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Ayer — 5 Junio 2026Noticias

EE.UU. al borde del colapso de su vigilancia masiva: el Congreso no logra renovar la FISA sin orden judicial

5 Junio 2026 at 23:45

El Congreso de Estados Unidos afronta el próximo 12 de junio de 2026 como fecha límite para reautorizar la Sección 702 de la Ley de Vigilancia de Inteligencia Extranjera (FISA), que permite la vigilancia sin orden judicial de comunicaciones de no estadounidenses fuera del país. A una semana del vencimiento, los legisladores continúan sin alcanzar un acuerdo, según fuentes del Capitolio.

La Sección 702, en vigor desde 2008, ha sido clave para las agencias de inteligencia como la NSA y el FBI en la recolección de información sobre amenazas extranjeras. Sin embargo, grupos defensores de la privacidad y libertades civiles denuncian que el programa vulnera derechos constitucionales y la privacidad digital global, al permitir la recopilación de comunicaciones sin orden judicial específica.

Los legisladores todavía no pueden decidir qué hacer sobre la vigilancia sin orden judicial.

Esta situación no es nueva: el Congreso ya había reautorizado la Sección 702 a finales de abril, pero solo por un periodo de 45 días, lo que ha generado un déjà vu legislativo. El debate enfrenta a quienes defienden la herramienta como esencial para la seguridad nacional y aquellos que exigen reformas para proteger la soberanía de datos y las relaciones diplomáticas, especialmente después de casos de abuso en años anteriores.

Implicaciones para la ciberseguridad global

La renovación o reforma de esta disposición tiene implicaciones directas en la ciberinfraestructura y las estrategias de defensa de Estados Unidos y sus aliados. La vigilancia masiva sin orden judicial afecta a ciudadanos y empresas de todo el mundo, cuyos datos pueden quedar expuestos sin garantías legales. La fecha del 12 de junio marca un punto de inflexión para el equilibrio entre seguridad y privacidad.

Trump extiende el reconocimiento facial a toda la policía local y dispara la vigilancia de inmigrantes

5 Junio 2026 at 19:45

La Agencia de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE) planea extender el acceso a una aplicación de reconocimiento facial a más de un millar de cuerpos policiales locales y estatales, según ha trascendido este 5 de junio de 2026. La herramienta permitiría a los agentes verificar en tiempo real el estatus migratorio de una persona mediante la comparación biométrica de su rostro con bases de datos gubernamentales.

El plan, aún en fase de desarrollo, forma parte de la estrategia de la administración Trump para endurecer los controles migratorios y ampliar la capacidad de vigilancia estatal. La aplicación ya es utilizada por agentes de ICE sobre el terreno, pero su expansión a otras fuerzas del orden podría multiplicar exponencialmente las identificaciones biométricas diarias en todo el país.

La medida ha reavivado el debate sobre la privacidad y los derechos civiles en Estados Unidos. Organizaciones defensoras de las libertades civiles han advertido de que el uso masivo del reconocimiento facial sin supervisión judicial consistente puede dar lugar a identificaciones erróneas y a un perfilado racial sistemático, especialmente en comunidades latinas y de origen inmigrante.

Fuentes del Departamento de Seguridad Nacional (DHS, por sus siglas en inglés) citadas por la prensa local han señalado que la herramienta se limitará a contrastar las imágenes capturadas con los registros migratorios oficiales. Sin embargo, críticos dentro del Congreso y organizaciones como la American Civil Liberties Union (ACLU) han solicitado que el plan se someta a audiencias públicas antes de su implementación.

El precedente de programas similares, como el sistema de verificación de identidad E-Verify o las bases de datos de huellas dactilares del FBI, muestra que la tecnología tiende a expandirse más allá de su propósito inicial. La administración Trump, por su parte, defiende que la medida es necesaria para garantizar la seguridad nacional y disuadir la inmigración irregular.

Siete senadores republicanos dinamitan la vigilancia sin orden judicial de EE.UU. al bloquear la renovación de la FISA

5 Junio 2026 at 19:41

El intento republicano de prorrogar los poderes de vigilancia sin orden judicial en Estados Unidos fracasó este viernes en el Senado, en una votación que refleja las profundas divisiones entre seguridad nacional y libertades civiles. Siete senadores republicanos se unieron a todos los demócratas, excepto el senador John Fetterman, para rechazar la extensión de la Sección 702 de la Ley de Vigilancia de Inteligencia Extranjera (FISA), que permite al gobierno recopilar comunicaciones de extranjeros sin orden judicial.

Un revés para los defensores de la seguridad nacional

La votación, que tuvo lugar en la madrugada del viernes 5 de junio de 2026, supone un nuevo tropiezo para los partidarios de renovar una herramienta que consideran clave para la lucha antiterrorista. Los defensores de la privacidad, por su parte, celebraron el bloqueo como una victoria contra la expansión de la vigilancia gubernamental. «El rechazo demuestra que el Congreso empieza a escuchar las preocupaciones de los ciudadanos sobre el abuso de poder», declararon fuentes de la Unión Estadounidense por las Libertades Civiles (ACLU).

La Sección 702 ha sido objeto de controversia desde su creación en 2008. Mientras que agencias como la NSA defienden su utilidad para interceptar comunicaciones de terroristas y espías extranjeros, críticos señalan que también capta datos de ciudadanos estadounidenses sin orden judicial, vulnerando la Cuarta Enmienda. El fallido intento de extensión prolonga la incertidumbre sobre el futuro de esta política antes de su vencimiento a finales de año.

Implicaciones globales del debate

El resultado de la votación tiene repercusiones más allá de las fronteras estadounidenses. Estados Unidos presiona a aliados y socios para que compartan datos de inteligencia, pero la falta de un marco legal interno estable podría socavar la confianza en las garantías de privacidad. «Si Washington no puede garantizar la protección de los derechos de los ciudadanos, otras naciones podrían mostrarse reacias a cooperar», señalan analistas consultados. El debate, lejos de concluir, volverá al pleno del Senado en las próximas semanas, con enmiendas que buscan equilibrar vigilancia y libertades individuales.

AnteayerNoticias

Los perros-robot de Boston Dynamics vigilarán las gradas del Mundial 2026

3 Junio 2026 at 19:47

Los robots Spot, conocidos por sus coreografías virales, serán desplegados como plataforma de vigilancia durante la Copa del Mundo de la FIFA 2026, que se celebrará en Estados Unidos, Canadá y México. Así lo ha anunciado el fabricante Boston Dynamics, que ha presentado una versión equipada con sensores y cámaras para tareas de seguridad masiva.

De la danza a la seguridad

La compañía estadounidense, famosa por los videos en los que sus robots bailan al ritmo de música pop, ha confirmado que los dispositivos se integrarán en los protocolos de vigilancia de las sedes del torneo. Aunque no se han especificado las ubicaciones exactas, los organizadores del Mundial han contratado los servicios para monitorear grandes multitudes y detectar comportamientos anómalos en tiempo real.

La decisión ha generado debate sobre el uso de tecnología robótica en espacios públicos masivos. Críticos de la privacidad señalan que los robots Spot, con su capacidad de desplazarse por terrenos irregulares y acceder a zonas restringidas, podrían convertirse en una herramienta de control sin precedentes. Por su parte, Boston Dynamics defiende que el sistema está diseñado para mejorar la seguridad sin almacenar datos biométricos sin consentimiento.

Un precedente controvertido

No es la primera vez que los robots Spot son vinculados a labores de vigilancia. En 2023, el Departamento de Policía de Nueva York realizó pruebas con estos dispositivos, lo que provocó protestas de activistas que los calificaron de perros robot espía. Ahora, con el Mundial como escaparate global, la empresa busca validar su tecnología a gran escala.

El anuncio se produce en un contexto de creciente integración de inteligencia artificial y robótica en eventos deportivos. La FIFA no ha emitido un comunicado oficial, pero fuentes cercanas a la organización indican que los robots serán parte de un sistema de vigilancia multicapa que incluirá drones y cámaras fijas.

Con más de 3 millones de espectadores esperados en las gradas, el Mundial 2026 será el banco de pruebas definitivo para la robótica de seguridad. Queda por ver si el baile inicial de los Spot dará paso a un control omnipresente o simplemente a una coreografía más elaborada.

Reino Unido detiene por error a un ingeniero a 150 km de un robo: su nuevo sistema de IA prioriza la velocidad sobre la precisión

3 Junio 2026 at 16:47

La Policía del Reino Unido ha puesto en marcha un sistema de vigilancia predictiva dotado con 115 millones de libras que ya ha generado al menos un arresto falso, según fuentes policiales consultadas este miércoles. La herramienta, diseñada para anticipar delitos mediante algoritmos de inteligencia artificial, prioriza la velocidad sobre la precisión, lo que ha provocado la detención errónea de un ingeniero de software que se encontraba a más de 150 kilómetros del lugar del supuesto delito.

Un falso positivo con consecuencias reales

El afectado, identificado como un ingeniero informático, fue detenido en su domicilio acusado de un robo ocurrido a cientos de kilómetros de distancia. Permaneció varias horas en un calabozo antes de que los agentes comprobaran que el sistema había cometido un error. La Policía ha reconocido el fallo pero defiende la utilidad general del programa. Este es al menos el segundo caso documentado de detención injusta relacionada con este sistema desde su despliegue piloto, según fuentes conocedoras del proceso.

La tecnología del control

El sistema utiliza algoritmos de aprendizaje automático para analizar patrones de comportamiento y emitir alertas predictivas. Desarrollado por una empresa proveedora no especificada, fue presentado oficialmente el pasado 3 de junio como una herramienta para «reducir los tiempos de respuesta policial». Sin embargo, críticos y asociaciones de derechos civiles advierten de que su implantación supone un salto cualitativo hacia la vigilancia masiva, con un riesgo elevado de vulnerar derechos fundamentales.

Organizaciones como Liberty han solicitado la suspensión inmediata del programa y la apertura de una investigación independiente. En un comunicado, califican el sistema de «distópico» y alertan de que «priorizar la velocidad sobre la precisión en un entorno policial es una receta para el desastre». La Policía británica, por su parte, asegura que los algoritmos se someten a revisiones periódicas y que los errores se corrigen de forma progresiva.

El caso del ingeniero detenido por error ha reabierto el debate sobre el uso de inteligencia artificial en la seguridad pública. Mientras el Gobierno defiende la inversión como un paso adelante en la modernización policial, los detractores sostienen que el coste en derechos civiles es demasiado alto.

Palantir firma con el IRS una 'Super API' que unifica datos fiscales con investigación criminal

2 Junio 2026 at 17:01

La tecnológica estadounidense Palantir Technologies ha firmado un contrato con el Servicio de Impuestos Internos (IRS) de Estados Unidos para desarrollar una ‘Super API’ que permitirá a cualquier aplicación de la agencia acceder a sus datos centralizados. El acuerdo, filtrado el 2 de junio de 2026, incluye también la modernización de los sistemas de la división de investigación criminal del IRS, según fuentes conocedoras del contrato.

Una API que centraliza datos millonarios

La interfaz, que aún no tiene nombre oficial, actuará como capa unificada sobre las bases de datos del IRS, que almacenan información de millones de contribuyentes. La herramienta de Palantir está diseñada para que cualquier aplicación autorizada por la agencia pueda consultar y procesar esos datos en tiempo real, eliminando los silos tradicionales entre sistemas. El contrato amplía la presencia de la compañía en el gobierno federal, donde ya trabaja con el Pentágono, la CIA y el Departamento de Seguridad Nacional.

Vigilancia fiscal e investigación criminal

La inclusión expresa de la rama de investigación criminal (Criminal Investigation) del IRS en el alcance del contrato ha generado preocupación entre grupos de derechos civiles. La capacidad de cruzar datos fiscales con patrones de investigación penal podría permitir a los agentes federales acceder a información financiera sensible sin las garantías procesales habituales. El objetivo del contrato es modernizar los sistemas heredados de la división, que procesa casos de evasión fiscal, lavado de dinero y delitos financieros, según la documentación filtrada.

El acuerdo se enmarca en la estrategia del IRS de digitalizar sus operaciones tras recibir una inyección de fondos en 2022 para reforzar la fiscalización de grandes contribuyentes. Sin embargo, críticos señalan que la integración de una herramienta de análisis masivo de datos como Palantir en un organismo tributario sienta un precedente para la vigilancia estatal a gran escala bajo pretexto fiscal.

La inteligencia de EE.UU. invierte 90 millones en Observable Space para vigilar el espacio con láseres

29 Mayo 2026 at 00:53

La empresa estadounidense Observable Space, especializada en sistemas ópticos para comunicaciones por láser y vigilancia espacial, ha anunciado este 29 de mayo de 2026 una financiación de 90 millones de dólares y la adjudicación de un contrato con la Fuerza Espacial de Estados Unidos.

La compañía, con sede en Colorado, desarrolla tecnologías clave para el seguimiento de objetos en órbita y la transmisión segura de datos mediante enlaces láser, un área estratégica tanto para el sector civil como militar. El contrato con la Fuerza Espacial, cuyo importe no se ha revelado, se centra en sistemas de space domain awareness (conciencia situacional espacial), una capacidad crítica para detectar y caracterizar amenazas en el espacio.

Una inyección de capital para escalar

La ronda de financiación, liderada por Shield Capital y participada por In-Q-Tel, el brazo inversor de la comunidad de inteligencia estadounidense, permitirá a Observable Space duplicar su plantilla y acelerar el despliegue de su red de sensores ópticos terrestres y espaciales. La empresa emplea a más de 200 personas y opera observatorios en Estados Unidos y Australia.

Según fuentes de la compañía, los nuevos recursos se destinarán a la construcción de satélites de demostración equipados con terminales de comunicaciones láser, un mercado en rápida expansión que compite con las tecnologías de radiofrecuencia tradicionales.

El espacio como dominio estratégico

El contrato con la Fuerza Espacial refuerza la tendencia de Washington a externalizar capacidades críticas de vigilancia orbital en empresas privadas. Observable Space compite con firmas como LeoStella y Orbit Fab en la contratación militar para el programa Space Domain Awareness.

La empresa no ha detallado el calendario de ejecución del contrato, pero fuentes del sector apuntan a un plazo inicial de tres años, prorrogable hasta un máximo de cinco, con un valor potencial de varios cientos de millones de dólares.

Palantir ya no vende solo ‘software’: vende una teoría tecnofascista de gobernanza global

23 Abril 2026 at 00:01

El manifiesto de 22 puntos difundido por Palantir representa la exposición abreviada de un programa histórico en el que la guerra, la gestión algorítmica de poblaciones y la alianza entre grandes tecnológicas y Estado aparecen como horizonte deseable. Y conviene leerlo así, porque Palantir obtiene ya el 54% de sus ingresos de clientes gubernamentales y ha convertido esa proximidad con el aparato estatal en el centro de su modelo de negocio.

Pero vayamos por partes. Durante años, buena parte del discurso dominante sobre Silicon Valley descansó sobre una fábula infantil de innovación, disrupción y creatividad individual. El garaje, el fundador visionario, la app que mejora la vida cotidiana, la técnica entendida como prolongación amable del consumo, y otras narrativas delusionales que constituían el imaginario del self made man y que servían para justificar, básicamente, que unos ganaran mucho y otros muy poco.

El breve catecismo publicado ahora por Palantir tiene la virtud de romper esa escenografía. Lo hace de forma brutal y, por eso mismo, reveladora. Allí donde otras empresas todavía envuelven su poder en el lenguaje aséptico de la eficiencia, Palantir ha optado por enunciar su ambición sin demasiados rodeos.

Silicon Valley, dice, tiene una “obligación afirmativa” de participar en la defensa de la nación. Según su perspectiva tecnofascista, el mundo está abocado hacia un futuro apocalíptico en el que los Estados ya no tienen capacidad de defender a sus poblaciones; consecuentemente, el papel que debe jugar el sector privado en asegurar la “seguridad” de las “democracias” se presenta como algo inevitable. El mundo pos Segunda Guerra Mundial creyó en la ilusión naive del multiculturalismo y la paz mundial, provocando un “ablandamiento” del orden occidental de posguerra.

La primera tentación consiste en leer ese texto como una provocación más del ecosistema Thiel-Karp, un artefacto diseñado para escandalizar a la opinión pública liberal y ganar centralidad en la conversación. Esa lectura captura una parte del fenómeno, pero se queda corta: el manifiesto importa menos por su estridencia que por su función. Palantir no busca simplemente describir su cosmovisón, sino normalizar una nueva relación entre capital tecnológico, soberanía y violencia. Busca convertir en sentido común la idea de que el futuro de las democracias depende de una integración cada vez más orgánica entre infraestructuras digitales, defensa, inteligencia y vigilancia.

Qué es Palantir: de Silicon Valley al complejo tecnomilitar

Palantir es una empresa fundada con apoyo temprano de In-Q-Tel, el fondo vinculado a la CIA, y hoy profundamente insertada en contratos militares, policiales, migratorios y sanitarios. El viejo complejo militar-industrial de inteligencia, después del golpe a su credibilidad que supuso el atentado del 11-S, se lanzó a los brazos del sector privado.

Nuevos lobbies y think tanks se sumaron entonces al complejo industrial-militar, el monstruo que carcome por dentro la “democracia más antigua del mundo” y que el presidente Eisenhower calificó ya en el año 1957 en su mensaje de despedida como “el principal enemigo” de Estados Unidos.

A diferencia de los contratistas clásicos, Palantir no se limita a suministrar herramientas. Sus plataformas —Gotham, Foundry, Apollo— no solo integran datos, sino que los reorganizan bajo una lógica operativa que traduce la complejidad social en patrones accionables. El mundo aparece como una superficie legible, susceptible de ser intervenida en tiempo real. Algo que describe muy bien el libro coordinado por Júlia Nueno Genocidios. Una lectura forense (Galaxia Gutenberg, 2025).

Este desplazamiento tiene implicaciones profundas: allí donde antes había conflicto, interpretación o disputa, aparece una arquitectura de decisión basada en correlaciones, probabilidades y alertas automatizadas. La política se reconfigura como gestión de riesgos. El gobierno como optimización continua. Y en ese proceso, quien diseña la infraestructura no solo ejecuta decisiones, sino que delimita de antemano qué puede ser visto, pensado y decidido.

La doctrina Palantir

La primera es una redefinición del papel de la tecnología. Palantir rechaza explícitamente la deriva consumista de Silicon Valley y reivindica una vuelta a la “misión”: se identifica sin ambigüedad con la defensa nacional, con la capacidad de ejercer poder y con la producción de superioridad estratégica. La tecnología deja de ser un espacio de innovación abierta para convertirse en infraestructura de soberanía.

La segunda operación es más sutil. Consiste en una relectura del orden internacional posterior a 1945. Allí donde el consenso liberal había situado valores como la cooperación, el multilateralismo o los derechos humanos, el manifiesto introduce una narrativa de decadencia. El problema ya no sería el exceso de poder, sino su ausencia. El “ablandamiento” de Occidente aparece como una anomalía histórica que debe ser corregida. De este modo, la militarización no se presenta como ruptura, sino como restauración.

La tercera operación es quizá la más relevante. Es una naturalización de la integración entre Estado y empresa tecnológica. El manifiesto no discute si esa alianza debe existir, sino que la da por supuesta: Silicon Valley no solo puede colaborar con el aparato de seguridad, debe hacerlo. Se trata de un imperativo moral donde la externalización de funciones estratégicas deja de ser un problema democrático para convertirse en imperativo político.

En esta lógica, y leído en conjunto, el texto no propone simplemente una agenda sino que propone un desplazamiento: la democracia deja de pensarse en términos de deliberación, conflicto o representación, y pasa a entenderse como capacidad de anticipación, cálculo y despliegue técnico. No se trata solo de gobernar mejor, sino que se trata de gobernar desde otro lugar. El suyo, ni más ni menos. 

Contribución de Palantir al genocidio en Gaza

Palantir ha reforzado en los últimos años su colaboración con el aparato militar y de inteligencia de Israel, ofreciendo capacidades de análisis de datos, integración de fuentes y modelización de objetivos en contextos de guerra. En el marco de la ofensiva sobre Gaza, distintos informes y denuncias de organizaciones de derechos humanos han apuntado a que sistemas de este tipo participan en la selección y priorización de objetivos.

Aquí es donde el manifiesto deja de ser un texto ideológico para convertirse en clave de lectura material. La apelación al hard power, la defensa de la superioridad tecnológica como condición de la democracia y la naturalización del uso de inteligencia artificial en contextos bélicos encuentran una traducción directa en prácticas concretas.

Hablar de “crímenes de guerra” en este contexto no remite únicamente a la acción directa de un Estado, sino a la configuración de un ecosistema técnico que facilita, acelera y legitima determinadas formas de violencia. La automatización parcial de la selección de objetivos, la ampliación del radio de daño aceptable bajo parámetros probabilísticos y la opacidad de los sistemas empleados introducen una capa adicional de irresponsabilidad distribuida.La alianza de Palantir con Israel debe leerse en ese marco: no como un contrato más dentro de su cartera, sino como una articulación estratégica entre empresa y Estado en un escenario donde la guerra funciona como laboratorio. Y el manifiesto publicado simplemente trata de preparar el terreno cultural para aceptar como inevitables procesos que ya están teniendo lugar.

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