El papa León XIV presidió este domingo, 31 de mayo de 2026, su primer Ángelus en la Plaza de San Pedro del Vaticano, con motivo de la solemnidad de la Santísima Trinidad. En su intervención, el nuevo pontífice —sucesor de Francisco y antes cardenal Donato Fernández Artime— vinculó la fiesta trinitaria con la conclusión del mes mariano y elevó una «corale invocazione di pace» por los «pueblos martirizados por la guerra».
Un mensaje de paz y continuidad doctrinal
Durante el rezo mariano, León XIV imploró «el don de la paz» y pidió que la «Divina Sapienza» ilumine las conciencias de las autoridades para lograr una paz justa y duradera. El papa había realizado una oración similar la víspera en los Jardines Vaticanos.
«En la Trinidad estamos en casa y la vida de Dios es maravillosa y cautivadora» — afirmó el papa durante la catequesis.
El Ángelus marca el arranque público del nuevo pontificado, en un momento de transición vaticana en el que el papa busca combinar su perfil diplomático con la defensa de la doctrina tradicional. León XIV sustituyó a Francisco tras la renuncia de este el pasado marzo, convirtiéndose en el primer papa latinoamericano no italiano de la historia.
Un pontífice entre la tradición y lo global
Nacido en Argentina, León XIV fue prefecto de la Congregación para los Institutos de Vida Consagrada antes de su elección. Su estilo, según analistas vaticanos citados por la agencia de noticias Asianews, busca tender puentes entre las corrientes conservadoras y las aperturistas dentro de la Iglesia católica. Con este Ángelus, el nuevo papa ha querido subrayar que su papado mantendrá la prioridad por la paz y el diálogo interreligioso que caracterizó a su predecesor.