Argelia se enfrenta desde el pasado 8 de julio de 2026 a una oleada de incendios forestales calificados como de sexta generación, una categoría que designa fuegos de rápida propagación y difícil control, asociados a condiciones meteorológicas extremas. Las autoridades argelinas han confirmado que todas las provincias costeras del norte del país se han visto afectadas por las llamas y la ola de calor que las acompaña.
Según los servicios de protección civil argelinos, la magnitud de los incendios es inédita tanto por su extensión geográfica como por su duración. Hasta la fecha, no se han divulgado cifras oficiales de hectáreas quemadas ni de víctimas mortales. Los cuerpos de bomberos trabajan sin descanso para contener los focos, que se reactivan con facilidad debido a las altas temperaturas persistentes.
¿Qué son los incendios de sexta generación?
La clasificación de sexta generación se utiliza para describir fuegos que generan su propia dinámica atmosférica, con columnas de humo que alcanzan gran altura y provocan tormentas de fuego. Este tipo de incendio es especialmente peligroso porque avanza a gran velocidad, supera la capacidad de extinción convencional y puede saltar barreras naturales como carreteras o ríos. Su aparición en el Mediterráneo occidental se relaciona directamente con el cambio climático y las olas de calor extremo, que secan la vegetación y crean el combustible perfecto para las llamas.
Argelia no es el único país afectado. En las últimas semanas, otros países ribereños del Mediterráneo también han registrado incendios de características similares, lo que subraya la vulnerabilidad de la región ante eventos meteorológicos extremos. La situación en Argelia, vecina de España, es seguida de cerca por las autoridades europeas, aunque no se ha informado de solicitudes de ayuda internacional por el momento.