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AnteayerRebelion

El campo urbanizado

12 Junio 2025 at 05:45
Por: JDF

Incluso los muy pérfidos se han atrevido a explotar la nostalgia. Los museos sacan muy buenos dividendos exhibiendo los fósiles de nuestros antepasados. Hay que sacarle el jugo a esa historia tan sentimental de los campesinos y su folklore, las tradiciones y costumbres; con esos vestidos de antaño, y esos rostros arrugados y curtidos por el sol y esas manos deformes que los hacen aún más primitivos. Pura arqueología: el esparto, el barro, las piedras, las cañas, el cuero o la madera. La mutación se ha consumado y el gen urbano es el dominante. La fuente donde nace el arte popular y las raíces de un pueblo se ha extinguido por completo. Ayer con su yunta de bueyes el campesino cantaba y creaban poesía, hoy en un tractor con aire acondicionado un autómata recoge la cosecha aislado en su cabina escuchando el reguetón de moda. Ya nadie canta en lo campos, los campos se han marchitado, los cantores han desaparecido, igual que muchas especies animales también ellos se han extinguido. El colapso demográfico de la «España vaciada» es una sentencia inapelable.

Como quien prostituye una hija; los cortijos, fincas o parcelas propiedad de los campesinos fueron rematados al mejor postor. El campo simboliza el retraso y lo importante es tener una buena cuenta corriente en el banco. Los «catetos» ignorantes vendieron y venden el patrimonio familiar de generaciones para comprarse un Mercedes Benz y un piso en la capital. Regalaron la tierra a los extranjeros que no comparten las mismas tradiciones y costumbres e imponen sus propias leyes: cercan sus propiedades con alambre de púas, cierran los caminos y ponen letreros de «Prohibido el paso. Propiedad Privada. Perro bravo» o contratan un guardia jurado con una escopeta y un bulldog pues se sienten inseguros. Hay que brindarles  paz y tranquilidad a esos seres superiores, a las elites dominantes.  Las leyes amparan al individuo y la propiedad privada por encima del bien común. Un egocentrismo atroz ha carcomido el alma del pueblo que como nuevos ricos se han vuelto avaros  y pretenciosos. Ahora sus hijos servirán en las fábricas o, tal vez, con suerte sean funcionarios en algún ministerio. El sur de Europa, el Mediterráneo, es el objetivo prioritario de la pequeña burguesía europea ávida de sol y playa, restaurantes, casinos y discotecas.

A finales del siglo XX una nueva oleada de emigrantes provenientes de todos los rincones del planeta llega a Europa a suplir el déficit de mano de obra. Ellos son los nuevos campesinos, son los nuevos peones y gañanes, los nuevos temporeros que producirán grandes beneficios a los empresarios. Los inmigrantes son los impulsores del tan mentado «milagro español», del renacer económico del campo que en algunas regiones gracias a las exportaciones deja multimillonarias regalías. Los siervos aumentan la producción a un bajo coste aunque la tierra se quede estéril al quemarla con tantos agroquímicos y pesticidas. Lo principal es que trabajen a destajo y recojan la cosecha en tiempo récord, que produzcan el triple, horas extras incluidas, y como indocumentados, mejor, pues eleva la plusvalía y se le resta un porcentaje de ganancias a la Seguridad Social. Se precisan más camareros que atiendan los restaurantes, más sirvientas en los hoteles, más prostitutas sudamericanas o de los países del este en los clubes de carretera, más africanos para el Maresme y más «moros» en el Ejido o en el campo de Murcia, más ecuatorianos en Huelva y, los que sobren, que se sumen a las obras públicas, la industria o la construcción porque así lo exige la ley de la oferta y la demanda. Y sin olvidarnos del primer mandamiento: santificar el trabajo. De la casa a la fábrica o al campo, es igual y luego a descansar unas horas frente al televisor para mañana temprano frescos rendir al máximo. Este es el futuro que nos espera: una generación de seres fríos y calculadores que glorifiquen el «time is money».

En los países europeos la población activa agraria representa el 9% del total y los patrones de comportamiento son similares al urbano. La agricultura en una alta proporción está mecanizada y se ha convertido en una actividad empresarial con fuertes aportaciones en capital. Hoy es imposible diferenciar en Europa una sociedad urbana de una rural. La ciudad ha absorbido y dominado el campo. La civilización postindustrial necesita un escape, una calidad de vida distinta, un regreso a la naturaleza pues todo el mundo quiere huir de la polución, de los ruidos, la delincuencia y los innumerables peligros que nos acechan. Las clases más adineradas empiezan a colonizar el campo instalándose en urbanizaciones y chalets en busca de esa tierra prometida donde gozar de un jardín, de una parcela, de un huerto y respirar aire puro para sentirse de nuevo humanos. Se crea, entonces, la «aldea virtual» con todas las comodidades y privilegios de la ciudad. Los que vuelven al campo no son campesinos sino ciudadanos con ansias de olvidarse de las tensiones de la gran urbe. El poseer una casa en el campo obedece a intereses capitalistas y de mercado.

Para el ciudadano español del siglo XXI lo ideal es vivir en un chalet pero cerca de una autopista que lo comunique a uno rápidamente con los grandes centros comerciales o la capital. Pero no importa pues hoy multinacionales como Amazon, Ebay o las empresas de delivery son capaces de traernos en un abrir y cerrar de ojos los productos más exóticos desde cualquier lugar del mundo. Las urbanizaciones privadas están de moda y las inmobiliarias las publicitan como el paradigma del bienestar. Aquí no se discrimina por raza, ideología o religión pues lo importante es que el cliente posea el patrimonio suficiente para pagarlas. El español medio desea ser propietario y no vivir de alquiler aunque tenga que empeñarse con un banco por el resto de su vida. Pero no se conforman con un piso sino que quieren una segunda residencia, o sea, un chalet en la playa o una casa rural en la montaña.  

El campo otrora atrasado y aburrido se ha convertido en el paraíso perdido donde todos queremos regresar, pero, eso sí, como es de imaginar, en un auto de alta gama y con todas las ventajas y comodidades de la ciudad. De ahí el éxito de la «aldea virtual» y el increíble negocio de la urbanización del campo y por ende su aburguesamiento. 

Un relato novelado de la llegada de las Misiones Pedagógicas a un pueblo del Bajo Aragón

12 Junio 2025 at 05:44

«Debemos llevar el Museo del Prado a todos estos pueblos. También es patrimonio suyo, no sólo de los habitantes de la capital de España», Bartolomé Cossío.

Salieron a las ocho de la mañana de Madrid. Van en un viejo y destartalado camión Ford. Al conductor analfabeto igual le da ir hacia el norte que hacia el sur. Llevar mucha carga que poca le resulta indiferente. Cuando suben a la caja de su camión un conjunto de grandes envoltorios, no siente la más mínima curiosidad. Lo único que le interesa es el cobro del viaje. No sienten lo mismo Antonio (Sánchez Barbudo) y Ramón (Gaya), sus acompañantes. Ambos tienen 24 años y han estudiado Filosofía y Letras en la Universidad de Madrid. Los dos son plenamente conscientes de la trascendencia de su labor. Llevar la cultura a los pueblos más recónditos de la geografía española es algo que merece la pena. Así lo sienten, gracias a las palabras del gran maestro Bartolomé Cossío, que les había inculcado la imperiosa necesidad y sublime trascendencia de la tarea. La primera vez que se entrevistaron con él, salieron profundamente impresionados. De todo lo que les dijo, especialmente recordaban estas palabras:

  • Debemos llevar el Museo del Prado a todos estos pueblos. También es patrimonio suyo, no sólo de los habitantes de la capital de España. Tienen el mismo derecho a disfrutar las excelencias del arte de la pintura. Tampoco quiero que vayáis a darles grandes lecciones que los dejen impresionados. Tenéis que ser llanos y explicar todos los cuadros de la manera más asequible posible.

Estas palabras tan claras calaron en el espíritu de ambos jóvenes. Se sintieron obligados a contribuir en esta tarea. Ramón, gran dibujante y pintor, ha realizado unas extraordinarias reproducciones pictóricas de cuadros famosos de Pedro Berruguete,  Alonso Sánchez Coello, El Greco, José de Ribera, Francisco de Goya, Diego Velázquez y Bartolomé Esteban Murillo. De todas ellas la más lograda era la del Sueño de Jacob de Ribera. Antonio, por el contrario, está dotado con el don de la palabra. Pintar para él es algo inalcanzable. Lo había intentado en numerosas ocasiones. Fue inútil. Tuvo que centrarse para aquello que estaba dotado. Hablar o escribir no le suponía ningún esfuerzo. Sus conocimientos pictóricos son grandes. Igual conoce la pintura flamenca qua la italiana. Lo mismo habla de Rubens que de Rembrandt. En algunas ocasiones había puesto en dificultades a su profesor de Hª del Arte en la Facultad, y eso que era catedrático. Su facilidad en la palabra va pareja a sus conocimientos artísticos. Comenzar a hablar y todo el mundo queda subyugado. No rebusca el vocabulario; con las palabras más asequibles es capaz de explicar los conceptos más complejos. Forman un tándem perfectamente conjuntado, además de ser grandes amigos.

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Noticia de la llegada del Museo del pueblo y Ramón Gaya a Castro del Río en 1935.

En todas las Misiones Pedagógicas que habían participado lo habían hecho con gran ilusión. En ésta la ilusión es todavía mayor. En el Informe, previo a todas las Misiones, se reflejan múltiples y variados aspectos del lugar a visitar. Se hace una descripción geográfica-económica de la comarca, distribución de la población, comunicaciones, situación escolar y cultural, hospedajes, fluido eléctrico, ambiente social y político, etc. Conocidos todos estos detalles, ambos Ramón y Antonio, se percataron del carácter profundamente conservador de Híjar, merced a los caciques y al clero. Esto en lugar de amilanarles, les sirve de estímulo. Ya habían pasado por circunstancias parecidas. Ya habían visitado otros lugares, donde fueron recibidos a regañadientes, como si fueran unos advenedizos. Conocían también que unos meses antes habían llegado, como avanzadilla cultural, 2 bibliotecas: una escolar a instancias del Patronato de Misiones Pedagógicas y otra pública-municipal, a instancias de la Junta de Intercambio y Adquisición de Libros, gracias a un egregio turolense, ministro de Marina, Vicente Iranzo. En el acto de inauguración de la biblioteca escolar, presentes todas las autoridades, había leído un discurso el Director de las Escuelas Graduadas, don Leoncio, ensalzando la trascendencia de estas iniciativas culturales para el progreso de los pueblos. En cuanto al funcionamiento de la Biblioteca municipal a Ramón y Antonio les había llegado la noticia gracias a Luis Buñuel de que el Secretario del Ayuntamiento había establecido en el reglamento para su funcionamiento que los lectores habían de dejar en depósito 5 pesetas ante los posibles deterioros del libro.; y que por ende, la biblioteca era usada solamente por un pequeño grupo de “gente bien” ya que la idea de dar libros a los campesinos, pobres,  a la Junta le  parecía inadmisible. A Ramón y Antonio les parece inconcebible tal reticencia hacia la lectura, por lo cual debían redoblar sus esfuerzos en esta auténtica cruzada cultural.

Pensando los dos en estas cosas están, cuando alrededor de las ocho de la tarde de un caluroso día de mes de agosto, el camión cansado de tan largo viaje, tras recorrer una recta de varios kilómetros, divisa en un profundo valle un pueblo, arremolinado en torno a una esbelta y bella iglesia y un castillo de los Duques de Alba. El conductor, harto exclama:

  • ¡Hostias¡ Ya está bien, ya era hora. Este pueblo está donde San Pedro perdió el gorro. Parecía que no íbamos a llegar nunca.

Antonio y Ramón se alegran tanto o más. Las largas horas de viaje agotan hasta el cuerpo más fuerte y lozano. Pero sobre todo desean llegar para ver si se calla de una puñetera vez el conductor, que no ha hecho otra cosa, durante el viaje, que quejarse, blasfemar, lanzar improperios. En algunos momentos estuvieron a punto de perder la paciencia. Aguantarlo les resultó un auténtico suplicio. Se sienten por fin aliviados.

En la bajada de la cuesta se oye un fuerte chirrido de los frenos del camión. Al lado derecho de la carretera se ven abundantes campesinos; unos andando; algunos sentados encima de alguna caballería cubierta con un esportón; y otros, los menos, en el pescante de un carro. Todos, vestidos con ropas muy rústicas y pobres, y además con muchos remiendos. Denotan sus caras cansancio y sueño; no en vano, están metidos de lleno en la época de recogida de la cosecha de cereales. Faena agrícola pesada y que requiere muchas horas de trabajo; ya que muy de madrugada con sus carros han de transportar las mieses desde los campos de cultivo, a veces muy lejanos,  y tras depositarlas en las eras cercanas del pueblo, iniciar la  monótona trilla  y tras triturarlas, amontonarlas; esperando pacientemente que se levante una pizca de aire, para aventarlas  y separar de la paja el grano; y éste metido en las largas talegas, portearlo con carros o caballerías a los graneros, que suelen estar en el piso superior de la casa, para que se oreen convenientemente. Son faenas agrícolas muy pesadas por sí mismas, y por la época del año, en el verano sofocante. Contemplando a estos labriegos, Ramón y Antonio se sienten muy apesadumbrados. Piensan que su labor va a ser muy difícil. Habrán de esmerarse para interesarles en las delicias del arte, por muy bellas y sublimes que sean las reproducciones de algunos de los cuadros del Museo del Prado.

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Sello del Patronato de Misiones Pedagógicas.

Se detuvieron en el puente del río Martín. Antonio a una vieja esquelética, vestida toda de negro, con sayas y pañuelo sobre la cabeza, después de detenerla con dificultad, le pregunta por la sede del Ayuntamiento. Una vez lo sabe, junto con Ramón suben por una calle empinada y estrecha; recorren aprisa unos 200 metros, giran a la derecha y tras atravesar un arco y recorrer otra, no menos estrecha y angosta, llegan a la Plaza de la República, toda ella porticada, en uno de cuyos flancos sobresale poderosa la fachada del Ayuntamiento. Durante unos breves momentos disfrutan contemplando aquella plaza, llena de sabor tradicional, en la que parece haberse detenido el tiempo. Ninguno dice nada, tal era su sorpresa por encontrarse un rincón tan acogedor y tan bello. No se dan cuenta de que son observados por muchas miradas tras las cortinas de balcones y ventanas. Ensimismados están, cuando un hombre, de unos cincuenta años, gordo y de baja estatura, de aspecto agradable y simpático, con una sucia y ajada gorra de alguacil les interrumpe:

-¿Son ustedes los que vienen de Madrid?

Le contesta Antonio:

-Sí somos nosotros. Hemos venido con el camión que trae el Museo Circulante. ¿Puede decirnos dónde se va a instalar?

El alguacil les dice que pueden descargar todo en el edificio de las Escuelas Graduadas, a donde irán algunos empleados del Ayuntamiento para ayudarles. Retornan al puente y encuentran, como siempre, refunfuñando al conductor. Inician en el camión de nuevo el trayecto, y llegan en breves momentos frente a un edificio señorial, nuevo y de tres pisos, en cuya fachada aparece un cartel grandioso con el nombre de Escuelas Graduadas. Allí está ya preparada la brigada municipal, compuesta de 4 hombres. Ramón les comunica que todos los paquetes contienen reproducciones de cuadros del Museo del Prado y que deben descargarlos con mucho cuidado. Ninguno de ellos dice nada; lo único que desean era acabar lo más pronto posible, ya que estaban esperando desde el mediodía.  Tanto Ramón como Antonio vigilan concienzudamente la operación de descarga. No se fían en absoluto. Están ya escarmentados, ya que en un pueblo de la Alcarria dos reproducciones se resquebrajaron por la desidia de los operarios. Aquí todo se hace pronto y bien, aunque deben subir la artística carga hasta un primer piso por una estrecha escalera. Terminada la faena, la brigada se marcha presta. Sólo permanece el alguacil, que les indica una Fonda, Casa Asensio, donde el Ayuntamiento les había reservado tres habitaciones. Les dice que está a su entera disposición para lo que necesiten. Se despiden hasta el día siguiente a las diez de la mañana, para verificar el montaje de toda la exposición, además del cinematógrafo y la pantalla de proyección. Les extraña que ninguna autoridad municipal ni ningún maestro se presentara a recibirles.

Marchan sobre las diez de la noche a la fonda, ubicada en un monumental caserón viejo y destartalado. Tiene numerosas habitaciones, amplias y espaciosas, de techos muy altos, con pocos lujos; en verano eran frescas, en lo más crudo del invierno gélidas; para combatir el frío, además de las mantas pesadas de algodón, podía contratarse un brasero portátil para pasarlo por las sábanas, e incluso, una bolsa de agua caliente; la cama, un armario acristalado, dos sillas, un lavabo de madera era todo su mobiliario, además del inevitable crucifijo; un baño compartido por planta.  Todo forastero que necesitara alojarse en Híjar, debía hacerlo aquí. Es propiedad de Santos, de la familia de los Asensio, uno de cuyos antecesores la había podido levantar, gracias al haber hecho fortuna en las Américas. Sale a recibirles la casera, Dolores; una mujer madura, entrada en años, de facciones dulces y con una sonrisa en los labios, que es de agradecer, les pregunta:

-¿Cómo les ha ido el viaje?

Contesta Ramón:

  • Bien, pero se ha hecho muy largo. Son 400 kilómetros la distancia que hemos recorrido. Además en un viejo camión.

Nada más mentar esa palabra, el conductor hace un mal gesto, y con una mirada asesina, le replica:

  • Me cago en Dios. ¡Qué sensibles son estos señoritingos¡ Para lo que me paga el Ministerio ya vais bien servidos. Además si os parece mal, no haber venido.

Ramón está a punto de estallar. Se contiene. No es el momento adecuado. No hay mejor desprecio que no hacer aprecio.

La casera se siente profundamente molesta, por su religiosidad, al oír aquella blasfemia. No obstante, haciendo de tripas corazón, trata de mantener la calma y con palabras agradables, les dice a los nuevos huéspedes que sus habitaciones están en el primer piso. Éstos cogen su escaso equipaje y cada uno se precipita en la cama a reposar, después de tan largo y ajetreado viaje. No bajan a cenar al gran comedor que está en el piso inferior. Una muchacha joven les sube un tazón de café con leche y unas magdalenas. Les resulta suficiente. Los tres no desean otra cosa que descansar. Así lo hacen profundamente.

A la mañana siguiente, tras un sueño reparador y un suculento almuerzo, compuesto de 2 huevos fritos con chorizo y unos vasos del buen vino de la zona, Ramón y Antonio están prestos a realizar el trabajo para el que se habían ofrecido voluntariamente. Lo tienen todo perfectamente programado. Marchan sobre las nueve y media de la mañana al Ayuntamiento, esperando encontrar alguna autoridad municipal. Es en vano. Piensan ingenuamente que estarán ocupados. Por fin pueden hablar con el Secretario del Ayuntamiento, que les recibe cortésmente, aunque con cierta frialdad. Hablan con él sobre temas triviales. Inesperadamente llega el alguacil, al que saludan. Éste se pone a sus órdenes para cumplir todo aquello que necesitaran. Ramón le pregunta:

  • ¿Cuál es el medio que utilizan en este pueblo para dar a conocer las noticias?

El alguacil, contesta:

. Tenemos el pregonero. Éste va por las plazas principales y a golpe de trompeta, lanza a los cuatro vientos sus pregones. Así suele hacerlo, para los entierros, para la venta ambulante, para cuando entra el ador, o cualquier otro acontecimiento.

Antonio, con curiosidad, le pregunta:

  • ¿Qué es eso del ador?

El alguacil, sintiéndose importante, les contesta:

  • Entra el ador, cuando en Híjar se puede regar. No podemos hacerlo todos los días. Hay unos días que pueden hacerlo los de La Puebla, otros días los de Urrea; y otros, nosotros.

Replica, Antonio:

  • Es una palabra muy curiosa y que no la conocía.

Después de apuntar en su libreta la palabra, Antonio le dice:

  • Debes dar a conocer por los medios tradicionales que esta tarde, a partir de las cuatro, los vecinos que lo deseen podrán visitar una exposición de pintura en la sede de las Escuelas Graduadas, y a partir de las ocho a una conferencia sobre determinadas pinturas del Museo del Prado, por medio de unos representantes de las Misiones Pedagógicas.

Antonio tiene que escribirle en una hoja de su libreta el pregón, ya que de lo contrario, dado el nivel cultural del pregonero, se hubiera podido correr el riesgo de confundir a todo el vecindario. Con el alguacil y la brigada municipal marchan todos hacia las Escuelas Graduadas. El alguacil abre la puerta que da el patio de recreo. Entran y suben las pronunciadas escaleras, hasta llegar a la clase más espaciosa, donde la tarde anterior, habían depositado el cargamento de la Misión.

Cándido_Fernández_Mazas,_Misiones_Pedagógicas._Retablo_de_Fantoches,_1934._Litografía,_70_x_50_cm
Cartel de Retablo de fantoches, de la autoría de Cándido Fernández Mazas.

Antonio era siempre el que tomaba la iniciativa en estos momentos. Recomienda calma a todos los trabajadores de la brigada. Lo que ha de desenvolverse no son mercancías normales. Son reproducciones de cuadros, hechas con mucho esmero y cuidado. Habían sido dejadas en la pared más libre y espaciosa del aula. La primera afortunada en salir a la luz es la pintura de Murillo, titulada El Niño Dios Pastor. Todos quedan impresionados, al contemplar su contundente e incuestionable belleza Durante unos momentos nadie se atreve a decir nada, Todos están amansados. Ramón tiene que sacarles de aquel estado de éxtasis, indicándoles que deben continuar su labor. A continuación le toca el turno al Pelele del pintor aragonés Goya, que con su espectacular colorido y triunfante vitalismo les deja anonadados. Siguen la Resurrección del Greco con su explosión de color y exacerbado misticismo; el Sueño de Jacob del gran Ribera, con su realismo barroco; la Visión de San Pedro Nolasco de Zurbarán, con esos ropajes encolados que pueden tocarse; las dos obras, la Infanta Margarita y las Hilanderas, del más grande pintor barroco Velásquez. Continúan otras no menos famosas. Las dos últimas, como el buen vino, para el final, fueron de Goya, los Fusilamientos del 3 de mayo y la Maja vestida. Nadie habla. Todos están como adormecidos. Ramón y Antonio están satisfechos. La belleza por sí misma puede hacer milagros. Lo están contemplando de una manera fehaciente. Aquellos hombres toscos y primitivos, se sienten atraídos hacia el mundo de la belleza: algo que, a primera vista, parecía imposible.

Todos los cuadros son colgados en las cuatro paredes de la clase, siguiendo las órdenes estrictas tanto de Antonio como de Ramón. Todos ya expuestos, iluminados por los rayos de un sol radiante, que penetran a través de las amplias y espaciosas ventanas, crean un universo esplendoroso de belleza. Aquella pobre aula, con paredes desconchadas, acaba transformada milagrosamente en la más bella sala del Museo del Prado.

A continuación, sacan con especial cuidado de un cajón muy bien envuelto, una máquina cinematográfica, que colocan encima de un cajón que servía de pedestal, situado sobre la mesa de clase del maestro. Frente a él ponen un telón, que sirve de pantalla, después de haber estudiado a conciencia los juegos de luces y sombras. Hacen varias pruebas hasta que encuentran la situación más idónea, para que las proyecciones sean los más claras y nítidas posibles. Ordenan colocar estratégicamente una cincuentena de sillas, para que desde de ellas se puedan observar  sin dificultad tanto las reproducciones pictóricas, como las proyecciones complementarias. Antonio y Ramón preparan a conciencia todo; no quieren dejar nada a la improvisación. Cuando todo lo tienen dispuesto a su gusto, dan por finalizada su tarea. Ha llegado la una del mediodía. Los misioneros comunican a todos que están invitados a tomar unos vasos de vino en la taberna más próxima. Los miembros de la brigada, por primera vez, ríen y manifiestan algún rasgo de alegría. Hasta entonces, todo habían sido malas caras. Todo tiene un precio.

Salen prestos, a indicaciones del alguacil, hacia la taberna de la Viuda, conocida por todos los vecinos del pueblo. Está regentada por una mujer viuda, no escasa de carnes ni de belleza, de una cincuentena de años, muy campechana y simpática. La clientela era abundante, sobre todo, de las clases más humildes de la localidad. Al lado estaba el Club, frecuentado por las clases más pudientes; grandes terratenientes, potentados comerciantes, médicos, veterinarios, secretario del Ayuntamiento…

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Retrato de Manuel Bartolomé Cossío (hacia 1920).

Antonio y Ramón, solicitan unos porrones de vino y una bolsa de cacahuetes, que pagan de su propio bolsillo. Servidos con prontitud, todos hablan con cordialidad y familiaridad. El vino sirve para hacer milagros. En las otras mesas, varios ancianos, de piel curtida por una larga vida en el campo, vestidos de baturros con cachirulo a la cabeza, beben, comen, fuman y hablan sin parar. Los misioneros se sienten gratamente sorprendidos por el lugar y las gentes. Su labor, además de sus charlas y exposiciones, se debe complementar con el trato directo con las gentes de la calle. La taberna es un lugar adecuado. Simpáticos y con don de gentes, pronto entablan conversación con toda la clientela. Les preguntan por las cosechas, por el número de habitantes, por las fiestas. Se lían unos cigarros con el tabaco de la petaca del anciano de mayor edad. Invitan a todos a una ronda. Se crea un ambiente de gran familiaridad, rompiendo la prevención que siempre la gente del campo tiene hacia los habitantes de la ciudad. Se dan cuenta que allí estaba el pueblo auténtico, sin malear, sano, aunque un tanto precavido. Finalmente todos tienen que marchar a comer.

Antonio y Ramón llegan cansados a la Fonda. En el comedor de la planta baja ocupan una mesa, cubierta con un mantel de cuadros rojos sobre fondo blanco y los imprescindibles utensilios para la comida. Está ocupado la mitad. Los comensales son gente de paso; campesinos de pueblos vecinos que han venido a realizar alguna actividad comercial o administrativa a la cabeza del partido judicial; algún médico o funcionario del Juzgado que les resulta más cómodo comer allí; además de algunos que vienen con el prurito de enseñar cultura a los habitantes del lugar. Con prontitud la casera se les acerca y les comunica los platos del menú. No hay mucho a elegir. De primero, plato de judías verdes del tiempo o potaje de garbanzos; de segundo carne de cerdo guisada  con patatas; todo acompañado con una espléndida y variada ensalada de tomate y lechuga. El postre es más variado; melón, sandía, presquillas y tomasquinos de la huerta del lugar. Antonio se siente sorprendido por esas palabras, de las que toma buena nota, tras preguntar su significado a la casera.  La presquilla es el melocotón y los tomasquinos albaricoques.  No se complican la vida en la elección; comen judías verdes, cerdo y cuatro tajadas de un suculento melón; acompañado todo ello con unos tragos de vino tinto en un porrón. Por el cansancio, la comida y la bebida abundante, entran en un sopor, que hace inevitable una reparadora siesta. Así lo hacen, no sin antes comunicarle a la casera que los despertase a las tres y media.

Se abren las puertas de las Escuelas Graduadas de par en par a las cuatro menos cuarto de una tarde tórrida. Nadie parece tener mucho interés por visitar las espléndidas reproducciones, colgadas con tanto mimo hace unas horas. Muchos están enfrascados en las faenas agrícolas. Otros están echando la siesta. Los demás tienen inquietudes de otro tipo. Los misioneros comienzan  a preocuparse y a preguntarse por los motivos de esta triste y lamentable situación. Pecaban frecuentemente de ingenuidad. Esperaban siempre una gran afluencia de público. Más nunca escarmentaban.

Antonio, profundamente entristecido, pregunta a su compañero y amigo:

  • ¿Tan inculto puede ser este pueblo? ¿Qué podemos hacer? Con la ilusión que hemos puesto todos en este tarea. En algunos momentos tengo ganas de volverme a mi casa de Madrid, a leer y escribir, a pasear por el Paseo del Prado con alguna chica bonita.

Ramón le responde, igualmente apesadumbrado:

  • ¿Qué quieres que te diga? Sobre este tema ya hemos hablado largo y tendido. Siempre a las mismas preguntas, le suceden parecidas respuestas. No olvides las peculiaridades de este pueblo. En el Informe previo a la Misión, pudimos observar su profundo conservadurismo. Aquí la República se proclamó un mes más tarde que en el resto del país. Existen potentados cacicones y un potente sector eclesiástico, que no quieren bajo ningún concepto cambio alguno. Harán todo lo que esté en sus manos para evitar que llegue nada nuevo. Nosotros somos una bocanada de aire fresco, y, por eso les molestamos. Una manifestación cultural, como son las Misiones, iniciada e impulsada por el Gobierno de la República, está siendo boicoteada. Ninguna autoridad municipal ha salido a recibirnos para darnos la bienvenida. Nos han hecho el vacío más absoluto. Las gentes, salvo honrosas excepciones, nos miran como cuerpos extraños, que les fuéramos a contaminar. Esta es la realidad. No debemos dar más vueltas al asunto.

Mientras estaban hablando, llega el primer vecino. Es el clásico e inevitable persona con discapacidad del pueblo. Se sienten desolados. Todo suena a maquiavélica confabulación. Entre 4000 habitantes, sólo ha interesado a éste. Es para descolgar los cuadros, envolverlos y volver por donde habían venido. Se miran mutuamente; no se atreven a decir nada; así permanecen un largo espacio de tiempo. De repente, como movidos por un mismo resorte, al unísono comienzan a reírse estrepitosamente. El ser humano puede reír por muchos motivos. Ahora no es de alegría; es una mezcla desordenada de impotencia, rabia, desencanto y desilusión. En alguno de sus numerosos viajes por la geografía española, ya se iban acostumbrado a oír, que el intento de llevar y sembrar la cultura en amplios sectores de la población española era vano y superfluo. Pero ellos son jóvenes ilusionados en la tarea que se habían implicado. Su labor era un grano de arena dentro de un grandioso y magnífico proyecto colectivo, que las generaciones futuras valorarían en su justa medida.

Atienden cortésmente al recién llegado. Tratan de sonsacarle algunas palabras. Es en vano. Emite unas palabras indescifrables. Le dan una propina para que se comprara alguna golosina. Se marcha muy contento y feliz.

Permanecen los dos en la sala de exposiciones. No pierden el tiempo. Antonio se mete de lleno en la redacción de una novela, mezcla de amor y aventuras con una moraleja final, que tenía a punto de acabar. Ramón se dedica a escribir un tratado recién iniciado, sobre el artista, según su criterio, más importante de la pintura de todos los tiempos, Velázquez. Con la escritura llenan muchos ratos muertos entre charla y charla. Ramón también acostumbra a pintar paisajes de aquellos lugares que le resultaban agradables.

Sin apenas darse cuenta llegan las siete y media. Sin creerlo, oyen un murmullo de un grupo de personas que proviene del recreo. Dejan sus actividades. Avivan el oído. No pueden creerlo, pero allí están una docena de personas,  con mayoría de hombres. Paulatinamente van subiendo las escaleras. Llegan a la puerta del aula, donde está la exposición. Son todos personas maduras, el más joven tendría ya los cuarenta años. Los misioneros salen a recibirlos llenos de gozo. Su llegada les parece como un oasis, después de una larga travesía por el desierto más inhóspito. Uno de los recién llegados, el de mayor edad, que rondaba los 60 años, toma la palabra:

  • Soy el Tío Rullo, aquí todo el mundo me conoce. ¿Qué tal chavales? Supongo que habrán venido poca gente. No os debe extrañar, ha habido un auténtico boicot hacia esta iniciativa de la República, cual es traer la cultura a los pueblos, que buena falta hace. Todo lo que sea cultura a determinadas personas de este pueblo les sabe a cuerno quemao. Por las noticias que me han llegado ha habido una confabulación, a instancias del Sindicato Católico Agrícola, para que nadie viniera a ver esta iniciativa. Yo he leído en La Voz de Aragón, que las Misiones Pedagógicas están llevando una labor muy importante, a pesar de que el Gobierno actual de Lerroux, ha pretendido reducir sus presupuestos. Yo he ido a la escuela hasta los siete años. Tuve que abandonarla para acompañar a mi padre en las faenas del campo. Entonces no me importó, ahora es cuando me estoy dando cuenta de lo que perdí. ¡Cuántas cosas hubiera podido aprender, si hubiera permanecido hasta los catorce años¡ No obstante, he procurado ilustrarme y leer lo que he podido, cuando me lo han permitido las faenas del campo. Ahora, todos nosotros, todos pertenecemos al Centro de la UGT, queremos ayudaros en vuestra labor.

Estas palabras, dichas con tal sinceridad, les impresionan a Ramón y Antonio. Se quedan perplejos. No esperaban, no estaban preparados para palabras tan reconfortantes e ilusionantes, como las que acababan de oír. Había merecido la pena llegar a este pueblo tan recóndito  por escuchar estas palabras.

Se aposentan todos en las sillas. Aquel día Antonio y Ramón están más brillantes que nunca. Se esmeraron. Transmiten las excelencias de la pintura española de una manera espléndida. Bartolomé Cossío seguro que está muy contento.

Cándido Marquesán


Unas breves referencias biográficas de Ramón Gaya y Antonio Sánchez Barbudo. Ambos brillaron como gran pintor-Ramón tiene un museo con su nombre en Murcia y Antonio fue un gran escritor, crítico literario y profesor. Ambos tuvieron que exiliarse. Juan Marichal en su libro El secreto de España. Ensayos de historia intelectual y política y en el capítulo El pensamiento transterrado, califica a los años de  1886- 1936 un nuevo “medio siglo de oro” para nuestra cultura. José Carlos Mainer acuñó el término “la edad de plata” en su conocidísimo libro. Juicios ambos totalmente justificados. Ramón y Antonio fueron partícipes. de esta autentica explosión cultural, que contrasta con el páramo cultural del  periodo posterior de la dictadura. Otra ocasión perdida de nuestra Historia para entrar en la modernidad.

ramon gaya
Ramón Gaya.

Ramón Gaya fue un pintor y escritor español que vivió exiliado en México por muchos años. Nació en Murcia, en 1910, hijo de Salvador Gaya, litógrafo, y de Josefa Pomés, ambos de origen catalán. Sus padres se trasladaron a Murcia porque Salvador iba a participar en la instalación de una litografía.  Abandona la escuela siendo casi un niño para dedicarse a la pintura, completando su formación en la pequeña biblioteca de su padre, un obrero catalán culto, anarquizante y wagneriano. Tolstoi, Nietzsche, Galdós, estarán entre sus primeras lecturas, autores que le acompañarán a lo largo de su vida. Gracias a una beca de estudios que le concede el Ayuntamiento de Murcia a los diecisiete años, va a Madrid, visita el Museo del Prado y conoce a Juan Ramón Jiménez y a casi toda la Generación del 27; poco después se marcha a París junto a Pedro Flores y Luis Garay, con los que expone en la galería Aux Quatre Chemins. A pesar del éxito de la exposición y de lo atractivo de la vida de París, la pintura de vanguardia le decepciona y pasados unos meses decide regresar.

La proclamación de la Segunda República lo sorprende en Barcelona, donde ha ido para visitar a su padre. En junio de 1936, se casa en Madrid con Fe Sanz. Declarada la guerra, forma parte de la Alianza de Intelectuales Antifascistas. En Valencia, en 1937, nace su única hija. Participa en la fundación de la revista Hora de España, de la que es miembro de su consejo de redacción, y de la que será único viñetista. En 1939, en los últimos días de la guerra muere su mujer en el bombardeo de Figueras, al que sobrevive su hija. Con el ejército cruza los Pirineos y pasa dieciséis días en el campo de concentración de Saint-Cyprien.

En junio de 1939, embarca en el Sinaia camino de México, donde permanecerá exiliado hasta 1952. Son años de soledad y de intenso trabajo. Los Homenajes a los Grandes Pintores aparecen como tema de sus cuadros, así como hermosos y personalísimos paisajes de Chapultepec y Cuernavaca. Colabora con sus escritos en algunas revistas mexicanas como Taller y  El Hijo Pródigo. Genera una variedad de obras en tempera con el tema de los trajes regionales españoles en formato pequeño y gran variedad de dibujos, oleos y acuarelas. Se reencuentra con Octavio Paz, al que ha conocido en Valencia durante la guerra, frecuenta al poeta Xavier Villaurrutia, al músico Salvador Moreno, a Octavio Barreda, a Laurette Séjourné y al poeta Tomás Segovia.

En 1952 vuelve a Europa, donde permanecerá un año recorriendo París, Venecia, Florencia, Roma, París de nuevo y vuelta a México. (En 1984, la editorial Pre-Textos de Valencia publicara su libro: Diario de un pintor, 1952–1953, en el que se recogen las anotaciones de ese año). En 1956 se instala provisionalmente en Roma; se reencuentra con los Grandes Museos, con la gran pintura: Miguel Ángel, Tiziano, Rembrandt, Van Gogh, Cezanne.  El cuatro de marzo de 1960 regresa a España tras veintiún años de exilio. 

A lo largo de la década de los sesenta hará varios viajes a España: Barcelona, Madrid, Murcia, Andalucía, Valencia donde en 1966 conoce a Isabel Verdejo, con la que se casará más tarde. Sus viajes a España se harán más frecuentes. En 1969, en la editorial R.M. de Barcelona aparece su libro fundamental: Velázquez, pájaro solitario. Trabaja en Barcelona en su estudio frente a Santa Maria del Mar. En 1974 y 1975 expone su obra en Murcia y en Valencia, donde vivirá gran parte del año. Con Cuca (Isabel), su mujer, viaja a Italia, donde pasa varios meses pintando: Roma, Florencia, Venecia, París. En 1980 se publica el libro Homenaje a Ramón Gaya publicado por la Editora Regional. En 1984, la editorial Trieste que dirige Andrés Trapiello publica la segunda edición de su Velázquez, pájaro solitario. Su pintura se hace más esencial, más luminosa.

En 1985 el Ministerio de Cultura de España le concede la Medalla de Oro al Mérito en las Bellas Artes. En 1990, en Murcia, se inaugura un Museo dedicado a su obra, dirigido por Manuel Fernández-Delgado, en él se recogen más de 500 obras donadas a la ciudad por el pintor. En 1997, se le concede el Premio Nacional de Artes Plásticas. En 1999, doctor honoris causa por la Universidad de Murcia. En 2002, el Ministerio de Cultura le concede Premio Velázquez de Artes Plásticas, en su primera edición. Ramón Gaya murió en Valencia, España, el 15 de octubre de 2005. 

antonio.sanchez.barbudo
Antonio Sánchez Barbudo.

Sánchez Barbudo, Antonio. Madrid, 18.IV.1910 – Palm Beach Garden, Florida (Estados Unidos), 19.VIII.1995. Escritor, profesor y crítico literario. Huérfano a los doce años, en 1926 ingresó en la Escuela Industrial para estudiar Técnico Químico. En 1929 se afilió al Partido Republicano Radical Socialista y en diciembre de 1930 fue detenido en el asalto al Cuartel de la Montaña y permaneció en la Cárcel Modelo de Madrid hasta marzo de 1931. Colaborador de La Gaceta Literaria y El Sol, desde 1932 participó en las Misiones Pedagógicas. Junto a Azcoaga y Serrano Plaja, fundó a finales de 1932 la revista Hoja Literaria. Desde el 18 de julio de 1936 militó en la Alianza de Intelectuales para la Defensa de la Cultura y colaboró en El Mono Azul. Trasladado a Valencia, fue redactor de El Buque Rojo, así como secretario de Hora de España. Firmante de la “Ponencia colectiva” de escritores y artistas españoles en el Segundo Congreso Internacional de Escritores para la Defensa de la Cultura, se integró en una de las Brigadas Internacionales, dirigida por Hans, y combatió en Guadalajara y en el frente de Aragón. A principios de 1938, contrajo matrimonio en Barcelona con Ángela Selke y en la primavera fue nombrado comisario de la Escuela Militar de la 45 División que dirigía Hans, instalada en Cambrils. Allí escribió algunos capítulos de su novela Sueños de grandeza y en junio apareció su libro de relatos Entre dos fuegos, por el que obtuvo el Premio Nacional de Literatura. Se incorporó después al Ejército del Este, en donde dirigió durante los últimos meses de la guerra su periódico. El 9 de febrero de 1939 atravesó la frontera francesa y fue internado en el campo de concentración de Saint-Cyprien. A finales de mayo, embarcó con su mujer e hija en el Sinaia rumbo a México. Redactor de las revistas Taller y Romance, colaboró en Letras de México y El Hijo Pródigo, así como en los periódicos El Nacional y Novedades. En 1945 publicó en México Una pregunta sobre España. En octubre de ese mismo año se trasladó con su familia a la Universidad de Austin, Texas, pero se trasladó al curso siguiente a la de Wisconsin, en Madison, en la que permaneció hasta su jubilación en 1980. En 1946 se editó en Buenos Aires su novela Sueños de grandeza. Dedicado por completo a la docencia e investigación, en 1958 fue nombrado full professor de Wisconsin adquiriendo la nacionalidad norteamericana, la cual le permitió viajar y regresar temporalmente a España. Su experiencia la relató en “España al volver. Impresiones de un refugiado”, que publicó en 1959 en la revista neoyorquina Ibérica. Editor de Dios deseado y deseante. Animal de fondo (1964) y Diario de un poeta recién casado (1970) de Juan Ramón Jiménez, así como de Miguel de Unamuno (1974), coordinó y colaboró en el Homenaje a Arturo Serrano Plaja (1984). En 1981 la Universidad de Wisconsin publicó un libro colectivo en Homenaje a Antonio Sánchez Barbudo. Ensayos de literatura española moderna y en 1987 asistió en Valencia al Congreso Internacional de Intelectuales y Artistas, en donde presentó una ponencia titulada “Algunos recuerdos y reflexiones” sobre el Congreso de 1937.

Fuente: https://www.nuevatribuna.es/articulo/cultura—ocio/relato-novelado-llegada-misiones-pedagogicas-pueblo-aragon/20250607113443239138.html

El Guggenheim Urdaibai y el gato de Schrödinger

10 Junio 2025 at 08:44
Por: JDF

Urdaibai tiene el honor de albergar el proyecto arquitectónico más ambicioso de nuestra era: un museo —el dichoso Guggenheim— sin planos, sin ubicación definitiva y, lo más innovador, sin existencia. Se anunció hace ya cuatro años con determinación —se va a hacer «Sí o Sí»— como quien lanza una profecía incontestable a los confines del Universo, pero seguimos en la fase más avanzada del arte contemporáneo: la especulación infinita.

De hecho, podríamos decir que con este proyecto se ha perfeccionado la técnica de la “construcción imaginaria”, esa donde los debates públicos giran en torno a un edificio que nunca ha salido del mundo de las ideas. Mientras tanto, los ciudadanos han discutido su necesidad o no, su impacto ambiental, su coste y su futuro, olvidando el pequeño detalle de que aún nadie ha visto ni un simple borrador de nada.

Es el Guggenheim de Schrödinger: existe y no existe a la vez. Un museo tan sofisticado que ni sus creadores han tenido que presentar un proyecto. Tan importante que ya merece, incluso, procesos de “escucha activa”, y todo ello sin el riesgo de verse limitado por una estructura real.

La referencia al Guggenheim de Schrödinger es una ironía inspirada en el famoso experimento mental del físico austriaco, naturalizado irlandés, Erwin Schrödinger, quien planteó una paradoja para ilustrar principios de la mecánica cuántica.

En su experimento imaginario, un gato es encerrado en una caja con un mecanismo que puede matarlo o no, dependiendo de un evento cuántico. Según la teoría, hasta que alguien abra la caja y observe el estado del gato, este se encuentra en una superposición de estados: está vivo y muerto al mismo tiempo.

Ahora, apliquemos esta idea a nuestro caso: El Guggenheim de Urdaibai es como el gato de Schrödinger, pero en versión arquitectónica. Oficialmente, se ha hablado de su existencia, de su impacto, de su importancia… pero, como nunca se ha presentado un proyecto concreto, al mismo tiempo no existe. Está en una especie de limbo cuántico: es y no es, existe y no existe, depende de quién lo observe y cómo lo interprete.

Es el museo más avanzado del mundo: su construcción es teórica, su debate es real, su presencia es metafísica. Y hasta que alguien “abra la caja” y presente un proyecto tangible, seguirá siendo una obra maestra del arte conceptual político.

Estamos ante el arte definitivo: una institución cultural que solo habita en el discurso, sin necesidad de ladrillos, permisos ni presupuestos cerrados. Lo realmente audaz es que el debate sigue vivo, aunque el museo no lo esté. Un gran logro de la  intelligentsia jeltzale.

Pero, ¿qué necesidad hay de un proyecto tangible cuando se puede gobernar a golpe de narrativa vaporosa, tal y como hacen en este caso las instituciones vascas? ¿Para qué molestarse en poner un solo ladrillo cuando se puede construir un castillo de palabras bien ensambladas? Si algo nos han demostrado estas instituciones es que su relación con la realidad opera bajo reglas cuánticas: pueden estar conectadas a ella o completamente desligadas, dependiendo de quién las observe. Y el Guggenheim invisible es la prueba definitiva

Las consultas ciudadanas, el paripé de la Escucha activa”, no buscan escuchar, sino simular que se escucha. Son un acto de prestidigitación donde la magia radica en hacer creer a la gente que participa mientras la decisión ya está tomada… aunque en este caso, tampoco hay decisión. Hay ruido. Declaraciones sueltas. Promesas nebulosas. Un proceso cuyo objetivo no es concluir nada, sino extender indefinidamente la ilusión de que algo se está haciendo.

Porque, más allá de los ladrillos, ¿qué es un proyecto sin plazos, sin presupuestos concretos, sin documentos oficiales? Es una forma de perfeccionar el arte del gestionar sin gestionar. Un ejercicio de política conceptual donde lo importante no es construir el museo, sino construir el relato del museo. No un edificio, sino una atmósfera de inevitabilidad.

Mientras tanto, la ciudadanía sigue en el mismo punto: preguntándose qué está discutiendo, cuándo se presentará algo, si es siquiera legítimo este debate sin materia prima. Pero el secreto está precisamente ahí: mantener la conversación en la esfera de lo intangible, donde no hay exigencias concretas ni compromisos verificables. Es la política del humo. Y cuando el humo es lo único que queda, ¿quién necesita cimientos?

Las instituciones han perfeccionado el arte de gobernar sin tocar el suelo: construir relatos en el aire, convocar consultas sin respuestas y diseñar proyectos donde la única materia prima es la confusión.

La verdadera innovación no está en el museo, sino en la estrategia: mantener la ilusión de movimiento mientras todo sigue en el mismo punto. No hay planos, no hay fechas, pero hay declaraciones periódicas para que nadie note que la caja sigue cerrada.

Y así seguimos, atrapados en la paradoja del Guggenheim de Schrödinger: demasiado presente en el discurso para decir que no existe, demasiado ausente en los hechos para decir que existe. Un museo que solo necesita palabras para mantenerse en pie.

Si las instituciones han hecho del humo su única materia prima, la ciudadanía tiene dos opciones: respirar pasivamente la niebla o encender un ventilador para disiparla y exigir algo concreto, tangible, real, para comenzar un debate sin trampas.

Frente a la política de la indefinición, la mejor respuesta es la más simple: cuando no hay proyecto, no hay debate, y cuando no hay compromiso, no hay legitimidad. La caja debe abrirse o cerrarse, pero dejarla flotando en la ambigüedad solo beneficia a quienes quieren evitar rendir cuentas.

La única manera de romper este círculo absurdo es devolver la discusión al terreno de lo tangible: sin documentos, sin fechas y sin planes reales, cualquier afirmación debe ser tratada como lo que es: ruido sin sustancia.

Txema García, periodista y escritor

El legado franquista: golpe militar, guerra civil y dictadura

10 Junio 2025 at 08:17
Por: JDF

El Gobierno español, a través de la Secretaría de Estado de Memoria Democrática y el Ministerio de Cultura, plantea -actualmente- la ilegalización de la Fundación Nacional Francisco Franco (FNFF); aprobada en octubre de 2022, la Ley de Memoria Democrática dedica una de las disposiciones adicionales a la extinción de fundaciones.

Está prevista la cancelación cuando las fundaciones no persigan el interés general o actúen contra el bien común; en concreto -detalla la disposición quinta- en los casos de apología del franquismo “que ensalce el golpe de Estado y la dictadura o enaltezca a sus dirigentes, con menosprecio y humillación de la dignidad de las víctimas”.

La FNFF se constituyó en octubre de 1976 con la presidencia de Carmen Franco y Polo, hija del dictador; entre los objetivos de la institución figuran el estudio/conocimiento de la vida y obra del autócrata, “en su dimensión humana, militar y política”; y también de las realizaciones que tuvieron lugar en los 40 años de mandato.

¿Qué fuentes permiten aproximarse -con rigor historiográfico- a la figura del llamado caudillo, medio siglo después de su fallecimiento? El historiador Julián Casanova ha publicado en febrero la biografía Franco (Ed. Crítica), de 475 páginas.

La nota editorial presenta al dictador Francisco Franco Bahamonde (1892-1975), a grandes rasgos, como la persona que inició “el asalto al poder con una sublevación militar y lo consiguió a sangre y fuego en una guerra civil”; y que se afianzó en el poder, a partir de 1939, “pese a no contar con un cuerpo ideológico o programático consolidado”.

El ensayo comienza tres días después de la muerte de Franco -el 23 de noviembre de 1975- haciendo referencia a la gran losa de granito (1.500 kilogramos) que cubrió la fosa en la que se alojarían los restos mortales, en la basílica de la Santa Cruz del Valle de los Caídos (hoy rebautizado como Cuelgamuros); en la iglesia el dictador compartía espacio con la tumba del líder fascista José Antonio Primo de Rivera.

Medios de comunicación públicos como Televisión Española (TVE) y el NO-DO (noticiero cinematográfico de propaganda) se hicieron eco de los homenajes, desfiles y actos de recuerdo.

En las tres jornadas siguientes al deceso ocurrieron hechos relevantes para la historia española, destacados por Julián Casanova; así, el 22 de noviembre, el hasta entonces príncipe Juan Carlos de Borbón juró en las Cortes las Leyes Fundamentales del Reino y los principios que informan el Movimiento Nacional. En una parte del discurso evocó “con gratitud y respeto” al llamado generalísimo. ¿Se abría la puerta al régimen de la Transición?

Otra posibilidad de comprender los 40 años de dictadura es el detalle de los políticos/jefes de Estado que asistieron a los funerales; Julián Casanova apunta los nombres del dictador chileno, Augusto Pinochet; el rey Huséin I de Jordania; el príncipe Raniero de Mónaco; la primera dama de Filipinas, Imelda Marcos (esposa del dictador Ferdinand Marcos) y el vicepresidente de Estados Unidos, Nelson Rockefeller.

En las notas finales de la biografía, el historiador rebate tópicos utilizados para la defensa del Régimen; “todo lo que entra en la categoría de ‘Franco hizo también cosas buenas’ lo estaban haciendo en ese momento las democracias más avanzadas de Europa, sin necesidad del legado de destrucción que habían dejado el golpe de Estado, la guerra civil y la larga época de miseria, hambre y represión”.

Julián Casanova es catedrático de Historia Contemporánea en la Universidad de Zaragoza y profesor visitante en la Central European University de Viena; en ediciones Crítica ha publicado Una violencia indómita. El siglo XX europeo (2020); España partida en dos. Breve historia de la guerra civil española (2021) o De la calle al frente. El anarcosindicalismo en España (2010).  

“Franco no comenzó de la nada, no era un antiguo cabo, o un exsocialista como Mussolini que no tenía relación alguna con las clases dominantes, sino un general que asaltó el poder por las armas”, explica el biógrafo (en 1912 Franco Bahamonde fue trasladado al norte de África, tenía 20 años, y ascendió a general de brigada en 1926; el futuro dictador estuvo destinado en África durante más de una década).

Además, el texto de Crítica sitúa al llamado Caudillo en el contexto de la geopolítica global:

“Utilizó con habilidad las circunstancias históricas que le permitieron relacionarse con las potencias del Eje y obtener al mismo tiempo un gran rédito de la diplomacia y del espionaje británico, incluidos los sobornos con grandes sumas de dinero a varios de sus generales, para el mantenimiento de la neutralidad durante la Segunda Guerra Mundial”.

Con la debacle del nazismo alemán y el fascismo italiano, el mundo libre (Estados Unidos y Europa Occidental) consideraron al franquismo un adversario; pero esto ocurrió -matiza Julián Casanova- hasta la Guerra de Corea (1950), ya que -a partir de entonces- se consideró la dictadura militar española como una opción preferible al comunismo.

Así, en 1953 se firmó el concordato del Estado español con la Santa Sede (durante el papado de Pío XII), lo que reforzaba la ideología nacionalcatólica y proclamaba el estado confesional; asimismo se rubricaron los Pactos de Madrid -de contenido económico y militar- entre España y Estados Unidos (presidencia de Eisenhower).

El ensayo incluye el balance, en cifras, y una aproximación a los efectos de la guerra entre 1936 y 1939; cerca de 200.000 muertes en combates y acciones bélicas; 100.000 víctimas de la represión que desató el ejército golpista; durante el conflicto y los años siguientes fallecieron por enfermedades o hambrunas 350.000 españoles.

Asimismo 300.000 personas se vieron forzadas al exilio permanente, y 270.000 estuvieron en cárceles y campos de concentración; en cuanto al coste económico de la conflagración, “equivalía a algo más del PIB de 1935”, resalta Julián Casanova.

La represión se prolongó hasta la etapa final del franquismo; de hecho, el 27 de septiembre de 1975 fueron ejecutados cinco opositores, miembros de ETA y el FRAP. Ante las protestas internacionales por los fusilamientos, Franco pronunció un discurso el 1 de octubre, ante miles de personas, en la madrileña Plaza de Oriente.

En la alocución, el dictador atribuyó las críticas y movilizaciones a una conspiración masónica-izquierdista de los políticos, confabulados -en el plano social- con la subversión comunista-terrorista. En marzo de 1974 murió ajusticiado, mediante garrote vil, el militante anarquista Salvador Puig Antich.

Las víctimas de las «cárceles» franquistas para mujeres jóvenes rechazan el perdón de las congregaciones religiosas

10 Junio 2025 at 05:56

Por primera vez las congregaciones religiosas que regentaron los centros del Patronato de Protección de la Mujer han pedido perdón a sus víctimas. Lo ha hecho la Conferencia Española de Religiosos (Confer) en un acto celebrado este lunes en Madrid en el que, 40 años después de la disolución de la institución, ha reconocido el papel de las religiosas, que regentaron estas ‘cárceles’ para adolescentes en las que miles de jóvenes fueron encerradas sin haber cometido ningún delito. “Pedimos perdón a todas aquellas mujeres que no fueron reconocidas en su dignidad y sus derechos”, ha leído Antonia López, superiora provincial de las Adoratrices del Santísimo Sacramento y de la Caridad.

El perdón público, sin embargo, no ha servido a las víctimas del Patronato, que junto a una parte importante de las asistentes al acto han encabezado una protesta al final del mismo. Portando carteles que rezaban ‘No’ y coreando “verdad, justicia y reparación” durante unos diez minutos, las supervivientes de estos reformatorios han querido mostrar que las disculpas no son suficientes. Y es que lo que en un principio era visto como un símbolo de reparación ha acabado tiñéndose de decepción con el paso de los días.

A ello contribuyeron las palabras del presidente de la Confer, Jesús Díaz Sariego, que el pasado viernes aseguró que la “experiencia” por la que pasaron las víctimas“ hay que situarla ”en un contexto de la época“ y afirmó que tras escuchar a las mujeres había constatado que ”a muchas les sirvió como promoción personal y profesional“. Las palabras enfadaron a las víctimas, que ven en el acto ”un lavado de cara“ de las congregaciones religiosas, en palabras de Consuelo García del Cid, que pasó por varios centros del Patronato y que lleva años investigando y buscando a supervivientes del mismo.

“El mal es atemporal, que no se achaque a un contexto histórico porque no tiene justificación”, ha querido responder al presidente en su turno de intervención en el acto. “No nos hagan comulgar con ruedas de molino”, ha proseguido antes de añadir que “lo que necesitamos es justicia, no condescendencia. Ningún perdón puede estar condicionado”. Al acto han acudido la ministra de Igualdad, Ana Redondo, el secretario de Estado de Memoria Democrática, Fernando Martínez, y la eurodiputada de Podemos, Irene Montero, que ha participado en la protesta final.

Representantes de tres de las congregaciones religiosas que gestionaron los centros leen el perdón público.

García del Cid, impulsora de la asociación Las desterradas hijas de Eva, en la que están varias de esta mujeres, asegura, además, que otro de los motivos para no aceptar el perdón de la Confer es que esta le habría impedido hablar de bebés robados durante el acto a pesar de que es algo que está presente en los relatos de algunas de las víctimas. “Sí, robo de bebés”, ha dicho sin embargo la portavoz del resto de mujeres desde el escenario haciéndose eco de lo que clamaban también algunas de las asistentes como público. “A nosotras la democracia nos debe diez años de vida”, ha recordado Consuelo haciendo referencia a la duración del Patronato, que arrancó en 1942 pero siguió funcionando hasta 1985, diez años después de la muerte del dictador.

“Con humildad y profundo dolor”

Las heridas y los recuerdos de quienes pasaron por este tipo de reformatorios, cuyo objetivo era “reeducar” a chicas jóvenes que transgredían las normas morales que imponía la dictadura, siguen estando muy presentes. Todas narran haber sufrido durísimas condiciones de vida en los centros y recuerdan los castigos, las habitaciones de aislamiento, el adoctrinamiento religioso, las jornadas de trabajo en los talleres o la mano de hierro de las religiosas que dirigían los centros. Para ingresar bastaba la denuncia de la policía o de las autoridades, pero la mayoría acabaron allí entregadas por su propio entorno.

Entre las congregaciones que los dirigían figuraban las Adoratrices del Santísimo Sacramento y de la Caridad, que actualmente tiene varios programas de ayuda a mujeres vulnerables y ha recibido 18 millones de euros de subvenciones en fondos públicos. A ellas se sumaban las Oblatas del Santísimo Redentor, las Cruzadas Evangélicas, las del Buen Pastor o las Capuchinas.

Tres representantes de tres de ellas han sido las encargadas de leer el perdón público durante el acto en un escenario en el que la palabra “Perdón” se proyectaba con letras grandes. “Nos dirigimos hoy con humildad y profundo dolor a todas ustedes, y con ustedes a todas las mujeres, fallecidas, vivas y a sus familias, que pasaron por estas instituciones y sufrieron bajo nuestra tutela”, ha comenzado reconociendo Carmen Ortega, superiora provincial de las Oblatas del Santísimo Redentor.

Supervivientes del Patronato de Protección a la Mujer son ovacionadas por el público en un momento del acto.

La religiosa ha reconocido que “el sufrimiento causado no puede ser reparado con palabras”, a lo que ha añadido: “Pero asumimos como un deber moral reconocer nuestra responsabilidad y contribuir en la medida de lo posible a sanar esta pagina de la historia haciendo memoria de lo acontecido y pidiendo perdón por justicia hacia todas aquellas mujeres que padecieron en estos centros”. Por su parte, Mar Mena, terciaria de la congregación de las Capuchinas se ha comprometido a “escuchar y acompañar” a las mujeres que pasaron por ellos y a impulsar “formación” y “protocolos concretos” focalizados en “la prevención, el buen trato y la equidad de género”.

Antes de las palabras de las monjas, se ha proyectado un vídeo con fotografías de varias de las mujeres que fueron encerradas al tiempo que se escuchaban audios en los que algunas de ellas relataban el horror que vivieron. Dependiente del Ministerio de Justicia y presidido por Carmen Polo, el Patronato fue el organismo encargado de vigilar y controlar la conducta social de las adolescentes. “La dignificación moral de la mujer, especialmente de las jóvenes, para impedir su explotación, apartarlas del vicio y educarlas con arreglo a la religión católica” era la finalidad que, según decreto franquista, tenía la institución incluso bien entrada la democracia.

El presidente de la Confer, que agrupa a más de 400 congregaciones religiosas presentes en España, también ha intervenido en el acto y ha calificado de “ejercicio de responsabilidad histórica y moral” el “reconocimiento de aquello que en el pasado no hicimos bien”. “Nos encontramos aquí para hacer lo que consideramos necesario y justo: pedir perdón”. “Nos dirigimos a todas aquellas mujeres que pasaron por estos centros y sufrieron las consecuencias de un sistema injusto, reconocemos nuestra participación en lo que han vivido y queremos decirles que las escuchamos, creemos en su testimonio y nos duele profundamente el sufrimiento que padecieron. Reconocemos esta página de nuestra historia”, ha añadido.

Con todo, los primeros compases del acto han estado cargados de emoción y reconocimiento a las mujeres que pasaron por los centros, que han sido ovacionadas en repetidas ocasiones. Las lágrimas y los largos abrazos entre ellas dejaban atisbar que, a pesar de las decepciones y las asignaturas pendientes, era un día importante para quienes fueron silenciadas durante décadas. “Cuando empecé a investigar hacae 15 años nadie me creía. Ahora eso ya ha cambiado”, ha dicho Consuelo García del Cid.

Fuente: https://www.eldiario.es/sociedad/congregaciones-religiosas-piden-perdon-victimas-carceles-franquistas-adolescentes-reconocemos_1_12367824.html

La guerra que Franco ganó en los despachos de medio mundo

9 Junio 2025 at 05:45

El 31 de agosto de 1936, poco más de un mes después del inicio de la Guerra Civil, Julio López Oliván prestó su último servicio como embajador español en Londres. El diplomático renunciaba así al cargo que había ostentado durante la República para unirse a los franquistas con un aviso final: “Es una personalidad destacada y sincera con bastante tendencia al comunismo teórico”, advirtió al Ministerio de Asuntos Exteriores británico sobre Pablo de Azcárate, la persona que el Gobierno republicano de Madrid había elegido para sustituirle en un intento casi imposible de lograr que Gran Bretaña le prestara apoyo frente al fascismo.

El caso evidencia bien lo que ocurrió con la diplomacia tras el golpe de Estado del 18 de julio: como López Oliván, una inmensa mayoría de diplomáticos desertaron y se pasaron al bando sublevado mientras que solo unos pocos permanecieron leales a la República. Se calcula que fueron apenas medio centenar de un total de 275. El Gobierno tuvo entonces que “levantar una nueva carrera diplomática de la nada” de la que pasarían a formar parte esa minoría de fieles y un nutrido grupo de recién designados, explica el historiador Ángel Viñas, que ha estudiado a fondo el tema.

Los nombres de los leales serán rescatados del olvido el próximo lunes en un acto en la sede del Ministerio de Exteriores, en Madrid, en el que el ministro José Manuel Albares desvelará una placa en su honor. El objetivo es “poner en valor” el trabajo de los integrantes de la red de embajadas y cancillerías comprometidos con la democracia, sostienen fuentes del ministerio. En mayor o menor medida, todos durante el tiempo que duró la contienda buscaron influir en los países a favor de la legitimidad republicana y para intentar conseguir armas y suministros.

Uno de ellos fue Fernando Careaga Echeverria, al que el golpe de Estado pilló en República Dominicana y que después pasaría a ser secretario de la embajada española en Helsinki. Una vez Franco tomó el poder, Careaga abandonó su puesto y se exilió, primero a Francia y posteriormente a Venezuela, donde murió. Su nieta, Ainoa Careaga, acudirá al acto. “Mi abuelo tuvo que tomar una decisión muy difícil, lo abandonó todo: su carrera, su país y su vida para exiliarse en el extranjero. Fue despojado de todo menos de sus principios morales. Decidió ser fiel a ellos”, afirma la también diplomática destinada actualmente en Marruecos.

La soledad de la República

En aquellos momentos la situación exterior de la República no era nada fácil y los diplomáticos fieles desarrollaron una intensa actividad para intentar contrarrestar su soledad internacional mientras los desafectos siguieron trabajando desde el exterior para inclinar la balanza hacia los rebeldes. “Estos últimos tuvieron una influencia bastante decisiva. Por un lado, entorpecieron la labor de sus compañeros y excompañeros fieles y, por otro lado, contribuyeron a frenar en las cancillerías extranjeras una corriente a favor de Franco”, explica Viñas, que ha recopilado los nombres para la placa y ya en 2010 coordinó el libro Al servicio de la República. Diplomáticos y Guerra Civil (Marcial Pons).

En él, voces expertas en la materia ponen el foco en algunas de las embajadas clave del momento, entre ellas Londres o París, que lideraron de forma decisiva el pacto de “no intervención” en la Guerra Civil española. Este acuerdo “acabó aislando a la República” –que a partir de octubre de 1936 sí comenzó a recibir la ayuda de la Unión Soviética y México– mientras que era incumplido sistemáticamente por la Alemania nazi y la Italia de Mussolini, que apoyaron desde el principio de la guerra al Ejército franquista con envío de armamento. “La guerra se ganó o se perdió en los campos de batalla, pero detrás había mucho más. En este sentido, el sostén a Franco que consiguieron intensificar muchos de los diplomáticos sublevados fue significativo”, añade Viñas.

Fernando Careaga, uno de los diplomáticos que permaneció fiel a la República. Foto cedida

Caso paradigmático es el de Gran Bretaña, donde Pablo de Azcárate intentó reforzar la imagen democrática de la República. Según recoge el catedrático de Historia Contemporánea Enrique Moradiellos, el nuevo embajador logró en buena medida la simpatía de la opinión pública, pero no de las autoridades británicas, que rechazaron modificar su política de no intervención por dos razones: el recelo que el gobierno republicano despertaba en ellas y la política de “apaciguamiento” tras la Primera Guerra Mundial que fracasó años después, en 1939, con el inicio de la segunda.

La perseverante negativa del gobierno de Londres a contribuir a la defensa de la democracia en España la dejó clara en septiembre de 1936 Lord Cranbore, secretario parlamentario del Ministerio de Asuntos Exteriores británico, en una comunicación que rezaba así: “El señor Azcárate pronto se dará cuenta de que no hay ninguna esperanza de que pueda inducir al Gobierno [británico] a revocar su política de no intervención para tomar partido por el Gobierno español”. El país, de hecho, reconoció formalmente al Gobierno de Franco en febrero de 1939.

La suspensión de pagos

Viñas recuerda además que el banco británico British Overseas Bank (BOB), que aseguraba desde hacía años la tesorería exterior española, decidió en el primer semestre de 1938 asestarle “una puñalada” al Gobierno republicano con la suspensión de los pagos que enviaba el Banco de España desde Barcelona a consulados y embajadas. Una operación que buscó “la asfixia económica” de la actividad diplomática en el exterior de la República, cree el experto, que nombra como efecto “un impacto político negativo inmenso”.

Entre los afectados estuvo precisamente Fernando Careaga, que en marzo de 1938 envió una queja desde Helsinki debido a que el banco local le había comunicado “que siguiendo instrucciones recibidas de Londres suspendía el pago de mis haberes”, reproduce el historiador en el libro. Los diplomáticos leales desempeñaron su trabajo en un ambiente “hostil” teniéndose que enfrentar en ocasiones a la “crispación y la obstaculización” que protagonizaron a veces los desertores de sus puestos, simpatizantes de la causa franquista. Algo “habitual” fue llevarse archivos y documentación “importante” de los despachos, algo que también “sufrió” Careaga.

Lo que ocurrió en Washington fue también significativo: el embajador Luis Calderón, que dimitió por afinidad a Franco, fue sustituido por el destacado socialista Fernando de los Ríos, que también intentó que Estados Unidos abandonara su neutralidad y vendiera armas a los republicanos. Una “misión imposible”, la define la catedrática en el Williams College (Massachusetts) Soledad Fox, que explica cómo el diplomático hizo numerosos esfuerzos propagandísticos para “ganarse” a la opinión pública estadounidense.

Sin embargo, de los Ríos dejó la embajada sin lograr un cambio de rumbo en un contexto “particularmente difícil”, en el que el papel de los votantes católicos influiría en el Partido Demócrata, así como los negocios que multinacionales como Texaco, Ford y General Motors hacían con los franquistas, a quienes vendían petróleo y ruedas, camiones y otros materiales, cuenta Fox. A pesar de que el embajador “siempre mantuvo la esperanza de volver a una España libre”, murió en su casa de Nueva York en 1949.

Exilio y heridas

La inmensa mayoría del nuevo personal de servicio exterior nombrado por la República y de aquellos que le fueron leales siguieron sus vidas en el exilio, fuera de la carrera diplomática, y casi todos pudieron volver a su país una vez muerto el dictador. Pero el acto que el Ministerio de Asuntos Exteriores celebrará el próximo lunes, heredero de la iniciativa que ya en 2009 comenzó el exministro Miguel Ángel Moratinos, pretende también homenajear a aquellos miembros de la red de embajadas y consulados que fueron expulsados de la misma durante la dictadura.

Es el caso de Vicente Girbau, que ingresó en la carrera diplomática en 1953. Pronto Girbau destacó por sus actividades clandestinas contra el régimen franquista y entró a formar parte de la Agrupación Socialista Universitaria de Madrid. El diplomático fue detenido en marzo de 1956 por la difusión de un manifiesto y pasaría nueve meses encerrado en la cárcel de Carabanchel hasta que en 1958 sería expulsado de la carrera diplomática y exiliado a Francia. Fallecido Franco regresó a España, donde se reincorporó: su último destino fue como embajador español en Malta, donde estuvo hasta 1988.

“En este contexto internacional que estamos viviendo, recordar a personas que no miraron para otro lado ante la barbarie es muy necesario”, sostiene Ainoa Careaga sobre su abuelo y el resto de opositores a Franco. Las familias, dice, están “muy agradecidas” por el acto, que consideran “de justicia y de memoria histórica”: “No es fácil seguir con la vida hacia adelante cuando en el pasado hay heridas que no han cerrado bien”, añade. Es por eso, por la historia de su abuelo, que ella piensa que decidió dedicarse a lo mismo que él. Por una herida, la del olvido, que ha perseguido siempre a su familia pero que ha comenzado a sanar.

Fuente: https://www.eldiario.es/sociedad/guerra-franco-gano-despachos_1_12362755.html

Ciudadanos bloquean la entrada a la fábrica de armas de Trubia con el mensaje «El genocidio empieza aquí»

6 Junio 2025 at 08:07
Por: JDF

Portando pancartas con mensajes como “El Xenocidiu entama equí” o “STOP genocidio”, el grupo fue arropado por más de una veintena de ciudadanos que llegaron posteriormente convocados a través de las redes sociales. Pretendían exigir al gobierno el embargo y el fin del comercio de armas, en una postura firme frente a la ofensiva israelí.

La acción de protesta comenzó a las 10 de la mañana y se prolongó durante una hora y media, durante la cual la entrada y salida de vehículos ha estado bloqueada afectando a varias decenas de camiones. Varios dispositivos de la Guardia Civil se encargaron de regular el tráfico de la carretera AS-228, aledaña al complejo, mientras duró la protesta, e identificaron a las personas presentes. 

El bloqueo finalizó cuando la Guardia Civil instó a unos trabajadores de la fábrica a que cortasen las cadenas con una cizalla de la empresa, una operación criticada por los asistentes por contravenir a su juicio los protocolos de seguridad.

A finales de abril el Centre Delàs de Estudios por la Paz afirmaba en su informe 72 Beneficio colateral: Relaciones armamentísticas entre España e Israel desde el 7 de octubre de 2023, que las relaciones comerciales armamentísticas entre ambos países eran más “abundantes y luctrativas” que nunca. Como recogen en el documento, “nunca antes la industria israelí había conseguido adjudicarse contratos del Ministerio de Defensa en semejante cantidad y volumen económico”.

El informe se publicaba tras casi 19 meses de ofensiva israelí sobre Gaza y su población, una ofensiva condenada desde enero de 2024 por la Corte Internacional de Justicia y en la que, para la ONU, hace ya más de un año que «hay motivos razonables para creer que se cumple el umbral que indica que Israel está cometiendo genocidio», según su informe de marzo de 2024 respaldado por la mayoría de sus 34 relatores y por el Comité Especial de Naciones Unidas sobre prácticas israelíes.

Para los participantes en bloqueo, las afirmaciones del ministro de Exteriores, José Manuel Albares, sobre que el gobierno de España no concede nuevas licencias de exportación de armamento a Israel, ni se permiten escalas a buques con armamento con dicho destino, son contrarias a los 36.7 millones de euros que Centre Delàs calcula que se han generado en importaciones de Israel en armas, municiones y tanques, entre otros. Tampoco coincide con los 5.3 millones de euros en exportaciones armamentísticas que las aduanas israelíes afirman, ni con las escalas de barcos con armamento que Progressive Internacional y Palestine Youth Movement declaran haber registrado en la costa gaditana.

Los participantes del bloqueo señalaron además el hecho de que Elbit Systems, la principal suministradora del ejército israelí, es proveedora de componentes a la fábrica de armas y que ‘’el exterminio en curso ha hecho crecer obscenamente sus beneficios’’. En España, Elbit Systems, sus filiales y las empresas que suministran, desarrollan y mantienen sus productos, se han adjudicado 17 contratos públicos, y anuncia que el 7 de julio pagará los dividendos a accionistas. ‘’Imaginemos lo que supondría un embargo, un boicot efectivo con sustento de los Tribunales Internacionales que investigan el genocidio’’ se preguntaban los activistas. 

Santa Bárbara Sistemas (privatizada por el gobierno de Aznar y ahora propiedad de la empresa estadounidense General Dynamics) se ha beneficiado colateralmente de la adjudicación de contratos a Elbit Systems. El Ministerio de Defensa de Letonia adjudicó en enero de este año un contrato de 373 millones de euros a Santa Bárbara para que le suministre 42 vehículos blindados ASCOD que serán fabricados en Trubia. En abril, se conoció que Santa Bárbara adjudicó, a su vez, a Elbit Systems un contrato de 88 millones de euros para que arme esos vehículos con una torreta UT30MK2.

“Desde Asturies, exigimos el cese de toda actividad económica y mercantil con Israel: no permitiremos la colaboración de España en el genocidio a Palestina”, pedían desde la protesta.

Esta acción de protesta civil se une a muchas otras ocurridas en el territorio español desde octubre de 2023: entre manifestaciones, concentraciones y acampadas universitarias como la de los estudiantes de la Universidad de Oviedo en el campus del Milán, son miles de personas las que se han posicionado en contra de la complicidad de las instituciones españolas en la ocupación y limpieza étnica del pueblo gazatí. 

Además, desde el pasado 2 de marzo, hace 93 días, Israel mantiene sobre la Franja de Gaza un bloqueo a la entrada de alimentos, medicinas, combustible y agua potable para sus más de dos millones de residentes. La situación actual es tal que el último comunicado del Equipo Humanitario de la ONU en los Territorios Palestinos, de hace apenas 4 días, afirma que  “600 días después del inicio [de la ofensiva israelí], la situación humanitaria en Gaza atraviesa su momento más sombrío”.

El bloqueo de la fábrica ocurre el mismo mes que un barco de la Flotilla por la Libertad zarpa hacia Gaza con ayuda humanitaria, además de la Marcha Global desde El Cairo hasta Raffah donde ciudadanos de todo el mundo exigirán el cese del bloqueo israelí en sus fronteras. La cifra de muertos en Gaza supera los 51.000, y son 14.000 los bebés que sufren malnutrición en el territorio palestino.

ONG denuncian la agresión en Valencia a una familia colombiano-española afrodescendiente

6 Junio 2025 at 07:27
Por: JDF

Ante la “brutal” agresión policial, ocurrida el 17 de mayo, cerca de 60 colectivos sociales valencianos expresaron su condena en una nota informativa.

El ataque “se inició porque la mujer, quien caminaba con su hijo –de tres años y con autismo- afeó a la policía el maltrato que estaban dando a dos jóvenes a los que acababan de detener. Ante los gritos de socorro, sus padres y un amigo de la familia bajaron al portal a preguntar qué estaba sucediendo; más de media docena de agentes de la Policía Nacional les golpearon con una virulencia extrema”, subrayaron las ONG.

La familia fue trasladada después a la comisaría, donde -según la información a la que accedieron las organizaciones-, continuaron los golpes, insultos y amenazas; “el cuerpo policial actúa con total impunidad, apaleando a personas simplemente por ser racializadas”, denunciaron las asociaciones.

El colectivo Afroféminas difundió en las redes sociales el vídeo de la golpiza, capturas y persecuciones (“Es racismo; a mujeres blancas jamás las hubieran golpeado así”).

Entre las entidades que se sumaron a la denuncia figuran Alianza por la Solidaridad; Antimilitaristes MOC-València; BDS-País Valencià; Campaña CIE No; València Acull; València és Refugi; CEDSALA; CGT; Comisión Española de Ayuda al Refugiado (CEAR); Regularización Ya; EntreIguales y Comisiones Obreras.

¿En qué contexto político se producen las palizas? Tras las elecciones a las Cortes Valencianas celebradas en mayo de 2023, el PP (que ganó los comicios) y el partido ultraderechista Vox formaron un gobierno de coalición, que se prolongó hasta julio de 2024; a finales de mayo de 2025, los dos partidos pactaron los presupuestos de la Generalitat para el presente año.

Dos semanas antes, el espacio València pels Drets de les Persones Immigrades -integrado por 30 colectivos- manifestó su rechazo a las enmiendas planteadas por Vox a las cuentas autonómicas; las entidades solidarias pidieron al PP que no aceptara las citadas enmiendas, presentadas en medio de una “ofensiva racista”.

El comunicado de València pels Drets de les persones Immigrades valoraba tres propuestas de Vox, insertas en una denominada “agenda de odio”.

En concreto, “pruebas médicas invasivas para determinar la edad de menores migrantes bajo tutela, tratándolos como sospechosos por su origen”; además, “la creación de partidas presupuestarias para expulsar selectivamente a jóvenes extutelados por haber nacido fuera de Europa”.

Por último, “la financiación de supuestas cooperaciones con países como Mauritania o Senegal que, en realidad, buscan reforzar la externalización de fronteras y la política del rechazo”.

No se trataba de las únicas críticas de las ONG; meses después de la DANA (228 muertes en el País Valenciano), el 21 de marzo, los colectivos impugnaron unas declaraciones del presidente de la Generalitat, Carlos Mazón (PP), calificadas como “insinuaciones racistas” y en las que el dirigente “se hacía eco de los bulos de la extrema derecha”.

En una declaración institucional en las Cortes Valencianas, Mazón manifestó que no se admitirían más repartos de inmigración ilegal, ya que el País Valenciano había visto superada su capacidad; asimismo el político derechista pidió al Gobierno español información sobre el número de personas detenidas por robo -y su nacionalidad- tras la DANA del 29 de octubre (Agencia Efe, 17 marzo).

El manifiesto de las 40 organizaciones sociales señalaba, entre otros puntos, la oposición a una de las prácticas de racismo institucionalizado en el estado español: “Los controles policiales basados en criterios raciales o étnicos; un problema endémico, que es sistemáticamente negado”.

 En diciembre de 2024 se presentó el segundo balance anual Discriminació quotidiana per racisme i xenofòbia en València, que dedicaba un apartado a las “malas prácticas policiales”; estas afectan, particularmente, a las personas migrantes en situación que el Estado considera irregular. En la mayoría de los casos las victimas no denuncian la discriminación o delitos de odio.

“Temen que por denunciar a la autoridad policial haya represalias en su proceso de regularización y saben que la palabra de la policía prevalece sobre la suya”, agrega el balance de València Acull, CEAR, Movimiento por la Paz, Accem, Elche Acoge, CONVIVE-Fundación Cepaim; Campaña por el cierre de los CIE y la asociación Rumiñahui.

El informe resalta que, durante 2023, se constataron paradas, identificaciones y registros en la calle a migrantes (no europeos) por parte de la policía; se trata de una práctica cotidiana, subrayan las ONG, que tiene lugar pese a las negativas oficiales y sin que se tengan en cuenta las recomendaciones de la Defensoría del Pueblo española o la Agencia de los Derechos Fundamentales de la UE.

Según los colectivos, las identificaciones por perfil étnico se producen sobre todo en los barrios, pero asimismo en zonas céntricas  (estaciones de transporte público); en las retenciones y solicitudes de documentación, los agentes se centran -actualmente- en migrantes concretos y pequeños grupos.  

Las alertas ante las embestidas policiales no constituyen una novedad; en diciembre de 2022, un muchacho hondureño recibió un puñetazo en el estómago por parte de un policía del municipio de Burjassot, que le mantenía retenido; el joven no opuso resistencia, informó València Acull; “vas de chulo, sois todos iguales, te voy a mandar a tu país”, espetó el agente; la víctima presentó una denuncia en el juzgado de Paterna.

En noviembre de 2023, València Acull informó sobre la detención “más de 20 horas de forma irregular” de una mujer colombiana, que tenía cita para demandar asilo; los hechos ocurrieron durante un control de tráfico en Valencia; el expediente sancionador y propuesta de expulsión, derivados de la actuación policial, fue finalmente archivado por la Delegación del Gobierno.    

«Cuando ya no tenemos testigos directos, los objetos son el testimonio que nos queda»

5 Junio 2025 at 05:54

El arqueólogo Josu Santamarina ha publicado con la editorial Sans Soleil un libro que recorre el desarrollo de la Guerra del 36 a través de vestigios arqueológicos. Después de esta investigación doctoral, destaca que los cambios de paisaje «muy radicales» han destruido parte de los restos, como el Cinturón de Hierro.

“Euzkadi en ruinas. Arqueología de la Guerra Civil en el País Vasco (1936-1948)” es el título del libro que ha publicado el arqueólogo Josu Santamarina Otaola. Tal y como ha explicado en conversación con 7K, cada vez hay menos personas vivas que vivieron la Guerra del 36 y «los objetos son el testimonio que nos queda».

Así, en este libro, que deriva de una investigación doctoral que comenzó en el año 2016, se narra la denominada Guerra Civil desde julio de 1936 hasta 1948, el año en el que se derogó el Estado de Guerra, y porque en el 39 no comenzó la paz, sino «la ocupación del territorio, la fase de represión, de los símbolos, los monumentos, la propaganda y la reconstrucción».

Este trabajo otorga «una visión diferente e inédita», a través de los objetos, de este periodo histórico. De esta manera, explica Santamarina, «lo interesante ha sido ver que nos da la visión de que hubo varias guerras -de columnas, de trincheras-, una especie de secuencia, estratigrafía, de los tipos de guerra y que cada una tenía su objeto característico».

A esos objetos que definen una época se les llama «fósil director» en la arqueología. La primera fase de la guerra, la “Guerra de Columnas”, fue «muy precaria» y en ella se utilizó «una munición muy rudimentaria que venía de los cuarteles». También se reutilizaron espacios y son «muy características» las fosas de cuneta, «una cosa muy cruda».

Restos de una trinchera en San Pedro-Askuren. (Biblioteca Nacional)

En la “Guerra de Trincheras” el fósil director son las fortificaciones, como los búnkeres, «que aparecen en esa época». En la primavera del 37, sin embargo, «cuando empiezan los bombardeos masivos sobre el territorio vasco», como el de Durango y el de Gernika, «el fósil guía más característico es el cráter, el impacto, y también los cuerpos mal enterrados o tirados en el monte». Más tarde, en la década de los años 40 son «los centros represivos, los monumentos o las fosas en cementerios de prisioneros muertos por hambre y frío».

La investigación arqueológica también ha arrojado luz sobre la cuestión de la participación extranjera en la guerra. En el yacimiento de San Pedro-Askuren, en Urduña, el principal que han excavado en estos años y que «ha dado una información tremenda», solo el 9% de la munición hallada es de fabricación española. «El resto vino de México, Alemania, Francia, Estados Unidos o Rusia», explica Josu Santamarina.

Imagen capturada en Legutio en 1937. (Biblioteca Nacional)

Por lo tanto, «es una guerra internacional» y la del 36 «fue parte de una guerra civil europea, antecedente de la Segunda Guerra Mundial, si se quiere». Es por eso que el concepto de “Guerra Civil” para referirse a la que empezó con el golpe de Estado contra la Segunda República española, es «muy cuestionable, también a nivel arqueológico». «Yo mismo me debato con él, porque la definición clásica es la de una nación, en la cual vecinos y hermanos se pelean y es un relato que la propia dictadura usó de propaganda», detalla.

Uno de los protagonistas del libro es Legutio, donde pasó su niñez Josu Santamarina. Se habla de la Batalla de Villarreal, la única ofensiva de Euzko Gudarostea que el bando sublevado «acabó usando a su favor» con motes como “Villarruinas”, “Villaescombros” o “El Verdún alavés”, «reclamando así esa característica de lugar sagrado, santo, de lugar de sus mártires, de sus caídos».

Trabajos de excavación en San Pedro-Askuren. (Josu Santamarina)

En el contexto arqueológico, el caso de Legutio es significativo por la manera en la que se desarrolló la construcción franquista del embalse de Urrunaga, que «alteró mucho el paisaje de la guerra» y ha hecho que muchos de los restos queden inundados para siempre. También ha quedado constancia de la guerra en los cráteres del monte Aiaogana, «que fue bombardeado en dos minutos por la Legión Cóndor alemana», en los que «la hierba y los helechos crecen de forma extraña y el ganado no come».

De esta manera, según apunta el arqueólogo, la reconstrucción de lo que destruyó la guerra trajo consigo «la imposición de un paisaje monumental, de los símbolos», es decir, el «paisaje de la victoria». «El franquismo creó una institución específica que se llamaba Regiones Devastadas, que era para crear escenografías favorables al régimen y, además, implantar todo un sistema propagandístico».

LOS RESTOS DESPUÉS DE CASI UN SIGLO

Otra parte de los restos tampoco se conserva por las transformaciones de paisaje «más radicales» en los últimos años. «En estos 90 años han pasado cosas que no habían pasado en los miles de años antes», explica Josu Santamarina. «En este sentido, donde se conservan más restos es en Araba, que es donde hay más monte comunal, donde por lo general se conservan mejor los paisajes naturales y los agrícolas y rurales».

En el caso de Bizkaia, por ejemplo, esas transformaciones han dañado el Cinturón de Hierro que «se hizo en previsión del ataque franquista, pero realmente casi no tuvo utilidad» y quedó casi intacto. Por ello, «lo que el franquismo no le hizo al Cinturón de Hierro, se lo ha hecho el capitalismo en estos años porque se lo ha ido cargando, lo ha ido destruyendo».

Aun así, añade Santamarina, desde 2019 un decreto protege estos restos arqueológicos y establece protocolos de protección, pero no cubre la mayoría de los restos que investiga en este trabajo. De hecho, hay elementos que aparecen en el libro que ya han sido «destruidos o bastante dañados en muy pocos años».

NOMBRES PROPIOS

Aunque, según Santamarina, «la arqueología es el mundo del anónimo», el hallazgo de una chapa de un miliciano que no estaba asociada a ningún cuerpo en San Pedro-Askuren llevó a trazar toda la historia de este hombre. Se trata de Manuel Mogrovejo, nacido en Zornotza, se enroló en el batallón comunista Leandro Carro con 17 años y combatió en San Pedro, donde se entiende que perdió su identificación, porque lo habitual es que aparezcan al lado de un cuerpo.

Tenedor, cuchara y filo de cuchillo hallados en San Pedro-Askuren. (Jagoba Manterola | FOKU)

Después, pasó por el Campo de Gurs y fue enviado a la línea Maginot. «Una de las cosas más fuertes» para Santamarina es que fue uno de los deportados vascos en campos de concentración nazis y estuvo en Mauthausen desde 1941 hasta 1945, cuando las tropas americanas entraron a liberar el campo. «Un caso muy único», destaca, porque era un nombre que había quedado en el olvido en las bases de datos. Además, lamenta que «hemos olvidado la historia de los deportados vascos en campos de concentración».

Otra historia personal no tan clara es la de Catalina, el nombre que alguien dejó grabado en un búnker en el norte de Araba. «La inercia nos lleva siempre a pensar que será ‘la mujer de’, ‘la hermana de’ o ‘la madre de’, pero también puede caber la posibilidad de que sea un nombre escrito por una mujer en primera persona allí, en el frente de Ketura», aclara Josu Santamarina. Sin embargo, este caso «es casi como si fuese una investigación prehistórica», porque ese nombre no consta en ninguna nómina.

Aun así, «no hemos descubierto nada», advierte el arqueólogo refiriéndose al equipo que ha trabajado en esta investigación. «En Euskal Herria tenemos un tejido asociativo y vecinal super potente, que ya buscaba conocer esto antes, incluso, de que nos acercáramos a la universidad».

El autor con su libro. (Jagoba Manterola | FOKU)

Destaca así que en este trabajo han intentado «profundizar en ello, sistematizarlo y ofrecer las herramientas que da la arqueología y también la historia». Celebra que en Euskal Herria, en el caso de la memoria histórica sobre esta guerra, hay «cierto consenso» sobre la necesidad de investigar, «una rareza» en el Estado español. Lo compara con Murcia, donde todavía no se ha excavado ninguna fosa y con Madrid, donde las primeras las excavó Aranzadi hace unos tres años, por ejemplo.

Así, para Josu Santamarina, «la arqueología es interesante porque nos invita a pensar que, una vez de que ya no tenemos prácticamente testimonios directos, los objetos son el testimonio que nos queda». «Es una pena, pero creo que también se trata como una oportunidad», concluye.

Fuente: https://www.naiz.eus/es/hemeroteca/7k/editions/2025-06-01/hemeroteca_articles/cuando-ya-no-tenemos-testigos-directos-los-objetos-son-el-testimonio-que-nos-queda

Aragón, la meca porcina insaciable

5 Junio 2025 at 05:50

Cuando el año pasado la sentencia del Tribunal de Justicia de la Unión Europea que condenó a España por no adoptar medidas suficientes para evitar el exceso de nitratos en el agua nombró al pueblo de La Sotonera (Huesca) como ejemplo del impacto ambiental y social que tiene esta contaminación, su alcaldesa, Isabel Bailo, respiró aliviada. “Esperemos que esta sentencia sirva para solucionar este grave problema“, celebró. Sus 900 habitantes, quienes conviven con 14 macrogranjas porcinas (45 mil cerdos), llevan años sin poder beber agua del grifo. 

Pero Bailo subestimó el poder de presión de una industria insaciable, que tiene a Aragón como meca productiva de España y Europa. Los planes del poderoso tejido empresarial del sector, gigantes de la exportación, son de un mayor crecimiento, más instalaciones, más animales, más producción y más rentabilidad, ya en niveles récord. Este lobby lleva desde el año pasado rondando los despachos políticos para eliminar las (pocas) restricciones ambientales a las macrogranjas, aprobadas en la Ley de Agricultura Familiar de 2023.

Como era de esperar, la presión surtió efecto. El 15 de mayo, las Cortes de Aragón, con los votos del PP y Vox, la abstención del PSOE y el rechazo de IU y Podemos, modificó esta normativa, dejando sin efectos los límites —artículo 8— que tenían las granjas en régimen intensivo. Ya no habrá un tope en la cantidad de cabezas de ganado. Tampoco una distancia mínima entre instalaciones. Y quedará a voluntad de los empresarios comprobar la capacidad de los suelos cercanos para absorber purines.

“La verdad que nos ha sorprendido esta decisión política. La desregulación ocurre con una sentencia condenatoria de fondo del Tribunal de Justicia de la Unión Europea, en la que, precisamente, se pone a Aragón como ejemplo de todo lo que hay que corregir. Mientras Catalunya, la otra comunidad autónoma líder en macrogranjas, empieza a pisar un poco el freno por impactos que ya no se pueden ocultar, Aragón pisa el acelerador”, lamenta Luis Ferreirim, responsable de Agricultura de Greenpeace España, uno de los activistas que más conoce sobre este nocivo e insostenible modelo de negocio.

La pregunta del millón, agrega Ferreirim, es saber qué más tiene que ocurrir para que los poderes políticos y económicos de Aragón dejen de “tensar una cuerda”, que tarde o temprano, se acepte o se siga negando, se va a cortar. “La comunidad científica es clara: se necesitan medidas contundentes y ambiciosas para frenar una inercia que nos lleva al desastre. Estamos yendo en el camino opuesto, profundizando el modelo. Es de no creer”, se queja.

Regulación fallida

La Ley 6/2023 de protección y modernización de la agricultura social y familiar se aprobó meses antes de las elecciones autonómicas que llevaron al PP y Vox al poder. En la repartija de departamentos, el presidente autonómico, Jorge Azcón, cedió Agricultura a la ultraderecha. “La Ley de Agricultura Familiar se va a derogar. Conlleva un impacto económico negativo en las explotaciones ganaderas”, repetía por aquel entonces Ángel Samper, el consejero del partido de Santiago Abascal.

Sin embargo, en julio de 2024, Vox salió del Gobierno de Aragón y la Consejería pasó a manos de Javier Rincón, del PP. La derogación de la ley quedó descartada. “Vamos a modificarla para corregir límites innecesarios”, adelantaron los populares. En octubre, Rincón firmó una orden para avanzar con los cambios. El texto decía: “Se pone de manifiesto la necesidad de acometer otras modificaciones demandadas por el sector que vengan a depurar distorsiones provocadas por la limitación de la capacidad máxima de las explotaciones ganaderas intensivas y el régimen de distancias mínimas entre ellas”.

En febrero, Vox recogió el guante y registró una proposición de ley para reformar con urgencia y de “una maldita vez” la normativa. “Estamos puteando a los ganaderos y agricultores. No se entiende por qué se hacen estas leyes”, se quejó el portavoz Alejandro Nolasco.

Hasta hace algunos días, las granjas aragonesas tenían 720 unidades de ganado mayor (UGM) como capacidad máxima (864 antes de la ley) y al menos un kilómetro de distancia entre explotaciones. Existía, además, un tope de 20% a las ampliaciones de las macrogranjas. Todas las restricciones han quedado suprimidas. Al cabo, la reforma legislativa va a facilitar la instalación de plantas intensivas más grandes —hasta 8.600 cerdos de cebo por explotación y ciclo—, más próximas entre sí y sin control previo sobre la saturación de los suelos cercanos.

“La sensación es que en Aragón no se puede adoptar ni la más mínima medida regulatoria, porque lo que se ha derogado está lejos de lo que realmente se necesita, como no conceder más autorizaciones de instalaciones o reducir la cabaña ganadera en intensivo. La realidad es que hemos llegado a un límite. El territorio español no puede soportar más cerdos, empezando por Aragón”, subraya Ferreirim.

Siete cerdos por habitante y 20 millones de metros cúbicos de purines al año

No hay una definición oficial de macrogranja, pero según la normativa española se consideran aquellas explotaciones industriales que disponen de más de 40.000 plazas para aves de corral, 2.000 plazas para cerdos de cría (de más de 30 kg) y que superan la emisión de 100 toneladas de metano al año.

Greenpeace lo explica así: “Las macrogranjas son el exponente máximo de la ganadería industrial. Son instalaciones muy mecanizadas con una gran capacidad de producción en un espacio reducido para el número de animales que alberga. Es una ganadería sin tierra, altamente dependiente de insumos externos (agua y piensos) y que genera muchas emisiones y residuos. En estas instalaciones industriales, los animales no salen al campo y pasan su vida encerrados y hacinados. Son auténticas fábricas de carne, leche y huevos, pero también de cambio climático, contaminación y sufrimiento”.

El objetivo, resume Ferreirim, es claro: obtener la mayor producción de carne, leche y huevos al más bajo coste y en el menor tiempo posible. En Aragón, según los últimos datos publicados por el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, hay 190 de estos establecimientos. El número crece a 4.500 si a esta lista se le agregan las naves que tienen entre 1.000 y 2.000 cerdos de cebo. En total, las granjas de porcino aragonesas suman 9,6 millones de cabezas (es decir, siete cerdos por habitante), según el último censo nacional, que generan más de 20 millones de metros cúbicos de purines al año.

Este punto es clave: los purines son un residuo orgánico que incluye heces, orina, restos de comida, paja y agua de limpieza. Históricamente, se los ha usado para fertilizar el suelo. Pero usados de forma incorrecta pueden contaminar el agua superficial y subterránea con nitratos (NO3-). Si los nitratos superan 50 mg/L, el agua deja de ser potable porque puede producir problemas sanitarios.

Como explica el experto de Greenpeace, en España, las empresas y fondos de inversión —principales actores— dejan el manejo de los purines en manos de los agricultores. “En España funciona un modelo de negocio que se llama “integradoras”, donde esas grandes empresas contratan a pequeños emprendedores. Las corporaciones ponen los cerdos, los piensos y los medicamentos. El agente local cría y engorda. Y también gestionan los purines, lo más complicado de esta producción”, detalla.

Como la maximización económica es la primera premisa, estos desechos se “descartan sin control alguno”. “La primera lupa hay que ponerla en las cantidades ingentes de excremento que estamos generando. En España estamos sacrificando más de 50 millones de cerdos cada año. Es una barbaridad”.

En Aragón, estos purines ya son un grave problema de salud pública. Según las últimas mediciones de la Red Ciudadana de Vigilancia de Nitratos, el 72% de las aguas subterráneas analizadas en Aragón están contaminadas. El porcentaje es del 42% en el caso de las aguas superficiales. La situación es tan grave que el 20% de las muestras en el agua de consumo dio positivo. En los últimos años, 22 poblaciones aragonesas han experimentado episodios de contaminación por nitratos en sus redes de abastecimiento de agua potable. A nivel nacional, la cifra supera los 300 municipios, según las estadísticas de Greenpeace.

“Si esto estuviese afectando a una gran ciudad, otro gallo cantaría. Pero como afecta a pequeños pueblos y personas que a veces no tienen capacidad de movilización, no solo es que no se toman medidas, sino que se decide profundizar el modelo”, denuncia Ferreirim.

Cómo decrecer

Como detalla Datadista, proyecto periodístico que más ha investigado las macrogranjas en Aragón, las exportaciones de carne de cerdo de esta comunidad autónoma alcanzaron en 2023 las 734.000 toneladas, un 20% más que en 2022. En 2024, las ventas al exterior crecieron un 10,5%, con 811.414 toneladas exportadas por un valor de 2.252,9 millones de euros, lo que representa el 13% de todas las exportaciones de la comunidad. El sector supone el 3,55% del PIB regional y genera 5.000 empleos directos y 11.000 indirectos. “Nada puede con la pujanza del cerdo”, sentenciaron en diciembre los periódicos locales al difundir estas cifras.

La dependencia al cerdo de muchos pueblos y ciudades divide opiniones dentro de las organizaciones sociales que luchan por frenar a esta industria. María José Pueyo, portavoz de la Plataforma Loporzano Sin Ganadería Intensiva, uno de los pocos colectivos de protesta que existe en las comarcas afectadas (Loporzano tiene 557 habitantes), repite en sus contactos con la prensa que “no hay manera de cerrar todas las granjas de un día para otro”. “Sería un desastre social”, dice.

Desde los territorios afectados, la propuesta pasa por una “moratoria, reconversión y decrecimiento”. Ferreirim, en cambio, considera que la situación es tan grave que amerita “medidas radicales”. “El modelo industrial del porcino ha crecido de una forma que no tenemos capacidad para aguantar un sistema productivo como el que tenemos. Me gusta comparar el sistema del porcino con las centrales térmicas de carbón. En el pasado eran necesarias y apostamos por ellas, pero vimos alternativas. Ahí están las renovables pisando fuerte y fuimos capaces. En el pasado también parecía que era impensable abandonar el carbón y lo estamos haciendo por los impactos que tiene. Hay que animarse a la misma transición con el cerdo”, insiste.

Porque además, agrega, cuanta más explotaciones se abran, “más difícil va a ser que el sector acepte hacer una transición”. “Cuando se habla del cerdo como el motor económico de Aragón, se omite que estamos empujando a un ganadero hacia el suicidio económico: más tarde o más temprano van a tener que transformarse”.

Fuente: https://rebelion.org/wp-admin/post-new.php

Ángela Ruiz Robles: la maestra que inventó el libro del futuro

4 Junio 2025 at 05:53

En plena posguerra española, cuando las aulas estaban llenas de frío, silencio y repeticiones mecánicas, una mujer en Galicia imaginó otra escuela posible. Una escuela con luz, movimiento, sonidos, conocimiento interactivo y aprendizaje autónomo. Se llamaba Ángela Ruiz Robles y, en 1949, patentó lo que hoy llamaríamos el primer libro electrónico del mundo.

Nacida en 1895 en Villamanín (León), Ángela estudió Magisterio en León y comenzó dando clases de taquigrafía, mecanografía y contabilidad mercantil. En 1928 se trasladó a Ferrol, donde desarrollaría casi toda su carrera. En 1934 fue nombrada directora de la Escuela Nacional de Niñas en el Hospicio de Ferrol, un centro que buscaba la integración social de menores abandonadas mediante la instrucción, la música y la formación profesional. Ese mismo año, la Comisión Depuradora del Magisterio la investigó por contribuir con una pequeña ayuda económica a las familias de maestros presos tras la Revolución de Asturias. Era una mujer profundamente religiosa, pero también libre, generosa y con principios propios.

Ángela Ruiz Robles

Ángela no solo enseñaba, también creaba. Entre 1938 y 1970 publicó dieciséis libros de texto de diversas materias: ortografía, historia, geografía, gramática, mecanografía, taquigrafía. En algunos de ellos propuso sistemas de escritura taquigráfica innovadores, más rápidos y eficientes. Pero su invención más revolucionaria llegaría en 1949: el libro mecánico.

Registrado con la patente nº 190.968 como “procedimiento mecánico, eléctrico y a presión de aire para lectura de libros”, este dispositivo buscaba renovar la enseñanza con un sistema interactivo y adaptable. Consistía en un aparato con placas intercambiables, que mediante botones se elevaban y mostraban los contenidos en una pantalla de plexiglás con aumento. Incorporaba además elementos de luz, sonido y ampliación de texto. Su objetivo era facilitar el aprendizaje con menos esfuerzo, adaptar la lectura al progreso tecnológico y reducir el peso de las mochilas escolares.

Ruiz Robles construyó el prototipo con sus propias manos, lo presentó en ferias, escribió artículos, buscó apoyo institucional y empresarial. Pero no encontró aliados. No era hombre. No era ingeniera. No era extranjera. Y sobre todo, no se le concedía a una mujer, maestra y gallega, el papel de visionaria tecnológica. Su invento fue ignorado, tachado de fantasioso o innecesario, y archivado en silencio como tantas otras aportaciones femeninas a la ciencia y la tecnología.

Ella misma lo explicó con claridad: “Los libros mecánicos proporcionan muchísimas ventajas. El mío ha sido ideado para todos los idiomas y facilita grandemente el trabajo a profesores y alumnos. Responde al progreso del vivir actual y cumple las leyes de enseñanza general. (…) Es atractiva y práctica. Se trata de una pedagogía ultramoderna. Auxilia a la ciencia de la Enseñanza y creo que cumple los fines que me he puesto al idearlo.”

El caso de Ángela Ruiz Robles ilustra con claridad el efecto Matilda: cuando las mujeres producen conocimiento innovador y valioso, la historia tiende a ocultarlo, atribuirlo a otros o considerarlo menor. Mientras Silicon Valley celebraba décadas después la llegada del libro electrónico, en una escuela de Ferrol una mujer lo había anticipado con un ingenio brillante y funcional.

Lejos de rendirse, siguió trabajando. Escribía, daba clases, proponía reformas. Era una educadora vocacional que creía que enseñar también era imaginar. Su capacidad creativa y su compromiso con los alumnos no bastaron para romper el muro institucional y cultural que impedía reconocerla como inventora. Murió en 1975, el año en que empezaba la transición política en España. Otra transición, la tecnológica, ya estaba en marcha. Pero sin ella.

Décadas más tarde, su legado comienza a recibir el reconocimiento que merece. Su prototipo se conserva en el Museo Pedagóxico de Galicia (MUPEGA). En Ferrol se le ha dedicado una calle y una estatua. Su figura ha sido objeto de documentales, libros y exposiciones sobre mujeres pioneras. En 2016 fue finalista en la votación popular para dar nombre al aeropuerto de Madrid-Barajas. También ha sido incorporada a enciclopedias, manuales escolares y estudios sobre innovación educativa. Pero el reconocimiento llega tarde, como casi siempre en estos casos.

Ángela Ruiz Robles demuestra que la innovación no solo nace en laboratorios de élite, sino también en aulas modestas, entre tizas, cuadernos y sueños. Que muchas veces quienes anticipan el futuro no tienen acceso al poder para realizarlo. Y que la historia, cuando ignora a estas figuras, no solo es injusta, sino que pierde valiosas oportunidades de transformación.

Por eso, hoy la reivindicamos no solo como inventora del libro electrónico, sino como símbolo de tantas mujeres silenciadas por el sistema científico y educativo. Como referente para las generaciones futuras que sueñan, crean e insisten, aunque nadie les dé permiso. Porque el efecto Matilda no es una anécdota, sino una injusticia sistémica que aún estamos a tiempo de corregir.

Fuente: https://www.nuevatribuna.es/articulo/cultura—ocio/angela-ruiz-robles-maestra-que-invento-libro-futuro/20250524214352238606.html

Vuelve Aznalcóllar 27 años después del desastre

4 Junio 2025 at 05:49

La Junta de Andalucía ha autorizado la reapertura de la mina de Aznalcóllar 27 años después de uno de los mayores desastres medioambientales de Europa. Era el último trámite de la Administración autonómica para dar vía libre al inicio de los trabajos de construcción de esta nueva mina en la misma zona donde se produjo el vertido de lodos tóxicos al río Guadiamar tras la rotura de la balsa, a las puertas de Doñana. 

El proyecto, según ha informado la Junta, supondrá una inversión cercana a los 500 millones de euros y generará en torno al millar de empleos directos, indirectos e inducidos durante la fase de construcción y unos 2.000 durante la fase de operación. La explotación cuenta con una vida estimada de al menos 20 años, incluyendo las labores preparatorias del proyecto minero, según ha detallado el consejero de Industria, Energía y Minas, Jorge Paradela, que se reunió el pasado 30 de mayo con el alcalde de Aznalcóllar, Juan José Fernández (IU).

«Hoy es un día muy grande para la minería en España. La minería del siglo XXI empieza hoy«, dijo el alcalde, que dio las gracias a la Junta, a los sindicatos, patronal, empresarios «y a todos los que han creído en esta lucha y en que el pueblo de Aznalcóllar podía salir de las colas del paro». «Hoy la mina de Aznalcóllar es una realidad, Aznalcóllar tiene su mina, la comarca tiene su mina y los 8.000 mineros que estaban esperando que este proyecto saliera adelante porque el futuro de la minería en Andalucía pasaba por las minas de Aznalcóllar», añadió.

La futura explotación minera cuenta con reservas de unos 45 millones de toneladas de sulfuros polimetálicos (zinc, plomo y cobre), con una producción media estimada de 2,7 millones de toneladas por año.

Los ecologistas denuncian la decisión «temeraria»

Los grupos ecologistas ya han anunciado que llevarán a los tribunales este nuevo permiso por considerarlo “temerario y contrario al interés general de la ciudadanía”. Para Ecologistas en Acción, ha habido tiempo más que suficiente para buscar alternativas económicas viables que no dependan de la minería. «Sin embargo, alertamos de una especie de enganche colectivo a esta industria, que impide visualizar otras opciones. La minería, ofrece rentabilidad a corto plazo, pero genera un impacto irreversible en los ecosistemas y en la salud de las personas».

Para la organización no existe una minería sostenible: «Los residuos generados permanecerán activos indefinidamente, con potenciales riesgos continuos«.

La plataforma Salvemos Doñana tampoco ve compatible con Doñana el proyecto minero. «La corta de Aznalcóllar fue utilizada durante años como vertedero de diversos materiales como restos de escombreras y fangos de la planta depuradora de agua, que se mezclan allí con aguas mineras de diversa naturaleza como escorrentías y relaves. En esta corta, además, se han vertido a lo largo de los años otros lodos, vertidos y residuos contaminados de diversa procedencia, entre ellos, los 7 hm3 de lodos y aguas tóxicas recogidos tras la rotura de la presa de la corta y el consiguiente vertido al río Guadiamar en 1998». 

Ecologistas en Acción también cuestiona la idoneidad de la empresa adjudicataria del nuevo proyecto, Minorbis-Grupo México: «Esta multinacional tiene un largo historial de desastres ambientales, entre ellos el del río Sonora en 2014, y aún arrastra responsabilidades por el derrumbe en Pasta de Conchos, en el que quedaron atrapadas 65 personas trabajadoras».

Desde los colectivos ecologistas insisten en que la comarca tiene futuro más allá del modelo extractivo: «Apuntamos a la riqueza forestal y ganadera de la zona, con montes públicos que abarcan miles de hectáreas, y que podrían ser la base para una economía sostenible que genere empleo, respete el entorno y garantice el bienestar de la población».

Un informe reciente elaborado por investigadores de la Universidad de Sevilla y de Huelva intenta hacer ver a la ciudadanía y también a las administraciones la necesidad de otorgar una moratoria a los nuevos proyectos mineros previstos en la zona para poner sobre la mesa los impactos que ya están generando: en las aguas, la agricultura, la pesca, el medio ambiente e incluso la salud humana.

Una de las principales advertencias es la disponibilidad de agua potable: “El actual proceso de reactivación minera tan atroz, independientemente de los desastres que pueda originar, puede comprometer a medio plazo la disponibilidad de agua potable”. 

Fuente: https://www.lamarea.com/2025/06/03/vuelve-aznalcollar-27-anos-despues-del-desastre/

Los alimentos cotidianos están contaminados por 130 plaguicidas, un 23% más que el año anterior

4 Junio 2025 at 04:57
Por: JDF

Los alimentos cotidianos están contaminados por 130 plaguicidas, un 23 % más que el año anterior, según los últimos datos disponibles del Programa de Control de Residuos de Plaguicidas de la Agencia Española de Consumo, Seguridad Alimentaria y Nutrición (AESAN), analizados por Ecologistas en Acción en su informe “Directo a tus hormonas”.

Entre los plaguicidas detectados, 60 son sustancias no autorizadas por la UE y 15 son candidatas a ser sustituidas porque tienen efectos cancerígenos, tóxicos para la reproducción, de disrupción endocrina o cumplen dos de las tres siguientes características: persistencia, bioacumulación y toxicidad.

Además, 49 de los plaguicidas encontrados son disruptores endocrinos (EDC) que dañan al sistema hormonal y 15 son sustancias PFAS o “químicos para siempre”, tóxicos muy persistentes que se relacionan con graves problemas de salud.

En porcentaje, el 37 % de los alimentos contenían residuos de plaguicidas, que sube al 41 % en el caso de frutas y verduras.

Aunque el porcentaje de muestras contaminadas por encima del límite legal fue bajo, del 1,73 %, Ecologistas en Acción ha ido un paso más allá y ha analizado los plaguicidas detectados porque, para los plaguicidas más tóxicos, cualquier cantidad ingerida puede suponer un riesgo para la salud. Además, la exposición combinada supone un cóctel tóxico desconocido, del que la comunidad científica alerta.

Para Kistiñe García, responsable del Área de Tóxicos de Ecologistas en Acción y coautora del informe, “las Administraciones deben prestar atención a la exposición combinada a múltiples plaguicidas, un problema de salud pública de efectos desconocidos y que nuestra investigación demuestra que se produce en el 24 % de los alimentos, contaminados por dos o más pesticidas con casos extremos de nueve plaguicidas en una misma pieza”.

Según el origen de los alimentos, el porcentaje de alimentos con plaguicidas no autorizados más tóxicos es el doble en los productos importados: un 10 % frente al 4,70 % de los locales. Sin embargo, los productos españoles tienen más plaguicidas disruptores endocrinos, candidatos a la sustitución y PFAS.

Los datos de estudio demuestran que la población española está ampliamente expuesta a plaguicidas a través de la alimentación, lo que supone un problema de salud pública, sin olvidar que afecta a las personas que producen los alimentos, a sus comunidades y a la naturaleza.

Por todo ello, Ecologistas en Acción exige al Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación que ayude realmente a que los alimentos producidos en el Estado español se diferencien como productos sin tóxicos, para que permitan vivir digna y saludablemente a las personas que los producen. Esto redundaría en una mejora de la naturaleza y de la soberanía alimentaria necesaria para resistir luchas comerciales como la de los aranceles.

La organización ecologista también recomienda a la población que elija alimentos locales y de temporada, evitando así parte de los plaguicidas que se emplean para conservar frutas y verduras, que evitan el impacto del transporte a grandes distancias y ayudan a la agricultura local.

Sin embargo, como afirma Koldo Hernández, coordinador del Área de Agua de Ecologistas en Acción: “La responsabilidad no es individual: comer alimentos sin tóxicos es un derecho de toda la población que la Administración debe garantizar”.

Plaguicidas detectadosSustancias detectadas en un mayor número de muestras
130 sustancias plaguicidas diferentesLos fungicidas imazalil y pyrimetanil
60 plaguicidas no autorizados en la Unión EuropeaEl insecticida clorpirifós y fungicidas ditiocarbamatos.
15 candidatos a ser sustituidas debido a su elevadísima toxicidadLos fungicidas fludioxonil y difeconazole
49 disruptores endocrinos (EDC) que afectan al funcionamiento del sistema hormonalLos fungicidas imazalil y el pyrimetanil
15 sustancias per y polifluoradas (PFAS), tóxicos muy persistentesEl fungicida fluopyram y el insecticida lambda-cyhalothrin

Listado de alimentos con plaguicidas

Directo a tus hormonas

Fuente: https://www.ecologistasenaccion.org/340606/los-alimentos-cotidianos-estan-contaminados-por-130-plaguicidas-un-23-mas-que-el-ano-anterior/

Crisis y recomposición de la izquierda alternativa

3 Junio 2025 at 09:45
Por: JDF

En esta etapa de transición por el declive y la fragilidad estructural de la izquierda alternativa, con la hipótesis de su prolongación en la siguiente legislatura, existe un obstáculo a remontar: la polarización sectaria por intereses corporativos de las élites dirigentes respectivas, el fanatismo político particular, en una trayectoria competitiva y destructiva. Es decir, la incapacidad de las actuales élites partidistas para resistir un proceso de mayor fragmentación y destrucción de fuerzas organizadas y la profundización de una crisis representativa, de influencia social y de liderazgo público, mayor si ganan las derechas el poder institucional. Al estancamiento de la acción gubernamental progresista y los límites de la capacidad transformadora de las izquierdas, se añaden sus dificultades articulatorias y representativas.

Enseñanzas históricas y pugna competitiva

Para sacar enseñanzas, se pueden citar las otras dos grandes experiencias de recomposición de la izquierda del Partido Socialista, tras su fracaso representativo, sus pugnas corporativas y las dificultades políticas y sociales para una trayectoria transformadora.

La primera experiencia, tras la crisis del PCE y la izquierda radical, con el ‘desencanto’ por los límites de la transición política, de finales de los años setenta y primeros ochenta, se produjo la reactivación de la movilización popular en los años ochenta, con el movimiento pacifista -campañas anti-OTAN-, el sindical -desde la resistencia frente a la reconversión industrial hasta la gran huelga general del 14-D-1988 contra la precariedad y por el giro social- y, en menor medida aunque significativos, el feminista y el ecologista, aparte de la persistencia de los movimientos nacionalistas periféricos. Esa activación cívica se tradujo en el refuerzo de un campo sociopolítico diferenciado de la socialdemocracia, con una gestión gubernamental regresiva en muchos aspectos, y la formación de Izquierda Unida, cuyo mayor influjo político y electoral, desde la oposición, pervivió una década, hasta mitad de los años noventa, junto con el declive socialista.

La segunda etapa, tras un reflujo alternativo pronunciado de tres lustros -con movilizaciones significativas como contra la guerra de Irak en 2003 y la renovación socialista con Zapatero, en su primera legislatura-, se reinició con un gran proceso de protesta cívica (2010/14), con la movilización e indignación popular progresista simbolizada por el movimiento 15-M, frente a la austeridad y la prepotencia del bipartidismo y por la justicia social y la democracia. Se amplió y conformó un nuevo campo sociopolítico y electoral a la izquierda del PSOE, representado por Podemos y sus alianzas y convergencias, en el marco de Unidas Podemos, luego debilitado y fragmentado entre Podemos y Sumar, que pretendía sustituirlo y reorientarlo, en una operación, finalmente, fallida en parte.

Ahora, si se mantiene la trayectoria divisiva actual de la izquierda alternativa, se aventura otra crisis de su capacidad orgánica, representativa y de influencia institucional y transformadora, aunque está por ver el grado de asimetría entre los dos bloques actuales y su impacto comparativo para los distintos grupos políticos.

La dificultad adicional para un marco constructivo conjunto e influyente es, aparte de las diferencias políticas y estratégicas, los propios intereses corporativos y cierta inclinación sectaria existente entre formaciones democráticas o progresistas, con mucha tradición entre las izquierdas en estos dos siglos. Consiste en trazar una línea rígida entre dos bloques incompatibles, defensores de su específico patrimonio político y orgánico, apropiándose de una identidad embellecida y descalificando la identidad contraria: amigos/enemigos.

Frente a los poderosos no habría un campo popular-progresista, amplio y plural, sino que, para unos, las corrientes moderadas o posibilistas forman parte del poder establecido, no son izquierda; y, para otros, las corrientes radicales o transformadoras son ‘izquierdistas’, marginales y perjudiciales para el avance social y democrático. Todo ello, a pesar de que el grueso de sus bases electorales, esa izquierda social -o progresismo rojo, verde y violeta-, tiene ideas, posiciones y valores de izquierda bastante similares y todavía suman unos dos millones y medio de personas.

Existen dos versiones. La justificación moderada de Sumar, despreciando o marginando a Podemos como grupo radical, minoritario o contraproducente. La explicación radical de la dirección morada, aventurando la descomposición de Sumar, por su política contemporizadora con el PSOE y su política de rearme, que favorecería a las derechas. En la situación actual, estos últimos esquematizan una polarización entre la llamada ‘izquierda’ (Podemos y sus aliados políticos y de la sociedad civil) y las fuerzas del ‘régimen de guerra’ (incluido PSOE/Sumar).

Los puentes entre las direcciones partidistas se rompen. El riesgo es caer en el doctrinarismo y la descalificación discursiva, estéril para la reactivación popular y la articulación de un frente común, social y partidario, diferenciado de la socialdemocracia. Su prioridad es otra, la primacía particular de cada liderazgo alternativo.

En esa situación defensiva y de división, se acentúan los relatos sobre las responsabilidades por el declive y por la legitimación de nuevos liderazgos y estrategias. Cobra virulencia y gravedad la pugna sectaria y corporativa, por su carácter destructivo y la ausencia de acumulación -unitaria- de experiencias de lucha cívica, activación democrática y articulación político-orgánica y electoral. No hay escucha ni diálogo con argumentos, predomina la descalificación; se resiente el talante democrático.

Aparte del reparto de las responsabilidades de las direcciones partidistas, se produce el desgaste adicional de su crédito político y moral ante la ciudadanía, por su impotencia o incapacidad transformadora y articuladora. Se añade la posibilidad de la travesía del desierto para la recomposición de la izquierda social y política en el siguiente ciclo político, con la agudización de las tensiones internas que pueden profundizar dinámicas destructivas, sin perspectivas de una estrategia efectiva de resistencia cívica y cooperación partidaria.

La perspectiva explícita en la dirección de Podemos parece que es la de resistir como minoría parlamentaria, en la oposición y sin mucha capacidad institucional de influencia transformadora, ante un amplio bloque de poder derechista y belicista, y acumular fuerzas sociales y culturales para ampliar electorados y contrapoder social e ideológico, a medio plazo. Su expectativa es la de un relanzamiento de la movilización social por la paz y contra el rearme que desborde la denominada representación moderada o posibilista de la coalición Sumar.

En el caso de Sumar, casi todo lo fía al impacto social y mediático de su gestión gubernamental reformadora, bastante constreñida, principalmente en el campo sociolaboral, con la ley de la reducción de jornada en primer plano, hoy todavía en el aire.

En unas circunstancias desfavorables, con limitados arraigo social, contrapoder asociativo, influencia cultural y legitimidad cívica, ¿aguantará una estructura de cuadros políticos, con poco arrope institucional y difícil arraigo popular? ¿o se prolongará y agudizará la crisis orgánica y la necesidad de una renovación profunda y la recomposición de las élites y plataformas partidistas?

El camino hacia la recomposición

Ante una salida difícil hay que prevenir la inercia autocomplaciente de unos diagnósticos embellecidos para adecuarlos a una subjetividad voluntariosa pero, a veces, irrealista, que vuelva a generar desilusión. Como decía Gramsci, hay que combinar el pesimismo de la inteligencia -del análisis- con el optimismo de la voluntad -transformadora-.

La apuesta deseada en la izquierda alternativa, particularmente en la dirección de Podemos, es la conformación de otro proceso de movilización general, más o menos similar al del origen de este ciclo, el 15M, en una versión, a veces, idealizada. Así, en este periodo de transición se pueden extremar las expectativas subjetivas de la resistencia y movilización popular progresista (aparte del nacionalismo) para dar verosimilitud al deseo del ascenso de la radicalización sociopolítica y cultural, para conseguir una nueva hegemonía en torno a esa estrategia radical contra el ‘régimen de guerra’ y el apoyo a ese liderazgo discursivo.

La cuestión es que hay que ser realistas respecto de las contradicciones, tendencias y fuerzas presentes para diagnosticar la trayectoria movilizadora y articuladora de la izquierda social, especialmente juvenil. Hay que valorar la experiencia, con las diferencias de los contextos de otras épocas históricas en los procesos de conformación de los sujetos sociales, sin paralelismos forzosos, y profundizar el análisis concreto de la situación concreta.

En particular, como se decía, hay que explicar, aparte de los nacionalismos, los procesos de movilización colectiva progresista. Singularmente, como enseñanzas articuladoras, el movimiento antifranquista -1968/78-, el anti-OTAN y sindical -1981/85/88-, el de ‘No a la guerra’ -2003- y el movimiento feminista -2018/25-; y, especialmente, el simbolizado por el más reciente y masivo movimiento 15M -2010/14-.

Igualmente, hay que valorar los campos de desafección política, deslegitimación social y pugna cultural, especialmente entre la gente joven, para empujar, articular y orientar la movilización cívica, reconstruir una base social progresista y de izquierdas y fortalecer la capacidad vertebradora del activismo social y político. Hay motivos graves para el descontento público, cierta conciencia social y algunas movilizaciones relevantes sobre: la vivienda, la sanidad pública, Palestina, la violencia machista… y ahora la oposición contra el rearme.

La orientación está clara, fortalecer esa activación cívica y participativa, no solo ni principalmente discursiva, aunque también con una pugna ideológica y una teoría crítica. Y realizar el análisis concreto de la situación concreta, para elaborar la línea política y una plataforma político-electoral compartida, la convencional acumulación de fuerzas sociopolíticas transformadoras o, si se quiere, la articulación de tejido asociativo y de base, así como movimientos sociales, incluido el sindicalismo, con capacidades articuladoras y contractuales.

Al mismo tiempo que el declive y el desconcierto en las izquierdas alternativas, con una fuerte ofensiva derechista, se abre la oportunidad para otro ciclo de reactivación cívica y recomposición sociopolítica y partidista. La otra cara, es que también se genera una fuerte pugna política y discursiva por la primacía en el reconocimiento, el estatus y la colocación para influir en su nueva dimensión, sus características y su liderazgo.

El reto alternativo es fortalecer una confrontación popular democratizadora, con arraigo social, frente al poder establecido, y rearticular una dinámica colaborativa de base y de proyecto transformador, que constituya el fundamento para ensanchar ese campo sociopolítico y electoral diferenciado del centrismo socioliberal y frente a la involución derechista.

Consiste en promover la participación democrática y la pugna ideológica y discursiva por la vertebración y la hegemonía legítimas con procedimientos organizativos desde el respeto a la pluralidad, la democracia y la negociación de acuerdos y políticas comunes en beneficio de las mayorías populares.

Al mantener la vocación de articular a las mayorías sociales y las expectativas de estatus e influencia institucional, la cohesión partidista se busca en la convicción colectiva del acceso -seguro- a esa posición de poder, la confianza en el camino a recorrer y las condiciones de liderazgo a establecer. Sin embargo, está por ver la capacidad de las actuales élites partidistas de las izquierdas para afrontar ese desafío semi constituyente, así como su renovación y recomposición.

Bases para la renovación y la remontada

Podemos resumir los fundamentos para impulsar la recomposición político-organizativa y su remontada electoral y de influencia transformadora.

En primer lugar, la activación cívica en el campo sociopolítico, en los movimientos sociales, ante los graves problemas de regresión social y democrática (feminismo, vivienda, servicios públicos como sanidad y educación, desigualdad y capacidad adquisitiva, solidaridad con Palestina, oposición al rearme…). O sea, la colaboración por abajo, el impulso a la actividad reivindicativa, crítica y solidaria, con una perspectiva global.

En segundo lugar, potenciar las posibilidades de acuerdos parciales en territorios (Andalucía, Navarra, Extremadura) y sectores, así como en iniciativas políticas y legislativas compartidas. Y evitar mayor división.

En tercer lugar, una reflexión y renovación de las estructuras dirigentes y los liderazgos partidistas, desde la pluralidad, la cultura democrática y la colaboración. Y, en ese marco, la clarificación ideológica y la nueva vertebración orgánica.

El problema de la legitimidad pública y el encaje de los intereses corporativos de los núcleos dirigentes, con sus políticas y trayectorias, solo se podrá resolver con la realidad de la constatación de la representatividad electoral (y aun así, será insuficiente, como han demostrado las elecciones europeas) y su influencia político-cultural entre la población. Por tanto, existe el peligro de tender hacia el debilitamiento mutuo, con la competitividad sectaria y la demostración de su empoderamiento respectivo por su política y su liderazgo. Son tendencias disgregadoras.

Se constata un punto débil que añade dificultad renovadora. La fragilidad de la constitución ideológica y democrática, sin suficiente cultura consistente en el respeto al pluralismo y la negociación de acuerdos y lealtades comunes. Se trata de elaborar unos objetivos y un plan conjunto que referencie las particularidades y reequilibrios representativos y de poder, así como consensuar los acuerdos estratégicos y de alianzas y pactar el tratamiento de los desencuentros.

Ante ese problemático escenario, hay una opción definida en el caso de Podemos. Salvarse como izquierda valiente y firme, aunque sea en condiciones inmediatas de poca relevancia en los equilibrios parlamentarios y gubernamentales hegemonizados por las derechas y la socialdemocracia asimilada. Su hipótesis es su remontada a medio plazo, sobre la base de un esperado gran movimiento pacifista contra la guerra, que articule, bajo su liderazgo, el conjunto de la oposición social y política al llamado ‘régimen de guerra’, que determinaría todo el proceso político, subsumiendo las distintas trayectorias sociopolíticas. Habrá que verificar ese plan.

Su perspectiva es que las élites de Sumar se pasen al PSOE, cosa dudosa, al menos, antes de las elecciones de 2027. Ello les permitiría absorber sus bases sociales, una vez clarificados los campos electorales, tras la previsible debacle político-electoral. Su complemento organizativo puede ser la tendencia a la cohesión y la disciplina partidista, minusvalorando tensiones internas y el retroceso en el respeto al pluralismo, el debate interno y la negociación, descalificados por su ineficacia operativa, ante la dimensión expresada de la nueva tarea de prevalencia dirigente.

Por parte de la dirección de Sumar se trataría de continuar con el actual estatus de superioridad institucional y respetabilidad mediática y política. Pero, ante un escenario en la oposición, queda abierta la falta de previsión y capacidad para superar esa posición menos ventajosa. Y está por ver el desarrollo de la propuesta unitaria de Izquierda Unida que, ante su imposibilidad, también se apresta a prepararse en solitario para la travesía del desierto.

La conclusión es que frente al declive representativo y de influencia de la izquierda alternativa, la solución vendrá de abajo, y los liderazgos deberán demostrar su capacidad para articular una dinámica transformadora y democrática, en condiciones desfavorables. Su renovación y ampliación procederá dela confluencia de la experiencia de acción popular, la articulación democrática y la cultura crítica de una nueva generación, con los valores de libertad, igualdad y solidaridad. Sin descartar la prolongación y agudización de la crisis orgánica y política de la izquierda alternativa, queda abierta la tarea de su recomposición y remontada en la próxima década.

Antonio Antón. Sociólogo y politólogo.

Moción de censura como arma políticas y sus consecuencias

3 Junio 2025 at 04:12
Por: JDF

Según la Constitución española de 1978, el Congreso de los Diputados puede exigir la responsabilidad política del Gobierno mediante la adopción, por mayoría absoluta, de la moción de censura, que deberá ser propuesta al menos por la décima parte de los Diputados, y habrá de incluir un candidato a la Presidencia del Gobierno. Si no fuere aprobada, sus signatarios no podrán presentar otra durante el período de sesiones.

Y en estas estamos, cuando el líder de la derecha reaccionaria, Alberto Núñez Feijó, propone, o amenaza, a los socios del gobierno, con una moción de censura contra Pedro Sánchez, moción abocada al fracaso. Forma parte de su campaña programática para el cónclave del PP que se celebrará en este mes de junio. Los socios del gobierno desprecian, como no podía ser de otra forma, la propuesta de la moción de censura y Feijóo parece que no la presenta porque no quiere, aunque posiblemente debería. No se atreve, sería uno de sus mayores fracasos.

Seré claro, dice el líder ultra, la moción de censura para sacar la corrupción de la Moncloa no depende de mi voluntad. Yo la tengo toda. Depende de quienes le han dado soporte parlamentario hasta ahora. Si quieren acabar con esto, el Partido Popular sigue a disposición. Si no quieren, no tengan duda de que les arrastrará y que la mayoría de los españoles decentes les hará cómplices de esta degradación, concluyó. Todo son culpas de los demás, frente a su política que aún no se conoce.

El Partido Popular eleva el tono y llama a poner fin al Gobierno de Pedro Sánchez, al que tacha de criminal, mafioso y corrupto. La exageración en política ha generado un tipo de discurso en el que se denuncian golpes de Estado, dictaduras inadvertidas por todas partes; se alerta de una confrontación civil inminente o nos enteramos de que hay terroristas decidiendo nuestro destino colectivo. Lo cierto es que la derecha está creando un clima guerracivilista, como ya hizo históricamente antes de la guerra de 1936.

Para aclarar más cuales son los objetivos golpistas de la derecha, junto con sus socios fascistas, aparecen las conversaciones del capitán Bonilla de la OCU, ahora fichado por Díaz: Matar a los rojomorados, desterrar a Pedro Sánchez y la lucha: amenazas violentas en los chats del capitán Bonilla fichado por Ayuso. La lista de amenazas del capitán Bonilla es interminable, junto con el de la bomba lapa en el coche del presidente. Tras las pruebas reveladas, es insostenible que Juan Vicente Bonilla, ex capitán de la UCO y actual responsable de Seguridad del SERMAS, siga en su puesto, por lo que el PSOE pide a Ayuso el cese fulminante de su capitán Bonilla, vinculado a la UCO patriótica.

Vayamos a la moción de censura. En cuatro ocasiones se ha utilizado en los cuarenta y siete años de vida constitucional. La primera moción de censura se presentó en 1980 contra el Presidente Adolfo Suárez, del partido UCD, llevando como candidato a Felipe González, del PSOE. La segunda en 1987 contra el Presidente González y llevando como candidato al Senador Hernández Mancha, de AP. La tercera en 2017 contra el Presidente Rajoy y llevando como candidato al Diputado Pablo Iglesias, de Podemos. La cuarta en 2018 contra el Presidente Rajoy y llevando como candidato al Diputado Pedro Sánchez, del PSOE, que gano y salió como presidente en funciones.

Aunque una votación negativa sobre aspectos básicos de la política gubernamental (proyectos de ley, decretos-leyes, Presupuestos Generales del Estado, etcétera) puede provocar esta consecuencia, la moción de censura es una forma directa y expresa de transmitir el mensaje. A través de la misma la representación popular declara cancelada la relación de confianza con el Gobierno y provoca su caída.

La moción de censura es de este modo, y junto a la cuestión de confianza, uno de los cauces específicos para exigir responsabilidad política al Ejecutivo. Durante el último tercio del siglo XIX y buena parte del XX la retirada de la confianza a los Gobiernos en diversos países europeos, por unos medios o por otros, era frecuente, provocando continuas caídas de los mismos y, en general, una situación de inestabilidad política. Tras la Primera Guerra Mundial, y como reacción frente a este estado de cosas, se observa en todo el parlamentarismo occidental un movimiento tendente a corregir el desequilibrio contrario al Ejecutivo, mediante lo que se ha llamado el parlamentarismo racionalizado, esto es, mediante la regulación de las relaciones entre los poderes Legislativo y Ejecutivo, sentando los límites a las facultades del primero.

Es tras esta situación cuando surgen como categoría definida las mociones de censura, que son mociones reguladas limitativamente en la medida que se proponen la exigencia de responsabilidad política al Gobierno. Ejemplos de estos límites son la exigencia de la mayoría absoluta para su aprobación, la necesidad de un número mínimo de diputados para su presentación, el establecimiento de un período de enfriamiento entre su depósito y su debate, el transcurso de un cierto plazo desde la votación de la anterior, etcétera.

Vista la realidad política, las dos primeras mociones presentadas en España, no perseguían otra cosa que desgastar al Gobierno y en particular a su Presidente. La primera pudo cosechar algunos réditos en este campo; la segunda, en cambio, fracasó por completo a este respecto. La tercera, por el contrario, pretendió demostrar la existencia de una alternativa de Gobierno, al margen de las dos partidos políticos mayoritarios que en el año inmediatamente anterior, sus candidatos a la Presidencia del Gobierno se habían sometido a sendas sesiones de investidura, en dos legislaturas sucesivas, cosechando sólo éxito el Presidente del Gobierno a quien esta moción pretendía derribar. Pero donde las tres fracasaron fue en su propósito, de cambiar el Gobierno de la nación. Sin embargo, la cuarta presentada logró su objetivo: derrocar al Gobierno de Rajoy,

La moción es una manifestación política por la que una Cámara parlamentaria expresa al Gobierno su aspiración, voluntad o deseo de su seguimiento. La moción de censura está caracterizada por encerrar una crítica sustancial al comportamiento sobre el presidente del Gobierno, lo que supone una condena o una censura. Como en todos los regímenes parlamentarios, el Gobierno necesita la confianza de las Cámaras representativas para mantenerse en el poder, la aprobación de una de estas mociones implica que el Gobierno quede obligado a dimitir.

El exponente más extremo de las mociones es el de las llamadas mociones constructivas de censura. Con ellas se cierra el paso a las mociones (y a las mayorías) puramente negativas, que desembocan en la caída del Gobierno pero sin consideración alguna a la posibilidad de formar un equipo sucesor. Se requiere que las mociones vayan acompañadas de un candidato a la Presidencia gubernamental, de tal modo que su aprobación conlleve la de éste como nuevo primer ministro. La destrucción de un Gobierno va unida a la construcción de uno nuevo, evitándose los paréntesis tan peligrosos sin Ejecutivo. Y, desde luego, desincentivándose la presentación de estas iniciativas, tan favorecedoras de la inestabilidad política. Se trata de una técnica inaugurada por el artículo 67 de la Ley Fundamental de Bonn, con vistas a evitar la inestabilidad gubernamental que tantos estragos causó en el régimen de Weimar.

En España está prevista la figura de la moción de censura en los artículos 113 y 114 de la Constitución: El Congreso de los Diputados puede exigir la responsabilidad política del Gobierno mediante la adopción por mayoría absoluta de la moción de censura. La moción debe ser constructiva, esto es que la propuesta, apoyada al menos por la décima parte de los Diputados, tiene que incluir un candidato a la Presidencia del Gobierno. Otra institución bien distinta es la cuestión de confianza. Aquí, es el presidente del gobierno quien puede utilizarla, para forzar el favor parlamentario en momentos de crisis o de pérdida de apoyos. En ambos casos la mayoría absoluta parlamentaria es crítica; se gana la censura o se pierde la confianza si se obtiene.

Como queda expuesto, desde que se aprobó la Constitución en 1978, se han presentado varias mociones de censura y cuestiones de confianza, con diferentes resultados y conclusiones. En mayo de 1980, el Partido Socialista Obrero Español, presentó la primera moción al presidente Adolfo Suárez. La iniciativa originó un desgaste tremendo para el gobierno y fue el principio del fin, que llegó en 1982. La moción, fue defendida por Alfonso Guerra y rechazada por el diputado Rafael Arias-Salgado y el candidato a la presidencia alternativo propuesto Felipe González. Fue rechazada por los únicos 166 votos del grupo parlamentario centrista, que se quedó solo en el rechazo.

Una moción de censura se presenta o no se presenta, se gana o se pierde, pero es un arma política que siempre, tiene consecuencias parlamentarias. Se puede cambiar a un presidente del gobierno, tras exigirle responsabilidades o se fuerza un debate sobre los temas que el gobierno quiera eludir.

En esta ocasión, Núñez Feijóo no quiere presentar la moción de censura porque la perdería; no quiere más desgastes políticos, pero si lo hiciera, forzaría a un debate sobre la realidad social, política y económica en España, que reflejaría una visión que nada tiene que ver con la catastrófica situación que proclama Feijóo. Además debería presentar a la ciudadanía un proyecto político claro, que parece ser no lo tiene.

Por su parte, desde la Comunidad de Madrid, el consejero de Presidencia llama desde una tribuna pública a la Guardia Civil, a las empresas, a los medios de comunicación y a la ciudadanía a levantarse para tumbar al Gobierno legítimo de España. Lo que están haciendo se llama #golpismo.

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CGT, Intersindical, CNT y COS exigen responsabilidades penales por la gestión de la DANA

2 Junio 2025 at 10:17
Por: JDF

Cuatro sindicatos -CGT, Intersindical Valenciana (IV), CNT y la Coordinadora Obrera Sindical (COS) de Països Catalans- convocaron una huelga general el 29 de mayo en el País Valenciano; uno de los motivos centrales fue la exigencia de responsabilidades (políticas y penales) por la DANA del 29 de octubre (227 muertes en el País Valenciano y 75 municipios afectados en Valencia, además de graves daños materiales).

También el 29 de mayo, miles de personas se manifestaron en el centro de Valencia para exigir la dimisión del presidente de la Generalitat, Carlos Mazón (PP), por la gestión de la catástrofe; promovida por más de 200 colectivos sociales, sindicatos, familiares de víctimas y comités de reconstrucción, se trataba de la séptima movilización con el citado objetivo; una acción de las mismas características tuvo lugar en Alicante.

Acord Social Valencià -donde están representadas, entre otras organizaciones, las asociaciones de víctimas y los Comités Locales de Emergencia y Reconstrucción- respaldó la huelga general del 29 de mayo; tres días antes del paro, Acord Social denunció que en el Parke Alcosa (municipio de Alfafar) fue arrancada y destruida una pancarta de 25 metros que convocaba la huelga y reivindicaba la dimisión del president.

Asimismo en las fechas previas, el 27 de mayo, CGT, Intersindical Valenciana, CNT y COS ocuparon la sede de la Confederación Empresarial de la Comunidad Valenciana (CEV); durante la DANA, se dio el caso de empresas que no informaron a los trabajadores, impidieron que estos se ausentaran de los puestos de trabajo; o fueron objeto de “coacciones” para que, pese a las condiciones meteorológicas, acudieran a trabajar.

Las reivindicaciones fueron compartidas por otras organizaciones y entidades; por ejemplo, el comité de empresa de la EMT (Empresa Municipal de Transportes de Valencia) informó en un comunicado -difundido por la CGT- que secundaba la huelga general; se reclamaba la dimisión de Mazón, pero el Comité también hacía referencia a otros aspectos, como la vivienda:

“Denunciamos que los precios de las viviendas ya han superado los máximos históricos de la burbuja inmobiliaria; en algunos lugares los alquileres se han multiplicado por cuatro en diez años (…)”.

Además de “exigir responsabilidades penales por la negligencia” durante la DANA (muerte de centenares de personas trabajadoras), la jornada de huelga reivindicó justicia y reparación para las víctimas, la reducción de la jornada laboral, la recuperación de los salarios, el refuerzo de los servicios públicos y el derecho a la vivienda.

El Butlletí d’Informació de IV detalló algunas de las organizaciones, no radicadas en el País Valenciano, que apoyaron la huelga del 29-M; entre otras la plataforma No+Precariedad; la Federación Interestatal de Metalúrgicos y Metalúrgicas (FITMetal) de Brasil; la Oficina Regional Europea de la Federación Sindical Mundial (EUROF); el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación, la Ciencia y el Deporte (SNTECD) de Cuba y la Confederación de Educadores Americanos (CEA).

No produïm, no consumim, Estén la vaga al teu barri! Fue una de las consignas de los cuatro sindicatos organizadores; destacaron que la iniciativa tenía como destinatarios tanto el sector público como el privado; y también la importancia histórica de la reivindicación: la primera huelga general promovida en el ámbito estricto del País Valenciano.

CGT, Intersindical Valenciana, CNT y COS explicaron las circunstancias y el contexto sociopolítico que culminaron el 29 de mayo; así, “hemos hecho seis manifestaciones masivas pidiendo la dimisión de Mazón en seis meses y dos por el derecho a la vivienda, contra la turistificación y por el territorio; hemos sacado barro de forma voluntaria (…), aportado dinero para las zonas afectadas y comprado productos de todo tipo”.

Pero la jornada de huelga general suponía avanzar un paso en la movilización, según los cuatro sindicatos; es decir, “intensificar el conflicto llevándolo al mundo del trabajo, que es donde murieron muchas compañeras y compañeros o yendo de casa al trabajo o del trabajo a casa”; se tenía en cuenta, asimismo, “la gran cantidad de trabajadoras y expuestas aquel día a un riesgo de muerte”.

El manifiesto unitario apuntaba los efectos del negacionismo climático y el capitalismo “desaforado”: se desatendieron las informaciones científicas sobre las lluvias y la situación de los ríos, ramblas y barrancos; “el negacionismo de Vox ha encontrado un portavoz en Carlos Mazón”, subraya el escrito (a finales de mayo el PP y Vox aprobaron los presupuestos de la Generalitat Valenciana para 2025).

CNT-València elaboró una Guía sobre el derecho a huelga 29M; en uno de los carteles reclamaban reducir la jornada laboral a 32 horas; “recuperar el 100% del salario en los Expedientes de Regulación Temporal de Empleo (ERTE) de la DANA”; el permiso retribuido sin límite de días en situaciones de alerta meteorológica, y “más ocupación en el sector de emergencia”.

Además, la CNT denunció los servicios mínimos decretados por la Generalitat con el fin de “reventar la huelga”.

La COS señaló los nombres de empresas que obligaron a trabajar en el contexto de la DANA; es el caso de la cadena de supermercados Mercadona, que obtuvo en 2024 un beneficio neto de 1.384 millones de euros (un 37% más que el año anterior); el presidente de la firma valenciana, Juan Roig, se sitúa entre las 550 mayores fortunas del mundo: 6.300 millones de dólares (Forbes, abril 2025).

Antes del 29-M, la CGT desplegó una gran pancarta en las Torres de Serranos de Valencia, que exhortaba a la huelga general. CGT, Intersindical Valenciana, CNT y COS calificaron como “éxito rotundo” la jornada; además de las manifestaciones –como la que partió de la Estación del Norte de Valencia-, “centenares de personas del comité organizador consiguieron paralizar (varias horas) la actividad de Mercavalencia”.

En este centro agroalimentario, el mayor de la capital valenciana, los sindicatos desplegaron el primer piquete informativo; la acción sindical causó largas colas de vehículos. Asimismo a las 6,00 horas, los piquetes se concentraron en el  aparcamiento de la EMT.  

Remigración: Vox se suma al resurgir neonazi en Europa

2 Junio 2025 at 05:53

Vox ha pisado a fondo el acelerador de la radicalización. Desde su irrupción en el panorama político español, el partido de extrema derecha no ha parado de tantear diferentes vetas discursivas, siempre desde el populismo autoritario y ultranacionalista, pero nunca se había alineado con tanta claridad como ahora con posiciones directamente neonazis. Un ligero vistazo a su recorrido permite ver los cadáveres del pin parental, la cruzada contra la UE, las acusaciones de golpe de Estado o el negacionismo climático, entre otras muchas apuestas. Ninguna generó la tracción suficiente y se fueron buscando otros argumentarios sin terminar de abandonar los anteriores, que se han ido acumulando en un corpus ideológico grotesco. Hasta que llegó la cuestión migratoria, y más específicamente la islamofobia. Bingo.

La formación liderada por Abascal ha volcado toda su estrategia de comunicación en propagar por España el término de moda entre los movimientos neonazis europeos: la remigración. Lo ha hecho con su equipo de propagandistas a sueldo, pero también desde los propios canales oficiales del partido. El resultado, muy notorio en la normalización del racismo más crudo, ya se está viviendo en las calles: el pasado viernes, 23 de mayo, Falange Española convocó una manifestación encabezada por una pancarta en la que se leía “Remigración”. En términos de afluencia no fue, ni mucho menos, exitosa, pero el mero hecho de que estuviese autorizada y de que sus asistentes fuesen, principalmente, personas muy jóvenes, dice mucho de la amenaza que supone el fascismo. Otros grupos como Núcleo Nacional, directamente vinculado a Vox, siguen la misma línea; en este caso, han convocado a sus secuaces el próximo 7 de junio, en Madrid. “¡Remigración!”, dice el tuit en el que se anuncia.

El movimiento neonazi resurge en Europa al son de la remigración

El sábado 17 de mayo, la policía italiana reprimió con violencia las protestas de movimientos antifascistas que trataban de impedir la celebración de Remigration Summit, un evento que reunió a algunas de las principales figuras del supremacismo blanco en Europa alrededor del concepto que está dando alas a su odio racista: la remigración.

En líneas generales, la propuesta anima a los Estados europeos a expulsar a todas aquellas personas que no hayan nacido en la UE y a sus descendientes, llegando incluso a mencionar las terceras generaciones. Especialmente, y esto se dice de forma explícita, en el caso de la inmigración procedente de países con mayorías musulmanas. Por muchos matices que intenten introducir sus defensores –nivel de integración, situación laboral, antecedentes, etc.–, la remigración no es más que un eufemismo de limpieza étnica. 

La convergencia de varias crisis –económica, climática, migratoria…– ha sumido a las grandes mayorías de la UE en la precariedad, en el sentido más amplio del término. Hay una pérdida de poder adquisitivo y un descenso en la calidad de vida a nivel material, pero también faltan certezas, y es precisamente en esa incomodidad, en esa ausencia de horizontes, donde la extrema derecha ha plantado su semilla del odio: todo es culpa de los migrantes pobres. Islamización de Europa, reemplazo demográfico, plan Kalergi… teorías disparatadas que siempre habían quedado reducidas a la marginalidad de grupúsculos neonazis y que ahora tienen presencia en parlamentos, redes sociales, medios de comunicación de masas y, cada vez más, en la conversación pública.

La cumbre del 17 de mayo, en el municipio italiano de Gallarate –originalmente iba a celebrarse en Milán, pero el alcalde, Giuseppe Sala, se opuso–, culmina un camino que tiene uno de sus hitos fundacionales en noviembre de 2023, en Potsdam, Alemania. Allí, el hotel Landhaus Adlon acogió una reunión del llamado Foro de Düsseldorf, grupo que congregó a ideólogos neonazis, representantes del partido de extrema derecha alemán AfD y empresarios con ganas de financiar la ofensiva ultra en Europa. El objetivo, según cuenta el consorcio de investigación Correctiv, no era otro que trazar una estrategia para “solicitar dinero a empresarios acaudalados que quieran apoyar alianzas de extrema derecha en secreto”.

En una de las invitaciones, los organizadores anunciaban la existencia de un “plan maestro” que iba a ser presentado, “ni más ni menos”, por Martin Sellner, líder del movimiento identitario –otro eufemismo– en Europa. Ese plan maestro gira en torno al concepto de remigración, que centró toda la atención durante el fin de semana que duró el encuentro de Potsdam. Hoy, casi dos años después, acaba de celebrarse la primera edición de Remigration Summit –en castellano, Cumbre de la Remigración–, con Sellner como principal impulsor. La idea ha cuajado.

Vox no quiere dejar pasar el tren neonazi

El proceso de radicalización de Vox se sustenta, principalmente, en dos patas. La primera sigue la senda del mencionado resurgir neonazi en Europa, al que la formación de Abascal ha intentado engancharse con un endurecimiento brutal de los discursos islamófobos y su posicionamiento como eje ideológico del partido. La segunda tiene que ver con un patriotismo social del todo afín a las ideas fascistas, en el que se articula una suerte de preocupación por dar una vida mejor al pueblo con una idea supremacista, excluyente y violenta del concepto de “patria”.

El núcleo irradiador de este giro filonazi está en el sector catalán, liderado ideológicamente por Jorge Buxadé e Ignacio Garriga. Desde allí se fueron marcando las pautas que provocaron, primero, una crisis interna que reorganizó las filas del partido –las expulsiones de Macarena Olona e Iván Espinosa de los Monteros son quizá su huella más evidente–; y, después, el viraje hacia posiciones de un extremismo galopante, que hoy empieza a materializarse en consecuencias tan peligrosas como la aparición de grupos neonazis directamente vinculados a Vox, véase Núcleo Nacional.

La islamofobia como mantra

“No me arrepiento de haber estado en la Falange, pero sí de haber sido militante del PP”. Es difícil resumir mejor el posicionamiento político de Buxadé que con esta frase pronunciada, precisamente, por él. Radicalmente instalado en las trincheras más fascistas de la ultraderecha, cuenta con vínculos estrechos con el fundamentalismo religioso: además de ser cercano al Opus Dei, presidió el Foro Catalán de la Familia, entidad que agrupa a asociaciones como Hazte Oír Cataluña. Este perfil ultracatólico rima a la perfección con una de las obsesiones de los identitarios europeos: la pérdida de la tradición cristiana por culpa de la multiculturalidad. Además, Buxadé se desempeña como eurodiputado desde 2019. Todo encaja.

Ignacio Garriga comparte con él algunos vínculos, como el Opus Dei. También la deriva de su actividad en redes sociales, que se ha ido centrando en la cuestión migratoria con una intensidad obsesiva. En el momento en que se escriben estas líneas (20 de mayo), el perfil de Twitter de Jorge Buxadé muestra cinco publicaciones que relacionan directamente inmigración musulmana con delincuencia solo en las últimas 24 horas; por su parte, en el muro de Garriga hay tres posts sobre esta cuestión –también en las últimas 24 horas–, entre los que destaca uno en el que el secretario general de Vox menciona de forma explícita uno de los mantras del supremacismo blanco, la “sustitución demográfica”. El tuit fijado de Garriga, presente en lo más alto de su perfil desde hace más de cinco meses, es también islamófobo.

Si bien esta dupla marca el paso desde sus posiciones preeminentes, la gestión operativa del aparato propagandístico del partido corre a cargo de Manuel Mariscal. Diputado por Toledo desde 2019, la cara de Mariscal se ha ido haciendo reconocible en los últimos años por sus intervenciones. En ellas no duda en defender el franquismo, al que definió como “una etapa de reconstrucción, de progreso y de reconciliación”; también trata de llevar a las instituciones ciertos códigos utilizados por la extrema derecha online, como el término “jovenlandia”, y lanza guiños a algunos de los perfiles digitales más radicalizados. Pero Mariscal lleva mucho más tiempo actuando fuera del foco. Concretamente desde 2016, cuando entró en un Vox todavía en formación para trabajar en la estrategia de comunicación del partido.

Casi una década después, su actividad ha generado una gran red digital de usuarios al servicio de Vox que están remando con fuerza en este proceso de acercamiento al supremacismo europeo. Se hacen llamar el Team Facha.

Una de sus cabezas visibles demuestra que, en este caso, utilizar el término “radicalización” en referencia a la ultraderecha sí está justificado: no se está diciendo que antes no fuesen radicales, sino que han alcanzado cotas de extremismo insólitas. Un ejemplo podría ser tener las siglas AHTR –“Adolf Hitler tenía razón”– como descripción del perfil; otro, publicar una foto de Hitler en un canal de difusión de Telegram con la frase “Algunos hombres buenos”. Aunque quiso ocultar su identidad real detrás del pseudónimo ‘Españabola’, hablamos de Pau Ruiz, un joven a sueldo de Vox como asesor en el Parlament catalán y cercano a Ignacio Garriga.

En su cuenta de Twitter se pueden encontrar diversas menciones a la remigración, que él define como “la palabra de la década” y que sitúa ya “en el mainstream de España”.

Otro de los nombres más destacables del Team Facha es el de Pablo González Gasca, mano derecha de Manuel Mariscal en las estrategias de comunicación de Vox. Su perfil es del todo coincidente con la senda marcada por el partido: se trata de un joven abiertamente fascista con un discurso muy centrado en la islamofobia y amplios vínculos con movimientos neonazis a nivel europeo. González Gasca vivió durante una etapa en Polonia, donde estrechó lazos con la organización polaca de extrema derecha Konfederacja.

Habla de forma explícita de remigración e incluso difunde acciones de grupos fascistas como la asociación Alfonso I, que colocó un cartel con la palabra “Remigration” en Burgos.

Su vinculación con Vox es aún más evidente que la de Pau Ruiz. A nivel personal, existen pruebas de su relación con Abascal ya en agosto de 2017, pero además su intensa labor de propaganda en redes sociales está pagada, directamente, desde la formación neonazi. En enero de 2024, El Español definía a González Gasca como “responsable de marketing digital” de Vox.

Todo apunta a que es uno de los principales encargados de establecer alianzas con las extremas derechas europeas. Su importancia dentro del partido quedó patente cuando se le confió el discurso de apertura del evento Europa Viva 24, que reunió a algunas de las figuras más relevantes de la internacional ultra. De nuevo, la postura europeísta está omnipresente en la actividad de Vox. Y en la de González Gasca, habitual en los encuentros organizados por ECR –el eurogrupo de los de Abascal antes del cambio a Patriots.EU–, siempre de la mano de Jorge Buxadé. También acudió al Transatlantic Patriot Summit IV, organizado por entidades clave de la ultraderecha como CitizenGO o Heritage Foundation.

Todo esto puede resumirse en una sola fotografía: Pau Ruiz, Pablo González Gasca, Arturo Villarroya –otro integrante del Team Facha– y Jorge Buxadé celebrando, desde la misma sede de AfD en Berlín, los buenos resultados de la formación alemana en las elecciones federales de febrero de 2025.

De izquierda a derecha, Arturo Villarroya, Pablo González Gasca, Jorge Buxadé y Pau Ruiz en la sede de la AfD en Berlín. / X
De izquierda a derecha, Arturo Villarroya, Pablo González Gasca, Jorge Buxadé y Pau Ruiz en la sede de la AfD en Berlín. / X

Alimentando a las bases neonazis

Si la trayectoria de González Gasca representa la decisión de Vox de subirse al tren islamófobo de la identidad europea, su retórica advierte sobre los intentos de generar una red asociativa de extrema derecha que atraiga a la población española blanca, con especial atención en las personas jóvenes. El mejor ejemplo de este enfoque pudo verse en los días posteriores a la catástrofe de la DANA, cuando los ultras instrumentalizaron y manipularon el “solo el pueblo salva al pueblo” para promocionar su patriotismo excluyente y golpista.

La herramienta más valiosa de Vox en este sentido es Revuelta, organización dependiente del partido de la que González Gasca es fundador y uno de sus líderes. El manifiesto con el que se presentaron en sociedad fue subido a internet con su cuenta personal de Google, y también fue él quien firmó los documentos en los que se pedía permiso a la Delegación del Gobierno de Madrid para llevar a cabo la que hasta ahora es su acción más relevante: las concentraciones en Ferraz contra la amnistía de finales de 2023. Aquello ya dio muestras de que alrededor de Vox estaba empezando a tejerse una red organizativa que amenaza de forma directa la democracia española. 

El puzle asociativo se va completando con piezas como Jordi de la Fuente. Muy cercano al Team Facha, el que fuese dirigente del partido neonazi MSR, actualmente a la espera de juicio por asaltar un centro de menores, ha ido construyendo su camino siempre cerca de Ignacio Garriga. En 2023 se convirtió en presidente de Vox en la Diputación de Barcelona, y hace tan solo unos meses, en marzo de 2025, se hizo con el mando de Solidaridad, el sindicato con el que la formación ultra busca instalar su odio en las clases trabajadoras.

Otro de los nombres a tener en cuenta es el de Carlos Hernández Quero. Diputado por Málaga, es sencillo encontrar muchas interacciones con el Team Facha en sus redes sociales. Desde una fotografía con De la Fuente hasta menciones constantes desde perfiles como Españabola, pasando, claro, por una intensa presencia de vídeos de sus intervenciones en las cuentas oficiales del partido. En ellas, aprovecha la enorme preocupación en torno a la crisis habitacional para desplegar una narrativa aparentemente en defensa de la vivienda pública en la que cuela mensajes racistas. Su reciente nombramiento como portavoz nacional de Vivienda le coloca en una posición privilegiada, ya que representa a Vox en la que es, quizá, la cuestión con mayor presencia en las agendas política y mediática.

El último ejemplo es Diego Fernández de Eribe. Fue candidato de Vox en Ávila en 2023 y trabajó para CitizenGO entre noviembre de 2024 y febrero de 2025, según su perfil de LinkedIn. Su actividad propagandística es escasa, casi inexistente, pero sí puede comprobarse que ha acudido, al menos, a un campus de ECR en el que estaban presentes Jorge Buxadé e Ignacio Garriga. Fernández de Eribe preside Alternativa Estudiantil, asociación centrada en los y las estudiantes que también hace campaña explícita por la remigración en sus redes sociales, mientras da muestras de acercamiento a organizaciones europeas como La Cocarde Étudiante –sindicato estudiantil francés de extrema derecha– o NSV! –también un sindicato de estudiantes, en este caso neerlandés, volcado absolutamente en la remigración y que invitó a Martin Sellner a instruir a sus integrantes–.

La galaxia remigración de Vox. / Creación propia
La galaxia remigración de Vox. / Creación propia

Para más señas, Diego Fernández de Eribe tiene vínculos estrechos con el portal de agitación ultra HerQles, cuya desinformación está omnipresente en los perfiles de todas las personas mencionadas anteriormente. Es el instrumento mediático por excelencia de esta ofensiva islamófoba y, como no podía ser de otra forma, también está muy activo en la implantación del concepto de remigración.

Agitar el odio visceral contra una parte muy vulnerable de la población mientras, en paralelo, se ponen en marcha redes asociativas basadas en ese mismo rechazo racista y violento solo puede terminar de una manera. De momento, la organización neonazi Núcleo Nacional, surgida al calor de las concentraciones en Ferraz convocadas por Revuelta –es decir, por Vox–, ya está instigando machaconamente a sus seguidores a agredir a inmigrantes por la calle. El cierre de uno de sus vídeos no podía ser otro: “Arriba España y arriba Europa”, acompañado de un saludo nazi.

Fuente: https://ctxt.es/es/20250501/Politica/49317/Diego-Delgado-remigracion-Vox-extrema-derecha-islamofobia-racismo-neonazi-Buxade-Garriga.htm

«Si las gitanas abandonamos lo comunitario, nos absorberá el individualismo»

2 Junio 2025 at 05:49

Paqui Perona es una figura reconocida por su activismo en el barrio de la Mina en Barcelona. Es mediadora intercultural y presidenta de Veus Gitanes/Voces gitanas, una asociación de mujeres gitanas con trayectoria profesional en la intervención social y en la promoción de la cultura gitana con perspectiva de género. Hemos conversado con ella para conocer la evolución de la situación de las mujeres gitanas en el mercado laboral y su discurso desde un feminismo comunitario.

Foto: Paqui Perona (Bárbara Boyero)

Trabajas desde hace más de 20 años ayudando a las mujeres gitanas a acceder en el mercado laboral. ¿Cuál ha sido tu mayor reto en esta lucha?

Miro hacia atrás y me siento feliz y orgullosa de haber contribuido a ello. Cuando empezamos, atendíamos a mujeres del barrio de la Mina que llevaban décadas segregadas, con infinidad de barreras arquitectónicas y sociales. Y las consecuencias de estos procesos forzados de antigitanismo institucional las hacía vivir recluidas en sus zonas de confort; no solían salir solas de sus entornos familiares y comunitarios a otros espacios de la ciudad. Recuerdo cuando les ayudábamos a hacer el currículum y les preguntábamos en qué trabajos tenían experiencia; nos decían que en nada. Lo primero que tuvimos que trabajar fue la autoestima, que tomaran conciencia de todas las competencias que tenían y habían adquirido a lo largo de su vida como mujeres, en sus casas, en el cuidado de sus hijos, en el mercadillo.

Era tan simple como que ellas fueran capaces de transferirlas al mercado laboral formal, pues la mayoría de mujeres gitanas de la Mina llevaban vendiendo toda la vida y, sin embargo, no le daban valor, ni siquiera lo consideraban como trabajo. Muchas no estaban acostumbradas a coger el metro solas, no sabían moverse lejos de sus barrios. Hoy atendemos a las hijas o incluso a sus nietas y se nota todo lo que se ha avanzado. Sus madres, tías y abuelas son las que les han abierto puertas en infinidad de empresas a muchas jóvenes, y aunque sigue habiendo un antigitanismo brutal en el mercado laboral, muchas mujeres gitanas de la Mina están muy empoderadas laboralmente. Muchas han heredado habilidades culturales para defenderse del antigitanismo. Hay que decir que existen empresas que han cambiado y valoran tener gitanas en muchos puestos, valoran sus competencias.

Aparte del acceso al empleo, ¿cuáles son las principales luchas de las mujeres gitanas por la igualdad?

El antigitanismo institucional de género que sufrimos y que recae en todos los ámbitos. También, al igual que todas las mujeres de todas las culturas del planeta Tierra, para conseguir la igualdad tenemos doble lucha, fuera y dentro de nuestras propias culturas.

La asociación Gitanas Feministas por la Diversidad denuncia en el documental Carmen, sin miedo a la libertad la falta de acción directa para ayudar en el acceso al empleo de las mujeres gitanas y la ineficacia de los cursos de desarrollo y formación. ¿Qué opinas al respecto?

Estoy de acuerdo con ellas, la mayoría de circuitos laborales y cursos para la población gitana son recursos pensados desde una lógica individualista, poniendo el foco en las mujeres gitanas como si solo dependiera de ellas estar fuera del mercado laboral estructural. En el fondo, se culpabiliza a la cultura gitana de la exclusión que padecen la mayoría de gitanas y gitanos, y no es así. El mercado laboral está creado desde una necesidad neoliberal, desde que nacemos nos inculcan socialmente que el éxito en nuestras vidas depende del proyecto profesional y que los proyectos vitales deben ser secundarios. Y seamos realistas, la cultura gitana está sostenida desde una estructura familiar y comunitaria donde el proyecto vital está por encima de todo.

Está claro que como cultura no tenemos poder para cambiar este sistema individualista. En contraposición, la formación es la clave para optar a puestos de trabajo remunerados de calidad. Porque estar fuera del sistema mercantil nos lleva a la exclusión social. Desde que entramos en Europa los estados han hecho hincapié para que las personas gitanas accedamos a los puestos más precarios, como mano de obra barata… Esto sigue manteniéndose con políticas, es una forma de ejercer el control, también porque alguien tiene que hacer este tipo de trabajo.

Cuando se habla de machismo se tiende a dividir los patriarcados: el musulmán, el gitano… ¿Cómo explicarías a las payas que esta división es racista?

El patriarcado es una forma de organización mundial y las personas gitanas formamos parte de este mundo, no somos alienígenas. El feminismo hegemónico blanco, antes de juzgar, debe analizar cómo sus luchas están impregnadas y contaminadas de las necesidades de Occidente de incluir a las mujeres en el mercado por una necesidad de crecimiento en producción. El acceso de las mujeres al mercado de trabajo se produjo dentro de una estructura neoliberal, individualista, mercantil y machista: les hicieron creer que salir al ámbito público y trabajar las liberaría, sin tocar la estructura.

Esto acabó cargando de más responsabilidades a las mujeres fuera y dentro del ámbito familiar. Ahora a toda la clase obrera en Occidente y al movimiento feminista blanco les toca revisar qué impacto tuvo todo esto en una sociedad empujada al individualismo con un orden social competitivo. Analizar lo que hemos perdido en el camino en un sistema que no se ha preocupado en valorar el tiempo para la conciliación familiar y los cuidados de las personas más vulnerables. Hay que empezar a tener en cuenta todos los valores positivos que hemos dejado atrás, como el sentimiento de pertenencia comunitaria. Y aquí, nosotras, las personas gitanas, tenemos mucho que enseñar. Tienen que empezar a dejar de imponer y aprender un poco de los valores de otras culturas, y valorar a las mujeres gitanas por el coste que hemos tenido que pagar por negarnos a perder nuestra identidad.

¿Cuáles son los logros y las dificultades que atraviesa actualmente el feminismo gitano?

Hay feministas gitanas, yo entre ellas, pero, ¿estamos organizadas como movimiento? No creo que exista un movimiento feminista gitano. Ninguna feminista gitana de forma individual está legitimada para poner las bases y decidir por ella misma que es el feminismo romaní. Casi todas las feministas gitanas pertenecemos al mundo asociativo, o somos mujeres que llevamos luchando por nuestros derechos desde hace décadas.

Otras suelen ser mujeres licenciadas privilegiadas que viven fuera de las comunidades, fuera de barrios gitanos, que se dedican a dar grandes discursos solo en espacios feministas blancos; no militan ni hacen incidencia en las bases gitanas. La mayoría de gitanas vivimos concentradas en barrios estigmatizados con presiones sociales y antigitanismo naturalizado en todos los ámbitos, apoyadas y sostenidas en valores de vida en comunidad, que es lo que nos identifica identitariamente como personas gitanas.

Los gitanos y gitanas que vivimos agrupadas somos quienes mantenemos nuestros valores milenarios y velamos por ellos, pagando un precio por mantener la identidad comunitaria gitana. Como todas las comunidades, los procesos de las personas se entrelazan y comparten. Me refiero a una identidad compartida en la que el reconocimiento como tal debe ser de reconocimiento mutuo. En el momento que las personas gitanas abandonemos esta identidad de vida comunitaria compartida, acabaremos absorbidas por el sistema individualista, y se acabará la identidad gitana.

Por nuestra supervivencia como Pueblo es contraproducente crear un movimiento feminista consensuado desde arriba hacia abajo y no al revés. El feminismo blanco hegemónico nos debe servir para no caer en los mismos errores. Al feminismo hegemónico le debemos muchos logros pero, por otra parte, en muchas cosas no nos sirve el modelo de las blancas, ni de las gitanas que viven fuera de la cultura, ya que la mayoría de las que no viven en las comunidades son muchas veces las que el sistema legitima. Eso sí, quiero dejar claro que ellas no son culpables y que sus luchas también suman y son necesarias para todas.

¿En qué se basan las iniciativas de cooperativismo que habéis impulsado desde la asociación Veus Gitanes?

Nuestro objetivo principal es dar voz a las gitanas, promoviendo acciones que contribuyan a combatir los prejuicios y estereotipos de nuestra cultura desde una perspectiva de género e interseccional, y que van dirigidas a los medios de comunicación y a la sociedad. Luchamos para modificar la escasa y estereotipada representación de las gitanas, incidiendo en todos los ámbitos de la sociedad. Contribuyendo a la lucha de las mujeres en general para conseguir la igualdad.

Surge desde la conciencia de que, para construir un feminismo propio, lo primero es deconstruir todos los estereotipos de género que han marcado nuestro pasado, lo que nos perjudica en el presente e incluso nos afecta en nuestras propias identidades culturales. Empezamos a trabajar desde la memoria histórica y la creación de documentales audiovisuales. También hemos hecho diferentes investigaciones y recomendaciones, como Diagnóstico desde una perspectiva interseccional, basado en cómo se atiende a las mujeres gitanas en los circuitos de violencia de género que hay en Cataluña. A partir de aquí hemos hecho un recorrido, creando alianzas con otras activistas gitanas y profesionales, gitanas y no gitanas, con el objetivo de crear entre todas propuestas para la mejora de estos recursos.  Porque es prioritario que todas las mujeres que están sufriendo situaciones de violencia, reciban una atención de calidad desde una perspectiva interseccional.

¿Qué iniciativas habéis impulsado este último año?

En 2024 hemos organizado en Barcelona el Segundo Congreso de Antigitanismo de Género reuniendo a gitanas activistas de toda Europa para crear alianzas. Ahora estamos en un proceso de debate y participación entre diferentes gitanas activistas de Cataluña para modificar la ley de violencia machista en Catalunya, me refiero al artículo 73 que está redactado de forma racista porque culpabiliza a la cultura gitana del patriarcado y describe a las Kalis como mujeres pasivas. También estamos presentes en diferentes espacios feministas y formamos parte de diferentes órganos, como el Consell municipal y el Plan Integral del Pueblo Gitano. Tenemos varios proyectos de intervención social y empoderamiento en distintos barrios segregados de Barcelona. Trabajamos por la promoción de la salud, el empoderamiento económico y, lo más importante, el empoderamiento cultural y la igualdad de género.

¿Cómo se organizan las mujeres gitanas que trabajan en el mercadillo? ¿Qué reivindicaciones surgen desde este espacio?

El mercadillo es una respuesta de resistencia hacia una legislación cuyo principal fin durante siglos ha sido, y sigue siendo, mercantilizar precariamente a los gitanos en una estructura de mercado patriarcal, individualista y racista, donde a nosotras siempre se nos ha expulsado. Los mercadillos son una respuesta en positivo, son una forma de resistencia laboral desde una estructura familiar, de economía comunitaria, y además cotizan y pagan sus impuestos. También de conciliación, donde las mujeres siempre han tenido un liderazgo y se les ha permitido estar desde siempre empoderadas económicamente y, lo más importante, poder escapar de los intentos de control institucional. Pero ahora es insostenible porque en los barrios segregados las respuestas de resistencia de las mujeres están cambiando.

Sin embargo, muchas siguen en la venta porque es lo que mejor saben hacer y no les queda otra salida que vender en la calle con sus carritos o a través del Whatsapp, que es como las jóvenes se están adaptando a los nuevos tiempos. En los barrios segregados y en las redes sociales se crean formas naturales de sostenibilidad económica entre las comunidades gitanas: yo compro a mi prima unas zapatillas y ella me compra pijamas para los niños. Esto es trueque, y a esto se le podría calificar como economía comunitaria feminista, pero para nosotras son estrategias de conciliación y resistencia. Es una forma de dar respuesta a las políticas de control y asimilación.

Hay varios oficios que han pertenecido a la cultura gitana como la herrería o la cestería. ¿Se conservan en la actualidad? ¿Se ha trabajado en su recuperación?

Durante los años 70 y 80 y parte de los 90, muchas entidades intentaron crear proyectos para mantener estos oficios tan gitanos y milenarios, pero lo hicieron con un coste personal y sin apoyo de las administraciones, hasta que llegó el momento en que fueron insostenibles. Incluso muchas entidades y activistas gitanas ridiculizaban los espacios donde se defendía la recuperación de estos oficios diciendo: “Otra vez los resquicios de Carlos III asomando la cabeza”. Al sistema y los poderes públicos solo les interesaba el absentismo escolar y proyectos de empleo en escuelas segregadas y en trabajos precarizados. Todo para asegurarnos estar dentro del último escalón de la sociedad.

No obstante, sí que ha habido algunas entidades que se han dedicado a fortalecer nuestros legados musicales y oficios gitanos. También hay muchos gitanos y gitanas que, de forma altruista y a través de las redes sociales, están realizando un trabajo espléndido recuperando memoria, relatos olvidados y saberes antiguos. Culturizándonos sobre nuestros legados y oficios.

¿Qué otras luchas vecinales se enfrentan en el barrio de la Mina? ¿Hay alianzas entre la lucha de las mujeres gitanas con otras luchas?

Yo no estoy involucrada en las luchas organizadas de la Mina, pero me consta que las hay. Me quedo con las luchas que surgen por la sociedad, en los barrios, de forma natural. Las respuestas que se dan desde los márgenes, desde mi realidad, porque cuando una lucha se organiza siempre la acaban monopolizando los poderes públicos. Desde Veus Gitanes estamos aliadas con grupos de mujeres gitanas y no gitanas, creemos que es crucial crear alianzas y redes con otros movimientos feministas y encontrar puntos de lucha en común para conseguir la igualdad de todas.

Fuente: https://www.pikaramagazine.com/2025/05/si-las-gitanas-abandonemos-lo-comunitario-nos-absorbera-el-individualismo/

Cómo dotar a las víctimas del Estado de su derecho (negado) a la justicia

31 Mayo 2025 at 05:44

La lucha por los derechos de las víctimas del Estado exige transitar por las categorías establecidas internacionalmente de verdad, reparación, justicia y garantías de no repetición.

En el contexto actual, hemos superado el primero de esos criterios: conocemos la verdad y reconocemos a las víctimas del Estado. Hoy ya nadie pone en duda su relato. Hay leyes administrativas que avanzan en la reparación, comenzando a otorgar a las víctimas ciertos derechos que todavía quedan por concretar más. Es en el ámbito de la justicia en el que no hemos avanzado, a diferencia de otros contextos internacionales de gravísimas vulneraciones de derechos humanos.

Esto es más explícito aún en los actos institucionales donde se presta respeto a estas víctimas bajo el epígrafe de «memoria, verdad, reparación». La justicia desaparece como un derecho accesible para ellas y, con ello, revictimizándolas.

Si existe consenso en que todas las víctimas deben tener igualdad de derechos, no es aceptable el doble baremo en el que se mueven unas víctimas con respecto de otras en el ámbito de la justicia. No como categoría etérea o filosófica, sino como sistema, como institución del Estado y que, por lo tanto, debería amparar a todas por igual.

Tras mucho trabajo, hemos determinado vías institucionales, con dictámenes administrativos, que hay torturados, ejecutados, desaparecidos… falta indagar dónde están los torturadores, los ejecutores, los que les encubrieron. Falta buscar a los perpetradores, en muchos casos conocidos (e incluso reconocido por ellos mismos).

El único conducto para ello es la vía penal. ¿Cómo es posible que se estén realizando expedientes administrativos reconociendo a estas víctimas y el estamento judicial, la fiscalía no se dé por aludida, que ninguna instancia judicial indague si todo eso es cierto? ¿Hasta qué nivel llega la perversión de todo el sistema? Dirimir eso es, precisamente, la razón que mueve a GEBehatokia a través de la presentación de querellas penales como la de José Barrionuevo. Por cierto, una querella esta que las víctimas del Estado han acogido con entusiasmo y que, entendemos, cualquier persona con humanidad debería ver adecuada.

Si otros ejemplos internacionales nos hablan de exitosos procesos judiciales, aquí no es posible por una combinación, primero, del armamento legal de punto final (Ley de Amnistía), segundo, por la práctica de encubrimiento e impunidad oficial y tercero, por una judicatura que renuncia a investigar.

Sin embargo, comenzamos a tener una tímida vía legal por la Ley española de Memoria Democrática que establece que «Todas las leyes del Estado español, incluida la Ley 46/1977, de 15 de octubre, de Amnistía, se interpretarán y aplicarán de conformidad con el Derecho internacional convencional y consuetudinario y, en particular, con el Derecho Internacional Humanitario, según el cual los crímenes de guerra, de lesa humanidad, genocidio y tortura tienen la consideración de imprescriptibles y no amnistiables».

Queremos interpelar al estamento judicial para demostrar que ese conducto legal funciona o para llegar a sus topes y practicar una y otra vez la profecía autocumplida: «el Estado español ofrece impunidad a sus victimarios».

Y para interpelar al estamento judicial recurrimos indefectiblemente a la categoría de delitos de lesa humanidad. La reciente visita de Fabián Salvioli ha dejado meridianamente clara una idea: todos los delitos son graves, desde una perspectiva de derecho interno y en su impacto social.

Los delitos de lesa humanidad perpetrados por el Estado durante una dictadura y mantenidos en una presunta democracia horrorizan al conjunto de la comunidad internacional.

Las víctimas (de cualquier signo) podrán expresar cierta benevolencia (o no) hacia el perpetrador, situándose en parámetros de exigencia punitivista o, por el contrario, en una encomiable actitud anti punitivista que favorezca la convivencia democrática. Lo que no pueden hacer es renunciar a su derecho a la justicia, a que los hechos sean investigados por un tribunal independiente y a que, en su caso, se celebre juicio y se dicte sentencia condenatoria.

¿No es preciso demostrar una y otra vez que es apoteósica la gravedad de que un estado miembro de la comunidad internacional practique impunemente y de forma planificada la vulneración de derechos humanos?

A todo eso quiere responder la misión de «fiscalía social» de GEBehatokia.

Por último, avanzar en la vía de los tribunales españoles, buscar sus contradicciones en su terreno y agotar esta vía interna, es condición necesaria para acceder a organismos internacionales.

En la fase anterior de GEBehatokia, este trabajo se dividía, realizándose la denuncia por medio del TAT o de abogados particulares para que, después, otros abogados en el caso del TEDH, o el GEBehatokia ante Naciones Unidas, pudiesen llevar quejas individuales.

Ahora, aspiramos a llevar toda esta actuación desde GEBehatokia. Presentación de denuncias/querellas en vía interna para acceder a la vía internacional. Pero es que, además, la lejanía al momento en que se perpetró, y, por tanto, al haber prescrito los delitos (en su consideración de delitos comunes internos) debemos recurrir a la configuración de delitos internacionales (es decir, de lesa humanidad) para poder levantar la barrera de la imprescriptibilidad y exigir que hagan su camino. Es para lo que renace GEBehatokia. Es lo que estamos haciendo.

En la construcción de la memoria es preciso andar y reandar una y otra vez estos caminos. No podemos detener la iniciativa si queremos terminar con la impunidad que hemos vivido y sus verdaderas responsabilidades. Tenemos que encontrar nuevos escenarios que superen la discriminación de las víctimas del Estado.

Tenemos que ser capaces de combatir desde el Derecho Internacional a un estado profundo antidemocrático, que combatió con todas las armas a sus enemigos y amparó (igualmente con todas las armas a su alcance) a sus agentes.

Es el derecho de las víctimas. Su trabajo y tesón nos han traído a un contexto con una correlación de fuerzas favorable para poder reclamar todos sus derechos –incluido el de justicia− con éxito. Si el búnker judicial nos lo impide aquí, lo haremos en el ámbito internacional.

Iratxe Urizar y Agus Hernan, GEBehatokia. Observatorio de Derechos Humanos

Fuente: https://www.naiz.eus/es/iritzia/articulos/como-dotar-a-las-victimas-del-estado-de-su-derecho-negado-a-la-justicia

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