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Tres artesanos españoles pasan 340 horas tallando la cruz que presidirá la vigilia del Papa León XIV

Por: P. Aguirre Larrañaga

Tres artesanos de Cenicientos (Madrid) han empleado 340 horas de trabajo para elaborar la Cruz Peregrina que presidirá la Vigilia de Jóvenes con el Papa León XIV. La pieza, de estilo neorrománico, ha sido realizada por Carlos, Alba y Samuel en un taller local, siguiendo la tradición de los símbolos pontificios para grandes eventos juveniles católicos.

La cruz, tallada en madera de nogal y decorada con pan de oro, representa un encargo de la organización del evento, que reunirá a miles de jóvenes en un acto de fe y oración. Los artesanos, que trabajan en un taller familiar, destacan el carácter devocional del proyecto: “Hemos puesto todo nuestro empeño en que sea un instrumento de encuentro con Dios”, declaró Carlos a los medios locales.

Un símbolo para los jóvenes católicos

La Cruz Peregrina es un elemento central en los encuentros juveniles con el Papa. Su diseño, de líneas sencillas pero robustas, busca evocar la fuerza del mensaje cristiano. Los detalles dorados simbolizan la gloria divina, mientras que la madera natural recuerda la humanidad de Cristo. La obra será trasladada al recinto de la vigilia en los próximos días.

El Papa León XIV, que presidirá la vigilia como parte de su agenda pastoral, aún no ha visto la cruz, pero fuentes del Vaticano han mostrado su satisfacción por el trabajo. El evento se celebrará a finales de junio y se espera una masiva concurrencia de fieles de toda España.

La elaboración artesanal de estos símbolos, lejos de la producción en serie, subraya la importancia de la tradición en la Iglesia contemporánea. Para Alba, una de las artesanas, “cada talla es una oración”. La cruz permanecerá expuesta al público antes de la vigilia.

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La NASA pierde el control del MAVEN: la sonda marciana calla seis meses sin explicación técnica

Por: B. Ovejero

La NASA ha declarado formalmente el fin de la misión MAVEN (Mars Atmosphere and Volatile Evolution), que orbitaba Marte desde 2014, tras permanecer seis meses sin comunicación con el control de tierra. El anuncio, realizado el 4 de junio de 2026, pone punto final a una misión que durante más de una década estudió la atmósfera superior del planeta rojo.

Un fallo técnico sin resolver

La nave espacial dejó de enviar señales a finales de diciembre de 2025. Desde entonces, los ingenieros de la NASA intentaron restablecer el contacto mediante diversas maniobras y procedimientos de emergencia, pero todos los intentos resultaron infructuosos. Según la agencia espacial estadounidense, la causa exacta del fallo sigue sin determinarse y las investigaciones continúan.

MAVEN, lanzada en noviembre de 2013, alcanzó la órbita marciana en septiembre de 2014. Su objetivo principal era estudiar la pérdida de la atmósfera de Marte a lo largo del tiempo, proporcionando datos clave sobre la evolución climática del planeta.

La pérdida de comunicación durante un periodo tan prolongado nos ha llevado a tomar la difícil decisión de dar por terminada la misión, afirmó un portavoz de la NASA en un comunicado oficial.

Legado científico y futuro

Durante su operación, MAVEN ayudó a los científicos a comprender cómo el viento solar ha ido erosionando la atmósfera marciana durante miles de millones de años, transformando Marte de un mundo potencialmente habitable al desierto frío y árido que es hoy. Los datos recopilados seguirán siendo analizados durante años, según la NASA.

El fin de MAVEN no afecta al resto de misiones activas en Marte, como el rover Perseverance o el helicóptero Ingenuity, que continúan operando con normalidad. No obstante, el incidente subraya los riesgos inherentes a la exploración espacial, especialmente en misiones de larga duración. La NASA ya ha iniciado la revisión de los protocolos de comunicación para futuras misiones al planeta rojo.

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Leïla Slimani, sobre la extrema derecha: “Todo el mundo está escuchando al ‘gran cabrón’”

Por: Manuel Ligero

Leïla Slimani llega todos los días al Museo del Prado muy temprano. El lugar está casi vacío. En su paseo por las diferentes salas, la acompaña un historiador del arte. Durante el recorrido saluda a unos trabajadores que, según capta ella, se muestran especialmente orgullosos de trabajar en una institución como esa, «un gran museo universal, como el Louvre, como el Metropolitan Museum de Nueva York». Esa perspectiva le complace especialmente «en una época en la que muchos políticos populistas consideran el arte como algo burgués, como algo que no es para todo el mundo», dice. «Pero el Prado no es una tienda de lujo. Aquí todo el mundo puede entrar y puede comprender lo que ve. Todo el mundo puede emocionarse con un cuadro de Goya. No hace falta un diploma ni una tarjeta de crédito».

La escritora franco-marroquí está participando en el programa «Escribir el Prado», una iniciativa en la que el museo invita a autores de relevancia internacional a explorar las colecciones como fuente de inspiración literaria. Ella lleva ya 10 días disfrutando de la residencia artística. Disfrutar es el verbo exacto para definir la experiencia, especialmente ahora, «en primavera, cuando la ciudad está particularmente bella». El programa, que cuenta con el patrocinio de la Fundación Loewe y la colaboración de la revista Granta en español, está concebido para propiciar un diálogo entre literatura y artes plásticas. El diálogo ha comenzado, aunque aún no tiene plasmación sobre el papel. «Cuando una llega a un lugar como este, no hay que obsesionarse con escribir. De momento, me conformo con vivir la experiencia y con tomar notas, que no es poca cosa. A veces, cuando pasan algunos días, incluso algunas semanas, releyendo esas notas la idea se presenta de repente», confiesa.

De alguna manera, las ideas ya están flotando alrededor de ella. Sólo hay que atender a sus asuntos predilectos, a la mirada que ha arrojado antes sobre temas como la mujer, las migraciones, la identidad en todas sus obras, publicadas en español por la editorial Cabaret Voltaire. ¿Pero están esas cuestiones presentes en un museo como el del Prado? Como explicó en un encuentro con la prensa, a veces hay que leer entre líneas, pero eso es precisamente lo interesante: «El arte demanda un esfuerzo. Igual que cuando se lee un libro y hay que recurrir al espíritu crítico. Un cuadro no es como una imagen de las redes sociales, algo que miras durante un segundo y pasas a otra cosa. A menudo, lo importante de un libro es lo que no se dice. Y lo que es importante en un cuadro es lo que no se ve. Pero entenderlo requiere un trabajo, no es como estar pasivo delante de una pantalla».

Con «lo que no se ve» se refiere Slimani a esas otras visiones del mundo que suelen faltar en los grandes museos, hoy felizmente empeñados en llenar esos vacíos sobre la cuestión racial, la colonial o la del género. En cualquier caso, la autora renuncia a entablar una lucha «identitaria» en torno a eso. «Rechazar un museo diciendo que “es para blancos” no tiene sentido para mí. Primero soy un ser humano. Para mí Dostoyevski no es simplemente un hombre blanco, es mi hermano. Lo universal existe. La familia humana existe. Si sólo buscamos representaciones de nosotros mismos, destruiremos el mundo».

Atraída por la pintura del Siglo de Oro, por Velázquez, por Zurbarán, la escritora se muestra especialmente interesada en la iconografía de aquella primera globalización, «del primer gran imperialismo». En ciertos cuadros «vemos por primera vez cuerpos indígenas o cuerpos negros. Vemos cómo van a ser dibujados los moriscos, que acaban de ser expulsados. Y busco también, claro, sus ausencias».

Slimani, que hace justo una década ganó el premio Goncourt por Canción dulce, vive desde hace cinco años en Portugal. Durante este tiempo ha tomado una especial conciencia de la presencia árabe en la península Ibérica, algo que «está por todas partes: en la arquitectura, en la lengua, en la comida, en las mismas caras…». A este respecto, recuerda la singular frase que tuvo que aprender de niña cuando acudía a la escuela francesa en Marruecos: «Nuestros ancestros, los galos…». Con más razón, a su juicio, los europeos deberíamos decir: «Nuestros ancestros, los árabes…». «Debéis daros cuenta, vosotros los españoles, de que sois mis primos, porque sois un poco árabes, os guste o no», apunta con humor.

Lo que más lamenta es la asimetría existente entre la cultura occidental y la del mundo arabo-musulmán. «Nosotros os conocemos muy bien, pero vosotros nos conocéis muy poco», señala. «Yo he leído a Cervantes, a Dickens, a Balzac. Hablo francés e inglés, pero nunca he encontrado a nadie en Europa que hable árabe». De hecho, ella misma, educada en francés, no habla la variante histórica y normativa del árabe, el árabe clásico, como revela con «una mezcla de pesar y vergüenza» en su último libro, Assaut contre la frontière. «Tampoco he encontrado gente que haya leído nuestros libros o que sepa citar grandes nombres de nuestra cultura. Hay muy poca curiosidad por parte de los occidentales. Eso me frustra mucho». Esta falta de interés, a su juicio, es «muy peligrosa porque alimenta el racismo, la violencia, la guerra».

Escuchando al «gran cabrón»

Como ha contado en multitud de artículos y se ve reflejado en sus novelas (especialmente en la trilogía de El país de los otros, que contiene una gran carga autobiográfica), Slimani, culturalmente hablando, tiene un pie a cada lado del Estrecho. Esa doble identidad, francesa y marroquí, no le causa ningún conflicto. Pero en Francia, donde la radicalización ultraderechista parece imparable, la insultan frecuentemente diciéndole que se vaya a su país. Como si Francia no fuera también su país. Como si sus raíces árabes la convirtieran en sospechosa de algún delito. Como si no hubiera alzado la voz deplorando vivamente todos los crímenes que se cometen en nombre del islam (en este sentido, es particularmente revelador su artículo titulado «Integristas, os odio»).

«Vivimos un momento que da mucho miedo», reconoce la escritora. «Me recuerda al cuadro de Goya ‘El gran cabrón’».

Leïla Slimani, sobre la extrema derecha: «Todo el mundo está escuchando al ‘gran cabrón’»
‘El aquelarre o El gran cabrón’, una de las Pinturas Negras de Francisco de Goya. WIKIMEDIA

«Todo el mundo está escuchando a estos ‘cabrones’. Es muy fácil manipular a la gente usando la identidad, diciendo que los inmigrantes les van a sustituir, que su mundo va a desaparecer. Es fácil decirle a un hombre que debería tener miedo porque las mujeres se lo quitarán todo, su trabajo, sus privilegios… Es fácil decir que antes todo era mejor», explica Slimani. «El problema es que hoy ya no diferenciamos entre la verdad y la mentira. Porque todos estos populistas mienten, claro. La propia Giorgia Meloni no para de hablar de la cultura cristiana y del peligro de la inmigración, pero legaliza a miles de inmigrantes porque los italianos ya no tienen hijos. Esa es la paradoja: hay un discurso para infundir miedo, pero todo el mundo sabe perfectamente que Europa no podrá mantener su nivel de vida sin inmigración».

La autora critica la simplicidad del mensaje difundido por la extrema derecha y la negligencia de la política actual a la hora de desmentirlos: «Necesitamos hombres y mujeres políticas capaces de explicarle cosas complejas a la gente. Por eso creo también que hay que defender la literatura y el arte en todo momento. Una buena novela demuestra que nada es blanco o negro. La vida es complicada, es gris, es difícil de juzgar. Y lo mismo ocurre con la pintura y su relación con la historia. Por eso es tan importante el arte, porque necesitamos devolver la complejidad a la mente de la gente».

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Jam de Jazz con Canelle Quartet

Por: Discos Ruidosos

 

Canelle Quartet

Jueves 30 de abril, 22:00 h

Le Première

Entrada: gratuita

 


Este jueves, Jam de Jazz con el grupo Canelle Quartet.

 

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Entartete Musik

Por: Discos Ruidosos

 

Entartete Musik

Martes 21 de abril, 20:00 h

Casino Primitivo, Albacete

Entradas: general 10€ / diversos descuentos 

 

 

Sophia Hase (piano).

Artista y repertorio que abren un homenaje dual y complementario a la música estigmatizada y olvidada. La pianista Sophia Hase, presentada por Herbert von Karajan en el Osterfestspiele Salzburg, se ha especializado en la investigación y difusión de la música proscrita por el III Reich y de creación femenina. En colaboración con el CSMCLM, la Fundación SOCA-ISLIM presenta en el XXVI Festival Internacional de Piano de Albacete a esta meritoria artista por primera vez en la capital manchega con un programa original e interesante firmado por Erwin Schulhoff y Ruth Schönthal, víctimas del nazismo.

 

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Pederastas: dejemos de mirar para otro lado

Por: La Marea

Puedes adquirir un ejemplar del número 111 de La Marea aquí.

«Pederastas: el problema estructural que no queremos abordar». Nunca nos había costado tanto escoger un titular de portada. Decidimos dedicar un especial a la violencia sexual contra niñas, niños y adolescentes como un ejercicio de autocrítica y responsabilidad. Tras una comida en la que estuvimos hablando de Epstein, nos dimos cuenta de que no teníamos problema en definirlo a él y a sus cómplices como pederastas. Tampoco para aplicar ese término a los miembros de la Iglesia católica que han cometido agresiones sexuales. Las noticias sobre estos casos despiertan indignación y repulsa. Pero ¿cuál es la respuesta ante la violencia sexual intrafamiliar, la que supone un 80% del total? Las víctimas y especialistas que participan en el dossier de nuestro última revista lo tienen claro: silencio.

Pederastas: dejemos de mirar para otro lado

Una de cada cinco personas sufre violencia sexual antes de cumplir los 18 años, pero muy raramente lo contará y, menos aún, llegará a denunciarlo. Las agresiones que cometen nuestros padres, abuelos, tíos, padrastros, primos, vecinos o cuñados suelen ser secretos familiares que quedan impunes. Para minimizar su impacto, debemos reconocer cómo se manifiesta a través de señales más o menos evidentes. Para ello, hemos recopilado una serie de consejos de expertos para elaborar una guía con algunos indicadores, de tipo físico o conductual, que pueden ayudarnos a detectar posibles casos de violencia sexual contra la infancia y la adolescencia. Puedes descargarla aquí en castellano, catalán, euskera y gallego.

Quizá mientras lees estas líneas, estés pensando en alguien próximo que ha sufrido este tipo de violencia. Tal vez te haya sucedido a ti, la probabilidad es alta. Repetimos: afecta al 20% de las personas menores de edad. En La Marea no vamos a dejar de recordarlo porque los medios de comunicación debemos ser un servicio público.

Otros temas en La Marea 111

Además, fieles a nuestra inclinación por el reporterismo, visitamos Siria y Cuba. Al primer destino acudimos de la mano de Núria Vilà Coma, quien visita una escuela a las afueras de Damasco para ver cómo se han reanudado las clases después de la guerra civil y de la caída del gobierno de Bashar al Asad.

A la isla caribeña nos acercan Patricia Simón y el fotoperiodista Alex Zapico. Cuba vive momentos de tensión por el estrangulamiento energético al que está sometida por parte de Estados Unidos, que además amenaza con una invasión. Los cortes de electricidad son continuos y el éxodo de personas jóvenes es imparable.

Cuba en La Marea 111
Solo las viviendas y comercios con placas solares o generadores disponen de luz durante los apagones que sufre regularmente Cuba desde hace tres años y, especialmente, desde el bloqueo energético impuesto por Donald Trump. ALEX ZAPICO

Marco Dalla Stella firma un reportaje sobre la inteligencia artificial aplicada al armamento. Esta IA señala objetivos para los bombardeos en Irán y actualmente carece de regulación. La masacre provocada por el ataque estadounidense a una escuela de niñas en Minab expone los riesgos de su utilización.

Asimismo, Guillermo Martínez charló con el historiador Gutmaro Gómez Bravo sobre el final de la guerra civil española, el tema de su último ensayo. En él trata todos los pormenores del fin de una contienda que necesitó de la rendición y de la entrega del bando republicano. Es decir, que Franco no ganó heroicamente en el campo de batalla, sino con espionaje y tejemanejes de despacho.

Sebastiaan Faber, por su parte, conversó con la periodista Raina Lipsitz, autora de un libro titulado The Rise of a New Left que trata sobre los movimientos de la izquierda juvenil en Estados Unidos. Para prosperar, esta izquierda ha tenido que enfrentarse no sólo al trumpismo, sino al establishment del Partido Demócrata. La victoria de Zohran Mamdani en Nueva York es uno de sus triunfos más sonados.

Nos ocupamos también de la conservación de los océanos, elaboramos un bazar con productos e iniciativas de carácter ecosocial, os contamos la fascinante historia de la pintora Fanny Gonmar y, como siempre, viajamos a uno de los lugares que siempre está en nuestro corazón: los campamentos saharauis en Argelia. Allí, Miguel Ángel Fernández firma un reportaje sobre una original forma de cultivar hortalizas frescas en pleno desierto.

Sáhara Occidental en La Marea 111

En El Periscopio, nuestro suplemento cultural, abordamos el uso de la inteligencia artificial para realizar traducciones literarias, cuya popularización está poniendo en peligro a un sector ya muy precarizado que propone alternativas. También viajamos a Avilés, donde tendrá lugar una Bienal de Arte dedicada al cambio climático. Y hablamos con la escritora Laura Ortiz Gómez, autora de una novela atípica y deslumbrante sobre la lucha de clases: Indócil. El broche de oro para el suplemento es un relato de la escritora Elvira Navarro.

Como ves, La Marea en papel vuelve cargada de temas interesantes y también incómodos. Así debería ser siempre el periodismo. Así intentamos hacerlo. Ayúdanos a seguir en la brecha. Compra la revista. Suscríbete.

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Una pintura de otra época por venir

Por: Andrea Galaxina

Este artículo forma parte El Periscopio, el suplemento cultural de la revista La Marea. Puedes conseguir un ejemplar aquí o suscribirte en nuestro kiosco.


El Museo Reina Sofía inauguró hace unos meses una de las exposiciones imperdibles de la temporada, «Máscara y compás», una retrospectiva inmensa de la no menos inmensa pintora gallega Maruja Mallo. La muestra, que primero estuvo expuesta –en una versión reducida– en el Centro Botín de Santander, está llamada a reivindicar una figura fundamental para entender el arte español de las primeras décadas del siglo XX.

En este texto, sin embargo, no me voy a detener a hablar de su pintura, no voy a analizar sus fantásticas Verbenas, ni sus monumentales retratos, ni sus misteriosas y cosmológicas pinturas geométricas. Más allá del innegable valor plástico y estético de su obra hay algo en esta exposición mucho más conmovedor, algo que, en estos tiempos nuestros, se torna imprescindible: la idea de que un mundo nuevo por venir es posible.

Maruja Mallo fue una de las artistas que dio forma a ese nuevo mundo. Un mundo que en la España de entonces había visto su materialización política en la Segunda República. Un nuevo sistema que necesitaba de un lenguaje artístico acorde con esa realidad resplandeciente.


A una humanidad nueva corresponde un arte nuevo porque una revolución artística no se contenta solamente con hallazgos técnicos. El verdadero sentido que hace un arte nuevo integral es, además de un conocimiento científico sólido y de un oficio manual seguro, la aportación de una iconografía para una religión viva, para un nuevo orden.


En la exposición puede verse la fantástica entrevista que Paloma Chamorro le hizo a la artista en 1979 en el programa Imágenes. En un momento de la entrevista vuelve a aflorar esta idea:

–Tú has sido pionera de muchas cosas, también del bikini, ¿no?

–Todo porque nosotros teníamos una intuición de lo que nos gustaba y resulta que lo que nos gustaba era un pronóstico para otra época de devenir, aunque fuera prohibida y mal vista por las familias y la sociedad contemporánea.

Esa esperanza de un futuro «mejor», más luminoso, está constantemente presente en esta exposición. El sentimiento, ese ideal utópico que compartían muchos en los inicios de la década de los años treinta en España y que con la proclamación de la Segunda República pareció, por un brevísimo periodo de tiempo, hacerse realidad. E incluso se mantuvo cuando ya había estallado la guerra. Dice Maruja en esa entrevista con Paloma Chamorro: «[En 1932] yo entonces estaba muy esperanzada por una España muy luminosa, muy renovada».

El mundo en 1930 acababa de atravesar una guerra –la Primera Guerra Mundial– de una magnitud nunca vista hasta ese momento y una crisis económica brutal –la Gran Depresión, que empieza en 1929– que sumió a Europa en un agujero que alimentó al monstruo de los totalitarismos y la nueva guerra. En España, después de la dictadura de Primo de Rivera y el fracaso monárquico de la Restauración, la Segunda República se intuía como un momento de esperanza, de abandonar por fin la oscuridad en la que históricamente había estado sumido el país, de cambio, de progreso, del triunfo de la luz y la razón frente a la superstición y la oscuridad. Toda esa energía está muy presente en esta increíble exposición.


La exposición «Máscara y compás», de Maruja Mallo, puede verse en el Museo Reina Sofía de Madrid hasta el próximo 16 de marzo.

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Sobre la paz y el alto el fuego

Por: JDF

El pasado 7 de mayo asistí a un acto en el Ateneo de Madrid de extraordinaria importancia, “Paz y república”, organizado por la Asociación Civil Milicia y República (ACMYR), que preside la periodista y escritora Enriqueta de la Cruz. El acto fue presentado por Miguel Pastrana, presidente de la Agrupación Ateneísta “Juan Negrín”.

La presencia de la bandera palestina junto a la española en el acto evidenció con fuerza los crímenes sistemáticos del genocidio llevado a cabo por el gobierno sionista de Netanyahu en la Franja de Gaza, horrores cotidianos que el mundo no puede seguir ignorando. Sin olvidarnos de la terrible guerra de Ucrania, en el corazón de Europa, con cientos de miles de victimas a un lado y otro del extenso frente de batalla, mientras seguimos dudando si es posible la paz. #NeverStopTalkingAboutGaza

La destacada participación en el acto de Julio Rodríguez, general del Aire y antiguo Jefe del Estado Mayor de la Defensa (JEMAD), autor del libro “Mi patria es la gente”, constituye un hecho de gran relevancia política e histórica. No solo por el cargo que desempeñó como máximo jefe de la cadena de mando militar a las órdenes del Gobierno de España, que también, sino por su valerosa actitud democrática durante el fallido golpe de Estado la tarde noche del 23-F de 1981, siendo aún un joven capitán, piloto de reactores. Una columna de tanques hostiles avanzaba hacia la base aérea de Manises en Valencia, con la evidente intención de asaltarla: fue repelida.

Es un hecho de hondo calado histórico, que sigue oculto tras el opaco régimen del 78, parapetado tras la ley de secretos del Estado de la dictadura, aún vigente, y la inviolabilidad del rey. No obstante, más de veinte años después, Alberto Oliart -ministro de defensa en tiempos convulsos- dejó entrever con sutileza aquella valerosa actuación en la base aérea de Manises, que desbarató el golpe, desdibujada por la niebla del tiempo y las hipotecas del pacto de la Transición.

Participaron, también como conferenciantes, otros comprometidos compañeros por la Paz y la República, como Juan Miguel Fernández, asesor técnico del Tribunal de Cuentas, jubilado, Ángel Pasero, secretario general de Unidad Cívica por la República (UCR), director del programa “La hora de la República” y Mirta Núñez Díaz-Balart, profesora titular del Departamento de Historia de la Comunicación Social en la UCM.

Todas las intervenciones fueron de extraordinario interés, pues trataron con enorme sabiduría asuntos de suma gravedad. Es urgente, por tanto, que nos movilicemos en las calles, contribuyendo a frenar de una vez por todas los horrores de la guerra, del armamentismo y la militarización, que amenazan con extenderse, destruyendo vidas y haciendas, porque mañana será tarde.

El acto tuvo una extraordinaria repercusión. Su éxito quedó corroborado por el numeroso público que abarrotó la sala. Entre los asistentes pude reconocer a compañeros y compañeras del partido político PODEMOS, camaradas del PCE y del PSOE, así como a una destacada personalidad del movimiento memorialista, nuestra querida amiga Elsa Osaba. También numerosos activistas, unidos en su rechazo a las políticas armamentistas y de militarización de la sociedad.

Tampoco faltó la presencia de un periodista histórico, que ocupó importantes cargos en Radio Televisión Española, Alfonso Diez, intrépido corresponsal de guerra en sus años jóvenes y conocido director y presentador de TVE en el programa “La Galería”, actualmente jubilado. Tuve la suerte de conocerlo en los convulsos años de la Transición, honrándome con su amistad.

Nuestro compañero Miguel Pastrana, presidente de la Agrupación Ateneísta “Juan Negrín” y miembro fundador del “Colectivo Anemoi”, es candidato a presidente de la Junta de Gobierno del Ateneo de Madrid en las próximas elecciones del 28 de mayo por Convergencia para la Estabilidad Democrática del Ateneo. Apoyemos, pues, la candidatura de nuestro querido e ilustre compañero: sin duda la opción más coherente con la tradición republicana de nuestra docta casa.

En conclusión, un ejemplar acto republicano, unitario, nada sectario.

Aquí, las intervenciones grabadas:

No pudo asistir, sin embargo, nuestro querido compañero Luis Gonzalo Segura, exteniente del Ejército, que fue presidente fundador de ACMYR y es uno de los jóvenes lideres del movimiento de militares por la Paz, miembro destacado del “Colectivo Anemoi”. Sin su generosidad, este acto en la forma en que se desarrolló no habría sido posible, ya que, por sus méritos, le habría correspondido un puesto de honor entre los ponentes.

Por todo ello, alcemos entre todos una muralla, uniendo nuestras manos, como pide en sus versos el poeta cubano Nicolas Guillén (1902-1989).

Para hacer esta muralla,

tráiganme todas las manos:

Los negros, su manos negras,

los blancos, sus blancas manos.”

Manuel Ruiz Robles, portavoz del “Colectivo Anemoi”.

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