La Marina de Estados Unidos ha anunciado este 30 de mayo su decisión de acelerar la producción de los buques de superficie no tripulados medianos (Medium Unmanned Surface Vessel, MUSV), con el objetivo de disponer de 47 unidades operativas antes del año fiscal 2031. El programa se centrará en el teatro del Indo-Pacífico, en un movimiento que confirma la transición doctrinal de la guerra naval hacia la automatización y la dispersión de fuerzas.
Implicaciones para la industria europea de defensa
La aceleración del programa estadounidense tiene implicaciones directas para la industria europea y, en particular, para la española, que participa en programas como el Futuro Sistema Aéreo de Combate (FCAS) o el NMS (Next Generation Modular Ship). La apuesta de Washington por los sistemas no tripulados podría impulsar la demanda de tecnologías similares en Europa y acelerar los plazos de los programas navales aliados. Fuentes del sector consultadas señalan que la industria europea deberá acelerar sus propios programas para no perder el paso en la carrera por la automatización naval.
La US Navy prevé que los MUSV operen de forma semiautónoma, integrados en flotas tripuladas, para misiones de vigilancia, guerra electrónica y ataque de precisión. El plan forma parte de la estrategia del Pentágono para contrarrestar la creciente capacidad naval china en el Indo-Pacífico, donde Pekín ha desplegado buques de superficie y submarinos con capacidad de ataque de largo alcance.
Empresas españolas como Navantia o Indra, con experiencia en sistemas no tripulados y guerra naval, podrían beneficiarse del eventual trasvase tecnológico o de la necesidad de interoperabilidad con las flotas aliadas. No obstante, el ritmo impuesto por Washington supone un desafío para los programas europeos, que aún se encuentran en fases de desarrollo conceptual o de prototipado.