El Gobierno de Cuba ha denunciado este viernes que la amenaza de agresión por parte de Estados Unidos está en aumento, en un contexto de endurecimiento de las sanciones económicas y presión diplomática por parte de Washington. La advertencia fue formulada por la viceministra de Relaciones Exteriores de Cuba, Josefina Vidal Ferreiro, en una declaración pública.
“La amenaza de agresión de EE.UU. contra Cuba está creciendo”, afirmó Vidal, sin entrar en detalles sobre posibles escenarios militares concretos. La funcionaria vinculó el incremento de la tensión a las medidas unilaterales adoptadas por la administración estadounidense, que incluyen la intensificación del bloqueo económico y la inclusión de La Habana en listas de países que supuestamente patrocinan el terrorismo, una designación que Cuba rechaza categóricamente.
Un contexto de presión creciente
La declaración se produce en un momento de especial tensión en las relaciones bilaterales. Desde la llegada de Donald Trump a la presidencia en 2025, Washington ha revertido los tímidos avances en el deshielo impulsados durante el mandato de Joe Biden. El pasado mes de abril, el Departamento de Estado anunció nuevas restricciones a los viajes de ciudadanos estadounidenses a Cuba y limitó las remesas familiares, dos de los principales canales de ingresos de la isla.
La viceministra también señaló que la presión económica forma parte de una estrategia más amplia para desestabilizar al Gobierno cubano. “No se trata solo de sanciones; hay un componente político y mediático que busca aislar a Cuba en la región”, subrayó Vidal.
Reacción internacional y precedentes
La denuncia de La Habana ha encontrado eco en varios países de América Latina. México expresó su preocupación por el recrudecimiento de las sanciones, mientras que Venezuela ofreció su “apoyo incondicional” al Gobierno cubano. Por su parte, la Organización de Estados Americanos (OEA) no se ha pronunciado oficialmente.
Cuba ha sobrevivido a décadas de embargo económico impuesto por Estados Unidos desde 1962, pero la situación actual se agrava por la crisis energética y la escasez de alimentos que azota a la isla. En los últimos meses, el país ha registrado apagones prolongados y protestas esporádicas por la falta de bienes básicos. Las autoridades cubanas atribuyen estos problemas al bloqueo y a las sanciones, mientras que la Casa Blanca insiste en que la crisis es consecuencia de la mala gestión del régimen.