🔒
Hay nuevos artículos disponibles. Pincha para refrescar la página.
Hoy — 7 Junio 2026Noticias

Perú arranca las elecciones con apenas el 25% de las mesas operativas por la ausencia de jurados electorales

7 Junio 2026 at 17:28

Perú celebra este domingo la segunda vuelta de las elecciones presidenciales entre Keiko Fujimori y Roberto Sánchez con graves problemas logísticos: solo el 25% de las mesas de votación estaban operativas al inicio de la jornada, según informaron las autoridades electorales.

El retraso se debe, según fuentes de la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE), a la ausencia de los ciudadanos convocados como jurados electorales para atender los puestos de votación. A diferencia de la primera vuelta, el material de votación llegó a tiempo a la mayoría de los locales, pero la falta de personal ha obligado a las autoridades a convocar a los suplentes.

La situación contrasta con la primera vuelta, cuando los retrasos se debieron a la falta de material electoral. Ahora el problema son los ciudadanos que no se presentaron a cumplir con su deber cívico, señalaron desde la ONPE.

El proceso electoral se desarrolla en un clima de polarización entre los dos candidatos: Keiko Fujimori, del partido Fuerza Popular, y Roberto Sánchez, de Perú Libre. Los colegios electorales debían abrir a las 7:00 hora local (12:00 GMT), pero en muchas zonas la instalación de mesas se ha retrasado varias horas.

La ONPE ha instado a la población a acudir a votar con paciencia y ha garantizado que todas las mesas estarán operativas antes del cierre previsto para las 19:00 hora local (00:00 GMT del lunes). Sin embargo, los analistas advierten de que los problemas logísticos podrían afectar a la participación y la legitimidad del proceso.

Perú se enfrenta a una de las elecciones más reñidas de su historia reciente, con ambos candidatos prometiendo cambios profundos en un país golpeado por la crisis política y económica de los últimos años.

Perú vota entre dos modelos antagónicos: el resultado reconfigurará las alianzas regionales en América Latina

7 Junio 2026 at 14:55

Este domingo 6 de junio, más de 25 millones de peruanos están llamados a las urnas para elegir al próximo presidente del país en la segunda vuelta de las elecciones generales. Los candidatos son Keiko Fujimori, de Fuerza Popular, y Pedro Castillo, de Perú Libre, en unos comicios que definirán la orientación política del país andino para el período 2021-2026.

Dos visiones antagónicas para Perú

Keiko Fujimori, hija del expresidente Alberto Fujimori, obtuvo el 17,1% de los votos en la primera vuelta, celebrada el 11 de abril. Su programa se basa en el continuismo del modelo económico liberal y una mano dura contra la inseguridad ciudadana. Por su parte, Pedro Castillo, líder sindical y profesor rural, irrumpió con un discurso de izquierda radical, proponiendo una nueva Constitución y una mayor intervención del Estado en la economía.

Es una elección entre dos modelos de país: el que defiende el statu quo y el que promete un cambio profundo, con todas las incertidumbres que ello conlleva,

señaló a la prensa el analista político peruano Fernando Tuesta.

Implicaciones regionales

El resultado de estas elecciones tendrá repercusiones en el equilibrio político de América Latina. Una victoria de Castillo acercaría a Perú al eje de izquierdas que integran Bolivia, Argentina y Chile, mientras que una reelección de Fujimori consolidaría el bloque conservador en la región. La comunidad internacional sigue con atención el proceso, que se desarrolla en medio de la pandemia de covid-19 y una profunda crisis de representación política en el país.

Los colegios electorales abrieron a las 7:00 hora local (12:00 GMT) y permanecerán abiertos hasta las 19:00. Se espera que los primeros resultados oficiales se conozcan en las horas siguientes al cierre de las urnas, según informó la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE).

La segunda vuelta en Perú amenaza con prolongar la crisis: ganador podría no conocerse esta noche

7 Junio 2026 at 02:55

Los peruanos acuden este domingo a las urnas en una segunda vuelta electoral que enfrenta a Keiko Fujimori, lideresa de Fuerza Popular, y al candidato opositor Roberto Sánchez. La extrema paridad entre ambos aspirantes hace improbable que se conozca al ganador la misma noche de los comicios, según analistas peruanos. El país busca salir de una crisis de inestabilidad política recurrente que ha llevado a múltiples presidentes en pocos años.

Un escenario de alta incertidumbre

El denominado «voto anti» será clave para determinar el resultado, señalaron los expertos. En un contexto de profunda fragmentación política, ambos candidatos concentran altos niveles de rechazo, lo que podría alargar el recuento y mantener la incertidumbre durante días. «El ganador podría no conocerse el mismo 7 de junio y la incertidumbre continuará», advirtieron los analistas.

Perú arrastra una crisis de gobernabilidad desde hace varios años: entre 2016 y 2026 ha tenido más de seis presidentes, varios de ellos destituidos o forzados a renunciar por escándalos de corrupción o conflictos con el Congreso. La elección de este domingo se presenta como un intento de estabilizar el país, pero el resultado ajustado anticipa un nuevo período de tensiones políticas y sociales.

Implicaciones geopolíticas

La elección tiene también un fuerte componente geopolítico. Perú es un importante productor de minerales como cobre, oro y zinc, y tanto Estados Unidos como China compiten por su influencia en la región. La relación con Pekín, principal socio comercial del país andino, se perfila como un tema central en la agenda del próximo mandatario. La comunidad internacional observa con atención el desenlace de unos comicios que podrían redefinir el equilibrio de poder en América Latina.

Ayer — 6 Junio 2026Noticias

Perú elige a su noveno presidente en diez años: crisis institucional y descontento marcan las urnas

6 Junio 2026 at 17:29

Perú celebra este 7 de junio la segunda vuelta electoral entre la candidata de derecha Keiko Fujimori y el candidato de izquierda Roberto Sánchez, en unos comicios que tendrán lugar en medio de una profunda crisis política, una creciente inseguridad y un masivo descontento ciudadano. El país elegirá así a su noveno presidente en diez años, un récord que refleja la inestabilidad crónica de sus instituciones.

La convocatoria electoral se produce en un contexto de erosión acelerada de la confianza pública, con la ciudadanía expresando su hartazgo ante la corrupción, la falta de resultados económicos y la oleada de violencia que azota diversas regiones del país. Los sondeos previos a la cita con las urnas señalaban un empate técnico entre ambos aspirantes, lo que añade incertidumbre al resultado final.

Una crisis de representación sin precedentes

Desde 2016, Perú ha visto pasar por la presidencia a ocho mandatarios distintos, varios de ellos envueltos en procesos judiciales o destituidos por el Congreso. La fragmentación del sistema de partidos, la debilidad del Ejecutivo frente al Legislativo y la judicialización de la política han generado un escenario de parálisis gubernamental que ninguna administración ha logrado revertir.

En este clima de desencanto, la campaña electoral ha estado marcada por los discursos polarizados: Fujimori, hija del expresidente Alberto Fujimori, apela a la mano dura contra la delincuencia y promete recuperar el orden, mientras que Sánchez, exministro de Pedro Castillo, defiende un programa de reformas sociales y lucha contra la desigualdad. Ninguno de los dos logra superar el rechazo mayoritario que genera entre una población hastiada, según los analistas locales.

El resultado de las urnas definirá no solo el rumbo inmediato del país, sino también su capacidad para afrontar los desafíos de seguridad pública y reactivación económica que aquejan a los 34 millones de peruanos. La comunidad internacional observa con atención el desenlace de una jornada que podría reconfigurar el mapa político de una de las economías más dinámicas de la región.

Perú elige presidente este domingo: empate técnico entre Fujimori y Sánchez en balotaje polarizado

6 Junio 2026 at 04:44

A menos de 48 horas del balotaje presidencial en Perú, la candidata derechista Keiko Fujimori y el izquierdista Roberto Sánchez cerraron sus campañas este sábado en Lima con un último esfuerzo por captar a los indecisos y a quienes promueven el voto nulo. Ambos compiten en una segunda vuelta que llega tras una turbulenta primera ronda, marcada por retrasos en la votación y el conteo.

Llamados a la unidad y a la democracia

Fujimori, del partido Fuerza Popular, hizo un llamamiento a los electores en su acto de cierre: pidió por la unidad del Perú y solicitó a los indecisos votar más allá de las diferencias. Por su parte, Sánchez, candidato del partido Juntos por el Perú, aseguró que, en un eventual gobierno suyo, luchará por recuperar la democracia, según informaron medios locales.

La definición entre derecha e izquierda en la segunda economía más grande de la región andina tendrá un impacto en la política regional. Perú, una potencia media con vínculos históricos con España, se enfrenta a un escenario de polarización que recuerda a balotajes anteriores, donde el voto nulo y la abstención jugaron un papel relevante.

Indecisos, clave en el resultado

Las encuestas previas al balotaje mostraban un empate técnico entre ambos candidatos, con un porcentaje significativo de electores aún sin decidir o que optarían por el voto nulo. Ambos aspirantes centraron sus discursos de cierre en esa franja del electorado. Sánchez cerró su campaña en un mitin en el distrito de San Juan de Lurigancho, mientras que Fujimori lo hizo en el centro de Lima, según reportaron medios locales.

El balotaje del 6 de junio de 2026 definirá el rumbo del país para los próximos cinco años, en un contexto de crisis política recurrente y desafíos económicos. La jornada electoral se desarrollará bajo la supervisión de la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE), que ha dispuesto medidas para agilizar el conteo tras los incidentes de la primera vuelta.

AnteayerNoticias

Perú, al borde del colapso: más de 2.000 homicidios y extorsiones al 30% marcan el balotaje

4 Junio 2026 at 22:44

La inseguridad se ha convertido en el tema central del balotaje presidencial peruano, que enfrentará el próximo domingo a la derechista Keiko Fujimori y al izquierdista Roberto Sánchez. Con más de 2.000 homicidios registrados en 2025 y un aumento del 30% en las extorsiones, la criminalidad domina la agenda de ambos candidatos, según informes de la prensa internacional.

Perú arrastra desde 2019 un incremento sostenido de robos, extorsiones y homicidios, alimentado por la inestabilidad política que ha dejado un vacío ocupado por el crimen organizado. El Congreso peruano ha aprobado leyes que, según ciudadanos y analistas, favorecen a las bandas criminales.

Un país en vilo ante la violencia

La tasa de homicidios supera ya los 2.000 casos anuales, una cifra que sitúa a Perú entre los países más violentos de la región. Las extorsiones, especialmente dirigidas a pequeños comerciantes y transportistas, han crecido un 30% en el último año, según datos oficiales. La Policía Nacional del Perú ha reconocido que la capacidad de respuesta es insuficiente.

La inseguridad es la preocupación principal de los peruanos de cara al balotaje.

Fujimori propone mano dura, con aumento de penas y despliegue militar en las calles. Sánchez apuesta por una reforma integral de la policía y programas sociales para atacar las raíces del delito. Ambos coinciden en que la lucha contra el crimen organizado será prioritaria.

El próximo presidente recibirá un país con una crisis de seguridad sin precedentes, agravada por la fragmentación política y la desconfianza ciudadana hacia las instituciones. La comunidad internacional, incluyendo España, sigue de cerca el proceso: en Perú residen más de 100.000 españoles y empresas como Telefónica, Repsol o BBVA tienen importantes inversiones.

España se juega 5.000 millones en inversiones en Perú: el 7 de junio decide entre Fujimori y Sánchez

2 Junio 2026 at 04:29

La Fiscalía de Perú mantiene investigaciones judiciales abiertas contra los dos candidatos que se disputan la presidencia del país, Keiko Fujimori y Roberto Sánchez, en el marco de una campaña electoral marcada por la polarización. Ambos se enfrentaron este martes en un debate televisado desde Lima, a menos de una semana de la segunda vuelta del 7 de junio de 2026.

Durante el cara a cara, organizado por el Jurado Nacional de Elecciones, los candidatos intercambiaron acusaciones personales y se produjeron insultos mutuos, según constataron los medios locales. Sin embargo, el encuentro también sirvió para exponer las diferencias programáticas entre una candidata que representa a la derecha tradicional, Fujimori, y un líder de la izquierda, Sánchez, que promete un giro estatista.

Las sombras judiciales de la campaña

La Fiscalía peruana investiga a Fujimori por presunto lavado de activos y financiación ilegal de su partido, Fuerza Popular, en el marco del caso Odebrecht. Sánchez, por su parte, está siendo investigado por presunta corrupción en la gestión de obras públicas cuando fue gobernador regional de Junín. Estos procesos han alimentado la tensión durante la contienda.

Implicaciones para las inversiones españolas

El resultado electoral tiene especial relevancia para España, según fuentes diplomáticas consultadas. Perú alberga inversiones españolas por valor de más de 5.000 millones de euros en sectores como telecomunicaciones (Telefónica), banca (BBVA) y energía (Repsol, Iberdrola). Un triunfo de Fujimori, de perfil promercado, daría continuidad a las políticas de apertura económica. Una victoria de Sánchez, en cambio, podría suponer un viraje hacia un modelo más intervencionista y afectar a las condiciones de estas inversiones.

El debate del 2 de junio no logró despejar las dudas sobre el programa de gobierno de los candidatos, pero sí evidenció la profunda división del electorado peruano. La segunda vuelta del 7 de junio se perfila como una de las más reñidas de la historia reciente del país.

El silencio que habla: Keiko Fujimori y Roberto Sánchez se niegan a reconocer nada positivo del rival en el debate presidencial peruano

1 Junio 2026 at 21:14

Los candidatos presidenciales peruanos Keiko Fujimori y Roberto Sánchez protagonizaron un debate televisado el pasado 1 de junio organizado por la Junta Nacional Electoral (JNE), a menos de un mes de la segunda vuelta electoral. El cara a cara, de tono bronco, se centró en migración, seguridad y corrupción, con ataques mutuos que evidenciaron la profunda división política del país.

El debate, clave para los intereses españoles en Perú —donde empresas de telecomunicaciones, minería y energía mantienen inversiones significativas—, no dejó espacio para la tregua. Cuando los moderadores pidieron a ambos candidatos que mencionaran algo positivo de su oponente, el silencio se prolongó varios segundos en el plató, según constató la organización del evento.

Choque de modelos para la política exterior

Fujimori, líder de la derecha, defendió una línea dura contra la inmigración irregular y prometió mano firme contra la delincuencia, mientras que Sánchez, abanderado de la izquierda, abogó por políticas sociales y un mayor control estatal. Ambos evitaron pronunciarse en detalle sobre la relación con España y la Unión Europea, aunque la comunidad peruana en España —cerca de 250.000 personas— sigue de cerca el resultado.

La segunda vuelta, prevista para junio de 2026, definirá no solo el rumbo interno de Perú, sino también el futuro de los acuerdos comerciales con la UE y la protección de las inversiones españolas. Según fuentes de la JNE, el debate alcanzó una audiencia estimada de ocho millones de espectadores, aunque los datos definitivos se conocerán en los próximos días.

Cuando los moderadores pidieron a los aspirantes a la Presidencia que mencionaran algo positivo de su contrincante, ambos permanecieron en silencio.

El ambiente de confrontación refleja la polarización que vive el país andino, sumido en una crisis de representación tras años de inestabilidad gubernamental. Los analistas locales subrayan que el silencio durante el gesto de cortesía fue interpretado como un símbolo de la falta de diálogo que caracteriza la campaña.

Perú elige rumbo: Fujimori propone dureza y Sánchez apuesta por equidistancia entre EE.UU. y China

1 Junio 2026 at 07:11
Por: A. Pita

La candidata de derecha Keiko Fujimori (Fuerza Popular) y el izquierdista Roberto Sánchez (Juntos por el Perú) protagonizaron este lunes el debate presidencial de cara a la segunda vuelta electoral del próximo 7 de junio, según informaron fuentes oficiales del Jurado Nacional de Elecciones. El cara a cara, que duró cerca de dos horas, abordó temas como la reactivación económica, la lucha contra la corrupción y la política exterior, en un contexto de tensiones entre Estados Unidos y China, dos de los principales socios comerciales del país andino.

En el bloque económico, Fujimori propuso un plan de choque para atraer inversiones privadas y flexibilizar el mercado laboral, mientras que Sánchez defendió un mayor rol del Estado en sectores estratégicos como la minería y la educación. Ambos candidatos coincidieron en la necesidad de combatir la inseguridad ciudadana, aunque difirieron en los métodos: la derechista apostó por el endurecimiento de penas, y el izquierdista por una reforma policial integral.

La política exterior como eje divergente

En política exterior, Fujimori se inclinó por estrechar lazos con Estados Unidos y mantener una postura crítica frente a regímenes autoritarios, mientras que Sánchez abogó por una diplomacia independiente que equilibre las relaciones con Washington y Pekín. Perú deberá definir su orientación diplomática en medio de la creciente competencia entre las dos potencias, en un escenario donde las inversiones chinas en minería e infraestructura son significativas.

El debate se produce en un clima de polarización, con sondeos que sitúan a ambos candidatos técnicamente empatados. La participación ciudadana, que en primera vuelta rondó el 75%, será clave para desempatar una contienda que definirá el rumbo del país en los próximos cinco años.

Perú decidirá su rumbo en un reñido balotaje: Fujimori y Sánchez se juegan todo en un único debate

31 Mayo 2026 at 05:29

Perú definirá a su próximo presidente el próximo 7 de junio en un balotaje que enfrenta a la candidata de derecha Keiko Fujimori y al izquierdista Roberto Sánchez. A una semana de los comicios, ambos aspirantes afrontan un único debate este domingo 31 de mayo, en el que el Tribunal de Honor del país les ha instado a evitar descalificaciones y faltas de respeto, según informaron fuentes oficiales peruanas.

Las encuestas sitúan a Fujimori, hija del expresidente Alberto Fujimori, con una ventaja de hasta cuatro puntos porcentuales, aunque el número de indecisos sigue siendo amplio y podría decantar la balanza en los últimos días de campaña. El resultado definirá la orientación política del país andino, de unos 33 millones de habitantes, y puede tener implicaciones para el equilibrio regional latinoamericano, especialmente en el eje de la Alianza del Pacífico. Además, la decisión de las urnas podría afectar las relaciones bilaterales con España y la Unión Europea, aunque desde la Cancillería peruana se ha evitado especular sobre cambios drásticos en la política exterior.

El debate del domingo se perfila como el último cara a cara antes de la cita electoral, y ambos equipos de campaña han ajustado sus estrategias para captar al votante indeciso, que según los sondeos ronda el 15% del electorado. La jornada del 7 de junio se prevé clave no solo para el futuro de Perú, sino también para la estabilidad política en una región que ha visto un giro hacia posiciones más conservadoras en varios países.

  • No hay más artículos
❌