El Ministerio de Defensa de Rusia ha informado este lunes de un ataque contra dos buques de carga seca en el puerto de Odesa, en el mar Negro, mientras descargaban material militar para las Fuerzas Armadas de Ucrania. El bombardeo también alcanzó tanques de combustible y lubricantes ucranianos, según ha detallado el departamento castrense.
En un comunicado, el ministerio ha indicado que la acción forma parte de la estrategia rusa para degradar la logística ucraniana en el mar Negro, una zona clave tanto para el suministro militar como para las exportaciones agrícolas del país. La continuidad de estos ataques amenaza la seguridad energética y alimentaria global, al interrumpir las rutas de transporte desde uno de los puertos ucranianos más importantes.
Odesa ha sido objetivo recurrente de las fuerzas rusas desde el inicio de la invasión en febrero de 2022. El puerto, que canaliza una parte significativa de las exportaciones de grano ucraniano, ha sufrido múltiples bombardeos que han dañado infraestructuras civiles y militares. La ofensiva de este lunes subraya la apuesta de Moscú por bloquear el acceso marítimo de Ucrania, en un momento en que el país, dependiente de la ayuda militar occidental, trata de mantener abiertas sus vías logísticas.
Rusia continúa paralizando la logística ucraniana en el mar Negro, según declaró el Ministerio de Defensa ruso este lunes. El ataque se produce en el marco de una campaña sistemática para aislar a Ucrania de sus líneas de suministro por mar.
El Kremlin justifica los bombardeos como parte de su objetivo de desmilitarizar Ucrania, mientras que Kiev y sus aliados denuncian una violación del derecho internacional humanitario por el impacto sobre la población civil y la seguridad alimentaria.