El ministro de Asuntos Exteriores ruso, Serguéi Lavrov, ha advertido al secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, de que nuevas entregas de armas a Ucrania podrían agravar el conflicto. El encuentro, celebrado este jueves en Manila (Filipinas), forma parte de las gestiones para buscar una salida negociada a la guerra, aunque Moscú mantiene sus exigencias sobre el terreno.
Según informó la Cancillería rusa, Lavrov trasladó a Rubio la posición de Rusia contraria al envío de armamento occidental a Kiev, en un momento de escalada de tensiones en el frente ucraniano. El Kremlin subrayó que el suministro de sistemas de armas de largo alcance y el apoyo logístico de la OTAN al ejército ucraniano constituyen una amenaza directa a la seguridad de Rusia y a la estabilidad europea.
Contactos diplomáticos en la capital filipina
La reunión en Manila es uno de los contactos de alto nivel más relevantes entre Washington y Moscú desde el inicio de la invasión rusa de Ucrania en febrero de 2022. Ambos ministros discutieron posibles vías de desescalada, aunque fuentes próximas a la negociación indicaron que las posiciones siguen alejadas.
Rusia exige, entre otros puntos, el compromiso de la OTAN de no ampliarse al este y la retirada de las tropas ucranianas de las regiones anexionadas por Moscú. La Administración estadounidense, por su parte, insiste en que cualquier acuerdo debe respetar la soberanía e integridad territorial de Ucrania.
El suministro de armas a Ucrania alarga la guerra y aumenta el riesgo de una confrontación directa entre potencias nucleares, advirtió Lavrov durante el encuentro, según el comunicado del Ministerio de Exteriores ruso.
La Casa Blanca no ha emitido una declaración oficial sobre la advertencia de Lavrov, pero Rubio, en declaraciones previas al viaje, defendió que el apoyo militar a Kiev continuará mientras sea necesario para que Ucrania pueda defenderse.
El diálogo diplomático entre Moscú y Washington se retoma en un contexto de recrudecimiento de los combates en el este y sur de Ucrania, donde las fuerzas rusas han intensificado sus ofensivas en las últimas semanas.