El Partido Popular y Vox han firmado este miércoles 3 de junio un acuerdo de coalición para gobernar en Castilla y León, la región más extensa de España, que supone el tercer pacto de este tipo entre ambas fuerzas en los últimos meses. Tras semanas de negociaciones fallidas, el acuerdo otorga a Vox la vicepresidencia primera y la gestión de tres áreas de gobierno, según ha informado el partido ultraconservador en un comunicado.
Castilla y León, que alberga aproximadamente el 5% de la población española, se convierte así en la tercera comunidad autónoma donde PP y Vox comparten ejecutivo, después de los pactos alcanzados previamente en otras regiones. La firma del acuerdo se produce en un contexto de fragmentación política creciente, con un ciclo electoral que ha obligado a los partidos a explorar alianzas para garantizar la gobernabilidad.
La negociación, que se prolongó durante más de un mes, se ha centrado en las competencias en materia de política educativa, sanitaria y de desarrollo rural, áreas que ahora gestionará Vox desde la vicepresidencia. El presidente del PP en la comunidad, Alfonso Fernández Mañueco, será el encargado de encabezar el nuevo gobierno, mientras que el líder regional de Vox, Juan García-Gallardo, ocupará la vicepresidencia primera.
La formación ultraderechista celebró el acuerdo en un acto público en Valladolid, donde sus dirigentes destacaron que el pacto garantiza la aplicación de sus políticas en materia de libertad educativa, defensa del mundo rural y lucha contra la despoblación. Por su parte, fuentes del PP han señalado que el acuerdo busca la estabilidad de la comunidad, y han recordado que el partido gobierna en solitario en otras regiones con apoyos puntuales.
Este pacto autonómico se produce en un momento de tensión en la política nacional, donde el Gobierno de coalición de izquierdas afronta su tercera legislatura con una mayoría ajustada. Para el PP, la alianza con Vox en las autonomías ha sido criticada por sectores moderados del partido, mientras que Vox refuerza su presencia institucional con la tercera comunidad bajo su influencia directa.
El acuerdo no ha especificado el número concreto de consejerías que gestionará Vox, aunque sí precisa que la vicepresidencia controlará las competencias en agricultura, educación y familia. Ambos partidos han evitado referirse a la política exterior en el texto del acuerdo, aunque la presencia de Vox en el ejecutivo autonómico podría tener implicaciones en la posición de Castilla y León en foros de cooperación territorial y en la recepción de fondos europeos, según analistas consultados.