El pasado 26 de marzo Noelia Castillo, la joven de 25 años que llevaba dos peleando por su derecho a poner fin a una vida que solo le reservaba dolor y sufrimiento, logró que se cumpliera su voluntad.
El anuncio del gobierno de un plan para regularizar a 500.000 inmigrantes sin papeles ha desatado una oleada de protestas por parte de los partidos de derechas y sus medios afines. Los más ultras ya están hablando de invasión y del fin de los valores y la cultura occidentales en nuestro país.