El Gobierno de Estados Unidos ha aprobado un acuerdo nuclear con Arabia Saudí que contempla el suministro de reactores de potencia y la posible instalación de una planta de enriquecimiento de uranio en territorio saudí. El pacto, cerrado el 22 de julio de 2026, supone un cambio significativo en la política de no proliferación estadounidense hacia la región.
Según el contenido del acuerdo filtrado a la prensa, el pacto permitirá a Riad desarrollar capacidad nuclear civil, pero incluye una cláusula que abre la puerta al enriquecimiento local de uranio, un extremo delicado por su potencial uso militar. Hasta ahora, Washington había condicionado cualquier transferencia nuclear a que Arabia Saudí renunciara al ciclo completo del combustible, una exigencia que parece haberse relajado en esta negociación.
Implicaciones regionales
Israel, el único Estado con armas nucleares no declaradas de la región, ha seguido de cerca las negociaciones, mientras que Irán, que ya cuenta con un programa de enriquecimiento propio, podría ver el acuerdo como una justificación para acelerar el suyo. El reino saudí ha defendido siempre su derecho al enriquecimiento con fines pacíficos, argumentando que no aceptará un trato desigual respecto a otros signatarios del Tratado de No Proliferación (TNP).
La Administración estadounidense ha defendido el acuerdo como una vía para estrechar la alianza con Riad y contrarrestar la influencia china en la región, donde Pekín ha mediado recientemente en el acercamiento entre Arabia Saudí e Irán. El acuerdo altera el equilibrio estratégico en Oriente Próximo y podría reavivar la carrera nuclear.
Reacción de la comunidad internacional
El acuerdo ha suscitado recelos en la UE y entre los aliados europeos de España. El riesgo de que la tecnología nuclear saudí pueda derivar en un programa armamentístico podría reavivar la carrera nuclear en Oriente Próximo, con consecuencias para la seguridad de la OTAN y del flanco sur de Europa. Por el momento, ni Riad ni Washington han ofrecido detalles sobre el calendario de construcción ni sobre las salvaguardas que supervisarán el programa.