El Ministerio de Asuntos Exteriores, de la Cooperación Africana y de los Marroquíes Residentes en el Extranjero de Marruecos ha expresado su preocupación por las circunstancias que rodearon la muerte de Abderrahim Fakir, un ciudadano marroquí de unos 40 años, fallecido el pasado domingo en Bolonia (Italia) durante su interpelación por parte de la policía italiana.
En un comunicado oficial, la diplomacia marroquí indicó que «sigue con preocupación» la evolución de los acontecimientos y los hechos que llevaron al fallecimiento del connacional. Asimismo, el ministerio precisó que las autoridades marroquíes han solicitado a las autoridades italianas competentes que procedan con celeridad a esclarecer lo sucedido, sin que por el momento se hayan ofrecido más detalles sobre las causas exactas de la muerte.
El suceso ha provocado una ola de indignación en Italia, en un contexto marcado por la controversia en torno a la actuación de las fuerzas del orden. Paralelamente, una parte del Ejecutivo italiano ha salido en defensa de un joyero que mató a dos ladrones durante un asalto, lo que ha avivado el debate sobre la violencia policial y la legítima defensa en el país transalpino.
Consecuencias diplomáticas
La muerte de Abderrahim Fakir amenaza con tensar las relaciones bilaterales entre Italia y Marruecos, país que mantiene una extensa comunidad en el extranjero y que tradicionalmente ha seguido de cerca los casos de fallecimientos de sus ciudadanos en el exterior. El gobierno marroquí ha instado a las autoridades italianas a llevar a cabo una investigación «rápida y transparente» para determinar las responsabilidades, según fuentes diplomáticas consultadas por medios locales.
Por el momento, ni la policía italiana ni el Ministerio del Interior del país se han pronunciado oficialmente sobre el incidente, aunque se espera que en las próximas horas se ofrezcan más detalles sobre el desarrollo de la interpelación que acabó con la vida del ciudadano magrebí.