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Ayer — 5 Junio 2026Noticias

Petro acusa a Trump de aliarse con narcos para derrotarlo en las urnas

5 Junio 2026 at 03:44

El presidente de Colombia, Gustavo Petro, acusó este jueves 4 de junio a Estados Unidos de aliarse con narcotraficantes en el país sudamericano, después de que el expresidente estadounidense Donald Trump expresara su respaldo al candidato ultraderechista Abelardo de la Espriella para la segunda vuelta electoral, prevista para el 23 de junio.

“Estados Unidos se está aliando con narcotraficantes en Colombia para derrotarme”, declaró Petro durante un acto de campaña, según recogen medios locales. La acusación, que carece de pruebas públicas, supone un nuevo frente de tensión diplomática entre Bogotá y Washington, históricamente aliados en la lucha antidroga.

De la Espriella, un político conservador que ha prometido endurecer las políticas de seguridad, se perfila como el principal rival de Petro en unos comicios que polarizan al país. Trump, que aspira a la reelección en Estados Unidos, publicó un mensaje en su red social apoyando al candidato colombiano, sin mencionar a Petro.

Relación bilateral bajo presión

La Casa Blanca no ha ofrecido hasta ahora una respuesta oficial a las acusaciones. La relación entre ambos países ha atravesado altibajos desde la llegada de Petro al poder en 2022, debido al giro del mandatario hacia políticas de paz y reducción de la violencia, frente al enfoque tradicional de represión del narcotráfico.

Colombia es el principal productor de cocaína del mundo y socio clave de Estados Unidos en la región. La acusación de Petro se enmarca en un contexto de creciente polarización electoral que podría afectar la cooperación bilateral.

AnteayerNoticias

Comando Sur de EE.UU. bombardea lancha de narcos en el Pacífico sin proceso judicial

4 Junio 2026 at 21:43

El Comando Sur de Estados Unidos ha bombardeado una supuesta lancha de narcotraficantes en el océano Pacífico oriental, en una operación militar que se saldó con la muerte de dos personas, según confirmó el mando estadounidense este miércoles. El ataque, ocurrido el 4 de junio de 2026, se enmarca en la política de la administración de Donald Trump de emplear métodos militares directos contra el tráfico de drogas.

Una estrategia militar contra el narcotráfico

El Comando Sur calificó a los fallecidos como «narco-terroristas», un término adoptado por la Casa Blanca para justificar el uso de fuerza letal fuera de procesos judiciales. La embarcación fue interceptada en aguas internacionales, fuera de cualquier jurisdicción territorial, y los tripulantes fueron abatidos sin que mediara un proceso legal previo. Este es el tercer incidente de este tipo en lo que va de año, según datos extraoficiales, lo que refleja la intensificación de la guerra contra las drogas bajo el actual mandato.

El Comando Sur continuará empleando todos los medios disponibles para interrumpir el flujo de narcóticos, afirmó un portavoz del mando militar.

Críticos de la medida señalan que estas ejecuciones extrajudiciales violan el derecho internacional, mientras que el Pentágono defiende su legalidad amparándose en la lucha antiterrorista. La operación se produce en un contexto de aumento de la presencia naval estadounidense en el Pacífico oriental, donde las rutas del narcotráfico hacia Centroamérica y México son un objetivo prioritario para Washington. Organismos de derechos humanos han denunciado que estas acciones constituyen una violación del debido proceso y del derecho a la vida, ya que no existe ningún procedimiento judicial que determine la culpabilidad de los fallecidos. La administración Trump, por su parte, sostiene que la amenaza del narcotráfico justifica el uso de fuerza letal preventiva en alta mar, una postura que ha generado un intenso debate diplomático en la región.

Madrid colapsa por el Papa: cierran Sol, Ópera y Retiro y cortan Gran Vía y Castellana

4 Junio 2026 at 20:38

La visita del Papa León XIV a Madrid durante los primeros cuatro días de su estancia en la capital obligará a un importante dispositivo de movilidad que afectará tanto al tráfico rodado como al servicio de metro. Las autoridades han diseñado recorridos específicos para el papamóvil, lo que implicará cierres de calles y estaciones en las zonas por las que transite el pontífice.

Recorridos del papamóvil y cortes de tráfico

El papamóvil circulará por varias arterias principales de la ciudad, incluyendo la Gran Vía, la calle de Alcalá y el paseo de la Castellana, según las rutas previstas. Los cortes de tráfico serán dinámicos y se irán activando conforme avance la comitiva. Se recomienda a los conductores evitar estas zonas y consultar las alternativas de desvío habilitadas por el Ayuntamiento de Madrid.

Cierres de metro en estaciones clave

El Consorcio Regional de Transportes de Madrid ha anunciado el cierre temporal de varias estaciones de metro situadas en el entorno de los actos del Papa. Estaciones como Sol, Ópera, Banco de España y Retiro permanecerán cerradas durante las horas de paso del papamóvil. Los viajeros deberán usar estaciones alternativas como Sevilla, Chueca o Serrano, según ha informado Metro de Madrid. Se prevé que los cortes afecten principalmente a las líneas 1, 2, 5 y 10.

Los fieles y curiosos que quieran ver al Papa durante estos desplazamientos podrán situarse en las aceras y espacios habilitados, aunque las autoridades recomiendan llegar con antelación y evitar aglomeraciones. La Policía Municipal y Nacional desplegarán un amplio operativo de seguridad en toda la ruta.

Marruecos incauta 691 kilos de hachís en Fez y detiene a dos traficantes

2 Junio 2026 at 12:44

La policía marroquí, en coordinación con la Dirección General de Vigilancia del Territorio (DGST), se incautó de 691 kilogramos de hachís en una operación realizada en las primeras horas del martes 2 de junio en Fez. Durante la actuación, fueron detenidos dos individuos sospechosos de pertenecer a una red de tráfico de drogas.

Según informó la Dirección General de Seguridad Nacional de Marruecos en un comunicado, los detenidos fueron interceptados a la entrada de Fez cuando llegaban en un camión procedente de una localidad del norte del país, región tradicionalmente vinculada al cultivo de cannabis. El alijo de hachís estaba oculto en el interior del vehículo, que fue sometido a un registro minucioso tras la identificación de los ocupantes.

Marruecos es, según datos de la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC), el principal productor de cannabis del Mediterráneo, y la ruta del hachís que atraviesa el estrecho de Gibraltar es una de las más activas hacia Europa. Operaciones como esta son habituales en el marco de la lucha de las autoridades marroquíes contra el narcotráfico, que también afecta directamente a España, principal puerta de entrada de esta droga en el continente europeo.

La incautación de este martes se suma a otras realizadas en los últimos meses en Marruecos, que han permitido decomisar más de 100 toneladas de hachís en lo que va de año, según fuentes policiales. Los dos detenidos serán puestos a disposición de la fiscalía competente en Fez, que investiga su posible vinculación con organizaciones criminales transnacionales.

EE.UU. mata a más de 200 personas en bombardeos antinarcos pero la cocaína no deja de llegar

31 Mayo 2026 at 23:55

La campaña de bombardeos de la Armada estadounidense contra embarcaciones sospechosas de narcotráfico en el Caribe y el Pacífico oriental ha causado la muerte de más de 200 personas, según informes militares. Sin embargo, expertos consultados coinciden en que la ofensiva no ha logrado reducir significativamente el flujo de cocaína hacia Estados Unidos.

Una estrategia con alto coste humano

Las operaciones, autorizadas por la Administración Trump, se centran en interceptar embarcaciones que transitan por rutas clave del narcotráfico. Los ataques se han intensificado en los últimos meses, con un saldo de víctimas que supera el de operaciones similares en la región durante la última década. Más de 200 fallecidos han sido registrados oficialmente, aunque fuentes de la Armada, citadas por medios locales, advierten de que la cifra real podría ser mayor.

Pese al elevado número de bajas, los indicadores de incautación de cocaína y los precios en el mercado ilegal estadounidense no muestran una alteración sustancial. El flujo de droga no se ha reducido, según análisis de la DEA y del Observatorio Interamericano de Drogas. La campaña, justificada como un duro golpe al crimen organizado, parece no afectar a las cadenas de suministro del narcotráfico.

Críticas a la efectividad de la ofensiva

Varios analistas de seguridad regional han cuestionado la estrategia de bombardeos, argumentando que atacar a pequeños transportistas no altera las estructuras logísticas que controlan el tráfico de drogas. La mayoría de las víctimas son marineros de embarcaciones pesqueras o lanchas rápidas, utilizadas como transporte primario.

El Pentágono defiende la operación como parte de la lucha antinarcóticos, pero no ha proporcionado datos concretos sobre decomisos o desarticulación de carteles. Entretanto, la violencia en el mar Caribe ha aumentado, y las comunidades costeras de varios países de la región han denunciado un incremento de la actividad militar estadounidense sin resultados visibles. La campaña continúa y no se espera que el Gobierno de Trump modifique su enfoque a corto plazo.

España desmantela una red que llevaba migrantes argelinos a Francia y advierte de un aumento del 30% en llegadas

30 Mayo 2026 at 15:28

Los servicios de seguridad españoles han desmantelado una organización criminal dedicada al tráfico de migrantes clandestinos desde Argelia hasta la península ibérica. La operación, realizada el 30 de mayo de 2026, se ha saldado con la detención de nueve personas, según han informado fuentes de la investigación.

La red facilitaba la travesía de la Mediterránea a migrantes argelinos, coordinaba su llegada a España y se encargaba de organizar su posterior traslado a otros países europeos, especialmente Francia. La estructura contaba con un alto grado de organización y operaba desde ambos lados del Mediterráneo.

El entramado disponía de embarcaciones y contactos en puertos de Argelia para garantizar el paso de los migrantes, que luego eran recogidos en la costa española por miembros de la red, según las mismas fuentes.

Las autoridades españolas no han precisado de momento el número de migrantes que habrían sido trasladados ilegalmente por esta organización, ni el montante económico que habrían obtenido. La investigación continúa abierta para localizar a posibles colaboradores y desmantelar otras ramas de la organización.

El tráfico de migrantes desde Argelia es una de las rutas más activas hacia España, con un incremento notable en los últimos meses. Más de 5.000 personas han llegado de forma irregular a las costas españolas en lo que va de 2026, según datos del Ministerio del Interior. La operación se enmarca en la cooperación bilateral entre España y Argelia para combatir las redes de inmigración irregular, aunque las relaciones entre ambos países han atravesado tensiones diplomáticas en los últimos años.

Mark Galeotti: “El crimen organizado no es una anomalía del capitalismo, es parte constitutiva de él”

30 Mayo 2026 at 07:01

Hay libros que incomodan porque dicen en voz alta lo que todos intuyen, pero nadie quiere admitir. Homo criminalis: cómo el crimen organiza el mundo (publicado por Capitán Swing, con traducción de Noelia González Barrancos) del historiador y analista de seguridad Mark Galeotti, es uno de ellos. Su tesis es tan simple como perturbadora: el crimen organizado no es un parásito que se alimenta de la sociedad desde los márgenes, sino uno de sus motores fundacionales. Desde las repúblicas mercantiles del Renacimiento italiano hasta los cárteles que financian iglesias en América Latina, pasando por los piratas que trazaron las rutas del comercio atlántico, Galeotti argumenta que cada vez que la sociedad humana da un salto de complejidad, el crimen organizado da otro a su lado.

Galeotti es doctor en Filosofía por la Universidad de Oxford, ha asesorado a gobiernos y organismos internacionales sobre crimen transnacional y amenazas híbridas, y lleva décadas estudiando el crimen organizado ruso, campo en el que es una referencia mundial. Su trayectoria arrancó, como explica, de forma casi accidental mientras realizaba su doctorado sobre veteranos soviéticos de la guerra de Afganistán. Fue entonces cuando algunos de sus entrevistados le explicaron cómo acabaron entrando en las redes mafiosas que proliferaron en el caos postsoviético. Aquella pista accidental se convirtió en vocación.

Galeotti habla de la imposibilidad de separar historia legítima e historia criminal, de la guerra contra las drogas como fracaso programado, del blanqueo de capitales como columna vertebral de la economía global, del arte como moneda del hampa y de por qué el trumpismo, las Guerras del Opio británicas y los yakuza japoneses responden a una misma lógica: la del poder que ya no necesita disimular.

El título del libro, Homo criminalis, sugiere una suerte ontología del crimen: que transgredir es algo intrínseco a la naturaleza humana o al menos a cualquier forma de organización social. ¿Concibes el crimen organizado como un subproducto inevitable de cualquier estructura social, o más bien como uno de sus motores activos?

En sentido técnico estricto, el crimen es aquello que la ley define como tal. Por eso resulta revelador que en tantas lenguas exista una distinción: el crimen, que delimita el Estado, y el mal, que delimita la sociedad. Uno de los argumentos centrales del libro es precisamente que siempre habrá una brecha entre lo que el Estado criminaliza y lo que la sociedad considera reprochable. Y el crimen organizado florece en esa brecha. En una democracia que funciona bien, esa brecha debería ser estrecha. Pero en muchas sociedades es enorme.

¿Y cuándo emerge históricamente el crimen organizado como tal?

Los grandes momentos de emergencia del crimen organizado coinciden con los grandes momentos de organización social. Tras la caída del Imperio Romano no hubo crimen organizado propiamente dicho, solo bandidaje, porque tampoco había sociedad organizada más allá del nivel local. El crimen organizado reaparece en el Renacimiento, en Italia y en los Países Bajos: las cunas de los nuevos modelos de sociedad, de banca, de comercio. Hoy la sociedad está más organizada que nunca y es, por tanto, un momento extraordinario para ser un criminal organizado. La globalización les ofrece las mismas ventajas que a cualquier empresa transnacional.

¿Por qué la historiografía tradicional ha tendido a tratar el crimen como una anomalía, una patología social, en lugar de como uno de los pilares estructurantes de las sociedades humanas?

En parte por una razón muy humana: es cómodo pensar que el crimen ocurre en otro lugar, en países desordenados donde se fabrican las drogas, o entre tipos de aspecto amenazante en bares a los que nunca iríamos. Siempre se externaliza. Pero hay una razón más estructural: la erudición clásica se construye sobre los documentos y registros del Estado. Y el crimen deja pocos registros. Además, hasta hace relativamente poco, la producción académica estaba en gran medida al servicio de los intereses estatales. La idea del intelectual independiente tiene como mucho 200 años. Todo ello ha conspirado para que ignoremos hasta qué punto el crimen organizado no solo es una herramienta útil para entender cómo funcionan las sociedades, sino una fuerza mucho más poderosa de lo que hemos querido reconocer.

Se suele decir que la historia la escriben los vencedores, y tu escribes de la transición del bandido al fundador de naciones como un hecho casi estructural. ¿Puedes darnos algún ejemplo histórico en el que esa transición haya sido tan fluida que hoy celebremos a esos fundadores como héroes legítimos?

Todos los Estados fueron fundados por señores de la guerra. Los más eficaces no fueron solo los que tenían más espadas, sino los que entendieron la importancia de construir legitimidad. La espada más poderosa es la que está en el alma de los súbditos: convencerles de que tienes derecho a gobernar porque Dios lo quiso, o porque sacaste la espada de una piedra. Toda la historia británica está moldeada por la conquista normanda, es decir, por la invasión de una potencia extranjera sin ningún fundamento real. Pero si te quedas el tiempo suficiente, te conviertes en el monarca legítimo. Es exactamente el mismo principio que aplica el mafioso inteligente cuando convence a su comunidad de que está de su lado.

La piratería está muy romantizada en la cultura popular, pero ¿cuál fue su papel real en la formación del capitalismo mercantil? Y en relación a eso: Trump recientemente llegó a referirse a la piratería como «un buen negocio» cuando justificó la incautación de petróleo venezolano. ¿Estamos volviendo a un paradigma en el que la legitimidad ya no se construye discursivamente, sino que se impone por la mera demostración de fuerza?

Los piratas no crearon las estructuras del capitalismo mercantil moderno: fueron un producto de ellas, y también un factor dentro de ellas. Sin esas enormes rutas comerciales, sin las flotas de oro provenientes de América Latina, no habría habido incentivo para el surgimiento de esa subcultura económica pirata. Pero a su vez, la piratería generó rutas alternativas, ciudades enteras que vivían de la venta del botín. Se convirtió en instrumento de guerra entre Estados a través del corso, y en un mecanismo por el cual élites más amplias podían participar en las ganancias del colonialismo. Es, una vez más, la señal de que el crimen es parte del mundo capitalista: se invierte en él, se toman decisiones empresariales, se gana o se pierde.

En cuanto a la cuestión de la legitimidad, creo que hay una legitimación tecnocrática creciente que dice «no he seguido las reglas, pero hago que los trenes lleguen a tiempo». Hay una palabra rusa magnífica, vranyo, que significa una mentira que el otro sabe que es mentira, pero no puede hacer nada al respecto. Antes, Estados Unidos al menos tenía la cortesía de fingir que construía alguna justificación. Lo que vemos con Trump es que ni siquiera hay pretensión de eso. Y no lo veo como un fenómeno Trump sino como un síntoma del declive americano. Igual que las Guerras del Opio marcaron el declive del Imperio Británico, cuando un poder tiene que esforzarse más en aparentar que es fuerte, es porque ya no lo es tanto.

Te pregunto también sobre el mundo de las drogas: ¿qué balance haces de la guerra contra las drogas iniciada en el siglo XX? ¿Y apoyarías la despenalización total como estrategia para desarticular el mercado negro?

No apoyaría la legalización de todas las drogas, porque cuando algo tiene capacidad adictiva química distorsiona la libre voluntad del consumidor. Hay sustancias con efectos genuinamente devastadores. Dicho esto, con el cannabis, por ejemplo, hay que preguntarse si es socialmente o sanitariamente peor que el tabaco. Y una de las razones por las que hoy circulan versiones extraordinariamente potentes de cannabis es precisamente porque ha sido criminalizado: perdemos la capacidad de regularlo y creamos incentivos para que los criminales ofrezcan versiones cada vez más adictivas.

La cuestión de fondo es, de nuevo, la brecha entre Estado y sociedad. Cuando hay una parte importante de la sociedad que no cree que ciertas drogas blandas sean perjudiciales, el traficante se convierte en aliado y el Estado en enemigo. Eso deslegitima al Estado y a las fuerzas del orden. La guerra contra las drogas ha sido además catastrófica porque ha generado expectativas irreales: las guerras se ganan. Esto no es una guerra, es un problema de salud pública. Y se ha centrado obsesivamente en la oferta –quemar cultivos, interceptar correos– sin abordar en serio la demanda, que es más difícil y más incómoda políticamente.

El fentanilo es una epidemia en Estados Unidos, pero no lo es España. ¿No dice eso algo sobre factores sociales más profundos que la mera disponibilidad de la sustancia?

Absolutamente. El fentanilo es en gran medida un producto de un sistema sanitario completamente mercantilizado. La epidemia de opioides empieza en las salas de espera de los médicos, no en las esquinas. La industria farmacéutica prescribió opioides de forma masiva y creó una dependencia que luego encontró su cauce en el mercado negro. Es el ejemplo perfecto de cómo la distinción entre fármaco y droga es, en el fondo, una distinción artificial y política.

Y hablando de política y artificios… ¿Crees que sería posible sostener la economía globalizada actual si pudiéramos purgar todo el dinero de origen criminal?

No. La economía global colapsaría. El dinero sucio ha penetrado en cada rincón del sistema. Y ahora que el dinero es esencialmente una fantasía consensuada que se mueve de un ordenador a otro, rastrear su origen se ha vuelto prácticamente imposible. El mecanismo es conocido: el dinero entra en el sistema bancario a través de jurisdicciones muy opacas, y desde ahí se va desplazando, lentamente, hacia lugares cada vez menos dudosos, hasta llegar a Londres, Nueva York o Fráncfort. Todo el mundo sabe que eso ocurre. El problema es que cuando es responsabilidad de todos, no es responsabilidad de nadie.

Londres es señalada como uno de los principales centros de blanqueo del mundo. Con tu experiencia, ¿puedes explicar un poco su funcionamiento interno?

Antes de hacer el doctorado trabajé un año en la City de Londres. Lo odié, pero fue la mejor decisión que pude tomar, porque cuando volví a la academia supe con certeza que era lo que quería. Lo que escuché durante ese año fue muy revelador: todos eran conscientes de la necesidad de cumplir con la normativa de «compliance», pero la pregunta nunca era «cómo hacemos las cosas bien», sino «cómo nos aseguramos de que no nos pillen haciéndolas mal». Una amiga que trabajó siete años en ese sector me lo dijo con toda claridad antes de dejarlo: su trabajo consistía en asegurarse de que nadie fuera cazado. El sistema no está diseñado para ser ético, está diseñado para parecer que lo es.

En The Wire, el punto culminante de la carrera criminal no es el dinero ni el poder en la calle, sino el acceso al mundo de los abogados, los políticos y los hombres de negocios. ¿Es esa imagen –la del crimen que aspira a fundirse con lo legítimo– una representación fiel de cómo funciona realmente el ascenso en el crimen organizado?

La mayoría de los criminales no llegarán nunca a eso ni de lejos. La mayoría fracasa, acabará muerta, en prisión, o simplemente abandonará el mundo criminal porque no les sale a cuenta. Pero sí, el sueño es exactamente ese: el momento en que has dado el salto. Y mejor aun cuando has institucionalizado el proceso. Piensa en lo que ocurrió en Japón, donde los yakuza fueron durante mucho tiempo legales. Tenías el poder y el dinero que te da el crimen, y la seguridad y la respetabilidad de estar en el lado legítimo de las cosas. Eso es el ideal. En los países occidentales modernos es más difícil de conseguir, pero sigue siendo el horizonte.

En cambio, lo que obtenemos es, a menudo, una división del trabajo: el criminal, por un lado, y la figura legítima el político, el empresario que mantiene una alianza discreta con él. Puede que no consigas unir las dos identidades en una sola persona, pero consigues una asociación muy cómoda.

Acabo preguntándote sobre el mundo de los llamados robos de «guante blanco». El tráfico de arte y antigüedades suele presentarse como un crimen «elegante», casi menor. Pero el mercado del arte tiene una característica singular: la opacidad en la formación de precios lo convierte en un vehículo óptimo para el blanqueo. ¿Qué función cumple realmente el arte dentro de las economías criminales?

Es realmente deprimente hasta qué punto los tesoros culturales se han convertido en meros instrumentos de transacción financiera. En el cine y la televisión tendemos a imaginar al coleccionista que roba una obra para tenerla en su bóveda y contemplarla en privado. No digo que eso no ocurra nunca, pero es la excepción. En la mayoría de los casos, el arte simplemente se ha convertido en una unidad de capital muy concentrada.

Las obras se usan como garantía de deudas en el mundo criminal, como mecanismo de blanqueo y como reserva de valor que reposa en un depósito franco con control de climatización, sin que nadie las vea. Pero el dueño sabe que está ahí, y si necesita un millón de dólares extra, la tiene. Se usan también como medio de intercambio internacional entre criminales: una pequeña escultura que, aunque la vea un agente de aduanas, es improbable que identifique como una pieza babilónica original. Sirve para saldar la última remesa de drogas o armas. En el libro menciono el caso de un cuadro que había sido literalmente empotrado en una pared como fondo de reserva: no está expuesto, ni siquiera es visible. Podría ser perfectamente un lingote de oro o una bolsa de diamantes de sangre. El arte se ha convertido en eso: en dinero con buena prensa.

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Marruecos acelera en el Estrecho: el aeropuerto de Tánger crece al 11,5% y duplica a los aeropuertos españoles

29 Mayo 2026 at 23:00

El aeropuerto Tánger Ibn Battouta registró un crecimiento del 11,5% en el tráfico de pasajeros durante los cuatro primeros meses de 2026, hasta alcanzar los 872.000 viajeros, según los datos publicados este viernes por la Oficina Nacional de Aeropuertos de Marruecos (ONDA). El incremento, impulsado principalmente por las rutas internacionales, consolida al aeródromo como uno de los más dinámicos del norte de África.

El aeropuerto tangerino compite directamente con los aeropuertos de Málaga y Algeciras, en el sur de España, por la captación del tráfico aéreo del estrecho de Gibraltar. La progresión del 11,5% interanual duplica la media de crecimiento de los aeropuertos marroquíes en el mismo periodo.

Una puerta hacia Europa y Oriente Medio

La Onda atribuye el repunte a la apertura de nuevas conexiones con aerolíneas de bajo coste y a la recuperación de la demanda turística en la región. Tánger se ha convertido en un hub logístico y de pasajeros en el norte de Marruecos, con vuelos directos a Francia, España, Bélgica, Países Bajos y Arabia Saudí, entre otros destinos.

La ampliación de la terminal y la mejora de las infraestructuras han permitido absorber el aumento de tráfico sin saturación, según fuentes de la Onda citadas por medios locales.

El aumento de pasajeros también refleja la pujanza económica de la región de Tánger-Tetuán-Alhucemas, que atrae inversión extranjera en sectores como la automoción y la logística, en competencia directa con el sur de España.

Implicaciones para el flujo migratorio y comercial

El auge del transporte aéreo en Tánger tiene repercusiones en el control migratorio y en los flujos comerciales del estrecho. Las autoridades españolas están atentas al incremento de la conectividad, que puede facilitar tanto el turismo como posibles movimientos irregulares.

Con estos datos, el aeropuerto de Tánger Ibn Battouta se encamina a batir su récord anual de pasajeros, que en 2025 se situó en 1,42 millones.

El “Escudo de las Américas”: subordinación, propaganda y regresión democrática

25 Marzo 2026 at 15:02

A principios de marzo se presentó la iniciativa de cooperación militar multilateral denominada “Escudo de las Américas” promovida por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump.  La iniciativa se anunció con una épica casi cinematográfica: una cruzada contra el narcotráfico, en la que se propone, además de compartir inteligencia militar, la posibilidad de coordinar operaciones para desmantelar los cárteles de la droga. Nada nuevo, por otro lado, ni una cuestión ni otra.

El llamado “Escudo” (Shield of the Americas, con tipografía propia de un cartel de una película de superhéroes) reúne a un grupo de gobiernos abiertamente alineados con las políticas de Trump que, como resulta obvio, deja fuera a México, Colombia o Brasil. No hay forma de revestir la realidad: lejos de ser un nuevo instrumento de cooperación regional, esta nueva iniciativa es poco más que una “foto de familia” en la que EE. UU. se exhibe con todos los gobiernos que comparten los dogmas del trumpismo, donde la geopolítica y la denominada “doctrina Donroe” se disfraza burdamente de lucha contra el narcotráfico.

Pese a su nombre grandilocuente, parece evidente que no asistimos al surgimiento de un nuevo proyecto de cooperación regional ni a un esfuerzo serio por abordar el problema del narcotráfico. Es, más bien, una operación política envuelta en retórica securitaria, diseñada para recomponer la influencia de Estados Unidos en América Latina a través de gobiernos afines, dependientes y dispuestos a asumir costes políticos y sociales en nombre de una supuesta “guerra contra la droga” que, en realidad, sirve a otros intereses. También tiene la pretensión de lanzar un mensaje al mundo de que hay un cambio de rumbo en América Latina y se presenta como una nueva alianza de gobiernos alineados con ese nuevo orden que trata de imponer Estados Unidos.

Por otro lado, desde su planteamiento inicial, el proyecto revela su inconsistencia al excluir a actores clave en sus propios fines como México o Colombia, países centrales en cualquier estrategia contra el narcotráfico. Esta ausencia es una decisión política: el “Escudo” no busca integrar, sino seleccionar y alinear. Se trata de una coalición de gobiernos ideológicamente próximos a Trump, más preocupados por exhibir su fuerza junto al poderoso que por construir un instrumento de cooperación efectivo para sus fines. Podría afirmarse que el verdadero objetivo de esta iniciativa, en realidad, es reconfigurar el mapa de alianzas en la región, reforzando eso que el propio gobierno de Estados Unidos ha calificado como su “área de influencia”.

Por otro lado, el discurso de “mano dura” frente al crimen organizado tampoco es nuevo ni especialmente sofisticado. América Latina lleva décadas aplicando políticas represivas contra el narcotráfico con resultados, como mínimo, cuestionables: aumento de la violencia, fortalecimiento de las redes criminales y una profunda erosión institucional. El plan es volver a ese mismo esquema, ahora bajo un nuevo nombre y con un evidente sesgo geopolítico.

En este contexto, el “Escudo de las Américas”, al igual que otros planes, en la práctica se concretará en más presencia militar de Estados Unidos y en la injerencia en asuntos internos, con los efectos ya conocidos sobre la población de las zonas en las que se despliegan, sin un impacto significativo en su principal objetivo: la lucha contra los cárteles de la droga y, mucho menos aún, en el desarrollo económico y social. 

No es casualidad que los gobiernos más entusiastas con esta iniciativa compartan ciertos rasgos: liderazgos personalistas, persecución de la oposición política y la protesta social, militarización de la sociedad y reformas legislativas o medidas que restringen derechos de la ciudadanía. Nayib Bukele en El Salvador, Daniel Noboa en Ecuador o Javier Milei en Argentina, son unos clarísimos exponentes de una deriva autoritaria en sus respectivos países que se manifiesta, entre otros ejemplos, en la criminalización de la protesta social, la persecución de la oposición política, la militarización de la seguridad pública, recortes de libertades y en un debilitamiento de los contrapesos democráticos.

Resulta especialmente preocupante que este movimiento se produzca en un momento en el que, durante años, se habían impulsado, con mayor o menor éxito, proyectos de integración regional. Iniciativas orientadas a fortalecer la cooperación latinoamericana, a reducir la dependencia externa y a construir una voz propia en el escenario internacional. El “Escudo de las Américas” avanza en la dirección opuesta: fragmenta, excluye y reintroduce lógicas de subordinación que parecían, al menos en parte, superadas. Si algo anuncia esta iniciativa no es una nueva estrategia contra el narcotráfico, sino la apertura de un ciclo político en el que la subordinación se presenta como pragmatismo y el autoritarismo como solución a todos los problemas.

Frente a esta deriva, la alternativa pasaría por recuperar ese impulso a través de instrumentos de integración y cooperación regional y, en lo concreto sobre esta iniciativa, disputar el sentido mismo de la seguridad y la lucha contra el narcotráfico. Porque, de lo contrario, el “Escudo” no protegerá a las sociedades latinoamericanas, sino que terminará protegiendo, una vez más, los intereses de quienes nunca han tenido que pagar sus costes.


Enrique López Cáceres es profesor asociado de Derecho Internacional Público en la Universidad Carlos III de Madrid.

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#VocesDelCambio: una serie de entrevistas de Global Voices que nos muestran el poder transformador del activismo

19 Marzo 2024 at 15:25
Por: Equipo PC

La comunidad internacional de Global Voices, lleva casi veinticinco años trabajando para informar de esas historias que no suelen ocupar las páginas de los grandes medios. La suya es en sí misma una voz en favor del cambio social, y siguiendo este espíritu de mostrar las violaciones de derechos humanos alrededor del mundo, han sacado una serie de entrevistas titulada “Voces del cambio”.

El objetivo de esta iniciativa es destacar el trabajo en la sombra de personas que luchan por un cambio significativo en América Latina. Aunque no todos se autodenominan “activistas”, comparten un objetivo común que pasa por su compromiso en favor de una vida más justa, abierta y segura.

A lo largo de este espacio descubriremos historias tan apasionantes como la del estado de Guerrero, uno de los más turísticos por la ciudad de Acapulco, considerada también la segunda ciudad más violenta del mundo, y Guerrero, el segundo estado más pobre de México. Así, uno de los estados que más oro produce en México, es también el más conflictivo por la lucha entre cárteles por el control minero.

En este escenario un grupo de ciudadanos han decidido organizarse para hacer frente a esta situación bajo el nombre de “Pueblos Unidos”. Y si antes se defendían como grupos armados de autodefensas, ahora, bajo el apoyo del gobierno federal, han llegado a un acuerdo para abandonar las armas y conseguir resultados. Para ello han decidido denunciar la violencia y la corrupción a través de su página en Facebook, donde tienen 16 mil seguidores.

En esta serie de entrevistas realizadas por e equipo de Global Voices, podrás conocer historias como la de Lorena Duarte, primera mujer trans en ser contratada por el Distrito de Bogotá para luchar por los derechos de las mujeres trans en Colombia, o la historia de la activista digital mexicana Julia Didriksson, gestora cultural, diplomada en estudios de género, activista digital y creadora de contenido en redes sociales como Instagram y TikTok. A sus 28 años es también la conductora del programa de radio llamado Voces en Resistencia, que se transmite en Violeta Radio 106.1 FM, la primera radio comunitaria feminista en México, y colaboradora podcast  Sí Somos.

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