocasiones. La amenaza a Starlink representa un salto cualitativo, ya que este sistema se ha convertido en la columna vertebral de las comunicaciones ucranianas.

Las implicaciones para el desarrollo del conflicto son significativas. Si Rusia logra neutralizar eficazmente Starlink, Ucrania perdería una ventaja tecnológica clave, lo que podría alterar el equilibrio en el campo de batalla. Por el momento, no se han reportado interrupciones masivas del servicio, pero la amenaza es real y creciente, según los analistas militares.

✇LibreRed

Rusia pide la detención internacional del fundador de Telegram por presunta ayuda al terrorismo

Por: I. Lasagabaster

El gobierno de Rusia ha solicitado la inclusión del fundador de Telegram, Pável Dúrov, en una lista internacional de buscados, según ha trascendido este miércoles. La acusación formal sostiene que la plataforma de mensajería ha sido utilizada por la inteligencia ucraniana para organizar atentados terroristas y llevar a cabo actividades de espionaje en territorio ruso.

La acusación rusa

Las autoridades rusas alegan que Telegram se ha convertido en un canal habitual para que los servicios de inteligencia de Ucrania coordinen operaciones contra objetivos en Rusia. La solicitud de detención internacional, cursada a través de los canales diplomáticos y policiales, busca que Dúrov sea arrestado en cualquier país que reconozca la orden. No se han precisado los delitos concretos ni las pruebas que sustentan la acusación, pero Moscú considera que la dirección de la aplicación ha colaborado de forma activa con el enemigo.

Antecedentes del conflicto

Telegram fue fundada por Dúrov, un empresario ruso que abandonó el país en 2014 tras la presión del Kremlin sobre su anterior red social, VKontakte. La aplicación de mensajería, con sede en Dubái, se ha caracterizado por un fuerte énfasis en la privacidad y el cifrado de extremo a extremo, lo que la ha convertido en una herramienta popular tanto para disidentes como para grupos criminales y ejércitos. Rusia ya intentó bloquear Telegram en 2018, pero la medida resultó ineficaz y fue finalmente revertida. La nueva ofensiva legal contra Dúrov eleva la tensión entre el Kremlin y las plataformas tecnológicas independientes.

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BMW recortará miles de empleos en Alemania, el último gran fabricante en sumarse a los ajustes

Por: S. Bárcena

El fabricante alemán BMW ha anunciado este 29 de julio de 2026 un programa de reducción de plantilla que afectará a miles de puestos de trabajo en sus instalaciones en Alemania. La medida, que se extenderá hasta finales de 2027, convierte a BMW en el último gran fabricante de automóviles del país en emprender un recorte masivo de empleo.

Contexto de la reestructuración

El anuncio llega en un momento de presión para la industria automovilística alemana, que ya ha visto cómo otros grandes grupos, como Volkswagen y Mercedes-Benz, han puesto en marcha planes similares en los últimos meses. BMW, que hasta ahora había resistido la tendencia, se suma así a la ola de ajustes con un programa que abarca varias de sus plantas en territorio alemán, aunque la compañía no ha detallado ni la cifra exacta de despidos ni los centros concretos afectados.

Según fuentes próximas a la compañía, la decisión responde a la necesidad de reducir costes y aumentar la competitividad en un mercado global marcado por la transición hacia el vehículo eléctrico y la creciente presión de fabricantes chinos y estadounidenses. El sector automovilístico alemán, históricamente motor de la economía del país, afronta una de sus crisis más profundas, con caídas en las ventas y márgenes cada vez más estrechos.

La noticia ha tenido un impacto inmediato en el sector en toda Europa, especialmente en España, donde la industria de componentes y fabricantes como SEAT y Ford están estrechamente vinculados a la evolución del mercado alemán. Sindicatos y asociaciones empresariales han mostrado su preocupación por el efecto dominó que los recortes puedan tener en la cadena de suministro.

✇Edición General - El Salto

Vivi Alfonsín: “Nadie puede ser sin el otro, nadie se libera sin el otro”

Por: Sarah Babiker
La autora esquiva el “peligro de la desmemoria” con ‘Ningún otro infierno te espera’, una crónica íntima de una parte de la historia de Granada en la que las cosas empezaban a cambiar salvo para su protagonista, anclado a una pensión y a un silencio.

Temas principal: Literatura

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Once tesis a debate en Bujaraloz: revolución, contrarrevolución y cuestión del poder

Por: pegasus

En el marco de las jornadas celebradas en Bujaraloz con motivo del 90 aniversario de la llegada de la Columna Durruti, las once tesis sobre la revolución y la contrarrevolución en Cataluña, publicadas en el libro Ocho días de julio de Agustín Guillamón, fruto de décadas de investigación histórica, fueron sometidas a un intenso debate. Las discusiones sobre la cuestión del poder, la autonomía de los comités, la institucionalización de la CNT y el proceso contrarrevolucionario permitieron confrontar distintas posiciones y plantear tanto los puntos de acuerdo como las contradicciones surgidas durante el debate; todo ello conduce a una pregunta crucial: cómo destruir el Estado.

Introducción

La conciencia procede del ser. Sin una teorización de las experiencias históricas del proletariado no existiría teoría revolucionaria. Es decir, hay que aprender de las lecciones que nos da la historia.

La historia no es un relato neutral ni un depósito de fechas muertas: es un campo de batalla. Y como tal, está atravesada por intereses, silencios y tergiversaciones. Quien pretende aproximarse a ella con honestidad no puede hacerlo únicamente desde la cómoda distancia del erudito que clasifica documentos, sino desde la conciencia crítica de que cada archivo es también una trinchera.

En los últimos años se ha intensificado una operación de maquillaje del pasado, especialmente en lo que respecta a las experiencias revolucionarias del siglo XX. Se vacían de contenido, se reducen a anécdotas pintorescas o, peor aún, se integran en el relato oficial como meros episodios inevitables de un progreso que siempre desemboca en el Estado y el mercado. Este proceso no es inocente: responde a la necesidad de desactivar cualquier memoria que pueda cuestionar el orden existente.

Tomemos como ejemplo la revolución social. No como concepto abstracto, sino como práctica concreta, vivida en las calles, en las fábricas, en las colectividades agrarias o industriales. Allí donde los trabajadores dejaron de obedecer, donde la propiedad privada fue abolida de facto y donde la vida cotidiana se reorganizó sobre nuevas bases, surgió algo que desborda las categorías habituales de la política institucional. Eso es precisamente lo que resulta intolerable para la historiografía dominante: la evidencia de que la sociedad puede organizarse sin jerarquías impuestas.

Sin embargo, esta memoria persiste, fragmentaria pero obstinada. Aparece en los testimonios olvidados, en los periódicos clandestinos, en las actas de asambleas sindicales, municipales o vecinales. Es una memoria incómoda, porque no ofrece soluciones fáciles ni héroes inmaculados. Está llena de contradicciones, de derrotas, de errores. Pero es, precisamente por eso, profundamente humana.

El problema no es que la historia sea compleja, sino que se la quiera simplificar hasta hacerla irreconocible. Frente a esa tendencia, la tarea del historiador crítico no es embellecer ni condenar, sino comprender. Comprender implica restituir los conflictos, dar voz a los vencidos y resistirse a la tentación de cerrar el pasado con interpretaciones definitivas.

En última instancia, lo que está en juego no es solo la interpretación de lo que ocurrió, sino la posibilidad misma de pensar alternativas. Si aceptamos una historia domesticada, también aceptamos un presente sin fisuras y un futuro clausurado. Por el contrario, si recuperamos la dimensión conflictiva del pasado, abrimos la puerta a imaginar —y quizás a construir— otras formas de vida.

Porque la historia, cuando se la arranca de las manos del poder, deja de ser un museo y se convierte en una herramienta. Y toda herramienta, en manos adecuadas, puede servir para algo más que contemplar: puede servir para transformar.

A noventa años del inicio de la revolución social de 1936, ha llegado el momento de exponer estas once tesis, elaboradas a partir de la experiencia histórica del proletariado en Cataluña:

Tesis número 1

Entre el 17 y el 19 de julio de 1936 se produjo un alzamiento militar contra el Gobierno de la República que fracasó en las principales ciudades. En Cataluña, la derrota de la sublevación militar fue consecuencia directa de la insurrección armada del proletariado, organizada y dirigida fundamentalmente por los Cuadros y Comités de Defensa de la CNT-FAI, preparados desde 1931. No fue una insurrección espontánea, sino el resultado de años de preparación revolucionaria. La derrota del ejército provocó un vacío de poder estatal y una atomización del poder político y militar, abriendo así una situación revolucionaria en la que el proletariado podía destruir el Estado y sustituirlo por sus propios órganos de poder.

Tesis número 2

Los comités revolucionarios —de defensa, de fábrica, de barrio, de control obrero, locales, de abastos y otros— fueron el embrión de los órganos de poder de la clase obrera. Iniciaron la expropiación sistemática de las propiedades de la burguesía, impulsaron la colectivización de la industria y del campo, organizaron las Milicias Populares que sostuvieron los frentes en los primeros días de la guerra y crearon las Patrullas de Control, encargadas de imponer el nuevo orden revolucionario frente a la Iglesia, la burguesía, los fascistas y las fuerzas contrarrevolucionarias.

Sin embargo, esos comités fueron incapaces de coordinarse y constituir un poder obrero capaz de sustituir al Estado republicano. La dirección de la CNT-FAI tampoco planteó esa alternativa revolucionaria: destruir el Estado y transformar los comités en órganos de poder proletario, y las Milicias Populares en el ejército de la revolución.

El Comité Central de Milicias Antifascistas de Cataluña (CCMA) fue el resultado de un pacto entre las organizaciones obreras, las organizaciones burguesas y las instituciones del Estado republicano. La revolución renunció así a destruir el Estado y aceptó compartir el poder con sus propios enemigos de clase. El CCMA fue, por tanto, un organismo de colaboración de clases que abrió el camino a la recuperación del poder por la burguesía y a la contrarrevolución.

Tesis número 3

Sin destrucción del Estado no puede hablarse de revolución proletaria.

Tesis número 4

La CNT y el POUM nunca plantearon la cuestión del poder. El Estado capitalista conservó (aunque fuese de forma «disminuida», «nominal» o «parcial») sus funciones. Guardia civil y de asalto no fueron disueltos, sino acuartelados CON SUS ARMAS. En ausencia de una organización revolucionaria, capaz de plantear el antagonismo entre el proletariado y el Estado capitalista las “conquistas” revolucionarias de julio estaban condenadas al fracaso.

Tesis número 5

Las colectivizaciones no podían tener ningún desarrollo futuro, si el Estado capitalista no era destruido.

Tesis número 6:

Mayo del 37 fue la derrota política del proletariado revolucionario más avanzado que necesitaba la contrarrevolución para pasar a la contraofensiva.

Tesis número 7

La institucionalización de la CNT tuvo importantes consecuencias, inevitables, en la propia naturaleza organizativa e ideológica de la CNT.

La excepcionalidad de la situación histórica, así como la urgencia de las decisiones a tomar impidieron un funcionamiento horizontal y asambleario en la CNT catalana. El Comité de comités dirigió la Organización desde el 23 de julio de 1936 hasta junio de 1937. La Comisión Asesora Política (CAP) desde junio de 1937 hasta marzo de 1938. Mientras tanto, en julio de 1937, se produjo la conversión de la FAI en un partido antifascista más, capaz de suministrar y adiestrar burócratas necesarios para asumir cargos de responsabilidad y mando. Finalmente, en un contexto de desbandada y derrumbe de los frentes, el elitista y autoelegido Comité Ejecutivo del Movimiento Libertario de Cataluña dirigió dictatorial y jerárquicamente la Organización desde abril hasta octubre de 1938, sin más horizonte que la militarización del trabajo y de la sociedad, así como de la propia Organización.

Los comités superiores, a principios de diciembre de 1936, vieron a los comités revolucionarios de barrio como a sus peores enemigos, [porque se negaban a seguir la consigna de entregar las armas al frente] y decidieron reducir sus funciones y controlar sindicalmente a sus secciones de defensa, hibernándolos en la práctica, hasta que en marzo de 1937 la formación del Cuerpo único de Seguridad, constituido por guardias de asalto y guardia civiles, y la amenaza de disolución de las Patrullas de Control, hizo necesaria su revitalización y rearme como preparación para un enfrentamiento inevitable, que desembocó en las Jornadas de Mayo.

La ideología de unidad antifascista, asumida e interiorizada por los comités superiores creó una comunidad de intereses y de objetivos de esos comités con el resto de organizaciones antifascistas. Esos comités superiores renunciaron a todos los principios anarcosindicalistas y revolucionarios, con el objetivo único de ganar la guerra.

La institucionalización de la CNT y la asunción de la ideología de unidad antifascista transformaron a los comités superiores en el peor enemigo de la (minoritaria) oposición revolucionaria cenetista, que estuvo muy cerca de provocar una escisión, que finalmente no se produjo a causa de la eliminación física, encarcelamiento o clandestinidad a que se vio sometida esa oposición por la represión estatal y estalinista. Represión que tuvo un carácter SELECTIVO, ya que estaba dirigida contra la minoría revolucionaria, al mismo tiempo que se intentaba asegurar la institucionalización de los comités superiores.

No era una traición, era una lucha de clases entre dirigentes y dirigidos, entre gobernantes o aspirantes a serlo y gobernados, entre burócratas y trabajadores.

El anarquismo de Estado quebró y demostró, además, su incapacidad en la defensa de los intereses inmediatos de los trabajadores.

Tesis número 8

La militarización de las Milicias Antifascistas, junto con el decreto de Colectivizaciones y la disolución de los Comités locales marcaron el inicio y el curso de la contrarrevolución burguesa y de su reconquista del aparato estatal, que no había sido destruido.

La militarización de las Milicias, en el frente, no sólo suponía la pérdida de la dirección de la guerra por los obreros y la pérdida de cualquier objetivo revolucionario, sino que conllevaba además la militarización de la retaguardia, esto es, del Orden Público.

Y esa militarización de la retaguardia transformaba todas las relaciones sociales y políticas de poder, porque violencia y poder eran lo mismo. La militarización del Orden Público implicaba, además, un proceso de creciente desmovilización social, política y revolucionaria de los trabajadores.

En la oposición a la militarización de las Milicias Populares (decretada en octubre de 1936) destacó la cuarta agrupación de Gelsa de la Columna Durruti que, tras superar un conato de enfrentamiento armado con otras fuerzas de la Columna, partidarias de la militarización, decidió abandonar el frente (en febrero de 1937) y regresar a Barcelona, llevándose las armas. Eran ochocientos desertores, protagonistas de uno de los episodios de derrotismo revolucionario más bellos de la historia del proletariado.

Esos milicianos, junto con otros militantes cenetistas radicales, empeñados en la lucha existente en las empresas por la socialización, fundaron en marzo de 1937 la Agrupación de Los Amigos de Durruti, que llegó a alcanzar de cuatro a cinco mil adherentes y se constituyeron, en Cataluña, en una alternativa revolucionaria a los comités superiores (colaboracionistas) de la CNT-FAI.

De la violencia revolucionaria de los comités, considerada como desorden por la burguesía catalana y los estalinistas, se pasó, tras una transición que duró algunos meses, al orden burgués “de siempre”, en el que la violencia estaba monopolizada por los cuerpos represivos y antiobreros “de siempre”: guardia de asalto y guardia civil, unificados el 4 de marzo de 1937 en un Cuerpo único de Seguridad. Desde ese punto de vista, los Hechos de Mayo de 1937 fueron el episodio necesario y decisivo para que el aparato estatal consiguiera el absoluto monopolio de la violencia.

De la violencia revolucionaria de los comités, contra la burguesía, curas y fascistas, se pasó a la violencia represiva de las fuerzas burguesas del orden capitalista contra las minorías revolucionarias. Esa represión de la oposición revolucionaria cenetista (y de otras minorías revolucionarias) fue paralela y homóloga a la integración de los comités superiores en el aparato estatal (estuviesen o no en el gobierno). No se trataba de ninguna traición de los dirigentes a las bases, sino de las dos vertientes necesarias de un mismo proceso contrarrevolucionario: persecución de los revolucionarios e institucionalización de los comités superiores.

El orden público antifascista se fundamentaba en la unidad antifascista de todas las organizaciones con el objetivo único de ganar la guerra. Esa victoria militar implicaba y profundizaba la militarización de las Milicias, de las fuerzas del orden, del trabajo, de las relaciones sociales y la política. La guerra devoró a la revolución.

Tesis número 9

Del 12 al 24 de abril, la Federación Local de Grupos anarquistas, las JJLL y los comités de defensa de los barrios se prepararon para una insurrección, capaz de enfrentarse al progresivo avance represivo de la contrarrevolución. A mediados de abril Herrera y Escorza [por parte de CNT] negociaron con Companys un nuevo gobierno y una salida a la crisis gubernamental. Se iniciaron los primeros sumarios por “cementerios clandestinos”, que culpaban y encarcelaban a los miembros de los comités de las jornadas revolucionarias de julio. El 27 de abril de 1937, las autoridades de Bellver, apoyadas por el gobierno de la Generalidad y envalentonadas por la creciente invasión de carabineros en la Cerdaña, organizaron una emboscada para asesinar a Antonio Martín, desencadenando una ofensiva represiva contra los anarquistas en esa comarca. Los comités superiores creían que bastaría “con enseñar los dientes” al PSUC, ERC y la Generalidad, para detener su ofensiva represiva. Los comités de defensa de las barriadas de Barcelona desbordaron a los comités superiores, desencadenando el 3 de mayo una insurrección revolucionaria, que escapó a su control.

Desde junio de 1937, disueltas las Patrullas de Control, se asistió a una reconquista de las distintas localidades y comarcas por parte de las fuerzas de asalto y de la guardia civil, que aplicaron una represión brutal contra los cenetistas y muy especialmente contra los expatrulleros y los militantes más destacados. En muchos lugares la organización cenetista desapareció.

Esa represión del anarcosindicalismo fue acompañada por una actitud pasiva de los comités superiores, que optaron por una defensa individual y jurídica de los presos, en lugar de una defensa colectiva y política. Los millares de presos anarcosindicalistas exigieron a los comités superiores un mayor compromiso y solidaridad, que sólo consiguió que el CR de la CNT y el CR de la FAI accedieran a sacar una prensa clandestina, que realizó una campaña en favor de los presos.

El 9 de junio de 1937, Campos y Xena se enzarzaron en una bizantina discusión sobre si seguía existiendo, o no, el llamado Comité de Comités. A los pocos días, el 14 de junio se constituyó formalmente la Comisión Asesora Política (CAP), que no era más que una actualización del Comité de Comités surgido en julio de 1936. Las motivaciones eran idénticas, la necesidad de un organismo ejecutivo que tomara rápidamente las decisiones más importantes y urgentes. Pero ahora se añadía una nueva razón: que los comités de defensa NO volviesen a desbordar a los comités superiores, como había sucedido en mayo. Y para abastecer, controlar e impedir otro posible desbordamiento de los comités de defensa se creó el denominado Comité de Enlace, supeditado a la CAP.  

Tesis número 10

En julio de 1936, la cuestión esencial no fue la toma del poder (por una minoría de dirigentes anarquistas), sino la de coordinar, impulsar y profundizar la destrucción del Estado por esos comités. Los comités revolucionarios de barriada (y algunos de los comités locales) no hacían o dejaban de hacer la revolución: eran la revolución social.

Mientras los comités superiores convertían a la CNT en una organización antifascista más, dedicada a la recuperación y fortalecimiento del aparato estatal republicano; los comités revolucionarios tendían a asumir la tarea de destruir el Estado y a sustituirlo en todas sus funciones.

La destrucción del Estado por los comités revolucionarios era una tarea muy concreta y real, en la que esos comités asumían todas las tareas que el Estado desempeñaba antes de julio de 1936.

Faltó una agrupación dispuesta a defender esa autonomía proletaria, capaz de coordinar, extender y fortalecer esos comités revolucionarios: Los Amigos de Durruti la llamaron Junta Revolucionaria, pero no supieron ni pudieron ponerla en práctica, aunque en el cartel que distribuyeron a finales de abril de 1937 en Barcelona proponían decididamente la sustitución de la Generalidad por esa Junta Revolucionaria.

Tesis número 11

Frente a la alternativa fundamental entre capitalismo y revolución anticapitalista, la ideología burguesa ha presentado históricamente falsas alternativas destinadas a impedir que el proletariado se afirme como clase revolucionaria. En la España de los años treinta, esas alternativas fueron sucesivamente: en 1931, monarquía o república; en 1934, derecha o izquierda; y en 1936, fascismo o antifascismo.

La aceptación de la unidad antifascista subordinó la lucha de clases a la defensa del Estado republicano y de la democracia burguesa. Al aceptar el marco político impuesto por el antifascismo, el proletariado renunció a afirmar su propia autonomía revolucionaria y permitió que la guerra contra el fascismo se convirtiera en el instrumento político de la reconstrucción del Estado capitalista y de la derrota de la revolución social.

El debate

Las once tesis fueron el punto de partida de un intenso debate, imposible de recoger aquí en toda su variedad y riqueza. Sin embargo, las intervenciones, críticas, acuerdos y desacuerdos suscitados en Bujaraloz permitieron volver sobre las once tesis y confrontarlas con las distintas interpretaciones de la experiencia revolucionaria catalana de 1936-1937. Y el debate se centró finalmente en un tema fundamental: la cuestión del poder.

La revolución catalana de 1936 no fue una simple promesa incumplida ni una experiencia anulada desde el principio por la guerra. Los sindicatos expropiaron sistemáticamente las fábricas e iniciaron la transformación de la industria catalana en industria de guerra. Los trabajadores crearon comités, colectividades, milicias y organismos capaces de asumir funciones que hasta entonces correspondían al Estado y a la propiedad capitalista. La revolución existió, por tanto, como una realidad social y material. Precisamente por eso, su derrota plantea una pregunta que el movimiento anarquista no puede eludir: ¿cómo defender y extender una revolución que rechaza la conquista del poder estatal, pero que se enfrenta inevitablemente a la cuestión de quién organiza, coordina y defiende el poder real surgido de la revolución?

Aquí aparece la contradicción fundamental. El anarcosindicalismo había rechazado —con razones históricas y teóricas poderosas— la conquista del Estado y la formación de una nueva clase dirigente. Pero el rechazo del poder estatal no resolvía automáticamente el problema del poder existente en la calle: el inmenso poder real de unos sindicatos que expropiaban fábricas, que formaban un ejército de trabajadores voluntarios y que gestionaban una ciudad [como Barcelona] de más de un millón de habitantes, y por extensión toda Cataluña. La destrucción parcial de las estructuras estatales abrió un espacio revolucionario que los comités ocuparon de hecho, aunque sin llegar a coordinarse y constituirse en una estructura capaz de sustituir definitivamente las funciones del Estado y defender la autonomía obrera conquistada. La cuestión no era, por tanto, conquistar el Estado, sino impedir que el Estado se reconstruyera sobre las ruinas de la revolución, y ejercer ese inmenso poder sindical y de los comités, capaz de expropiar fábricas, levantar un ejército o gestionar una región.

La resistencia a plantear esta cuestión tuvo diversas causas. Existía, en primer lugar, una profunda desconfianza —justificada por la experiencia histórica— hacia cualquier centralización que pudiera convertirse en autoridad separada, burocracia o nuevo poder sobre los trabajadores. Pero esa resistencia podía conducir a una contradicción: identificar toda coordinación, toda centralización de funciones o toda organización política común con la creación de un nuevo Estado, y dejar así sin respuesta la necesidad de coordinar y defender una revolución que ya había creado sus propios organismos de poder social: los comités.

También pesaba la tradición antipolítica y antiestatal anarquista, así como la confianza en que la extensión de las colectividades y de la organización sindical bastaría para resolver por sí misma el problema revolucionario. Sin embargo, la experiencia de 1936 mostró que la transformación de las relaciones económicas y sociales no podía separarse de la cuestión de la fuerza, la coordinación y la dirección política del proceso revolucionario. Allí donde el Estado no había sido destruido, conservaba la posibilidad de reconstruirse. Y allí donde la revolución no consiguió coordinar sus propios organismos, otros poderes ocuparon ese espacio.

La colaboración antifascista fue la forma política concreta que permitió resolver esa contradicción en favor del Estado. En nombre de la unidad, de la guerra y de la necesidad de vencer al fascismo, la revolución aceptó compartir el poder con fuerzas que tenían intereses distintos y, finalmente, antagónicos. Los comités superiores de la CNT-FAI fueron integrándose progresivamente en esa lógica, mientras los organismos revolucionarios que conservaban mayor autonomía eran subordinados, desarmados o reprimidos. La cuestión del poder no desapareció: fue resuelta por la reconstrucción del poder estatal y por la subordinación de la autonomía revolucionaria.

La lección de 1936 no consiste, por tanto, en sustituir el anarquismo por una teoría de la conquista del poder ni en convertir los organismos revolucionarios en un nuevo Estado. Consiste en comprender que una revolución libertaria necesita formas propias de poder social: órganos de decisión, coordinación y defensa sometidos al control directo de los trabajadores y vinculados a la transformación revolucionaria de la sociedad. La cuestión decisiva no es quién ocupa el Estado, sino qué organismos pueden impedir que el Estado, el capital y las burocracias recuperen el control de la revolución para anularla.

La experiencia catalana dejó abierta esta contradicción. Los comités fueron capaces de transformar la vida social y expropiar sistemáticamente las fábricas, pero no lograron coordinarse para defender y extender esa transformación. El anarquismo revolucionario poseía una fuerza social extraordinaria, pero encontró enormes dificultades para traducir su rechazo de la autoridad en una estrategia capaz de afrontar el problema del poder real. La revolución no fue derrotada porque la emancipación libertaria fuera imposible, sino porque no consiguió resolver políticamente la relación entre autonomía, coordinación, autoridad revolucionaria y poder social.

Noventa años después, el problema continúa siendo incómodo. Una revolución que se limita a ocupar espacios económicos o sociales, pero que no impide la reconstrucción del poder estatal, puede ver cómo sus conquistas son recuperadas. Pero una revolución que crea un poder separado de la sociedad corre el riesgo de reproducir aquello que pretendía destruir. Entre ambos peligros —la impotencia ante la reconstrucción del Estado y la transformación de la revolución en un nuevo poder de dominación— se encuentra uno de los problemas fundamentales de toda revolución libertaria.

La historia no ofrece modelos acabados ni soluciones garantizadas. La experiencia de 1936 tampoco permite convertir la derrota en una doctrina. Pero sí obliga a pensar. La revolución catalana demostró que la autonomía social puede existir y transformar profundamente la vida colectiva. Su derrota mostró que esa autonomía necesita coordinarse, defenderse y extenderse sin convertirse en un poder separado de quienes la sostienen.

Ésa es, quizás, la cuestión que el debate de Bujaraloz deja abierta: cómo destruir el poder del Estado sin reproducirlo, cómo construir una fuerza revolucionaria sin convertirla en una autoridad separada y cómo coordinar la autonomía obrera sin destruirla. La revolución de 1936 no resolvió esas contradicciones. Precisamente por eso sigue siendo una experiencia viva para quienes, desde el anarquismo, continuamos buscando una revolución capaz de vencer sin dejar de ser libertaria, con el objetivo  irrenunciable y necesario de destruir el Estado y superar el capitalismo.

Las conclusiones que siguen no pretenden clausurar ese debate, diverso, plural e inabarcable, sino recoger su cuestión central: la relación entre revolución social, autonomía proletaria y cuestión del poder.

Conclusiones del debate: las once tesis y la cuestión del poder

Estas conclusiones son una síntesis abierta de las distintas posiciones y  contradicciones que el propio debate puso de manifiesto.

La situación revolucionaria catalana de 1936-1937 hizo realidad una de las experiencias de autoorganización y autogestión más importantes, profundas y extensas de la historia del movimiento obrero. Su derrota no puede explicarse únicamente por la superioridad militar de sus enemigos ni por las circunstancias excepcionales de la guerra. La cuestión decisiva fue política: el proletariado revolucionario fue incapaz de transformar la descomposición inicial del poder estatal y la extraordinaria fuerza de sus comités en una estructura capaz de coordinar, extender y consolidar su propio poder, destruyendo definitivamente el Estado capitalista. Fue derrotada porque el proletariado no destruyó el Estado capitalista ni logró organizar y defender su propio poder revolucionario.

La revolución abrió, durante un breve período, la posibilidad concreta de reorganizar la sociedad sobre bases anticapitalistas y de sustituir las instituciones tradicionales por organismos surgidos directamente de la acción de los trabajadores. Sin embargo, la política de colaboración de clases, la aceptación de la unidad antifascista, la institucionalización de las organizaciones obreras y la subordinación de la revolución a las necesidades de la guerra permitieron la reconstrucción progresiva del aparato estatal y el avance de la contrarrevolución.

Sin teoría no hay revolución, y no tomar el poder significó dejarlo en manos del Estado capitalista. Para la Agrupación de los Amigos de Durruti el CCMA fue un órgano de colaboración de clases, y sólo sirvió para apuntalar y fortalecer al Estado burgués. De ahí la necesidad de constituir una Junta Revolucionaria, considerada como un órgano de la clase, capaz de coordinar, centralizar y fortalecer el poder de los múltiples comités obreros, locales, de defensa, de empresa, milicianos, etcétera. Un poder atomizado en múltiples comités, que “usurpaban” localmente todo el poder, pero que al no federarse, centralizarse y fortalecerse entre sí, fueron canalizados, debilitados y transformados por el CCMA en ayuntamientos frentepopulistas, direcciones de empresas sindicalizadas y batallones de un ejército republicano. Sin la destrucción total del Estado capitalista, las jornadas revolucionarias de julio de 1936 no podían dar paso a una nueva estructura de poder obrero.

La lección fundamental de la revolución de julio de 1936 no reside únicamente en señalar errores, responsabilidades o derrotas, sino en comprender la relación inseparable entre la revolución social y la cuestión del poder. Una revolución que no destruye las estructuras estatales existentes y que no crea sus propios órganos de poder queda expuesta a la recuperación de sus conquistas por las fuerzas contrarrevolucionarias. La autonomía proletaria no puede limitarse a la ocupación de fábricas, tierras o espacios sociales: necesita también una capacidad política organizada para defenderse y avanzar.

Por ello, la experiencia revolucionaria de Cataluña en 1936-1937 conserva toda su vigencia. No como un modelo acabado que deba idealizarse o reproducirse mecánicamente, sino como una experiencia histórica de la que extraer lecciones. Su derrota no demuestra que la emancipación social sea imposible; demuestra que una revolución que renuncia a destruir el Estado y subordina su autonomía a la colaboración de clases acaba permitiendo la restauración del poder del Estado, del capital y de las burocracias.

La historia no ofrece garantías ni recetas, pero permite reconocer las razones por las que finalmente fue derrotada. En ese sentido, estudiar la revolución y la contrarrevolución en Cataluña no es un ejercicio de nostalgia o erudición, sino una tarea de crítica histórica y de aprendizaje político. El pasado solo puede servir al futuro si se lo comprende en toda su complejidad, sin mitos ni silencios, para que las derrotas del proletariado no sean simplemente recordadas, sino también pensadas. La revolución de 1936 fue derrotada. La próxima no podrá permitirse ignorar por qué.

Agustín Guillamón

Bujaraloz, 25 de julio de 2026

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