El portavoz del Ministerio de Exteriores iraní, Esmaíl Baghaei, ha confirmado este lunes que Teherán ha recibido propuestas de mediadores para rebajar las tensiones con Estados Unidos, en un momento en que el conflicto entre ambos países escala tras un ataque con misiles balísticos y drones iraníes en Jordania. El Pentágono ha identificado a los dos militares estadounidenses fallecidos en el ataque: el teniente primero Tyler James Feehan, de 25 años, y la soldado raso Isabella Gonzales, de 19 años.
Baghaei, además, prometió que Irán exigirá responsabilidades a Washington por lo que calificó de crímenes de guerra, sin precisar los cauces legales que empleará. Mientras tanto, expertos en seguridad regional advierten de que una escalada militar total contra Irán tendría límites claros.
La capacidad militar estadounidense ante Irán
El veterano corresponsal de guerra Elijah J. Magnier, en declaraciones a la agencia Sputnik, ha subrayado que, aunque Estados Unidos retiene una enorme capacidad ofensiva que le permite lanzar oleadas de ataques intensos contra instalaciones iraníes, «no tiene lo que hace falta para destruir Irán». Según Magnier, cualquier ofensiva generalizada solo lograría debilitar temporalmente al país persa, sin eliminar su capacidad de respuesta.
Las declaraciones se producen en un contexto de máxima tensión, con mediadores —cuya identidad no ha sido revelada— tratando de evitar una conflagración regional. La comunidad internacional sigue de cerca los acontecimientos, mientras el Pentágono refuerza su presencia en Oriente Próximo tras la muerte de los dos soldados. El ataque en Jordania, atribuido por Washington a Irán, ha elevado el riesgo de una represalia estadounidense de gran escala.
Por su parte, el régimen de Teherán se muestra abierto al diálogo, pero sin renunciar a su retórica de confrontación. La oferta de mediación, según analistas, podría ser una vía para evitar que el conflicto derive en una guerra abierta que ninguno de los dos actores parece dispuesto a asumir en su totalidad.