Las autoridades de Turquía y Arabia Saudí negocian la construcción de un ferrocarril que bordearía el golfo Pérsico para evitar el estrecho de Ormuz, según ha confirmado el ministro turco de Transportes e Infraestructuras, Abdulkadir Uraloglu. El proyecto, que retoma el trazado histórico del ferrocarril del Hiyaz, podría extenderse hasta Omán y convertirse en una ruta alternativa clave para el transporte de mercancías y energía en Oriente Próximo.
Uraloglu declaró este miércoles desde Estambul que las conversaciones con Riad avanzan para definir el recorrido. La crisis recurrente en el estrecho de Ormuz, por el que transita aproximadamente el 20% del crudo mundial, ha impulsado a las potencias regionales a buscar vías que reduzcan su dependencia de ese paso marítimo, controlado en gran medida por Irán.
El nuevo enlace seguiría en buena parte el trazado del histórico ferrocarril del Hiyaz, construido a comienzos del siglo XX por el Imperio otomano para conectar Damasco con Medina. El proyecto actual, no obstante, se plantea como una conexión moderna con proyección hacia Omán, lo que permitiría canalizar tráfico comercial y energético sin cruzar el golfo, según explicó el ministro.
La iniciativa refleja un realineamiento geopolítico en la región, donde Turquía y Arabia Saudí buscan reforzar su cooperación logística frente a las tensiones en Ormuz. Aunque no se han facilitado cifras oficiales de inversión ni plazos, fuentes del Ministerio turco han señalado que el proyecto se considera prioritario para garantizar la estabilidad del suministro energético y comercial en la zona.