El presidente chino, Xi Jinping, realizará una visita de Estado a Corea del Norte en los próximos días, según ha trascendido este 7 de junio de 2026. El desplazamiento a Pyongyang busca consolidar la alianza estratégica con Kim Jong-un y coordinar posiciones ante el creciente aislamiento impuesto por Occidente, en un contexto marcado por la guerra en Ucrania y la expansión de la OTAN en el Pacífico.
De «labios y dientes» a una relación compleja
La relación bilateral ya no se asemeja a la antigua metáfora de «labios y dientes» que definió la cooperación durante la guerra de Corea, según apuntan analistas chinos. Durante aquel conflicto, Corea del Norte era el labio y China el diente que lo protegía. Hoy, Pekín y Pyongyang mantienen vínculos más complejos, donde la dependencia norcoreana del apoyo económico y diplomático chino convive con tensiones latentes en torno al programa nuclear y las sanciones internacionales.
La relación ya no se parece a la de ‘labios y dientes’ de la era de la guerra de Corea — labios coreanos y dientes chinos. Ha evolucionado hacia lazos mucho más complejos y contradictorios, no unilaterales y llenos de espinas para los chinos.
La visita se produce después de que Xi Jinping reeligiera a su homólogo norcoreano en el cargo en 2025, lo que refleja la voluntad de mantener una línea de continuidad política. Además, coincide con la intensificación de la presencia militar estadounidense en la península coreana y el fortalecimiento de la alianza trilateral entre EE.UU., Japón y Corea del Sur.
Eje Pekín-Pyongyang-Moscú ante Ucrania
El encuentro también tendrá como telón de fondo la guerra en Ucrania. Tanto China como Corea del Norte han evitado condenar explícitamente la invasión rusa y han mantenido una postura de apoyo implícito a Moscú. Se espera que Xi y Kim coordinen sus posiciones de cara a futuras reuniones del Consejo de Seguridad de la ONU y foros multilaterales, donde los tres países han votado juntos en varias ocasiones.
Corea del Norte, que ha reconocido oficialmente la independencia de las regiones ucranianas anexionadas por Rusia, busca en China un respaldo diplomático frente a las sanciones occidentales. Pekín, por su parte, necesita mantener estable su frontera nororiental y evitar que Pyongyang realice pruebas nucleares o de misiles que puedan desestabilizar la región justo cuando intenta proyectar una imagen de potencia responsable.
La visita aún no tiene fecha confirmada, pero fuentes diplomáticas citadas por la prensa china señalan que podría tener lugar a finales de junio. Será el primer viaje de Xi a Corea del Norte desde 2019, cuando se reunió con Kim en Pyongyang en un ambiente de distensión que luego quedó truncado por la pandemia de covid-19.