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AnteayerWeb Tortuga AA-Moc

Universidades españolas siguen colaborando con entidades vinculadas al estado de Israel y empresas del sector militar israelí

16 Febrero 2026 at 00:00
Por: (tortuga)

Laura Gutiérrez
Cadena SER

Universidades públicas y organismos públicos españoles están colaborando con una treintena de entidades israelíes que en muchos casos tienen fuertes vínculos con el Estados de Israel y con el desarrollo militar del país. Según los datos recopilados por la Red Universitaria por Palestina, estas universidades y organismos españoles participan en 38 proyectos vigentes a día de hoy que se iniciaron después del dictamen de la Corte Internacional de Justicia sobre Palestina, en julio de 2024, y de que la CRUE (Conferencia de Rectores de las Universidades Españolas) pidiera paralizar este tipo de colaboraciones, hace también dos años.

Es más, desde mayo de 2025 esta Red ha constatado la firma de una docena de nuevos proyectos participados por universidades españolas y entidades israelíes. La Universidad de País Vasco participa en dos proyectos con Technion, que contribuye al desarrollo militar israelí con tecnología utilizada en operaciones militares; la Fundación CIDAUT de la Universidad de Valladolid trabaja con Hydrolite, que es filial de uno de los mayores contratistas militares del estado de Israel; y la universidad de Granada participa junto con Mellanoz Technologies, empresa con vínculos estratégicos dentro del ecosistema tecnológico israelí, en un proyecto para diseñar vehículos no tripulados para misiones de seguridad civil y vigilancia. Fuentes de esta universidad precisan que el consorcio europeo para este proyecto se constituyó varioss días antes de que este centro se planteara el tema de la aprobación de medidas en relación a los convenios suscritos con instituciones israelíes. Explican, además, que la empresa aunque de origen israelí fue adquirida por NVIDIA al 100% en 2020 y no cotiza en la bolsa israelí sino en el NASDAQ.

El análisis realizado por la Red Universitaria por Palestina de la actividad investigadora española con vínculos con entidades israelíes revela que el CISC (Centro Superior de Investigaciones Científicas) encabeza el volumen de proyectos, acumulando 11 iniciados recientemente y 46 activos, seguido por universidades como la Politécnica de Madrid, con 6 nuevos y 10 en curso, y las universidades de Barcelona, Cataluña y Valencia, todas ellas con entre 4 y 5 proyectos iniciados y hasta 9 activos. En el tramo medio destacan la Universidad de Granada, Sevilla, Valladolid, Vigo y Zaragoza, todas con entre 3 y 4 proyectos recientes.

Consultada por esta emisora, la CRUE, la Conferencia de Rectores de las Universidades Españolas, guarda silencio sobre este asunto. "No nos es posible atender la petición", ha sido la explicación que hemos recibido de su responsable de comunicación. Desde la Red Universitaria por Palestina acusan a CRUE de seguir sin actuar. "La Conferencia de Rectores tiene la obligación de acatar el dictamen de la CIJ y lo tiene que hacer con su autonomía soberana porque las instituciones de CRUE están desobedeciendo la ley", afirma Daniel Jiménez, responsable del nodo de esta red en la Universidad de Zaragoza. Para Irina Fernández, portavoz de esta red en la UNED, la investigación de las universidades y organismos españoles en la que hay colaboración con Israel, especialmente en el caso de los proyectos tecnológicos, "va directamente vinculada a esa industria armamentística hiperdesarrollada del estado israelí con la que se cometen las atrocidades que hemos visto".

Fuente: https://cadenaser.com/nacional/2026...

A los 40 años del referéndum OTAN: Repensar la movilización pacifista (parte I)

16 Febrero 2026 at 00:00
Por: (tortuga)

El 12 de marzo se cumplirán 40 años desde que se celebró el referéndum promovido por Felipe González sobre la permanencia de España en la OTAN. Era una época doblemente grave en lo que hace a la paz y la guerra, tanto por el contexto internacional de inseguridad global y paz fría como por el contexto interno de militarismo y pretorianismo del ejército español.

Paradójicamente, si reconstruimos aquel panorama con datos de SIPRI u otros informes de la época, el mundo actual luce más sombrío, desafiando nuestra intuición nostálgica de que el mundo de los 80 del siglo XX era peor que el de los años 20 del siglo XXI y confirmando la sospecha de una pétrea continuidad que responde a un mismo paradigma de fondo y a una remilitarización planificada, con raíces en las políticas neocoloniales y ultraliberales Reagan-Thatcher y acelerada por multipolaridad caótica y la ansiedad por el dominio estratégico ante la aceleración de los signos de agotamiento del sistema capitalista y del desbordamiento de múltiples crisis globales.

El contexto de paz fría de 1986

Aunque sea una simplificación muy esquemática, creo que las principales características de los años 80 y del propio año 1986 en lo que se refiere al tema de la paz eran las siguientes:

  • Había un contexto de confrontación global (es decir, por medios militares y no militares) conocido como «guerra fría»; con dos bloques militares enfrentados y altamente armados, empeñados en una carrera militar tecnologizada (misiles intercontinentales y escalada nuclear, submarinos nucleares, guerra de las galaxias, etc. que perseguían una doctrina suicida de disuasión basada en la capacidad de destrucción mutua asegurada; y con un enorme incremento del gasto militar que detraía recursos para consolidar el poder militar de cada bloque (condicionando y lastrando el resto de políticas públicas, sobre todo las que tenían que ver con la verdadera seguridad humana).
  • A ello se sumaba el despliegue de misiles nucleares y de un contingente militar espectacular a ambos lados del llamado t«elón de acero», así como una percepción colectiva de inseguridad militar global, dos elementos que alimentaban (y eran usado como justificación) el militarismo y el clima de crisis permanente y daba espectaculares oportunidades para el desarrollo de complejos militares más interesados en promover sus cuentas de resultados que en el diálogo o la paz entre los pueblos.
  • Además, las grandes potencias evitaban la confrontación directa, pero alimentaban los conflictos militares y guerras «indirectas» en países terceros y de mayor o menor intensidad.
  • Vivíamos en pleno apogeo los efectos de las políticas ultraliberales del ciclón Reegan y de la no menos ultra Tatcher, profundizadas y empeoradas a partir de entonces hasta la fecha.
  • Existía un tercer bloque de países que querían salir de las redes perversas de estas lógicas y promover políticas no alineadas y de avance en otro tipo de paz menos militarizada.

En lo que se refiere a España, jugaba de facto un papel integrado en el entramado occidental: a los acuerdos del franquismo para la cesión de bases a EEUU (Rota, Morón, Torrejón de Ardoz, Zaragoza y Bardenas Reales) se sumaba el papel «alineado» de la política militar española con la del bloque occidental, la consideración del pacto de Varsovia y de su país promotor como enemigos innegociables y la subordinación del armamento, logística y doctrina militar, etcétera a las tecnologías, licencia y directrices principalmente de EEUU (también de Francia, Alemania e Italia en cuanto a determinados armamentos).

Soportábamos una presencia muy descarada del ejército en la vida pública, marcada por amenazas constantes e intentos de alzamiento militar (y no sólo la irrupción del teniente coronel Tejero en el Congreso de los Diputados en febrero de 1981), una extrema derecha activa en la violencia callejera y que generaba ruido reclamando la intervención militar para« salvar a España».

Además, desde octubre de 1981 España formaba parte de la OTAN, completando así el alineamiento a las políticas militares de EE. UU.

Por entonces no existía un «índice global de paz» como existe ahora. Tal índice sólo existe desde 2007. Pero sí circulaba infinidad de informes y datos que nos permiten hacer una comparación muy aproximada ente lo consignado entonces y lo que reflejan los actuales índices globales de paz.

Una comparación

Respecto de los principales parámetros mundiales de confrontación militar, el año 1986 registraba según el SIPRI entre 35 y 40 conflictos armados de diversa intensidad (Afganistán, Congo y Nepal, Sierra Leona, Chechenia, Burundi, entre los principales), el gasto militar mundial (en dólares constantes) estaba situado en 1,19 billones y en cuanto a la seguridad y percepción de paz, analizados los 13 parámetros que contempla el índice global de paz, era sencillamente malo, con altos índices de criminalidad (que luego descendieron) en américa latina, EE.UU y Europa, etc. y crecientes desatenciones a necesidades básicas de toda índole.

La situación era terrible y las poblaciones de Europa, a uno y otro lado del río Rin, de verdadero cautiverio, rehenes de la lógica de guerra, del militarismo de la época y de la construcción cultural del clima de guerra por todos los medios (y no solo el militar).
En 2026 los conflictos armados y guerras en el mundo se cifran entre 59 y 61, con más de 86 países involucrados en ellos, el gasto militar mundial (igualmente en dólares constantes) es de 2,72 billones de dólares (un 126% más que entonces) y 181 países han aumentado su gasto militar y su militarismo en 2025, aumento que sigue una línea ascendente desde hace más de 10 años (es decir, que ni es de ahora, ni únicamente atribuible a que Trump esté loco, sino fruto de un planificado proceso con muchos más colaboradores y ramificaciones). Y por si faltara algún ingrediente, los últimos tratados de control de armamento nuclear han vencido por completo y no parece probable que se reinicie una nueva ronda de renegociación. Podemos ver esta situación en el cuadro siguiente:

Por lo que respecta a España nos hemos situado en los puestos principales de los ránquines mundiales de obscena promoción gubernamental de la guerra, aunque el PSOE de Felipe González y Solana ya apuntaba maneras en 1986, como, muestro en la siguiente tabla:

Podríamos introducir otros parámetros más que demuestran que estamos peor, más endeudados, que soportamos más contaminación por la actividad militar, y que el riesgo de vernos involucrados en una confrontación violenta no querida por nadie son mayores.

Tendencia suicida y despertar de la conciencia

De los datos expuestos se desprenden múltiples lecturas, pero tres resaltan con crudeza desde una mirada crítica: primero, la preparación de la guerra y la "paz fría" se han afianzado como eje rector de la política global, eclipsando cualquier alternativa; segundo, la violencia -ya sea directa, cultural o estructural- se ha erigido en la lógica última de un mundo construido con irresponsable ceguera; y tercero, la seguridad humana y ecológica ha retrocedido de forma alarmante, con amenazas de hace 40 años que no solo persisten, sino que se han multiplicado exponencialmente.

La guerra, en su dimensión estrictamente militar o en sus formas proxy e híbridas, actúa como el reverso inseparable del capitalismo: una cara bifronte que se desdobla en capas de dominación -desde la violencia abierta hasta la simbólica- y que hoy se ha sistematizado en una maquinaria compleja donde el militarismo dicta los ritmos, modela los valores y organiza las acciones y los propios deseos.

De este modo el militarismo va más allá del desborde del Ejército en la vida civil; es la propia lógica amigo/enemigo que organiza recursos, imaginarios y prácticas cotidianas y que atraviesa los Estados en su propia médula, sean estos «de derechas» o de «izquierdas». Y esto no obedece a un pirómano solitario al mando de la manguera, sino a un vasto entramado de complicidades silenciosas, torpezas deliberadas, renuncias calculadas y omisiones que han cocinado el clima bélico actual.

Un complejo que hemos naturalizado prestándole nuestro propio consentimiento.
Edmund Burke lo intuyó en el siglo XVIII, mucho antes de Hitler, Franco o los Trumps y Putin de turno: "Lo único necesario para que el mal triunfe es que los buenos no hagan nada".

La experiencia de las luchas noviolentas -desobediencia civil, insumisión, boicots, objeción fiscal o científica, y toda la caja de herramientas desplegada por esta- lo corrobora con creces. Como sentenció un referente de estas resistencias: «lo más atroz de las cosas malas de la gente mala es el silencio de la gente buena». Ahí radica lo más luminoso y esperanzador que aún nos queda: la operatividad de la negativa en conciencia a colaborar con este estado de cosas y la resistencia firme frente a todo ello que sigue eligiendo tanta gente dispuesta a poner en la balanza otras razones distintas al puro cálculo sumiso.

Despertar la conciencia de la gente buena para que no guarde silencio y pase de la pasividad a la acción resulta, como siempre ha ocurrido desde que el mundo es mundo, nuestro principal instrumento de cambio y nuestro reto más acuciante.

Dos diferencias

Pero ¿Cuáles son las principales diferencias del momento que vivimos respecto del que movilizó la energía por la paz de los años 80 del siglo XX?, ¿cuál es la fractura principal ante esta deriva suicida?

Dos, a mi juicio. Primero, la autosuficiencia con que las mayorías devoran los relatos del poder: una normalización progresiva de valores militaristas, del miedo como pegamento identitario y de la promesa capitalista de una "patada adelante" que nunca llega. Segundo, la tibieza de las plataformas teóricamente transformadoras: menos movilización capilar, menor penetración en una sociedad cada vez más delegativa y pasiva.

Frente a un panorama infinitamente más grave -que debería encender indignaciones masivas-, la gran diferencia con 1986 radica en el desconcierto y el sopor actuales: menor movilización social, un horizonte de sentido más desconcertado y una energía política más fatigada que los que caracterizaron aquellos tiempos.

Durante los años 80 y de la mano de un «movimiento por la paz» difuso y plural a escala mundial (y también entre nosotros) el dibujo de la paz a la que se aspiraba y que movilizaba amplias corrientes sociales pasaba por la reversión de las políticas de enfrentamiento y de guerra fría, por la desobediencia al militarismo y la movilización de un ciclo de lucha social inédito y por el dibujo de una idea de paz estructural y cultural que imponía nuevos modelos de defensa y aspiraciones de desarrollo y seguridad verde, feminista, antimilitarista, anticolonial, ...

En este pequeño apéndice-retaguardia del bloque occidental, y entre nosotros, ese pacifismo social, movilizado por las articulaciones más alternativistas y por los múltiples enfoques «rojos», sindicalismos de clase, movimientos religiosos, culturales, barriales, etc. fue capaz de protagonizar algunos de los ciclos de lucha social por la paz más potentes y ( como se pide ahora por las nuevas teorías y jergas laclaunianas que por entonces ni siquiera leíamos) interseccional, transversal, capilar y capaz de afectar a la propia metodología de acción política, a la cultura popular y de dinamizar el empuje de la sociedad en aspiraciones de paz inéditas y alejadas del militarismo.

No evoco nostalgia por "tiempos mejores", ni idealizo aquellos ciclos que también contaron con sus fracturas, dogmatismos y celadas internas. Pero sí afirmo que su elasticidad creativa, su capacidad para apelar a la conciencia colectiva y galvanizar energías transformadoras era cualitativamente distinta a la actual.

Y hoy, ese pábilo titila con fragilidad; urge avivarlo con la misma audacia que entonces, antes de que el silencio nos condene del todo a la resignación o al cinismo y veamos como de vez en cuando nos dan un caramelo (como fue el del supuesto embargo de armas a Israel) para que algunos partidos instrumentalicen la lucha por la paz para reivindicar su esencial papel negociador con el voraz poder militarista, dando con una mano lo que con la otra nos quitan.

Mambrú no fue a la guerra: 45 años desobedeciendo

13 Febrero 2026 at 00:00
Por: (tortuga)

Replicamos hoy, íntegro, el texto del 4 de febrero con el que el Colectivo Mambrú, de Zaragoza, celebra sus primeros 45 años desobedeciendo. Lo celebran con el texto que sigue, con la invitación a un acto y con un enlace a la primera publicación de Mambrú.

Muchas felicidades. Enhorabuena y un sentido abrazo.

Política Noviolenta


Y van cuarenta… y cinco.

Este invierno, mientras los amos del dinero —que no de nuestras vidas, pues son solo nuestras— se esfuerzan por empobrecer el mundo y militarizarlo, nuestro colectivo Mambrú cumple 45 años de vida desobediente y 40 la publicación antimilitarista de la que tomamos su nombre tras conseguir acabar con la mili.

El antiguo COA (Colectivo de Objeción y Antimilitarismo) nació en noviembre de 1980 junto al desaparecido CAN (Colectivo para una Alternativa Noviolenta). Ambos surgieron del primigenio Grupo de Objetores de Zaragoza, que comenzó su andadura hacia 1973. Con el COA creamos el fanzine antimilitarista Mambrú, una humilde revista aragonesa de contrainformación editada por primera vez en diciembre de 1985.

Esta publicación se convirtió en el órgano ‘oficial' de un floreciente Movimiento de Objeción de Conciencia en el Estado español (el MOC), cuya fundación en 1977 contó con la contribución de integrantes de nuestro grupo. Hoy, aquella vieja revista es un medio de expresión digital para el aprendizaje de la noviolencia que sirve de altavoz a la resistencia civil de todo el planeta, una multitud de experiencias pacíficas, muchas de ellas ignoradas, que os contamos con orgullo y admiración.

Si miras atrás… la lucha histórica por la objeción de conciencia frente a los cuarteles de la dictadura franquista, la insumisión en una democracia que la llaman así y no lo es, la autoorganización antimilitarista, tenaz, valerosa, dentro y fuera de sus cárceles hasta acabar con el servicio militar obligatorio y la prestación sustitutoria, la desobediencia civil sin fronteras contra los señoros de la globalización neoliberal, talleres y más talleres de educación para la paz, contra la economía de guerra y la precarización social, la denuncia de los crímenes y la represión en Bosnia, Irak, Palestina, Siria, Ucrania, Venezuela, Irán, Mineápolis…

Un suma y sigue de guerras, invasiones racistas y coloniales, dictaduras, estados policiales… Pero también una carrera ilusionante por mejorar la condición de la humanidad, por ofrecer herramientas noviolentas a los movimientos civiles para oponernos a las injusticias y divulgar alternativas a la defensa armada y la autodestrucción humana y medioambiental.

Mambrú es cientos y cientos de acciones directas coherentes, transformadoras y divertidas —¿por qué no cambiar el mundo con alegría?— para defendernos de quienes dicen defendernos, aunque en verdad solo defiendan, a sangre y fuego, capitales, imperios y privilegios. A lo largo de todo este tiempo compartido nos ha movido la convicción de que el camino que seguimos es un espejo del destino; por eso, nos esforzamos para que nuestros métodos sean siempre coherentes con nuestros fines, con el mundo que deseamos vivir. No queremos esperar al futuro para ser libres, queremos que nuestras formas de actuar ahora sean ya un reflejo de ese mundo nuevo que llevamos en nuestros corazones.

Somos un puñado de gente dispuesta a frenar la apología de la guerra, que cuestiona la normalización de la violencia y la dominación estructural, que trata de prevenirnos de nuevas y mortíferas guerras o de la represión cotidiana superando la idea de que la seguridad requiere de ejércitos, autoritarismo, jerarquías, rearme, obediencia ciega…

Se dice que quien controla el pasado controla el futuro, y quien controla el presente controla el pasado. La nuestra es una lucha contra el control del tiempo vivido y por vivir, también contra la indiferencia y el olvido que perpetúa las causas y agrava las consecuencias de los problemas a los que nos enfrentamos. Celebramos nuestra memoria, reflexionando sobre el ayer para imaginar, y construir, un mañana de justicia. Somos un pequeño colectivo haciendo cosas pequeñas para cambiar el mundo.

Por ello, y porque cuidar la memoria antimilitarista es imprescindible para cuidar una sociedad que urge desmilitarizar, te invitamos el viernes 13 de febrero a una jornada de debate y reencuentro. Ese día, celebraremos, a las 18.30 h en La Pantera Rossa (San Vicente de Paúl 28), un cineforum con «Te harán un hombre», de Mireia Prats y Joan Torrents. Un documental que increpa a la sociedad sobre la normalización de la violencia militarista, la impunidad del ejército español y la ausencia de transparencia institucional en una democracia bajo la sombra de la dictadura franquista.

La película cuenta en primera persona los abusos que sufrió la juventud durante el servicio militar español, un maltrato institucional que podría repetirse en el caso de implantarse de nuevo aprovechando el impulso bélicista que vivimos y con el pretexto de fortalecer la seguridad europea.

Nos gustaría vernos, reflexionar juntas, sonreírnos de nuevo y seguir imaginando contigo otra existencia, ¿te vienes?

Fuente: https://www.politicanoviolenta.org/...

Teatro Antimilitarista: (12) La clase de Historia

1 Febrero 2026 at 00:00
Por: (tortuga)

Maxi de Diego: Teatro antimilitarista (contra las guerras y sus secuaces)
Selección de poemas y pequeñas obras teatrales de temática antimilitarista.


Tristes guerras
si no es amor la empresa.
Tristes, tristes.

Tristes armas
si no son las palabras.
Tristes, tristes.

Tristes hombres
si no mueren de amores.
Tristes, tristes.

Miguel Hernández


La clase de Historia

Al finalizar la clase, en el aula.

ALUMNA: ¿Puedo hablar con usted?
PROFESORA: Por favor, llámame de tú.
ALUMNA: No sé si voy a poder.
PROFESORA: Inténtalo.
ALUMNA: Necesito preguntarle algo, pero me da corte.
PROFESORA: Adelante. Me gustan las preguntas.
ALUMNA: Bueno... ¿Se va a pasar todo el curso hablándonos de guerras?
PROFESORA: Claro, es la Historia. Además, están en el currículo.
ALUMNA: Pues vaya mierda. (Pausa. Se miran.) Disculpe, no me gusta hablar así a los profesores.
PROFESORA: No te preocupes. A mí también se me escapa a veces. Aunque haces bien en cuidar tu lenguaje. Los jóvenes últimamente estáis muy descuidados en eso.
ALUMNA: ¿Y usted cómo lo sabe? ¿Qué sabe usted de los jóvenes?
PROFESORA: Bueno, trabajo con vosotros.
ALUMNA: Pero eso no es suficiente para conocernos.
PROFESORA: Sí, claro, tienes parte de razón. (Pausa.) Pero en lo de las guerras... Creo que te queda mucho curso para oír hablar de ellas. Acabamos de empezar. ¿Tienes algún motivo especial para tu protesta?
ALUMNA: Soy antimilitarista.
PROFESORA: (Sorprendida.) ¿Tú? ¿Antimilitarista? ¿A tu edad? Me dejas de piedra. Vaya, antimilitarista, nada más y nada menos. Son palabras mayores.
ALUMNA: ¿Se está burlando de mí?
PROFESORA: No, disculpa. Nada más lejos de mi intención. Pero llevo veinte años dando clase y nunca ningún alumno se había dirigido a mí presentándose así.
ALUMNA: A lo mejor usted no facilitaba que alguien se lo dijera.
PROFESORA: Es posible. (Pausa.) ¿Has pensado que alguien antimilitarista debe conocer el militarismo y sus guerras para criticarlas mejor?
ALUMNA: Sí, claro. Pero usted, como todos los profes de Historia, no nos habla desde esa perspectiva. Se limita a enumerar enfrentamientos bélicos para que nos los aprendamos de memoria para los exámenes.
PROFESORA: Vaya, también cuestionas los métodos educativos.
ALUMNA: (Se ríe.) Métodos educativos..., métodos represivos.
PROFESORA: ¿Cómo?
ALUMNA: Ese es otro tema. Y se acaba el recreo. He venido a pedirle que si habla de las guerras lo haga con una perspectiva antimilitarista. Háblenos de los intereses que las provocaron y de sus consecuencias. De los sufrimientos que causaron. Del papel que desempeñaron los ejércitos y cómo estaban formados. De sus roles como atacantes destructores o de defensores fracasados. De la influencia en la sociedad de los gastos militares.
PROFESORA: No se puede decir que no has reflexionado, a pesar de tu edad.
ALUMNA: Deje de hablar de mi edad. Tengo la edad suficiente para saber distinguir lo que es propaganda militarista.
PROFESORA: Tampoco era esa mi intención. Pero te aseguro que voy a tener en cuenta lo que me dices. No te lo vas a creer, pero alguna vez había pensado en darle otro enfoque a mis clases. Esta conversación tal vez sirva para animarme a darles una vuelta. Te lo agradezco. (Pausa. Se miran.) ¿Puedo preguntarte algo? ALUMNA: Sí, claro.
PROFESORA: ¿Esta es una reflexión individual o formas parte de algún grupo?
ALUMNA: Formo parte de un colectivo de estudio de la noviolencia como alternativa al militarismo.
PROFESORA: Me admira que a tu edad... Disculpa. Me admira tu interés. No sabía que mis alumnos tuvieran esas inquietudes.
ALUMNA: A veces tenemos que actuar en la clandestinidad.
PROFESORA: ¿Por?
ALUMNA: Otro día hablamos, se acaba el recreo.
PROFESORA: Vale, cuando quieras.
ALUMNA: O cuando quieras... tú.
PROFESORA: Sí, claro.
ALUMNA: Hasta mañana.
PROFESORA: Hasta mañana.

(Sale la ALUMNA. La PROFESORA, pensativa, la mira salir. OSCURO rápido sobre el sonido del timbre.)

Sabotaje a la fábrica aeroespacial en East Lothian (Escocia) para denunciar la complicidad armamentística europea con los genocidas de Gaza

29 Enero 2026 at 00:00
Por: (tortuga)

Dominic D. Skerrett

En las primeras horas del 1 de enero, un grupo de activistas pro‑Palestina realizó una acción de sabotaje en la planta de Bruntons Aero Products, empresa fabricante de componentes aeronáuticos situada en el polígono industrial de Inveresk en Musselburgh, East Lothian. La intervención —justificada por los participantes como resistencia directa al apoyo británico al aparato militar israelí— ha generado debate sobre el papel de las industrias militares en la guerra en Gaza y la criminalización de la disidencia política

Según imágenes difundidas en redes sociales, personas con el rostro y la cabeza cubiertos ingresaron a las instalaciones poco después de las 00:30 y procedieron a dañar maquinaria industrial, ordenadores y servidores, utilizando martillos, pintura y extintores tomados del propio edificio. También dejaron consignas pintadas en rojo en paredes y equipos con mensajes como “THERE'S ONLY ONE WAY THIS ENDS” y “DROP LEONARDO”.

La empresa escocesa Bruntons Aero Products, con una historia de producción de piezas aeronáuticas desde finales del siglo XIX, suministra partes a grandes contratistas de defensa como Leonardo y BAE Systems. Aunque la cadena específica de fabricación de piezas vinculadas directamente a cazas F‑35 puede ser indirecta o mínima, estas conexiones forman parte de una red industrial integrada en el complejo militar global que produce armamento utilizado en conflictos en todo el mundo.

Los activistas denunciaron, en un comunicado difundido tras la acción, que la industria aeronáutica europea está vinculada al apoyo logístico y material del Estado israelí, que desde octubre de 2023 ha intensificado su ofensiva en la Franja de Gaza con un saldo de decenas de miles de civiles muertos y heridos según múltiples organizaciones de derechos humanos.

Empresas como Leonardo UK han sido blanco de protestas continuas en Escocia por su papel en la producción de sistemas de puntería y otros componentes integrados en aviones F‑35, los cuales Israel ha utilizado en campañas de bombardeos sobre Gaza. Asimismo, grupos de derechos humanos y legales han iniciado recursos jurídicos contra el Gobierno británico por continuar otorgando licencias de exportación de partes vinculadas a estos aviones pese al riesgo evidente de violaciones de derechos humanos.

Imagen de uno de los activistas martilleando un equipo electrónico | Captura de video

Contexto de protestas en el Reino Unido

La acción en Musselburgh se enmarca en una oleada de movilizaciones y actos directos contra la industria armamentística británica que ha incluido bloqueos, sabotajes y ocupaciones simbólicas de instalaciones vinculadas a la cadena de suministro de armas. Organizaciones como Palestine Action —que ha sido objeto de proscripción en el Reino Unido por el Gobierno— han reivindicado estas acciones como parte de su lucha contra lo que consideran complicidad del Estado británico con la violencia israelí.

Mientras la policía escocesa confirmó que investiga el allanamiento y los daños causados, activistas detenidos en acciones similares han denunciado estar en huelga de hambre exigiendo su liberación, el fin de medidas represivas y el cese de las exportaciones de armas a Israel. La respuesta oficial hasta ahora se ha centrado en el reproche a los métodos empleados, mientras persiste el debate sobre la ética de la industria militar y las responsabilidades estatales en conflictos internacionales.

Fuente: https://laprotesta.es/2026/01/06/ac...

Análisis de la revolución kurda en Siria y la crisis actual

27 Enero 2026 at 00:01
Por: (tortuga)

Traemos un artículo acerca de la realidad actual del proyecto confederal en el este y norte de Siria. Y lo hacemos en momentos en que el Estado Sirio, de manos de su presidente ex-yihadista hoy convertido en aliado de EEUU y por supuesto del Estado turco, lo está atacando brutalmente. Hoy los proyectos autonomistas, tanto los mexicanos -como el zapatismo bajo asedio de una guerra de baja intensidad del Estado mexicano-, como el del confederalismo democrático en Siria son atacados como si la consigna fuera que desapareciera cualquier ejemplo de autoorganizacióon diferente del imaginario colectivo...

Aquellas milicias que en su momento eran tomadas como héroes contra el llamado Estado islámico y sus fascistas religiosos hoy han sido abandonadas y buscan elimiarse los territorios que practican la autoorganización.

Red-acción del periódico Anarquía

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La revolución confederal en Siria vive un momento decisivo

El 18 de enero el gobierno sirio lanzó una gran ofensiva contra la Administración Democrática del Noreste (ADN), apoyada por una intensa propaganda progubernamental de canales cercanos a Turquía y Catar, como Al-Jazeera y Middle East Eye, y por la censura mediática en los países de la OTAN. La resistencia de las Fuerzas Democráticas Sirias (FDS) se vio fragmentada debido a una serie de defecciones en las gobernaciones de Raqqa y Deir ez-Zor, que afectaron tanto a estructuras tribales (‘ashira) como a partidos políticos hasta entonces vinculados al proyecto confederal, como la sección del Partido para el Futuro de Siria en Raqqa. Ambas zonas quedaron casi por completo bajo control gubernamental, a pesar de algunas emboscadas contra el ejército.

Aunque el gobierno difundió un documento presentado como un acuerdo de alto el fuego —que en los hechos preveía la rendición de las Fuerzas Democráticas Sirias—, Mazlum Abdi, comandante de las FDS, rechazó el acuerdo. Durante una reunión celebrada el 19 de enero, Abdi dejó claro que no aceptaría ningún pacto que implicara la capitulación política y militar de la administración autónoma: «Viviremos con dignidad o moriremos con honor», declaró al finalizar el encuentro.

En las horas previas se habían producido combates violentos en Tishrin, a lo largo del Éufrates en dirección a Raqqa; en la autopista M4, a cuyos márgenes se encuentra estacionado el ejército turco, que realizó varios bombardeos; y en Shaddadi y Raqqa, donde combatientes de las FDS se atrincheraron para proteger las prisiones en las que se encuentran recluidas personas detenidas de Daesh en estos años. El campo de detención de Al-Hol, donde unas 30.000 mujeres y menores sospechados de pertenecer a familias que apoyaron a Daesh han estado recluidos durante años, fue abandonado por las FDS, que denuncian “la indiferencia del mundo”. Diversos videos muestran a facciones del gobierno liberando prisioneros que la ADN afirma que están afiliados al Estado Islámico. Las zonas que aún permanecen bajo control de las fuerzas confederales parecen ser la gobernación de Hasakah, donde se encuentra la gran ciudad de Qamishlo, y Kobane junto con sus áreas rurales circundantes.

Todas las comunas populares están distribuyendo armas y organizando la resistencia en los barrios de la ciudad que aún permanecen libres del ejército estatal. En el plano político, la Administración atraviesa una fase difícil. Circulan en X y Telegram videos de prisioneros linchados o ejecutados sumariamente, así como de mujeres de las YPJ en manos de hombres del gobierno. Conviene recordar que se trata de los mismos hombres que mutilaron en video el cuerpo de la combatiente Barin Kobane en Afrin o que brutalizaron y asesinaron a Hevrin Khalaf durante la invasión turca de Serekaniye. No es casual que muchos llamamientos a la resistencia provengan precisamente de las YPJ, además de las Fuerzas de Protección Esencial (HPC), que dependen de los comités de autodefensa de cada comuna. Desde el inicio de las negociaciones con el gobierno el pasado marzo, el movimiento de mujeres había dejado claro que no se aceptaría ningún acuerdo que no contara con su aprobación y que las YPJ preferirían el martirio antes que disolverse. Por su parte, Al-Shaara y sus hombres han afirmado que no consideran concebible la presencia femenina en las fuerzas armadas sirias ni en otros ámbitos de la vida pública.

Las estructuras tribales y la revolución

Gran parte del éxito del avance gubernamental se debe a la protesta contra la ADN impulsada por diversas estructuras y facciones tribales, no solo en Raqqa y Deir ez-Zor, sino también en Hasakah. Lejos de ser fenómenos reducibles a una simple división entre árabes y kurdas —que, tras décadas de discriminación hacia estas últimas, sigue existiendo—, este repentino cambio de bando constituye una maniobra política lúcida y organizada desde hace tiempo.

Hace pocas semanas tuve la oportunidad de entrevistar a las jefaturas de algunas de las estructuras tribales más influyentes de Raqqa y Hasakah, como los Afadil, los Al-Sahkana y los Shammar (estos últimos una qabila o confederación tribal). Organizaciones sociales extremadamente poderosas, que en ocasiones agrupan a millones de personas en distintos países (Jordania, Irak, Arabia Saudita), estas estructuras son también el envoltorio concreto a través del cual se expresa la organización jerárquica de la economía local. La jefatura —aunque sería más correcto decir el rey— de los Shammar, Maana Al-Hamidi Al-Jarba, contribuyó en 2014 a la alianza estratégica con las YPG para combatir a Daesh y el 18 de enero protagonizó una espectacular traición con un giro abrupto. Las otras dos tribus, en Raqqa, mantuvieron relaciones de coexistencia con el Baaz, luego con Daesh y posteriormente con la ADN, para aceptar ahora un nuevo cambio de régimen en áreas que el Estado sirio siempre ha considerado reservas de trigo, algodón y energía fósil, dentro de una lógica de colonialismo interno.

A diferencia de las zonas del Rojava de mayoría kurda (una pequeña parte de la ADN, que era mayoritariamente árabe), en estos territorios la ideología confederalista tuvo una penetración limitada y muy reciente. Asociaciones estudiantiles, juveniles y de mujeres la promovieron en los centros urbanos, pero la gobernanza del territorio se estructuró precisamente sobre el frágil pacto de coexistencia entre el partido revolucionario y las tribus. Estas apreciaron la liberación del régimen y de Daesh, pero no las tácticas de la aviación estadounidense de apoyo a las FDS en 2017, que destruyeron gran parte de la ciudad por orden de Donald Trump. Nunca compartieron, además, la idea de transformación antipatriarcal y comunalista promovida por el PYD. Las jefaturas de estas estructuras conforman la gran burguesía agraria y comercial, que maneja patrimonios de muchos millones de dólares. Las iniciativas económicas comunalistas impulsadas por el movimiento en tierras estatales siempre fueron vistas con desprecio, al igual que las organizaciones autónomas de mujeres, las reformas del derecho de familia para fortalecer la capacidad de negociación femenina o las instituciones judiciales de mujeres, como la Casa de las Mujeres. Cuando en 2022 la “ciencia de las mujeres”, o Jineolojî, se convirtió en materia escolar, en Deir ez-Zor varias jefaturas tribales incitaron a la revuelta.

La ADN nunca fue un territorio pacificado ni exento de conflictos, como no lo es ningún territorio revolucionario. El enfoque del movimiento confederal siempre fue el del cambio gradual, el diálogo y el pragmatismo, pero se mantuvo firme en sus ideas, ampliando transformaciones socioeconómicas y de género que no podían contar con el apoyo de las cúpulas de estas estructuras. No porque fueran “árabes”, sino porque se trata de realidades construidas en torno al privilegio, también entre las kurdas. Nunca faltaron tribus y facciones políticas kurdas, dentro de la ADN, hostiles al movimiento confederal. Lamentablemente, todo esto casi nunca fue contado, ya sea por el desinterés del mundo de la prensa —árabe u occidental— o por la superficialidad del activismo político, que prefirió desde el inicio reducir la revolución a un mito o insistir absurdamente en una narrativa etnicizante del conflicto (“las kurdas” como pueblo bueno y noble). Las miles de comunas y las centenas de cooperativas construidas en esos territorios siempre fueron valoradas por una parte de la sociedad siria, pero no por otra; y esas partes atraviesan comunidades lingüísticas y religiosas, pues no existe lengua ni fe que determine mecánicamente la adhesión a una perspectiva política.

“Las kurdas” y “Occidente”

Tampoco tiene sentido sorprenderse de que “Occidente” haya “abandonado” a las “kurdas”, sus supuestas “aliadas”. El asombro de muchas ante el apoyo estadounidense a los islamistas resulta desconcertante: el islamismo fue respaldado durante décadas por los gobiernos de Estados Unidos en la región con una función antisocialista. Solo la caída de la URSS permitió una política más oscilante y la realización de operaciones militares, invasiones y masacres que generaron miles de millones de dólares para la maquinaria militar estadounidense, explotando la volatilidad y la inconsistencia ideológica de estas fuerzas. Lo verdaderamente paradójico es que durante una década un movimiento socialista y democrático haya sido apoyado —aunque solo militarmente—, porque frente a un enemigo como Daesh los islamistas hostiles a Assad no tenían ni tienen capacidad ni voluntad de combatir.

El movimiento confederal no tuvo otra opción, como toda revolución que se desarrolla en el mundo real (y como todas las demás facciones sirias y regionales), que buscar alianzas dentro y fuera de Siria. Ambas superpotencias implicadas en la guerra, Estados Unidos y Rusia, apoyaron de manera ambigua e interesada a las fuerzas armadas confederales (desde hace tiempo mayoritariamente árabes, especialmente durante la ofensiva sobre Raqqa en 2017) en distintos momentos y contextos, sin reconocer ni legitimar jamás las instituciones civiles de la ADN, y mucho menos sus proyectos sociales. Tampoco se ve por qué deberían haberlo hecho. Como aclaró mi amiga Bager, caída mártir en Manbij en 2016, estas alianzas siempre fueron tácticas para las FDS y nunca existió “confianza” ni “ilusión” respecto de los gobiernos de estos u otros países con los que se establecieron relaciones por necesidad. El movimiento aprovechó el apoyo militar allí donde fue posible, pero las relaciones internacionales pronto se alinearon contra sus intereses y su propia existencia.

Con el paso de los años fueron fuertes las dudas de algunas debido a su colaboración con Estados Unidos. Parte de estas críticas provino de ambientes alternativos occidentales, demasiado desconectados de la política y de la experiencia revolucionaria para comprender la necesidad —por amarga que fuera— de estas dinámicas. Otra parte llegó del mundo político y mediático árabe, aunque la coalición liderada por Estados Unidos que reprimió a Daesh incluye a casi todos los países árabes, que rara vez comprometieron tropas. Otras críticas proceden de quienes simpatizan con los movimientos salafistas y, generalmente sin haber vivido nunca sus agresiones o bajo su control, sostienen que el envoltorio reaccionario contendría un improbable núcleo revolucionario, denunciando desde hace años la “injusticia” de la prisión impuesta a los milicianos de Daesh. Cuán legitimados están el mundo institucional árabe o el islamismo suní para criticar a las FDS lo demuestra la férrea alianza construida con la CIA por el “islam político” regional para sostener la componente supremacista suní de la oposición a Assad frente a la democrática o libertaria. Estas componentes de la oposición, hoy en el gobierno, fueron legitimadas oficialmente desde 2012 mediante una política a la que, tras Turquía y Catar, se sumó toda la Liga Árabe.

Las maniobras de Israel

Desde que esta oposición se convirtió en gobierno en 2024, la retórica antikurda adoptó tonos apocalípticos, denunciando como un hecho la supuesta alianza entre la ADN e Israel. Nunca fue probada porque nunca existió, pero confirma una vez más la pobreza y el patetismo del discurso político contemporáneo, en Oriente Medio no menos que en Europa. A pesar del apoyo de algunas organizaciones palestinas a las políticas turcas y cataríes contra las YPG en Siria, el movimiento confederal mantuvo hasta hoy sus raíces internacionalistas. Mártires en Alepo como Ferashin Efrin o Deniz Ciya —la joven cuyo cadáver fue arrojado desde el cuarto piso por un elemento del gobierno— cayeron hace pocos días frente a un ejército que se presentó con decenas de tanques a las puertas de sus barrios, fortalecido por el acuerdo firmado en París con Israel pocas horas antes. La verdad es que las comunas confederales son atacadas por el islamismo a cambio de la venta del Golán, y este hecho no necesita mayores comentarios.

La prensa y el gobierno de Israel hicieron todo lo posible en los últimos meses para obtener una invocación de ayuda por parte de la ADN, construyendo una narrativa muy fuerte en ese sentido, que alcanzó incluso ámbitos científicos y académicos, para afirmar que Israel es el aliado natural de las kurdas y que la ADN podría beneficiarse de ese apoyo. Esta retórica es abrazada —desde siempre— por el sector de la política kurda cercano a las posiciones conservadoras de la familia Barzani en Irak, históricamente adversaria del movimiento confederal y del PKK. Resulta verdaderamente notable que la ADN, pese al cerco diplomático cada vez más asfixiante por parte de Damasco (y de Turquía y Jordania), nunca haya cedido a estas tentaciones, aceptando el aislamiento global antes que traicionar los valores que inspiran a sus vanguardias (las primeras mártires del PKK cayeron junto a las palestinas en Líbano en 1982). Valores expresados siempre con moderación, pero a menudo con mucha más coherencia que los eslóganes lanzados al viento durante los desfiles militares del gobierno.

Errores y coherencia del movimiento confederal

Hoy la ADN paga muchos de sus errores, entre ellos la persistencia de un sentimiento hipernacionalista kurdo en el seno de sus vanguardias, quizá emparentado con el “viejo paradigma”, según la expresión de Öcalan: sentimientos que rozan formas de supremacismo cultural, incluso de revancha, y que siempre conducen al debilitamiento y la fragmentación de la sociedad. Probablemente fueron demasiadas las militantes kurdas (y las activistas no kurdas, incluso en Europa) que concentraron en la última década su atención exclusivamente en el Kurdistán y en la comunidad kurda, volviendo contradictorio un proyecto en el que las comunidades no kurdas sí fueron incluidas, pero demasiado raramente en posiciones de liderazgo real. La propaganda internacional del movimiento insistió además durante demasiado tiempo en la legítima cuestión nacional kurda y explicó menos el corazón del modelo institucional y político como alternativa traducible y adaptable en Siria u otros contextos.

Por otro lado, el movimiento paga su coherencia ideológica y política: en lugar de aceptar una capitulación diplomática tras el cambio de 2024, llegó al enfrentamiento militar para insistir en la necesidad de repensar una nación interseccional y plural frente al Estado-nación clásico de raíz colonial. A diferencia del gobierno, de Estados Unidos y de Turquía, las FDS creyeron en la negociación iniciada en marzo como una opción política real. Propusieron una república sin denominaciones étnicas que pudiera honrar la revolución de 2011, capaz de aceptar que estructuras institucionales locales y democráticas (en el sentido socialista de las comunas) permanecieran libres para reavivar la milenaria cultura de autogobierno comunitario de Mesopotamia (o del Mashreq, o de Oriente Medio, como se prefiera). Siempre creyeron que este nivel de libertad es concebible incluso junto a un Estado que acepte dotarse de una configuración más avanzada y reconocer, contra su tradición más dogmática, a lo otro de sí mismo. Naturalmente, ni los militantes de la vieja Al-Qaeda, ni Turquía, ni Estados Unidos estaban ni están interesados en escuchar estos argumentos.

El futuro de la revolución

Hasta qué punto los supremacistas cristianos, musulmanes y judíos pueden alinearse en torno a cuestiones terrenales lo demostraron recientemente las declaraciones cristalinas de Al-Shaara contra las FDS: las inversiones extranjeras son excepcionales para la nueva Siria, pero las inversoras dudan porque estos “grupos armados” aún controlan las periferias industriales de Alepo, los yacimientos de petróleo y gas del este y los graneros del norte. Es la vieja concepción del noreste (árabe y kurdo) como reserva colonial interna de Siria, espejo de la ecología política que informa la dinámica colonial mundial. Si esto requiere aceptar la ocupación ilegal israelí, así será. No hay tiempo ni espacio para discutir de política, de sociedad o de felicidad, porque los tiempos de la inversión, del capital y de la explotación de las personas y del ambiente no lo permiten. En realidad, es la lógica misma de estas jerarquías la que no tolera ninguna rebelión auténticamente sociopolítica ni ninguna experimentación posible, imponiendo la eterna repetición de lo idéntico bajo nuevas formas, ayer “terroristas” y hoy “legítimas”: pecunia non olet. A pesar de los enormes límites de toda revolución, esta negativa a aceptar las relaciones de fuerza y a afirmar la alternativa es lo más grande que existe incluso en el momento de la represión del movimiento confederal, que logró imponer no solo razonamientos, sino hechos concretos y conquistas sociales y políticas incluso a este siglo reaccionario y oscuro.

¿Y ahora? ¿Qué ocurrirá? No es posible preverlo por completo. Lo cierto es que no se queda una “huérfana” de algo cuando las revoluciones caen. Cada vez se intenta y se prueba, y se seguirá intentando y probando siempre, en el mismo lugar y en otros. La única vía para frenar el horror que se expande por el mundo —esclavitud, feminicidios, racismo, operaciones militares y empresas coloniales— es el pensamiento lúcido y coherente, la organización y el proyecto. El crimen más grande es confundir la queja con la crítica. Es necesario construir una nueva visión del mundo, cambiar de paradigma respecto al capitalismo y a los viejos socialismos, ensayar caminos a partir del hecho de la irrelevancia de los mil grupos diversamente nostálgicos que corren el riesgo de agotar definitivamente el antagonismo árabe y occidental. En los próximos días, las militantes confederales, y en primer lugar las mujeres, podrían resistir o ser perseguidas y masacradas. Lo primero que hicieron las partidarias del gobierno en Tabqa fue derribar la estatua dedicada a una combatiente de las YPJ. El movimiento confederal seguirá existiendo en Siria incluso después de la ocupación estatal de todo el noreste y deberá debatir cómo organizarse. Como en el caso de Palestina, Ucrania, Turquía o Irán, deberíamos mantener o crear contactos y frentes de acción común con quienes quieran oponerse en Kobane y Qamishlo, así como en Estambul o Damasco, construyendo un partido transnacional capaz de conjugar las necesidades y los valores de todas las juventudes y comunidades bajo ataque.

(tomado de Dinamopress, traducido por Periódico Anarquía)

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Isidre Nadal Baqués, Luz de la Selva

27 Enero 2026 at 00:00
Por: (tortuga)

El 6 de enero de 1877, nace en Barcelona, Catalunya. Isidre Nadal Baqués, conocido por: Luz de la Selva, El Abuelo Luz o El Abuelo Selvas. Pacifista, naturista, ecologista, vegetariano crudívoro, eremita y anarcoindividualista tolstoiano.

Hijo de una prostituta del Barrio Chino de Barcelona y padre desconocido, había nacido en el barrio conocido como El Polvorín, en las faldas de Montjuïc, no fue inscrito en el registro civil. Otras fuentes dicen que sus padres cultivaban a diario los huertos de la zona y que quedó huérfano de padre a los cuatro años y de madre a los seis, otra versión dice que había sido abandonado en el puerto de Barcelona al nacer y que fue criado por unas monjas en un orfanato.

Adoptó el nombre de Isidre por su afición a la agricultura y el apellido Nadal por la fecha de nacimiento inventada, ya que realmente se desconoce la fecha real; el segundo apellido Baqués era el de su madre.

Con seis años quedó huérfano y recorrió los caminos pidiendo caridad y trabajando por la comida en las masías de la zona. Con 14 años se puso a trabajar haciendo de estibador en el puerto de Barcelona, relacionándose con los movimientos anarcosindicalista y anarquista entonces.

Cuando tuvo la edad para ir a las guerras coloniales españolas, logró eludir el servicio militar. Entre 1898 y 1910 formó parte de las comunidades seguidoras del anarquismo de León Tolstoy y fundó las llamadas “Comunidades de los Espíritus Libres”, colonias naturistas y neo-maltusianas. Parece que mantuvo correspondencia directa con Tolstoi y que este subvencionó estas comunidades.

En 1900, fue nombrado “Maestro de la Naturaleza” y cambió su nombre por el de Luz de la Selva. Seguidor de Francesc Ferrer i Guardia y de su Escuela Moderna, hizo amistad con Albà Rosell Llongueras y Mateo Morral Roca, quedó muy impresionado cuando este último cometió el atentado contra el rey Alfonso XIII.

Buen conocedor de la naturaleza, un campesino lo puso de capataz. Se hizo vegetariano. Con María Alonso, fundó la Asociación de Animales y Plantas. Viajó por toda la Península y por Europa. Con tres amigos, en 1925, fundó la Sociedad Catalana de Naturismo, primera sociedad naturista de España. Colaboró en la revista naturista Pentalfa.

En 1926 se instaló en Sabadell, Catalunya, al año siguiente fundó el Grupo de Estudios Anarquistas “Idea y Cultura”, que se reunía en el café de Cal Cerillas de Sabadell, frecuentado por destacados militantes anarquistas como Moreno Lladó y Edgardo Ricetti. En esa época era partidario de la Federación Anarquista Ibérica (FAI) y fue colaborador de la escuela libertaria Cooperativa Obrera Cultura y Solidaridad, encabezada por Edgardo Ricetti.

En 1932, con su compañera Carmen “Flor de Mayo”, compró un huerto en Can Rull, a las afueras de Sabadell, que bautizó con el nombre de “Jardín de la Amistad”, donde, consecuente con sus ideas, vivió muchas décadas sin dinero ni electricidad, sólo con los productos del cultivo de la tierra. En estos años republicanos se relacionó con el grupo teosófico “Rama Fides” de Sabadell y presidió algunas de sus reuniones.

Durante la Revolución española apoyó la colectividad de agricultores alrededor de Sabadell de la Confederación Nacional del Trabajo (CNT), sus conocimientos agronómicos resultaron de gran ayuda. En Can Rull puso en marcha un proyecto de escuela naturista y la Granja Naturaleza que había creado registró una ampliación, donde además de construir una biblioteca naturista y pacifista, impulsó dos colonias: una de siete familias en el mismo ”Jardín de la Amistad” y otra de ocho familias en el barrio de Can'Oriach de Sabadell.

A raíz de los hechos de “Mayo de 1937”, sus miembros fueron detenidos por la reacción comunista acusados de almacenar armas y municiones.

Estas colonias fueron asaltadas por las tropas franquistas al final de la guerra, mientras él quedó en solitario en su vivienda del “Jardín de la Amistad”. También Can Rull perdió en 1939 su Ateneo Cultural que se había constituido el 19 de julio de 1936 en una casa de la calle de Larra de Sabadell y que era gestionado por las Juventudes Libertarias de la localidad.

Durante el franquismo permaneció en Sabadell y posteriormente el espacio que ocupaba fue engullido paulatinamente por el urbanismo capitalista. Gracias al escritor Jordi Maluquer i Bonet, que era asiduo del “Jardín de la Amistad”, conoció al filósofo pacifista Lanza del Vasto, discípulo de Mahatma Gandhi, quien visitó Can Rull en los años 1959 y 1968. También eran asiduos los activistas Lluís Maria Xirinacs y Pepe Beúnza.

Con el tiempo fundó una Escuela de Naturosofia o Sabiduría Divina, donde gente de todas partes venía a recibir su consejo: vecinos de los alrededores, clérigos jansenistas, curas católicos, monjes de Montserrat, teósofos, espiritistas, seguidores de Jiddu Krishnamurti, gente de las comunidades del Arca y del Arco iris, etc.

En 1981, cuando murió su compañera Carmen, unos jóvenes amigos naturistas le recibieron en su “Colonia de Plana Bella”, en la Galera.

Isidre Nadal Baqués, falleció el 23/12/1983 en la Galera, Montsià, Catalunya, con casi 107 años de edad, fue enterrado como quería allí mismo, junto a un ciprés, entre olivos, con una túnica blanca y sin ataúd. Desde el 30 de octubre de 1985 una calle de Sabadell lleva el nombre “Luz de la Selva”.

En 2012 el grupo La Travesía elaboró el documental El Jardín Olvidado. Un relato coral y en 2014 Nicolás Parreño Román “Nickparren” publicó una recopilación de su filosofía bajo el título Luz de la Selva.

Abandonado durante muchos años, actualmente el “Jardín de la Amistad” está en vías de recuperación gracias al trabajo de diversas entidades ciudadanas.

Fuente: https://www.facebook.com/photo/?fbi...

Declaración del Comité Ejecutivo Internacional de los Resistentes de la Guerra: No a la Guerra en Rojava

26 Enero 2026 at 00:00
Por: (tortuga)

Las escaladas y los genocidios en todo el mundo continúan cicatrizando a las comunidades y desestabilizando regiones enteras. Las olas de guerra y represión nos recuerdan la urgente necesidad de solidaridad internacional. La Internacional de los Resistentes de Guerra está gravemente preocupada por los acontecimientos en Siria, especialmente por los ataques a los territorios autónomos en el noreste. Los acontecimientos en el noreste de Siria no son simplemente un conflicto regional, sino también una grave crisis humanitaria que concierne a la conciencia colectiva de la humanidad. El pueblo kurdo está siendo sometido a desplazamientos forzados, torturas, ejecuciones y violencia discriminatoria, que están explícitamente prohibidos por el derecho internacional. Exigimos la solidaridad y la acción mundial con respecto a la protección del pueblo kurdo en la región.

Los ataques que tuvieron lugar en Rojava en los últimos días y hoy están poniendo a prueba no solo la lucha de un pueblo por la existencia, sino también el compromiso de la comunidad internacional con la paz y la justicia. Las operaciones llevadas a cabo por el gobierno sirio y sus fuerzas afiliadas violan el principio de proteger a los civiles y constituyen crímenes de guerra como se define en el derecho internacional. Por lo tanto, todos los Estados e instituciones internacionales deben tomar medidas para detener inmediatamente la guerra y participar en esfuerzos diplomáticos urgentes hacia una solución pacífica, en lugar de permanecer en silencio. Hay que garantizar la protección de los civiles y silenciar las armas.

La seguridad del pueblo kurdo y de todas las personas en Siria puede garantizarse a través de la solidaridad internacional, el estado de derecho y una voluntad común contra la guerra. Nuestro llamado es a luchar contra la guerra y luchar juntos por la paz. La solución no está a la sombra de las armas, sino a la construcción de una paz que proteja la dignidad humana.

Lo que hay que hacer hoy no es abrir nuevos frentes, profundizar el conflicto y conducir a nuevas guerras regionales; es para evitar que la guerra se extienda, fortalezca los canales de diálogo y recuerde a todos los Estados de la región que la paz es el único camino a seguir. La comunidad internacional debe aprender de la tragedia que se desarrolló en Kobane en 2014 y no debe permitir que vuelva a ocurrir una catástrofe similar (cuando ISIS sitió la ciudad, capturó cientos de aldeas circundantes y forzó el desplazamiento masivo, con más de la mitad de la ciudad finalmente destruida antes de que las fuerzas kurdas repelieran el asalto).

El establecimiento de la paz es imprescindible no sólo para el pueblo kurdo, sino para todos los pueblos de la región. Nosotros, como Comité Ejecutivo de los Resistentes Internacionales a la Guerra, publicamos esta declaración como un llamado: Todos los ataques en Siria deben cesar inmediatamente, no se debe permitir la continuación de la guerra, se debe garantizar la seguridad de los civiles, se debe defender el derecho internacional y se debe demostrar una voluntad común para una solución pacífica. La solidaridad, la justicia y la paz son hoy más que nunca la responsabilidad compartida de la humanidad.

Fuente: https://wri-irg.org/en/story/2026/w...

Día Escolar de la No Violencia y la Paz: Plantación colectiva de olivos

25 Enero 2026 at 00:00
Por: (tortuga)

Con motivo, el próximo 30 de enero, de la celebración del Día Escolar de la No Violencia y la Paz, la plataforma Marea Palestina, de la que forma parte Ecologistas en Acción, invita a todos los centros educativos a participar en la campaña “No hay paz sin justicia”.

Una plantación colectiva de olivos, una cartografía de los conflictos y la actividad “Postales por la justicia y la paz” son las tres acciones que Marea Palestina: La Educación Contra el Genocidio propone llevar a cabo la última semana de enero en los centros educativos con los materiales elaborados a tal fin.

En esa fecha, en la que se celebra el Día Escolar de la No Violencia y la Paz, la plataforma de la que forman parte más de 60 organizaciones educativas, entre ellas Ecologistas en Acción, ha convocado la campaña “No hay paz sin justicia”. Con ella buscan impulsar una educación que permita al alumnado adquirir conocimientos, actitudes y competencias que refuercen su desarrollo como ciudadanía global crítica y comprometida con sus derechos y los de otras personas.

Ecologistas en Acción anima a colectivos sociales, educativos, y asociaciones de familiares de alumnado a sumarse al manifiesto, difundir las actividades y realizarlas en sus centros educativos.

Los colectivos o centros educativos que participen en la campaña No Hay Paz Sin Justicia que quieran dar a conocer su acción, lo pueden hacer en este enlace. También se pueden enviar fotos e información al correo electrónico: mareapalestina.estatal@gmail.com.

Más información y postales: https://www.ecologistasenaccion.org...

El nuevo gobierno de Siria inicia una fuerte acción militar contra los kurdos de la zona autónoma de Rojava

22 Enero 2026 at 00:00
Por: (tortuga)

En cambio, en la frontera Sur, donde Israel campa a sus anchas y no cesa en sus incursiones armadas y apropiación del territorio, el nuevo gobierno sirio no hace nada. Nota de Tortuga.


REACTIVADA LA GUERRA DEL EJERCITO SIRIO CONTRA EL PUEBLO KURDO DE ROJAVA

Me acaba de llegar este comunicado del Instituto de Ecología Social (Instutute for Social Ecology), sobre el recrudecimiento de los ataques contra la comunidad kurda de Rojava, con el apoyo y beneplácito del "pacifista" Donald Trump, en un momento en que este conflicto histórico parecía eclipsado por las noticias de las "otras guerras" del Oriente Medio:

Amigos y camaradas,

Los peligros actuales a los que se enfrentan las luchas por la libertad se han intensificado de forma inquietante en las últimas 72 horas. El nuevo gobierno sirio lanzó un asalto contrarrevolucionario, aprobado por la administración Trump, contra las Fuerzas Democráticas Sirias y los territorios autónomos democráticos que defiende. Con su apoyo árabe colapsado, las minorías autónomas de Siria ahora están solas y afrontan una lucha por sus vidas.

Por muy graves que parezcan las cosas, la lucha continúa. Por muy dañados que estén, los movimientos se recuperan y reconstruyen. La revolución en Rojava ha demostrado, por su propia existencia viva, que el pueblo reunido puede gobernarse a sí mismo. Ese genio nunca podrá volver a ser encerrado, y alimentará transformaciones sociales para generaciones venideras. Además, la nación kurda nunca ha estado más unida. En este momento, lo que importa por encima de todo es la supervivencia de la gente de la región, soñar y luchar otro día.

A continuación, hemos copiado la declaración conjunta de emergencia de varias organizaciones kurdas estadounidenses, haciendo un llamamiento a la acción para todos nosotros. Llamamientos similares resuenan por toda Europa y otros lugares del mundo. Le debemos al futuro del pueblo kurdo y de toda la humanidad responder.

Podemos sentirnos impotentes en momentos como estos, pero en realidad no lo estamos. Para quienes están en Estados Unidos, por favor, dediquen hoy solo diez minutos a dejar mensajes a su representante en el Congreso y a los presidentes de los comités de asuntos exteriores del Senado y la Cámara. Las señales claras del gobierno estadounidense sobre lo que tolerará de su nuevo aparente socio en Damasco cambiarán por completo el cálculo sobre si simplemente retroceder la autonomía democrática de Rojava hacia la autogestión local, o en su lugar avanzar hacia un genocidio contra los kurdos, yazidíes y otras minorías amenazadas de Siria. Todos los detalles que necesitéis están aquí. Incluso en actos tan pequeños como éste, tu solidaridad es recibida con gratitud.

Mason Herson-Horvath, director de programación ISE

Llamada a los miembros del Congreso de los Estados Unidos a tomar medidas inmediatas para detener la guerra del estado sirio contra los kurdos.

¡Los kurdos sirios están siendo atacados!

DECLARACIÓN CONJUNTA DE EMERGENCIA Y LLAMADO A LA ACCIÓN

El gobierno sirio está librando la guerra contra el pueblo kurdo. En los últimos días, bajo el liderazgo del presidente interino Ahmed al-Sharaa (exlíder de Al Qaeda), las fuerzas estatales sirias han lanzado un asalto sistemático contra todos los territorios de las Fuerzas Democráticas Sirias (SDF) lideradas por kurdos. Ahora el ejército sirio y sus milicias yihadistas están abriendo frentes en toda la región noreste conocida como Rojava.

A medida que el ejército sirio avanza, los kurdos y otras minorías culturales se ven obligados a huir de sus hogares, siendo sometidos a humillaciones, torturas, ejecuciones y mutilaciones. Además, las fuerzas estatales sirias han liberado a miles de prisioneros del ISIS que antes estaban custodiados por las SDF. A pesar de los numerosos intentos de los líderes kurdos por alcanzar un acuerdo de alto el fuego, al-Sharaa se ha negado a detener sus ataques, buscando en cambio consolidar su poder por la fuerza. Como resultado, el país se enfrenta ahora a una catástrofe humanitaria y a un posible genocidio.

A pesar de su larga colaboración con las SDF en la lucha contra ISIS, Estados Unidos no ha intervenido ni presionado a Damasco para que detenga sus ataques, abandonando a los kurdos sirios para que se defiendan por sí mismos mientras enfrentan amenazas existenciales. Las apuestas hoy son tan dramáticas como en 2014, cuando los kurdos fueron rodeados y sitiados por ISIS en Kobane, enfrentándose a la elección entre la resistencia o el genocidio.

A los miembros del Congreso de EE.UU.: ¡Les hacemos un llamamiento para que hagáis todo lo posible para condenar públicamente las acciones del gobierno sirio y presionar a la administración Trump para que detenga estos ataques! Además de un posible genocidio, nos enfrentamos a amenazas de seguridad potencialmente catastróficas con la liberación de miles de prisioneros del ISIS.

A los Movimientos Sociales de EE.UU.: Les hacemos un llamamiento para que alcen la voz, muestren su solidaridad con el pueblo de Rojava y presionen al Congreso para que actúe y exijan que EE.UU. actúe de inmediato para detener la masacre del pueblo kurdo.

Comité de Emergencia para Rojava (ECR). Asociación Kurda de Washington (KAWA).Centro Comunitario Kurdo de California (CalKurd).Centro Cultural Kurdo de Illinois (KCCI).Sociedad de Educación Kurda Americana de Los Ángeles.Asociación Kurda de Nueva Inglaterra (NEKA).Comunidad Kurda del Sur de California (KCSC).Asociación Kurda Americana (AKA).Asamblea de Comunidades del Kurdistán.Grupo Kurdo Americano (KAG).JudiKa.Naren Briar, Funcionario electo (Ciudad de Bellevue, WA)

Fuente: https://blognanin.blogspot.com/2026...


Una ofensiva militar pone en peligro la autonomía kurda en Siria

Desde hace algunos días, el ejército sirio se enfrenta a las SDF lideradas por los kurdos. A pesar del alto el fuego, los combates han continuado.

Ricard González

Después de más de una década de la creación de una amplia zona autónoma en las regiones kurdas del noreste de Siria, conocida como Administración Autónoma Democrática del Noreste de Siria (AANES), una ofensiva militar del Ejército sirio lanzada el pasado fin de semana ha hecho que este se haga con el control de buena parte de la región, bajo la amenaza de poner fin a cualquier tipo de autonomía kurda.

El pasado domingo, 18 de enero, el presidente sirio, Ahmed al Sharaa, y el líder militar kurdo, Mazlum Abdi, sellaron un acuerdo de alto el fuego que incluía la integración de las Fuerzas Democráticas Sirias (FDS), la milicia dominada por las facciones kurdas, en el Ejército, así como la integración de las instituciones políticas de la AANES en las estructuras del Gobierno central. Sin embargo, la tregua tan solo duró unas pocas horas y el futuro de la región está ahora en el alero. Los muertos ya se cuentan en decenas.

“El rápido éxito del Ejército sirio se debe a factores militares, sociales e institucionales. Ha mejorado mucho su estrategia, y tuvo el apoyo de algunas tribus sobre el terreno”, sostiene Muhsen Mustafá, experto del think tank sirio Omran Center for Strategic Studies. La absorción de la AANES era una de las grandes prioridades del presidente al Sharaa, determinado a recuperar el control de todo el territorio sirio poco más de un año después de la caída de la dictadura de Bashar al Asad.

Hasta hace una semana, la AANES representaba más de un tercio de toda la superficie siria. Además, Turquía, un aliado fundamental del Gobierno sirio de transición, hace tiempo que presionaba para poner fin al experimento de autonomía kurdo en Siria al considerarlo afín al PKK, la guerrilla que durante más de 40 años luchó por la soberanía kurda.

Otro territorio que escapa al control del Gobierno central es la provincia de Sueida, habitada por otra minoría, la drusa. El pasado verano, Damasco intentó ocupar de forma unilateral la provincia de Sueida, lo que desembocó en unos combates muy violentos que dejaron más de 1.000 muertos, la mayoría civiles. Un balance de víctimas parecido tuvo lugar en abril en otro estallido sectario en las provincias alauíes de Latakia y Tartús, en la costa occidental del país. Y es que encontrar un acomodo a kurdos, cristianos, drusos y alauíes, se ha convertido en el principal reto de la transición en Siria.

El papel de Ankara y Washington

Bajo la presión de Ankara, la cuestión kurda ya fue una de las más apremiantes en las semanas posteriores a la toma de Damasco por parte de las milicias rebeldes liderada por al Sharaa. El pasado 10 de marzo, el presidente sirio y el general Abdi ya firmaron un vago acuerdo que recogía la integración de las FDS en el Ejército sirio. Aunque el plazo de aplicación del pacto era el 31 de diciembre de 2025, las conversaciones entre ambas partes se hallaban encalladas. Entre los principales escollos se encontraba la definición de la futura estructura de seguridad en el noreste del país una vez disueltas las FDS, y la tipología de régimen de autonomía política que tendría la región. Los líderes de las FDS querían que se mantuvieran intactas las estructuras de mando, mientras que Damasco exigía que la integración fuera individual.

A finales de diciembre, estallaron choques violentos en los barrios de Ashrafie y Sheij Maqsud, en la ciudad de Alepo —ambos de mayoría kurda— y que estaban bajo control de las SDF, aunque no formaban parte de la AANES. Después de varios días de enfrentamientos, que dejaron una decena de fallecidos y provocaron el desplazamiento de más de 140.000 personas, las tropas leales a al Sharaa fueron capaces de expulsar a los milicianos kurdos. “Durante las hostilidades nos fuimos del barrio. Pero ya hemos vuelto, y la vida normal ha recuperado su pulso. Tan solo algunos edificios que estaban en la línea del frente quedaron dañados por los combates”, señala Tahar, un comerciante kurdo del barrio de Ashrafie, a través de una conversación telefónica. Aquel episodio, y sobre todo, la victoria relativamente fácil de Damasco, ya se interpretó como una anticipo de una próxima ofensiva en la AANES.

Además de Ankara, un actor que desempeña un papel clave en el noreste sirio es Washington, pues mantiene desplegados a cerca de 1.000 soldados en la región con la misión de evitar el resurgimiento del Estado Islámico —ISIS, por sus siglas en inglés— en Siria. De hecho, el partenariado entre EEUU y las tropas kurdas, los peshmergas, fue clave para desmantelar el autoproclamado “califato” del Estado Islámico en 2019, que había llegado a abarcar varias provincias de Siria e Irak.

Durante meses, Washington había desempeñado un papel de mediador entre Damasco y las FDS, si bien siempre había dejado claro que apoyaba la unidad territorial de Siria. La inacción de las tropas estadounidenses durante la operación militar contra la AANES hace pensar que Washington dio luz verde a la ofensiva de Damasco, a cuyo nuevo Gobierno considera como un aliado más importante que las FDS. La cordial llamada el lunes por la noche entre Donald Trump y Ahmed Sharaa confirmó la tesis del cambio de estrategia y aliado de EEUU.

El rápido éxito de la ofensiva del Ejército sirio, que en cuestión de horas se apoderó de buena parte de las provincias de Deir Zor y Raqqa, esta última ciudad, capital oficiosa de la AANES, sorprendió a algunos observadores. No en vano, estructuras con más de una década a sus espaldas se hundieron como un castillo de naipes . En buena parte, la explicación reside en el hecho de que estas zonas son de mayoría árabe, y una parte de la población resentía el dominio kurdo de las estructuras de la AANES, y le retiró su apoyo. “El factor social fue decisivo. Las tribus árabes se movieron para ‘liberarse a sí mismas', y prepararon el terreno para la llegada del Ejército. En las unidades del Ejército desplegadas servían ‘hijos de la zona', lo que aumentó la legitimidad de la ofensiva y la coordinación con la población”, apunta Mustafá.

Por su parte, el pasado 9 de enero, la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, y el presidente del Consejo Europeo, António Costa, visitaron Damasco para abordar la renovación de las relaciones bilaterales con Siria. Se reunieron con el presidente sirio, Ahmed al-Shaara, para abordar este nuevo capítulo en las relaciones bilaterales centrada en tres pilares: una nueva alianza política que contemple la reintegración regional del país, una mayor cooperación comercial y económica y un paquete financiero para la recuperación socioeconómica del país. Para ello, von der Leyen prometió la concesión de un paquete de apoyo financiero de aproximadamente 620 millones de euros para los años 2026 y 2027, algo que ha sido muy criticado dada la situación actual.

¿Una claudicación de las ambiciones kurdas?

Las condiciones del alto el fuego entre al Sharaa y Abdi fueron percibidas como muy favorables para Damasco, prácticamente una claudicación de las aspiraciones kurdas. La integración de las FDS en el Ejército se llevará a cabo a nivel individual, como exigía Damasco, y las instituciones políticas en las provincias de Deir Zor y Raqqa se integrarán completamente en el Gobierno central. En cambio, el redactado del acuerdo es más vago sobre la gobernanza de la tercera provincia incluida en la AANES, la de Hasake, donde los kurdos sí representan el grueso de la población.

Quizás fueron estos flecos, o bien las tensiones sobre el terreno entre los combatientes de ambas partes lo que provocó que horas después de la tregua se renovaran las hostilidades. Entre los puntos de mayor tensión, las cárceles de al Shaddadi i al Aqtan, donde están recluidos prisioneros del ISIS y sus familias. El lunes, tanto el Gobierno central como las FDS se acusaron mutuamente de haber roto el alto el fuego, así como de haber propiciado la liberación o fuga de centenares de prisioneros vinculados al ISIS. Las FDS siempre habían advertido que una confrontación bélica pondría en peligro las prisiones donde aún se alojaban más de 20.000 personas con algún tipo de afiliación con el ISIS. Esta era una de sus cartas en las negociaciones con Damasco del último año, así como su ocupación de los pozos petrolíferos de Deir Zor. Sin ellas, los kurdos se hallan en una posición de debilidad.

Así las cosas, no está nada claro cuál será la posición de la minoría kurda en la nueva Siria. Apenas un par de días antes de la ofensiva contra la AANES, el presidente al Sharaa firmó un decreto que, por primera vez en la historia del país, reconocía sus derechos lingüísticos y culturales. Por ejemplo, el texto abre la puerta a la enseñanza de la lengua kurda en las escuelas tanto públicas como privadas, y establece la inclusión de la celebración del Nouruz, el año nuevo kurdo, en el calendario de fiestas nacionales. No obstante, en los ambientes nacionalistas kurdos existe una profunda desconfianza respecto a al Sharaa y su Gobierno, y se subraya que, sin una Constitución que garantice estos derechos, se pueden convertir en papel mojado.

“Creo que lo más probable es que avancemos hacia un sistema centralizado, en lugar de uno federal o con entes autonómicos. Eso sí, habrá una descentralización administrativa con amplios poderes para los entes municipales o locales. Pero esto será así para todo el país, no para ninguna región específica”, augura Mustafá. De la capacidad de al Sharaa y los líderes kurdos para encontrar una fórmula satisfactoria para todas las partes en esta cuestión dependerá la estabilidad del noreste sirio. Si no, podría nacer una nueva insurgencia kurda, la enésima en la historia de Oriente Medio.

Fuente: https://www.elsaltodiario.com/kurdi...

Palestinos, zaghawa, hutus, rohinyas y uigures: Los pueblos que sufren un genocidio

19 Enero 2026 at 00:00
Por: (tortuga)

Emilia G. Morales

Ahmed huyó de El Fasher (Sudán) a finales de octubre de 2025. La metralla de una bomba mató a su mujer, el caos lo separó de sus hijos y una emboscada a la salida de la ciudad acabó con la vida de dos hombres que se le habían unido en la huida. Según explica a Amnistía Internacional, por razones que Ahmed desconoce, las Fuerzas de Apoyo Rápidas (RSF por sus siglas en inglés) solo le dejaron con vida a él y a dos niñas pequeñas. Tuvo que ocurrir una matanza de este calibre en El Fasher para que el Norte Global comenzara a mirar hacia Sudán.

Pese a que este episodio se integra dentro de la guerra civil sudanesa, la violencia de los milicianos arabizados de las RSF contra la población no árabe o africana de El Fasher no es genérica. El ensañamiento de la milicia contra los civiles que se refugiaban en la ciudad encaja con la definición de genocidio. Acuñado por primera vez en 1944 por el judío-polaco Raphael Lemkin como aquellos actos dirigidos a acabar con los fundamentos mismos de la vida de un grupo étnico, nacional o religioso, incluyendo la destrucción de su lengua, el secuestro de mujeres y niños o la apropiación de sus tierras.

Júlia Nueno Guitart, coordinadora del ensayo Genocidios. Una arquitectura forense (Galaxia Gutenberg, 2025) recuerda que, cuando la recién creada ONU estableció su propia definición de genocidio en la Convención para la Prevención y la Sanción del Delito de Genocidio de 1948, lo hizo sobre la base de la aniquilación física de millones de judíos europeos durante el Holocausto o Shoah, olvidando la dimensión procesual de este fenómeno.

Antes de que se produzca la aniquilación de un grupo humano, los genocidios suelen pasar por fases anteriores de persecución, humillación y destrucción de sus formas de vida. El observatorio Genocide Watch ha detectado diez etapas del genocidio que, pese a no ser lineales, suelen darse de forma sucesiva. La primera fase es la clasificación de un grupo humano como "lo otro", su simbolización (fase dos), la discriminación de dicho grupo (fase tres) y su deshumanización (fase cuatro).

El quinto estadio supone la organización de el grupo dominante frente al discriminado, la aprobación de normas que contribuyan a la polarización de la sociedad (fase seis). La preparación, la persecución y el exterminio del grupo discriminado corresponden a las fases siete, ocho y nueve. La décima y última fase es la negación de los hechos, así como de cualquiera de las fases anteriores.

Genocide Watch lanza alertas de emergencia cuando un grupo ha llegado a la fase nueve de exterminio. En 2025, lo hicieron en relación a la violencia ejercida contra cinco comunidades diferentes. Entre ellos están los grupos étnicos no arabizados de Sudán, como los zaghawa o los fur. También los hutus en República Democrática del Congo (RDC), los uigur en China, los rojinyas en Myanmar y los palestinos en la Franja de Gaza y Cisjordania.

Sudán: un genocidio dentro de una guerra civil

Cuando los británicos y los egipcios se marcharon de Sudán en 1956, lo hicieron dejando en el país su impronta colonial. Para ganar influencia en la región, los europeos se habían apoyado en los grupos étnicos que consideraban dominantes. En el caso de Sudán, estos eran los grupos arabizados -los baggara, los zaghawa o los danaglas-, mientras que a los no arabizados o africanos -grupos como los fur, los nubios o los masalit- se les presuponía de una clase social inferior. A día de hoy, los grupos árabes suponen, aproximadamente, un 70% de la población sudanesa, mientras que los no arabizados o africanos son el otro 30%. Estos porcentajes varían en función de la región. Así, en el suroeste del país, como en la región de Darfur del Norte, esta proporción se invierte.

La retirada de los europeos no acabó con el predominio de los grupos arabizados frente a los no árabes. Aquella herencia, sumada a las injerencias extranjeras de quienes desean hacerse con los recursos naturales del país -principalmente oro y petróleo-, ha alimentado varias guerras civiles y dos genocidios recientes. Los grupos más oprimidos se han organizado en diferentes momentos de la historia reciente de Sudán reclamando ciertos derechos y un ligar relevante dentro del poder político. Así fue como los grupos africanos de Darfur del Norte crearon el Movimiento de Liberación de Sudán (SLA/SLM), una milicia que atacaba objetivos gubernamentales del gobierno dictatorial de Omar Al Bashir.

En represión por el ataque de las SLA/SLM al aeropuerto de Al Fasher en 2003, los yanyauid, árabes aliados del dictador que controlaban militarmente el sureste de lo que ahora es Sudán, entraron la ciudad y asesinaron a miles de personas de grupos no árbes del pueblo zaghawa y fur, mayoritaria en dicha urbe. Aquella matanza recibió la condena de las Naciones Unidas y fue rápidamente descrita como genocidio contra los no árabes. Sin embargo, sus asesinos nunca fueron procesados. Algunos de ellos ahora forman parte de las Fuerzas de Apoyo Rápido (FAR).

En 2019, el ejército sudanés y otras milicias armadas del país, entre las que se encontraban las FAR, se unieron para derrocar al dictador Omar Al-Bashir con el compromiso de llevar al país hacia la democracia. En 2023, la frustrada transición llevó a un nuevo enfrentamiento bélico en el que las FAS y las FAR se enfrentaron por el control del poder en una guerra que dura más de 1.000 días y que ha dejado a 160.000 fallecidos y 13 millones de desplazados. En junio de 2025, las FAR, que controlan Darfur del Norte, lograron entrar en su capital, Al Fasher, tras dos años de asedio.

Tal y como ocurriera en 2003 con los yanyauid, los milicianos de las FAR, pertenecientes a diversos grupos étnicos arabizados, entraron en la ciudad asesinando brutalmente a cientos de sus habitantes, incluidos niños, ancianos y enfermos. Según EFE, el ejército nacional de Sudán estimó que fueron 2.000 las personas asesinadas, si bien la cifra no ha sido contrastada. Además, varios reportes de organizaciones como la Oficina de Derechos Humanos de la ONU dieron cuenta de agresiones sexuales masivas por parte de miembros de las FAR a las mujeres y niñas de Al Fasher.

República Democrática del Congo y la herencia del genocidio ruandés

En 1994 tuvo lugar el genocidio de Ruanda, en el que cientos de miles de tutsis fueron masacrados a manos de sus vecinos hutus. Tras la matanza, el revuelo internacional obligó al Gobierno ruandés -otrora cómplice del genocidio- a investigar los hechos, lo que llevó al derrocamiento y posterior migración de muchos de los hutus que habían participado en la matanza. Algunos de ellos se asentaron en Kivu, una región al este de la República Democrática del Congo (RDC) -que por aquel entonces se llamaba Zaire-, donde también vivían tutsis. En Kivu, los hutus continuaron hostigando a los tutsis congoleños y lanzaron varios ataques contra Ruanda, lo que cronificó el enfrentamiento étnico de Ruanda a RDC.

Frente a la violencia organizada de los hutus, los tutsis crearon el Congreso Nacional para la Defensa del Pueblo (CNDP), que el 23 de marzo de 2009 alcanzaron un acuerdo con el ejército de RDC para integrarse en sus filas. Tres años después, aquella fecha sirvió para bautizar a una nueva milicia tutsi, escisión del CNDP, que consideraba que el gobierno congoleño no había cumplido con el acuerdo: el M23.

Esta es la parte de la historia que explica la creación del grupo que ahora desafía al ejército congoleño. La otra parte es la que añade a esta tensión étnica la lucha por el control de los recursos naturales del país, principalmente el coltán, abundante en Kiuv. Los informes de la ONU aseguran que Ruanda es el principal financiador del M23 y su Consejo de Seguridad ha exigido al país que cese en su apoyo. Como medida de presión, EEUU y la UE han impuesto sanciones a Ruanda.

En junio de 2025, la RDC y Ruanda firmaron un alto el fuego que todavía no ha sido secundado por el M23. Mientras los estados tratan de no hacer descarrilar el acuerdo, las milicias hutus continúan ejecutando a tutsis y todo aquel que desafíe el control de la milicia sobre áreas mineras de la RDC. En abril de 2025, UNICEF aseguró que había documentado hasta 10.000 casos de violencia sexual, de los que el 45% eran niños y niñas. El portavoz de la organización en Goma, James Elder, explicó que en los puntos más álgidos del conflicto la proporción era de un menos violado cada 30 minutos.

Palestina: un genocidio que comenzó hace 70 años

Uno de los mayores consensos populares de los dos últimos años ha sido que Israel está cometiendo un genocidio contra la población palestina. Los ataques que Hamás y otros grupos armados palestinos llevar a cabo contra civiles y militares israelíes el 7 de octubre de 2023 y que dejaron alrededor de 1.200 asesinados y 250 secuestrados, fueron el causus belli perfecto para que Tel Aviv avanzara en su limpieza étnica. En estos dos años de genocidio Israel ha logrado ampliar el su dominio colonial sobre los territorios palestinos.

Varios organismos internacionales, como la Corte Penal Internacional y la Corte Internacional de Justicia han visto en esta guerra evidencias de genocidio contra la población palestina. Actualmente, tanto el Estado de Israel como su primer ministro, Benjamín Netnayahu, y el extitular de Defensa, Yoav Gallant, están siendo investigados por posibles delitos de genocidio.

El de palestina es un buen ejemplo sobre cómo este fenómeno es un proceso que puede llevar décadas hasta alcanzar la fase de aniquilación. El genocidio iniciado en 2023 es resultado de una acumulación de creencias y normas que han estallado violentamente de formas cada vez más macabras y complejas. Muchos los que fechan el inicio del genocidio en paralelo a la creación del Estado de Israel en 1948. Para que aquello fuera posible fue necesaria la expulsión de 700.000 palestinos de sus tierras y el asesinato y desaparición de aldeas enteras.

Las autoridades del nuevo Estado aprobaron entonces normas para legalizar la anexión de tierras a Israel que posteriormente se convirtieron en parques naturales, campos de entrenamiento militar, o viviendas para israelíes. La matriz de esta desigualdad estaba en la Ley de Propiedad de los Ausentes, que permitió a los ciudadanos del nuevo Estado quedarse con las tierras de quienes habían sido expulsados.

Según el lugar en el que vivan, los palestinos pueden hacer un uso u otro de la tierra y tienen derechos diferentes para moverse de un lugar a otro. Es en la Franja de Gaza donde la restricción a la movilidad de los palestinos se ha vuelto más extrema a lo largo de los años. Así, una lectura del genocidio como proceso permite encontrar la raíz de la matanza actual de Gaza en el bloqueo por tierra, mar y aire que Israel impuso al enclave en 2007.

La inexistencia del matrimonio civil, que permitirían las uniones entre musulmanes y judíos, es otra de las muchas decisiones políticas que han fomentado la división entre estos grupos humanos. Sin duda, una de las normas que muchos consideran como un punto de inflexión en el camino hacia el genocidio fue la creación en 2018 de la Ley Básica del Estado-Nación, en la que se establecía que Israel era la patria histórica del pueblo judío. Esto abría la puerta a que quienes hubieran sido criados en otras confesiones, fueran considerados extranjeros en su propia tierra.

Los rojinyas de Myanmar: el hambre como arma

En 2017, las autoridades budistas de Myanmar llevaron a cabo un genocidio contra minoría rohinyá -musulmanes-. Alrededor de 7.000 personas fueron asesinadas en menos de un mes, según Médicos Sin Fronteras, mientras que otros 700.000 rohinyás huyeron hacia Bangladesh. Allí también han sufrido persecuciones y deportaciones que actualmente están siendo investigadas por la Corte Penal Internacional. Unos 600.000 rohinyas permanecen actualmente en el país, principalmente en la región de Rakhine, donde continúan expuestas a la persecución, discriminación y violencia de las autoridades de birmanas.

En 2025, Genocide Watch alertó de que la esta violencia se estaba reactivando en Rakhine. Allí, las autoridades budistas están matando de hambre a la población musulmana debido al bloqueo de la ayuda humanitaria, y a la privación de medicinas para enfermedades curables. Esto tiene efectos especialmente devastadores entre niños y niñas, que según las informaciones del Burmese Rohingya Organisation UK (BROUK). Esta forma de exterminio ha devuelto a los rohinyás, de nuevo, a la fase nueve de genocidio según Genocide Watch: el exterminio del grupo humano minoritario.

Los uigures y los campos de reeducación chinos

Aproximadamente 12 millones de los 1.400 millones de ciudadanos chinos son uigures. Esto supone menos del 1% de la población del país. Esta etnia se diferencia de la han, a la que pertenece en tono al 91% del país, en la religión y en la lengua, entre otras muchas cuestiones. Mientras la mayoría de los chinos no profesan ninguna religión o practican religiones tradicionales asiáticas como el taoismo o el budismo, los uigures son musulmanes suníes. Además, no hablan mandarín o cantonés con el grueso del país, sino una lengua similar al árabe.

Pese a la fragmentación de las minorías étnicas chinas -muchas de ellas suponen menos de un 1% de la población-, el Gobierno de Xi Jinping no ha cejado en su empeño de despojar a estas etnias de sus rasgos culturales para adaptarlos a los que se consideran específicos de la identidad nacional china. Esto es lo que se conoce como asimilación forzada. En la última década, los uigures han sufrido un incremento de los intentos por hacer desaparecer sus rasgos culturales. Según las informaciones recopiladas en la alerta de Genocide Watch, desde 2017 han sido recluidos en campos de "reeducación" entre 800.000 y 2 millones de uigures. En ellos, la tortura y violencia sexual es habitual. Otros son enviados a realizar trabajos forzados.

Además, el Gobierno chino ha acudido a las esterilizaciones forzadas de mujeres uigures con la intención de reducir su población. Según un estudio del investigador Adrian Zenz, citado en el informe de Genocide Watch, estas políticas han logrado disminuir el crecimiento de los uigures en un 84% entre 2015 y 2018. Los niños que logran nacer, son separados de sus familias y enviados a internados donde únicamente se habla mandarín, privándoles de su lengua materna y haciéndola desaparecer poco a poco. Todos estos actos constituyen un delito de genocidio, según el artículo 2 de la Convención para la Prevención y la Sanción del Delito de Genocidio de la ONU.

Fuente: https://www.publico.es/internaciona...

El gobierno británico suspende el pedido a la armamentística israelí Elbit Systems tras la huelga de hambre de los activistas de Palestine Action

16 Enero 2026 at 00:00
Por: (tortuga)

Redacción El Salto

A la espera del juicio y encarcelados preventivamente por delitos relacionados por su participación en las acciones de Palestine Action, tres de los activistas presos han decidido abandonar la huelga de hambre. Una de ellas. Heba Muraisi, de 31 años, llevaba más de 70 días en huelga. Muraisi ha sido trasladada de prisión a una más cercana a su entorno familiar. Esta ha sido la mayor huelga de hambre coordinada desde 1982, cuando los presos republicanos irlandeses se negaron a comer para hacer valer sus reivindicaciones.

Otros de los cuatro activistas que también estaban en huelga de hambre, habían decidido pausar la protesta por motivos de salud. Ahora, no la reanudarán. Desde hace días se temía por la vida de estas personas, que han llevado su reivindicaciones al límite. Algunos de ellos habían tenido que ser hospitalizados por estar en riesgo de muerte. Solo una persona, Umer Khalid, que lleva en huelga un mes, es la única persona que mantiene la protesta. “Solo pudimos hablar pocos minutos cuando entró alguien a sacarle el teléfono. No tenemos contacto desde entonces, no sabemos nada de él”, afirma a El Salto Francesca Nadin, portavoz de Prisioners 4 Palestine, desde Londres.

Desde esta organización aseguran que los y las huelguistas han permanecido firmes en sus demandas y sabían que el sacrificio era muy grande. “Y no lo hicieron preocupadas por su propia salud, todo lo contrario. Estaban muy, muy claras con todo esto, siempre lo decían y lo repitieron hasta el final: que iban a seguir hasta ganar las demandas”, explica Nadin.

“Una victoria rotunda”

El motivo para abandonar la protesta ha sido el paso dado por el gobierno británico, que da respuesta a una de las demandas del grupo: no adjudicar un nuevo contrato —por valor de 2.000 millones de libras— que estaba previsto a Elbit Systems UK, una filial de Elbit Systems, uno de los mayores fabricantes de armas israelíes.

Prisoners 4 Palestine asegura que se trata de “una victoria rotunda para lxs huelguistas de hambre, que resistieron con sus cuerpos, tras los muros y los barrotes de las prisiones, para sacar a la luz el papel de Elbit Systems, el mayor fabricante de armas israelí, en la colonización y ocupación de Palestina”. Puntualizan que la pérdida de este contrato de 2000 millones de libras esterlinas marca “un punto de inflexión significativo” en esta “sórdida alianza estratégica” y auguran que “los días de Elbit en Gran Bretaña están contados”.

En palabras de Francesca Nadin, “Está claro que esta huelga, además de otras campañas, ha aumentado la presión sobre el Gobierno británico con todo lo que está haciendo con respecto a la represión de activistas y lo que éste sigue haciendo en Palestina. Esto se suma al contexto más grande de la huelga, el poner el foco en eso, y tener a toda la gente de este país hablando de lo mismo”.
Vulneración de derechos básicos

Desde que entraron en prisión, los activistas vienen denunciando una serie de vulneraciones básicas. En primer lugar, no hay que olvidar que el sistema de prisión preventiva británico prevé una pena de seis meses, pero si nada cambia, para cuando se lleve a cabo el juicio de estos activistas, estos habrán pasado más de un año en prisión preventiva. En segundo lugar, Palestine Action ha asegurado que hasta ahora, los detenidos han vivido sometidos a restricciones comunicativas y a interferencias por parte de las administraciones penitenciarias.

También esta situación parece que va a empezar a cambiar. Según Prisioners 4 Palestine, “a pesar de la cruel y constante negligencia médica que sufrieron lxs huelguistas de hambre, como la denegación de ambulancias en casos de emergencia vital y los tratos degradantes en el hospital”, los y las responsables de la atención sanitaria en prisiones se habrían reunido con la organización, “a petición del Ministerio de Justicia”, detallan. Los y las activistas presas también han podido empezar a recibir paquetes y correo que antes se les había retenido.

Palestine Action pedía también la documentación que acredite las relaciones entre los funcionarios del Estado británico con Israel —algo que habría podido suceder—, se exige que se publiquen los registros gubernamentales de todas las exportaciones de Elbit Systems UK de los últimos cinco años y que se rescindan todos los contratos pendientes con la filial. Por último, también se pide la retirada de cargos de los activistas presos y que se elimine a Palestine Action de la lista de “organizaciones terroristas”.

Una clasificación “desproporcionada”

Palestine Action es una organización que fue clasificada como “organización terrorista” por el gobierno británico en julio de 2025, después de que varios de sus activistas allanasen una base aérea en Oxfordshire y vandalizasen una fábrica, cerca de Bristol, de Elbit Systems. Esta clasificación ocasionó gran malestar entre las organizaciones internacionales de derechos humanos por considerarla “desproporcionada”. Incluso el Alto Comisionado para los Derechos Humanos, Volker Türk, instó a las autoridades del país a revocar la decisión y consideró que gobierno británico estaba confundiendo “la libertad de expresión con actos de terrorismo”. Türk advirtió que la decisión le parecía “desproporcionada”, “innecesaria” e “inadmisible” y que contravenía “las obligaciones internacionales del Reino Unido en materia de derechos humanos”.

Además de encarcelar a estos activistas de manera preventiva por “daños criminales, robo y disturbios violentos”, el gobierno británico ha arrestado a unas 1.600 personas relacionadas con la organización. El Reino Unido prohibió Palestine Action bajo la Ley de Terrorismo del año 2000. Según esto, ser miembro de la organización o expresar apoyo de manera pública puede ocasionar sanciones penales, incluyendo multas y penas de prisión de hasta 14 años.

A pesar de este panorama, Nadin defiende que la situación de los presos ha animado a la gente en muchos lugares a tomar acciones muy parecidos a las de Palestine Action, y que ha habido decenas durante el tiempo que ha durado la huelga. “Sabemos que han empezado grupos como Palestine Action en cerca de 24 países, porque claro, en otros países no es ilegal”, indica. Admite con orgullo que este miércoles la noticia del fin de la huelga salió en todos los medios masivos de Reino Unido, “de manera que reconocieron esta victoria. Entonces, algo ha cambiado desde el principio al final de esta huelga porque al principio, durante semanas, nos ignoraron por completo”, concluye la activista.

Fuente: https://www.elsaltodiario.com/reino...

La lucha noviolenta en el contexto iraní

12 Enero 2026 at 00:00
Por: (tortuga)

Confieso mi desconocimiento de la realidad de la república Islámica de Irán. De ahí la cautela con la que realizo este artículo.

En la actualidad los medios de comunicación narran una situación de protesta social creciente (y creciente represión, documentada tanto por reporteros sin fronteras como Amnistía Internacional y algunos organismos de derechos Humanos que cuentan con un reconocimiento generalizado) que, según la prensa occidental, puede desembocar en un cambio político en Irán que no sabemos si será más o menos favorable a los intereses codiciosos de EE. UU. y de sus voceros y propagandista en nuestra adocenada prensa.

Digo esto porque las noticias que nos llegan desde os medios oficiales necesitan ser filtrados y contrastados todo lo posible para que no nos vendan con el niño el agua sucia de la palangana.

Conocemos los intereses geopolíticos en juego y, en un contexto de creciente confrontación estratégica entre las principales potencias, el apoyo por parte de China Y Rusia al régimen iraní (expresado hace bien poco por los principales dirigentes chinos con claras advertencias a EEUU e Israel y consagrado en una serie de acuerdos de ayuda mutua) y el interés no disimulado de EEUU por desestabilizar a Irán y, si llega el caso, meter la zarpa con algún títere (nos puede valer de ejemplo el del hijo del anterior Sah de Persia o cualquier otro que fabriquen ad hoc).

El régimen acusa a los alborotadores de servir a los intereses extranjeros (un clásico de cualquier régimen cuestionado en su legitimidad. Aquí en la transición las también eran acusadas desde el franquismo oficial todas las protestas de servir a los intereses judeomasónicos) tomando la parte por el todo, porque es evidente que instrumentalizar una protesta (en la medida en que se pueda) por parte de potencias extranjeras contrarias forma parte de su repertorio habitual (no digamos cuando uno de los implicados es EEUU, especialistas en hacer la guerra por otros medios) y es muy probable que tengan tentáculos en Irán de los que intentarán sacar provecho.

Saber hasta qué punto la protesta es singular e independiente de la gente de Irán que se ha hartado del régimen islámico, inducida por un «poder blando» expresado en las apabullantes (y mentirosas) imágenes y retoricas con las que el capitalismo financiero promociona por internet, las redes, la televisión y cuanto medio tiene a su alcance un «paraíso», o fruto de una conjura explícita de EE. UU. y sus agendas de dominación, resulta cuando menos difícil. Y es probable que contemos con ingredientes de todo tipo, como ha pasado en otras protestas a lo largo de la historia, ya sean en el mundo islámico, oriental o en cualquier otro que queramos mirar.

Y entre los intereses en liza una parte, no sabemos en qué proporción, tiene que ver con articulaciones noviolentas que no necesariamente coinciden ni con la visión del mundo occidental y sus reclamos ni con los intereses de EE. UU.

1.-ARTICULACIONES IRANIES QUE HACEN USO DE LA ESTRATEGIA NOVIOLENTA EN LA ACTUALIDAD.

Irán tiene una amplia historia de uso del repertorio noviolento. Puede seguirse en el blog políticanoviolenta.org o en estudios especializados como el de Erica Chenoweth y María Stephan (Why Civil Resistance Works) referidos a la revolución que expulsó de Irán al Sah.

He intentado indagar (advierto que mi principal, aunque no única fuente, es la red y el sesgo de esta lo conocemos todas) qué organizaciones «internas» promueven la noviolencia en la actual protesta de Irán y la sorpresa es que el activismo noviolento no parece para nada ausente del actual ciclo de protesta.

Quiero señalar, no obstante, que algunas de las organizaciones que relato no comparten un planteamiento global de la noviolencia (algunos partidos de inspiración nacionalista kurda o leninista mantienen grupos armados o se plantean luchas combinadas según la oportunidad del escenario o momento), sino que se limitan a promover el actual ciclo de protesta noviolento y su repertorio de acción, probablemente por su eficacia y su capacidad de aglutinar a la sociedad en torno a su ciclo de movilización y una apuesta por superar el estado clerical iraní.

La apuesta por las metodologías noviolentas forma parte principal, al parecer, de la cultura de resistencia de las actuales protestas. Veamos algunas personas y movimientos que las patrocinan y que inspiran la lucha vigente:

MUSAVI

Empezaré por dar un nombre que quizás suene a todas: Mir-Hossein Musavi, ex primer ministro iraní (1981-1989, el período de la guerra Irán/Irak), actualmente confinado en su casa desde 2011 a causa de su protesta por el «amaño» de las elecciones de 2009, donde encabezó una candidatura «reformista» a la presidencia.

Con ese perfil no parece que se trae de un amigo de EE. UU. precisamente ni que sueñe con una restauración del reino persa que postula el hijo del Sah desde EE. UU. donde vivirá como un sátrapa sin satrapía, pero sigamos.

Este señor fundo una organización: «Camino verde de la esperanza» (verde por la bandera islámica, no por ser ecologista, aclaro) para impulsar reformas noviolentas y legales dentro del marco de la constitución del estado y cambiar el régimen islamista por otro pluralista y laico.

En 2023 hizo pública la petición de un referéndum para cambiar el sistema político, inspirando las protestas de finales de 2025 (que siguen en pie ahora).
Este señor pide un cambio interno, rechaza la injerencia exterior y, según Wikipedia, no cuenta con ningún vínculo ni financiación exterior. Es más. Los rechaza para preservar la independencia de la lucha iraní.

Musaví se ha posicionado de forma persistente contra las políticas de presión de EE. UU. como perjudiciales para el cambio interno iraní. Se opone a las medidas de presión, sanciones internacionales, intervenciones, etc. porque perjudican a la causa iraní y rechaza cualquier tipo de financiación por parte de éste u otros países para mantener la legitimidad autóctona y su independencia.

CAMINO VERDE DE LA ESPERANZA.

Es un movimiento que surge como evolución del Movimiento Verde de 2009, coalición de partidos reformistas, ONG y redes sociales que concurrió a las elecciones y promovió a Musavi a la presidencia.

En su ideario promueve métodos pacíficos y legales para reformas que garanticen la democracia y los derechos humanos, y preconiza presiones sociales al poder mediante redes civiles de protesta.

Su repertorio de acción se encuentra la resistencia civil noviolenta, el fortalecimiento de la sociedad civil, el uso de las redes sociales y la propuesta de reformas graduales y de un referéndum constituyente.

Opera actualmente de forma semiclandestina dado el grado de represión interna desatado en Irán.

FRENTE REFORMISTA DE IRÁN.

Liderado por Azar Mansouri, apoya el derecho a protestar, rechaza la represión y condena explícitamente intervenciones extranjeras, afirmando que interfieren en protestas las protestas noviolentas en curso y son perjudiciales.

Propone el uso de la noviolencia para conseguir cambios en el régimen y propone el diálogo con el actual gobierno para solucionar la actual situación de crisis.

REDES DE ESTUDIANTILES

Se sumaron desde el 30 diciembre 2025 diversas articulaciones universitarias en las universidades clave, tales como las de Teherán, Sahrif, Amirkabir (Politécnica), Beheshti, Khajeh Nasir, Ciencia y Cultura, así como en Isfahán, Yazd, Tabriz, Shiraz, Mashhad y Bandar Abbas (45 universidades en total) promoviendo la protesta y la resistencia civil noviolenta.

Entre sus tácticas de desafío Corean consignas unificadoras, quitan carteles pro-régimen y confrontan pacíficamente a Basij (milicias de voluntarios universitarios) y a la guardia revolucionaria IRGC en entradas de campus, y han ido evolucionando desde protestas por temas económicos y carestía de la vida a demandas políticas de cambio de régimen.

Han sufrido redadas en dormitorios, suspensiones de matrícula, cierres de clases, represión con gases lacrimógenos de protestas y concentraciones, detenciones selectivas, apaleamientos, etc.

REDES JUVENILES

Jóvenes urbanos y estudiantes de la generación Z forman el núcleo de la protesta, con manifestaciones diarias, acciones simbólicas, remoción de símbolos del Líder Supremo, acciones de afirmación y desafío (se fotografían mujeres sin velo, fumando, quemando imágenes de los lideres islamistas, creando hilaridad, etc.). Han prestado apoyo a la ola de protesta en 348 sitios de 111 ciudades según sus comunicaciones en redes.

SINDICATOS INDEPENDIENTES.

El gobierno cuenta con un sindicalismo vertical controlado que no apoya la revuelta, pero existen otros sindicatos fuera del verticalismo que sí lo hacen:

  1. El Sindicato de Trabajadores del Petróleo: Ha apostado por promover huelgas en Ahvaz/Abadán desde 30 diciembre 2025, reduciendo producción 50%; exigen fin a corrupción de la guardia revolucionaria, el pago salarios atrasados y apoyan las huelgas contra el régimen.
  2. El Sindicato de Haft Tapeh (azucarera): han realizado manifiestos de apoyo. Algunos líderes, como Mahmoud Salehi (preso) apoyan la actual resistencia civil vía manifiestos.
  3. Consejo Sindical de Trabajadores del Acero (Esfahán): Han promovido paros en fábricas, coreando contra Jamenei.
  4. Sindicato de Choferes de Teherán: Han provocado bJloqueos de taxis y buses en apoyo a protestas urbanas.

KDPI (PARTIDO DEMOCRATICO DEL KURDISTAN IRANi)

Es el partido más antiguo del Kurdistán. Busca la democracia como sistema y la autonomía del Kurdistán iraní y es de inspiración socialdemócrata. Está ilegalizado como «organización terrorista» y tiene parte de su dirigencia en el Kurdistán del norte.
No es una organización expresamente noviolenta y cuenta con un frente armado en la frontera.

Tras la instauración de la república islámica de Irán, lideró la rebelión kurda entre los años 79 a 93, así como nuevos brotes insurgentes entre 1989.1993 y nuevas revueltas entre 2016-2022.

En la actual fase de protesta se ha coordinado con otras organizaciones kurdas (komala, PJAK) apoyando manifestaciones y huelga pacíficas en el kurdistán iraní y controlan pacíficamente ciudades como Abdanan y MalekSahhi, donde las fuerzas iranies han abandonado temporalmente el control permitiendo la autogestión civil sin violencia de las mismas.

KOMALA.

Es un partido marxista leninista también del Kurdistán iraní que igualmente al anterior tiene un brazo militar.

En la actual fase de protesta se ha coaligado con los otros partidos kurdos para apoyar la protesta mediante metodología de resistencia civil y ha promovido huelgas, manifestaciones y acciones pacificas.

PJAK (PARTIDO POR UNA VIDA LIBRE EN KURDISTAN)

Fundado en 2004 y hermano del PKK turco. Persigue una autonomía federal para el Kurdistán iraní (Rojhilat), una democracia confederal, igualdad de género y derechos étnicos.

Su líder actual es Líder Rahman Haji Ahmadi (exiliado Europa) que enfatiza resistencia popular noviolenta, pero sin excluir la autodefensa guerrillera.

Actualmente también apuesta por la protesta y la resistencia civil y se ha integrado en la coalición kurda para impulsas la protesta con el repertorio noviolento: huelgas, protesta social, no cooperación, autogestión civil en Sanandaj/Mahabad.

DISIDENTES: (NARGES MOHAMMADI, JAFAR PANAHI, MOHAMMAD RASOULOF, MOSTAFA TAJZADEH Y RASOUL QADIYANI)

Han realizado una declaración conjunta llamando a una «Nueva ola de resistencia civil» desde la prisión de Evrin, para derrocar al régimen ilegítimo y construir democracia basada en la soberanía popular, la justicia y relaciones normales con el mundo. Piden que se ocupen de forma noviolenta las calles.

No se trata de cualquier disidente:

  • Narger Mohammadi es vicepresidente del Centro de Defensores de Derechos Humanos y premio nobel de la paz 2023, se encuentra confinada.
  • Jafar Panhani es cineasta, ganador de diversos premios internacionales y condenado a 6 años de prisión y actualmente exiliado en Francia.
  • Mohammad Rasoulof también es cineasta y ha ganado varios premios internacionales. Sufre una condena de 8 años de prisión.
  • Mostafa Tajzadeh fue ministro del interior y está encarcelado
  • Rasoul Qadiyani es otro político reformista encarcelado.

2. PERSONAJES O REDES INFLUYENTES FUERA DE IRAN

Además de las articulaciones internas que están apostando por la resistencia civil noviolenta contamos con iraníes en el exterior que también apuestan por la vía noviolenta e influyen en el activismo iraní.

RAMIN JAHANBEGLOO

Es un filósofo afincado en Canadá.

Según Wikipedia es un referente en la promoción de la noviolencia, el diálogo intercultural y la democracia en Irán y ha enseñado en Harvard, Toronto y Delhi (Jindal Global University), donde dirige el Centro Mahatma Gandhi para Estudios de Paz, y ha organizado debates en Irán con intelectuales como Chomsky, Rorty y el Dalai Lama antes de su arresto y exilio. También con otros intelectuales que por estos lares se consideran respetables como Isaias Berlin, Umberto Eco, Jorge Steiner y otros.

Al parecer es influyente en jóvenes universitarios iranies y ha mantenido siempre que los activistas deben actuar sin apoyo financiero extranjero para mantener su credibilidad .

CNRI/MEK (Consejo Nacional de la Resistencia de Irán -liberal- y Muyaidines del Pueblo de Irán -Marxistaleninista) en el exilio en Paris y Albania.

Impulsa la resistencia noviolenta con boicots y manifestaciones en el exterior. Quieren un cambio republicano secular con un plan de 10 puntos que incluye sufragio universal, derechos humanos, igualdad de género, autonomía étnica y disolución de la guardia republicana y de los grupos paramilitares.

REDES CULURALES (artistas, feministas):

Redes como Irán International (Londres) amplifican voces internas lucha noviolenta, principalmente de sesgo feminista.

Irán cuenta con una diáspora de 7 millones de mujeres y con varias organizaciones feministas que, principalmente desde el exilio, han dado apoyo a las revueltas feministas de 2022 y siguen llamando ahora a la resistencia noviolenta en términos feministas. Nombres como el de Mahya Ostovar (exiliada en Irlanda) o el colectivo feminista independiente Roja (París) o Masih Alinejad (en EE. UU.) promueven campañas de desacato del rol de las mujeres en Irán.

UNITED4IRAN.

Se trata de una red en el exterior de exiliados con sede en California que promueve activismo en red contra el régimen iraní, denuncia y documenta torturas y represión, desarrolla aplicaciones para la comunicación en red de activistas dentro de Irán y coordinación de acciones (por ejemplo, una que se llama Garshad que avisa entiempo real de la presencia de policía moral y fuerzas represivas) y promueve y difunte repertorios de acción noviolenta, entre ellos los textos de Sharp.

3.- ¿REDES NOVIOLENTAS?

De lo que he indagado no conocemos redes de inspiración radicalmente noviolenta en Irán ni redes noviolentas que estén luchando desde allí. No quiero decir que no existan, pero por ejemplo no he encontrado que tengan participación en las redes antimilitaristas más relevantes, como la Internacional de Resistentes a la Guerra.

El desconocimiento (o la desconexión) desde aquí con las articulaciones noviolentas de Irán, hasta donde yo sé, es completo. No conocemos bien sus apuestas y no contamos con contactos directos.

Conozco nuestras fortalezas y debilidades y tal vez sea voluntarista pensar en que desde nuestra realidad sea posible conectar con las luchas noviolentas iranies, difundirlas y apoyarlas.

Tampoco se si, dado el recelo que al parecer muestran a las conexiones exteriores (tal vez buscado de propósito para combatir una de las acusaciones que con mas frecuencia y en muchas ocasiones con tremenda ignorancia y mala fe se hacen de las luchas noviolentas) sería posible tal contacto y solidaridad.

No somos el ombligo del mundo, ni tampoco los jueces que desde un elevado atril pueden juzgar lo que vale o no vale de las luchas noviolentas de otros pueblos o para suponer que detrás de cualquier lucha que se produce fuera de nuestros esquemas mentales debe haber por medio algún interés espurio o alguna manipulación por parte del incansable aparato de intoxicación de EE. UU.

Así, por ejemplo, parece que han hecho uso de algún material de Sharp lo que, ya he oído por ahí en conversaciones de bar, descalifica su lucha porque seguramente se trate de unas revueltas promovidas y financiadas por EE. UU y sus líderes unos paniaguados del capitalismo global.

Este mismo rollo ya lo vivimos, ciertamente con muy similares descalificaciones por parte de las izquierdas más veteroleninistas y otras perspectivas igualmente recelosas de la noviolencia y dadas al conspiracionismo sistemático y acrítico, con las articulaciones noviolentas que tuvieron lugar en las primaveras árabes, acusadas en masa de ser esbirros de los intereses y le juego de tronos de los EE. UU. porque usaban el material del Sharp.

También esos recelos lastraron, justo es reconocerlo, a las frágiles articulaciones noviolentas españolas sin que nos destacáramos por el apoyo a organizaciones hermanas.

En el actual clima geopolítico es evidente que cualquier movimiento interno que «debilite» a uno de los bandos en conflicto será aprovechado hasta donde pueda por el otro bando, pero igual que no podemos pensar que una movilización noviolenta contra el militarismo europeo, pongamos por caso, o una movilización noviolenta contra las políticas racistas de Trump en EE.UU, sean promovidas por los intereses chinos o rusos, tampoco tenemos por qué pensar que una revuelta política con uso de la noviolencia en Irán sea producto de la actuación de la CIA o del MOSAD.

De la radicalidad, la persistencia y la eficacia de la lucha noviolencia dependerá, en todo caso, que la revolución derive en un proceso autónomo de liberación, en un desastre final o en la sustitución de un gobierno indeseable por otro igual o peor, o de la reposición de un títere de los intereses de otra superpotencia.

Precisamente eso sugiere que lo propio será, si es que tenemos cómo, apoyar esa revolución noviolenta en lo que de más noviolento y más revolucionario tenga. Sobre todo, en un momento en que hasta los partidos que se denominan comunistas apoyan la estrategia noviolenta y la lucha popular emprendida.

A las articulaciones noviolentas y antimilitaristas españolas creo que nos vendría bien contactar, conocer mejor y apoyar la lucha noviolenta iraní. Y no solo por una cuestión de solidaridad e internacionalismo, sino también porque, con un contexto, con unas ideas sociales y religiosas, con u sustrato cultural y con una población tan alejada a nuestro entorno cultural, quizás podríamos hacer un verdadero y fructífero cruce de saberes y un aprendizaje mutuo del que podríamos aprender.

Y ahora aprender nos resulta, en mi opinión, tan necesario como respirar.

Denuncian ataques militares del nuevo gobierno sirio contra la población kurda de Alepo

11 Enero 2026 at 00:00
Por: (tortuga)

Unidad kurda frente al ataque en Alepo

konsuk

KNK – 9 enero 2026 – Traducido y editado por Rojava Azadi Madrid

Declaración conjunta de 90 partidos y organizaciones kurdos de KNK: Los ataques contra los kurdos en Alepo son un asunto nacional para todos los kurdos

Los ataques del Gobierno de Transición sirio contra la población civil en los distritos predominantemente kurdos de Sheikh Maqsoud, Ashrafiyah y Bani Zaid, en Alepo, son cada vez más brutales.

El objetivo de la operación es sitiar las regiones donde 500 000 kurdos han residido durante siglos. En los últimos cuatro meses, el Gobierno de Transición ya había perpetrado dos importantes ataques militares contra civiles kurdos.

Desde ayer, grupos afiliados al Gobierno de Damasco han intensificado su asedio a los barrios de Sheikh Maqsood, Ashrafiyah y Bani Zaid como parte de un delito organizado y manifiesto; han estado llevando a cabo intensos bombardeos de artillería, rodeando las zonas residenciales con tanques y planteando una amenaza de ocupación generalizada.

Las fuerzas gubernamentales han agravado la opresión secuestrando a jóvenes kurdos y utilizándolos como escudos humanos, empujándolos a la primera línea de ataque.

Estos nuevos ataques intensificados comenzaron poco después de que se celebraran las conversaciones sobre la integración de las SDF en el Ministerio de Defensa sirio el 4 de enero. Las SDF han mostrado una gran disposición a comprometerse con la integración democrática, pero parece que el Gobierno de Transición sirio está intentando doblegar a las SDF mediante ataques contra la población civil. Estos ataques revelan la falta de honestidad del Gobierno de Transición sirio, que está tratando de imponer su dominio por la fuerza, al igual que hizo el régimen baazista.

Los kurdos no se doblegaron ante el ISIS en el pasado y no lo harán ahora. Como partidos políticos y organizaciones de la sociedad civil kurdos, consideramos que los ataques contra nuestro pueblo en Alepo son una cuestión nacional y apoyamos a nuestro pueblo.

La política de intereses ha llevado a las potencias internacionales a cortejar al Gobierno de Transición sirio, contribuyendo así a la creación de un nuevo régimen antidemocrático, agresivo, patriarcal y autoritario. Hacemos un llamamiento a todos los Estados y organizaciones internacionales para que no promuevan dicho régimen como una nueva dictadura siria. Un problema local puede convertirse rápidamente en una amenaza global, como lo demuestra el auge del ISIS.

Instamos al Gobierno sirio, en particular al Ministerio de Defensa, a que reconsidere su declaración de guerra contra los kurdos en Alepo y entable un diálogo. Además, instamos al Gobierno de Damasco a que reanude las negociaciones y evite convertir Siria en un territorio proxy para Estados regionales hostiles, como Turquía, que se interponen en el camino de la paz.

También hacemos un llamamiento a las Naciones Unidas, los Estados Unidos, los Estados miembros de la Unión Europea y la Liga Árabe para que hagan todo lo posible por detener los crímenes contra los kurdos y otras minorías en Alepo.

La declaración está firmada por las siguientes partes y organizaciones:

Kurdistan National Congress – External Relations Commission (KNK)
Patriotic Union of Kurdistan (PUK)- Yekîtiya Nîstimanî ya Kurdistan
KCK – Koma Civakên Kurdistan – Kurdistan Democratic Communities Union
Democratic Party of Iranian Kurdistan (PDKI) Partiya Demokratîk a Kurdistana Îranê
Gorran Movement-Tevgera Gorran
European Syriac Union (ESU)-Yekîtiya Sûryanîyên li Ewropa
Syriac Union Party – Rojava-Partita Yekîtiya Sûryanîya-Rojava
Bet-Nahrain Democratik Party – Partiya Demokratîk ya Bet-Nahrîn
Kurdistan Free Life Party (PJAK) – PJAK – Partî Jiyanî Azadî Kurdistan
Democratic Union Party (PYD) – PYD – Partîya Yekîtîya Demokratîk
European Kurdish Democratic Societies Congress (KCDK-E)- Kongreya Civakên Demokratîk a Kurdistaniyên li Ewropayê
Kurdistan Democratic Socialist Party (KDSP)- Kurdistan Democratic Socialist Party (KDSP)
Kurdish Democratic Unity Party in Syria (El-Wehde)- Partiya Yekîtîya Demokratîk a Kurd li Sûrîyê (El Wehde)
Kurdistan Islamic Party (PIK) – PÎK – Partîya Islamîya Kurdistan
Komala (Iranian Kurdish Communist Organization)
Kurdistan Judicial Association-Komela Dadgerî Kurdistan
Kurdistan Democratic Socialist Party (KDSP)- Partiya Sosyalîst a Demokratîk a Kurdistanê (KDSP)
Kurdistan Women's Community (KJK)- Koma Jinên Kurdistan (KJK)
Kurdish Women's Movement in Europe TJK-E -Tevgera Jinên Kurd dli Ewropa
Federation of Yazidis in Kurdistan-Federation of Êzidîs in Kurdistan
Kurdistan Green Party – Rojava- Partiya Kesk a Kurdistanê – Rojava
Green Party, Kurdistan Region of Iraq- Partiya Kesk, Herêma Kurdistana Iraqê
Kurdistan Workers Party (Kurdistan Labor Party)- Partiya Kedkarên Kurdistanê
Partiya Demokrat a Kurd a Sûriyeyê (PDKS)-Kurdish Democratic Party of Syria (PDKS)
Syrian Kurdish Left Democratic Party (PÇDK-S)- Partiya Çep a Kurd a Sûriyê (PÇDK-S)
El Partî Demuqratî Kurd – Suri – PDK-S – El Partî- The Kurdish Democratic Party – Syria- PDK-S – El Partî
Kurdish Progressive Democratic Party of Syria (PDPK-S)- Partiya Demokrat a Pêşverû ya Kurd a Sûriyeyê (PDPK-S)
Syrian Kurdish Left Party (PÇK-S)- Partiya Çep a Kurd a Sûriyeyê (PÇK-S)
Kurdish Democratic Party of Syria (PDK-S) – Partî Demokratî Kurdî – Suriya P.D.K – S
Kurdistan Liberation Party (PRK)- Partiya Rizgariya Kurdistanê (PRK)
Kurdistan Green Party – European Kurdish Greens- Partiya Kesk a Kurdistanê – Keskên Kurd ên Ewropî
Democratic Yarsan Organization- Rêxistina Yarsan a Demokratîk
New Generation Kurdish Movement of Syria (TNKS)- Tevgera Nifşê Nû ya Kurd a Sûriyeyê (TNKS)
Kurdistan Communist Party (KKP) – KKP – Partîya Kumunîsta Kurdistan
National Democratic Union of Kurdistan (YNDK) – Yekîtî Neteweyî Demokratîkî Kurdistan
Kurdish Institute of Brussels- Enstîtuya Kurdî ya Brukselê
Federation of Êzidîs in Kurdistan (Nav-Yek)- Federasyona Êzidiyên Kurdistanê (Nav-Yek)
Yazidi Union of Syria (HÊS)- Yekîtiya Êzîdiyên Sûriyeyê (HÊS)
Civaka Islamîaya Kurdistan (CIK) – Islamic Society of Kurdistan
Union of Free Women in Eastern Kurdistan (KJAR) – Koma Jinên Azad – Rojhilatê Kurdistanê
FEDA – Federesyona Elewîyên Kurdistan
The Supreme National Front of the Feyli (El Cephe El Feyliyya)-Enîya Bilinda Niştimanî ya Feylîyan (El Cephe El Feylîye)
Congress of Yazidis in Russia-Kongreya Êzidiyên Rûsyayê
Democratic Islamic Congress – Rojava-Kongreya Islama Demokratîk – Rojava
Mesopotamian People's Congress-Kongre Camayto di Bet Nahrin (Kongra Gelê Mezopotamya)
Federal National and Cultural Autonomy of the Kurds of Russia-Otonomiya Federal a Netewî û Çandî ya Kurdên Rûsyayê
Kurdistan People's Democratic Party – Hewler-Bizûtneweyî Demokrati Gelî Kurdistan – Hewlêr
Kurdistan Green Party-Partîya Keska Kurdistanê
Syrian Yazidi Union (Rojava)-Yekîtîya Êzidiyên Sûrî (Rojava)
Kurdistan Democratic Party- Surya-Partî Demukratî Kurdistanî- Syria
Kurdistan Defenders Party-Parti Parezgerani Kurdistan
Kurdistan Democratic Socialist Party – South Kurdistan-Partî Sosyalîstî Demokratî Kurdistan – Başur
Partî Zahmetkêşanî Kurdistan-Party of Labour of Kurdistan
Kurdistan Peace and Democratic Party – Rojava-Partiya Aştî ȗ Demokratîk ya Kurdistanî – Rojava
Kurdish Democratic Left Party in Syria-Partiya Çepa Demokrat ya Kurd li Sûriyê
Kurdish Left Party in Syria-Partîya Çepa Kurd li Suriya
Mesopotamian-Assyrian Democratic Change Party-Partîya Guhertina demokratik ya Mezopotamya – Asurî
Kurdish National Unity Party in Syria-Partîya Kombûna Niştimanîya Kurd li Sûrî
Kurdish Communist Party – Syria-Partiya Komunista Kurd – Suriya
Kurdistan Liberal Party, Rojava-Partiya Liberal ya Kurdistan, RojavaYazidi
Movement of Kurdistan (TEVDA) – Tevgera Ezidîyên Kurdistan
Democratic Society Movement-Tevgera Civaka Demokratîk (Tev-Dem)
Kurdistan Social Freedom Movement-Tevgera Azadiya Komelgeyî Kurdistan
The New Kurdistan Movement – Rojava-Tevgera Nujena Kurdistan – Rojava
International Union of Kurdish Organizations in CIS Countries-Yekîtiya Navnetewî ya Rêxistinên Kurdan ên li welatên YDS
Kurdistan Revolutionary Union-Yekîtî Şoreşgeranî Kurdistan

Observadores e invitados/Çavdêr û Mîvan:

Kurdistan Communist Party- Party Hizbî Şuî Kurdistan
KOMELE (Communist Party of Iran – Kurdistan Representation) KOMELE (Hizbî Komûnîstî Îran – Sazûmanî Kurdistan)
Islamic Unity of Kurdistan-Yekgirtuyî Islamî Kurdistan
PYK-S El Wehdê
PDPK-S – Kurdish Progressive Democratic Party in Syria- PDPK-S – Partîya Demokrata Pêşverûya Kurd li Surîaya
Union of Kurdistans Parliamentarians – KPU-Yekîtîya Parlamenterên Kurdistan – KPU

Institutos miembros y organizaciones de la sociedad civil:/Enstîtût û Rêxistinên Medenî yên Endam:

CDK-F – Coordination of Kurdish Democratic Society Centers – France- CDK-F Koordînasyona Navendên Civakên Demokratîkên Kurd – Fransa
The Center of Halabja against Anfalization and Genocide of the Kurds (CHAK)- Navenda Helebçeyê li dijî Enfalkirin û Jenosîda Kurdan
Kurdish Institute – Germany- Enstituta Kurdî – Almanaya
Kurdish Institute – Brussels-Enstituta Kurdî – Bruksel
Kurdish Institute – Stockholm-Enstituta Kurdî – Stockholm
Kurdish Institute – Switzerland-Enstituta Kurdî – Swîre
Association of Families of Victims and Disappeared – KOMAW-Komela Malbatên Mexdûr û Wendahîyan – KOMAW
Kurdistan Committee in Armenia-Komîteya Kurdistan ya li Ermenistanê
People's Assembly – Maxmur-Meclisa Gel – Mexmûr
Yazidi Women's Council SMJÊ-Meclisa Jina ya Êzidîyan SMJÊ
Coordination of Kurdish Democratic Society Centers (KON-MED) Germany – Koordînasyona Navendên Civakên Demokratîkên Kurd – Almanya
Margaret Education Center – Sulaymaniyah-Navenda Perwerdeya Margaret – Silêmanî
Central Anatolian Kurdish Platform – PKAN-E-Platforma Kurdên Anatolîya Navîn – PKAN-E
Platform of Horams- Platformî Horam
Development and Progress Movement – ​​South Kurdistan-Tevgera Geşedan û Pêşedanê – Başûr
Union of Kurdish Institutions in Ukraine – MEDIA-Yekîtiya Saziyên kurd ên li Ûkraynayê – MEDYA

Fuente: https://rojavaazadimadrid.org/unida...

Juan Carlos Rois, investigador: 'La noviolencia es la lucha radical contra la violencia estructural'

9 Enero 2026 at 00:00
Por: (tortuga)

Ecologista 124

Entrevistamos al escritor Juan Carlos Rois. Conversamos con él sobre la noviolencia y lo que esta significa. La noviolencia no es una actitud contemplativa, va más allá y afecta a todos los órdenes de la vida.

J.V. Barcia Magaz. Activista social, miembro de Ecooo. Revista Ecologista nº 124.

En un mundo sacudido por guerras, discursos de odio y un rearme global que erosiona las democracias, la noviolencia se reivindica como una herramienta política radical y transformadora. Juan Carlos Rois, activista e investigador, defiende en su libro ‘La noviolencia como acción política' que esta no puede reducirse a un gesto moral o espiritual, sino que constituye una praxis de lucha capaz de desafiar la lógica estructural y cultural de la violencia. Frente a un sistema capitalista que combina explotación, patriarcado y ecocidio, propone una metodología de acción directa, colectiva y emancipadora.

Rois insiste en que la noviolencia no es una actitud contemplativa, sino un repertorio de herramientas para disputar el sentido común y abrir horizontes emancipadores. Desde la insumisión al servicio militar obligatorio hasta las luchas ecologistas y feministas o por el derecho a la vivienda actuales, recuerda que existen experiencias concretas que prueban la eficacia de la acción noviolenta, incluso en contextos represivos. En esta conversación analiza los fundamentos, retos y horizontes de una estrategia que busca proyectar un futuro más justo, sostenible y libre de violencias rectoras.

En su libro sostiene que la noviolencia no es mera pasividad, sino acción política transformadora. ¿Cómo define usted la violencia estructural y en qué medida constituye el verdadero campo de batalla de la noviolencia?

La noviolencia es acción para provocar cambios. No basta con simpatizar o cultivar valores compasivos: no es filosofía ni religión, sino praxis de lucha. Hablo de ortopraxis frente a ortodoxia: sin lucha no hay noviolencia. Se trata de combatir tanto la violencia visible como la lógica invisible que legitima desigualdades normalizadas.

La violencia estructural se manifiesta en leyes discriminatorias, economías que expulsan a personas como desechables, normas que bloquean el acceso a vivienda o a bienes esenciales, reglas de comercio que condenan a pueblos enteros al hambre o a la depredación ambiental, instituciones que vigilan y reprimen, y discursos que justifican el control social. Todo ello conforma un orden que priva a millones de una vida digna. Ese es el verdadero campo de batalla de las luchas noviolentas.

¿Qué opina sobre las tesis que defienden que la violencia está inscrita en la naturaleza humana?

El fatalismo antropológico sostiene que somos violentos por naturaleza, pero confunde agresividad con violencia. Nuestra evolución no solo responde a la competitividad, sino también a la cooperación, la empatía o la compasión. Las pasiones humanas no determinan nuestras respuestas: podemos actuar para bien o para mal.

Si la violencia es fruto de un aprendizaje, también puede desaprenderse. Y aunque los medios difundan, sobre todo, horrores, cada día ocurren actos de solidaridad, altruismo y heroísmo anónimo que demuestran que la violencia no es inevitable ni definitiva. La historia humana está atravesada por episodios de destrucción, pero también por gestas de cooperación y cuidado que nos permiten seguir existiendo.

Frente a los conflictos internacionales, la ciudadanía suele ser reducida a espectadora. ¿Qué papel real puede desempeñar desde la lógica noviolenta?

La noviolencia rechaza la pasividad. Gandhi afirmaba que era preferible la acción violenta a la indiferencia, porque al menos implicaba no resignarse. La lógica noviolenta ofrece un repertorio amplio: desobediencia, acuerpamiento, performance, visibilización de la disidencia, construcción de alternativas comunitarias.

Esto vale tanto para conflictos internacionales como locales. La ciudadanía europea, por ejemplo, alimenta guerras mediante la venta de armas y un consumo desmesurado que se sostiene en la explotación de otros pueblos. Dejar de ser espectadores implica pasar de la obediencia al activismo: luchar contra el rearme, reducir el consumo, apostar por la coherencia ecologista y articular luchas feministas y anticapitalistas. La paz no se delega: se construye con prácticas diarias de resistencia.

¿Vivimos en una cultura que no solo normaliza, sino que glorifica la violencia?

Sí. Existe la violencia cultural, que actúa como argamasa de las demás. Nuestra cultura educa en la violencia como algo lógico, deseable e incluso heroico. Desde el cine bélico hasta la política punitiva, pasando por la publicidad, los videojuegos o el deporte competitivo, se ensalza la lógica del enfrentamiento. La violencia se convierte en espectáculo y hasta en aspiración.

A la combinación de violencias directa, estructural y cultural la llamo violencia rectora: la ley interna del capitalismo, que se expresa como patriarcado, ecocidio, meritocracia o guerra permanente. Subvertirla implica identificar sus dinámicas en nuestra vida cotidiana, desnormalizarlas y enfrentarlas de manera coordinada. La clave es que la energía de la resistencia se convierta en un proyecto político compartido que no solo denuncie, sino que también anuncie y construya alternativas.

En un escenario de retroceso democrático y avance de las extremas derechas, ¿qué riesgos enfrenta la acción noviolenta organizada?

La extrema derecha encarna la lógica violenta: supremacismo, negacionismo, culto a la guerra, odio al diferente. Ridiculizan la noviolencia como “buenismo” e intentan imponer la idea de que la fuerza bruta es la única respuesta válida. Incluso han llegado a apropiarse de técnicas propias de la acción noviolenta —boicots, performances, acampadas— para legitimar agendas autoritarias.

Por eso es esencial mostrar que nuestra práctica es radicalmente distinta: la noviolencia no es un conjunto de trucos tácticos, sino una metodología de empoderamiento colectivo. Hoy feminismo, ecologismo social, campesinado y movimientos por los derechos humanos la ejercen en todo el mundo, aunque muchas veces queden invisibilizados por los medios. El reto está en articular redes, compartir experiencias y construir agendas comunes de resistencia frente al avance de políticas que buscan reinstaurar la violencia como norma social.

La noviolencia ha sido ridiculizada. ¿Cómo articular una narrativa eficaz que le devuelva centralidad política?

La noviolencia no es ingenuidad moral, sino práctica que acumula energía política desde abajo mediante desobediencia pública y acción colectiva. Importa tanto la eficacia de las campañas como el cuidado mutuo, la creatividad y la cohesión del grupo. Muchos movimientos ya luchan así, aunque se les tache de utópicos.

Nuestro desafío es mostrar que no se trata de mera técnica instrumental, sino de un horizonte político de transformación: respeto a la vida, atención a los cuidados, cultivo de la empatía, solidaridad y coherencia ética. Una narrativa poderosa debe transmitir que se trata de una fuerza realista y necesaria, capaz de abrir horizontes en medio de la crisis de sentido actual.

¿Qué relación existe entre el sistema económico capitalista y las múltiples formas de violencia?

Son vasos comunicantes. El capitalismo combina explotación, patriarcado, desigualdad, ecocidio y militarismo en un sistema complejo de violencia rectora. Por eso luchas feministas, ecologistas, pacifistas o anticoloniales no pueden fragmentarse: forman parte de una misma causa común.

Síntesis como el ecofeminismo o el feminismo pacifista muestran que es posible articular horizontes compartidos y más potentes que la suma de esfuerzos dispersos. Nadie puede luchar contra una sola violencia sin cuestionar a la vez las demás. La interdependencia de los males exige la interdependencia de las luchas.

¿El actual rearme internacional es una claudicación del espíritu democrático?

El rearme es consustancial al capitalismo, que siempre prepara la guerra. Desde 2004 la UE impulsa un keynesianismo militar destinado a fortalecer a la industria armamentística. Hoy este militarismo se presenta como respuesta inevitable a las amenazas globales, pero responde en realidad a los intereses de corporaciones y lobbies militares.

Supone un retroceso democrático porque desvía recursos de los servicios públicos hacia los presupuestos de defensa y porque normaliza un discurso de excepción permanente. Lo que se presenta como seguridad nacional se traduce en inseguridad social: menos sanidad, menos educación, menos derechos. Estamos ante una claudicación que erosiona el multilateralismo y consolida el programa ultra: negacionismo climático, represión de la disidencia y estado de excepción como horizonte político.

Desde una perspectiva pedagógica, ¿cómo se construye una cultura noviolenta?

La acción noviolenta es una escuela: forma identidades colectivas, transmite memoria política y genera autoestima. La insumisión o el 15M son ejemplos claros de cómo la práctica enseña más que cualquier manual. La expresividad comunicativa, acampadas, performances, desobediencia civil, produce pedagogía social y viralización mediática.

La educación formal es necesaria, pero insuficiente frente al control cultural de las élites. Hace falta desbordar sus cauces con creatividad popular: música, literatura, teatro, redes sociales. Cada gesto de desobediencia es también un acto pedagógico. La cultura noviolenta se construye en la práctica cotidiana, cuando se tejen redes de solidaridad y cuando se ponen en marcha instituciones paralelas que cuestionan el orden establecido.

¿Qué principios estratégicos guían una campaña noviolenta en contextos represivos?

Primero, respetar la metodología noviolenta: acción directa, horizontalidad, cuidado del grupo, negativa a usar violencia. Después, estrategia escalonada: problematizar, visibilizar, negociar, intensificar presión, generar masa crítica y desbordar al adversario.
“La violencia estructural se manifiesta en leyes discriminatorias, economías que expulsan a personas, normas que bloquean el acceso a la vivienda o a bienes esenciales, reglas de comercio que condenan a pueblos enteros al hambre o a la depredación ambiental…”

Importa construir identidad colectiva, tejer redes y aprovechar ventanas de oportunidad. Incluso la represión puede volverse marco comunicativo de la causa, cuando convierte a quienes resisten pacíficamente en espejo de legitimidad ante la sociedad. La clave es mantener la resiliencia y acumular fuerza moral y política.

¿Cómo conjugar la ética de la noviolencia con la resistencia a la opresión más brutal?

La noviolencia actúa en escenarios extremos como Palestina, Myanmar o El Salvador. El dilema de la legítima defensa existe, pero no obliga a reproducir la lógica del enemigo. Prefiero no “ser como ellos” para no dejar herencia de odio. Todas las guerras se justifican en nombre de la defensa, por eso conviene distinguir entre defensa y lucha armada.

La noviolencia también responde al deber de defensa, pero lo hace desde otra lógica, que busca no perpetuar el círculo de violencia. Responder sin reproducir la lógica destructiva es un límite ético y político que nos puede proteger del abismo.

Muchos cuestionan la viabilidad de la noviolencia frente a regímenes autoritarios. ¿Qué responde?

Muchos de los logros de la noviolencia ocurrieron en contextos represivos donde, según los del espíritu guerrero, debía fracasar. Su fuerza está en la inclusión, el contagio y la resiliencia de los activistas. No es exclusiva de democracias consolidadas: se practica en Asia, África y América Latina bajo condiciones muy duras y con resultados a menudo sorprendentes.

El poder autoritario suele subestimar a quienes resisten sin armas, y esa es una ventaja estratégica. La capacidad de inclusión y la amplitud social de las luchas noviolentas acaban erosionando la legitimidad de los regímenes.

En un mundo saturado de relatos distópicos, ¿en qué fuentes sostiene su esperanza política?

La noviolencia no promete victorias seguras, pero abre horizontes. Su fuerza es prefigurativa: denuncia y anuncia a la vez. Los grupos noviolentos viven a partir del cuidado mutuo, la horizontalidad y los sueños compartidos. Es práctica inclusiva y diversa que muestra que podemos ser de otro modo.

La esperanza, entendida no como ingenuidad sino como resistencia activa, es la fuerza que sostiene a quienes luchan en condiciones adversas. Sin esperanza no hay futuro posible.

¿Qué ejemplos contemporáneos inspiran la lucha noviolenta?

El activismo ecologista y climático, eje central de las luchas actuales, y el feminismo, que pone los cuidados en el centro. También luchas contra desalojos, barcos humanitarios como el Open Arms, experiencias latinoamericanas de reconstrucción comunitaria o el ciclo del 15M. En España, la insumisión fue escuela política fundamental. En la actualidad es fundamental la resistencia noviolenta mostrada por la ciudadanía frente al genocidio perpetrado por Israel al pueblo palestino. La Flotilla organizada desde la ciudadanía encarna la moralidad de los pueblos europeos ante la impotencia y complicidad de la Unión Europea.

En definitiva, que hoy se documentan cientos de experiencias que muestran que la noviolencia no es excéntrica ni minoritaria, sino una práctica extendida que sigue ofreciendo lecciones valiosas. Cada una de estas luchas demuestra que es posible abrir grietas en el muro del poder.

Para cerrar: ¿cuáles serían los pilares de una transición hacia una sociedad justa y sostenible basada en la noviolencia popular?

La violencia debe dejar de ser el eje rector de nuestra sociedad. Una sociedad alternativa debe ser interdependiente, ecodependiente y antipatriarcal, garantizar vida digna y sustituir la dominación por cooperación.

Desde el antimilitarismo proponemos una defensa popular noviolenta: la sociedad defendiéndose a sí misma desde abajo, sin ejércitos ni jerarquías, mediante la coordinación de luchas feministas, ecologistas, sindicales, vecinales y pacifistas que ya existen. No es una utopía lejana: muchas de estas experiencias están en marcha, aunque sean invisibles.

El reto es reconocer su carácter de defensa social, coordinarlas en un horizonte común y construir un proceso de transición que reste poder al discurso militarista y abra espacios concretos de vida alternativa. Ese es el horizonte que podemos empezar a construir desde ahora: un futuro basado en la cooperación y la noviolencia como principios rectores de la vida colectiva.

Fuente: https://www.ecologistasenaccion.org...

La noviolencia como acción política. Cambio global frente al militarismo y la violencia rectora

29 Diciembre 2025 at 00:00
Por: (tortuga)

La noviolencia como acción política. Cambio global frente al militarismo y la violencia rectora
Juan Carlos Rois
Madrid, La Imprenta, 2025
502 págs.

Pedro Oliver Olmo

En estos tiempos de dialécticas prebélicas confusas y alarmantes, en medio del pavor que nos provoca la convergencia neoimperialista del trumpismo y el putinismo, y entre las premuras europeas en torno al rearme y la promoción de una cultura de guerra que está cambiando las mentalidades contemporáneas, a poco que se quiera mirar, podremos ver con extraordinaria nitidez todo, absolutamente todo lo que arrastra la guerra desde antes de empezar a hacerse efectiva. El belicismo puede ser previo a la guerra, la historia está repleta de ejemplos, o puede acelerarse para quedarse como forma de gobierno político, habitualmente en contra de los derechos sociales, cambiando la relación de fuerzas en el orden económico y en el reparto del poder a nivel internacional. Son propagandas, pero también son realidades en curso. Son futuribles, pero también terribles novedades.

La guerra es posible porque existen los ejércitos que se preparan para librarla, incluyendo los reclutamientos obligatorios que pueden imponerse a la población mientras también se echa mano de instrumentos de violencia mercenaria y combate asesino cada vez más profesionalizados y externalizados. Ningún ejército prepara la paz, como ninguna política que promocione el militarismo puede preparar la justicia social. El gobierno del PSOE y Sumar se enfrentan ahora por ello, pero llevan años tomando decisiones militaristas y armamentísticas en los consejos de ministros, incluyendo aquellos anteriores que tenían dentro a destacados miembros de Podemos. La guerra es posible porque existe la industria más desalmada, la militar; y porque los gobiernos la financian con los impuestos de todos, con presupuestos que crecen ad nauseam, entre el 2% y el 3% de aquí a nada y el 4% y el 5% seguidamente, hasta alcanzar, quién sabe con qué celeridad, la desorbitada cifra del 6% del PIB, o más, en detrimento, claro está, de los recursos sociales más elementales, la salud, la educación, la ciencia, las políticas públicas de asistencia y cuidados, la protección civil, la cultura, etcétera.

Las malas vibraciones de nuestro presente belicista nos fustigan para recuperar, reinventar y repensar los repertorios y los métodos de acción del movimiento pacifista y antimilitarista, dando un valor especial a la experiencia de la acción noviolenta y sus capacidades para conseguir apoyo o afecto popular. En España la noviolencia ha estado presente en diversos movimientos sociales y políticos, inspirada en las ideas de Henry David Thoreau, Tolstoi, Gandhi, Martin Luther King y Gene Sharp (cuya obra se ha utilizado por movimientos sociales antisistémicos en Occidente y movimientos democráticos en Europa del Este, Asia y Medio Oriente o en la Primavera Árabe). También hay bastantes personas dedicadas a la investigación e incluso instituciones universitarias y revistas académicas. Una de las personas que más ha contribuido a todo ello con compromiso militante es el abogado madrileño Juan Carlos Rois, quien escribe y publica desde la altura de las largas décadas que dedicó al activismo en el MOC y a la movilización de la insumisión al Servicio Militar Obligatorio y la Prestación Social Sustitutoria, donde contribuyó sobremanera a componer la estrategia jurídica de aquella gran campaña de desobediencia civil; y en colectivos antimilitaristas como Utopía Contagiosa, especializado en la difusión del pensamiento antimilitarista y la acción noviolenta; además de trabajar hombro con hombro en colectivos de lucha contra la pobreza y a favor de los derechos sociales.

Leyendo este nuevo libro de Juan Carlos Rois, repasando la textura orientativa y propositiva de sus tres capítulos, a veces reflexiva y muy documentada y a veces en clave eminentemente didáctica, con figuras y cuadros informativos que hacen que su lectura sea tan ágil como la de un manual, he deducido inevitablemente que estamos ante un material muy oportuno. A Juan Carlos Rois, muy activo como escritor y divulgador, especialista en el análisis del gasto militar, siempre le ha aguijoneado la clásica pregunta que se suele lanzar a los movimientos sociales: ¿y ahora qué hacemos? El momento en el que ha salido a la luz este libro, aunque empezó a escribirse en los tiempos de la COVID y los confinamientos, contribuye, por un lado, a la preparación de respuestas inmediatas contra el ambiente belicista y el proceso de militarización global que conlleva; y por otro, a la promoción de un pacifismo radicalmente antimilitarista que asuma la noviolencia como proceso humanizador y de construcción de una “paz positiva”. La acción política noviolenta “frente a la violencia rectora” -como enfatiza Rois- se convierte en una experiencia de lucha y asimismo en una escuela de vida, en el propio “motor del cambio”. Si se quiere construir una sociedad desmilitarizada debemos identificar y acometer las causas de las guerras, trabajar por la resolución pacífica de los conflictos y edificar con credibilidad y rigor alternativas a la defensa militar como la “defensa popular noviolenta”.

El debate en torno a la noviolencia siempre ha tenido muchas vertientes y no pocas aristas. El autor no las elude. Insiste en que la noviolencia, en la práctica, siempre ha estado dentro de las experiencias de los movimientos sociales. Es un legado que no debe verse exclusivamente asociado a los movimientos por la paz y el antimilitarismo. Pero, en cualquier caso, y al margen de los niveles de compromiso con esta opción de lucha, la necesidad de una toma de conciencia sobre las urgencias del momento histórico que vivimos nos debe interpelar. Asistimos a una ebullición de la violencia a grandes rasgos. Sobre el pivote de la violencia geopolítica se activan todas las expresiones del resto de violencias sociales y políticas, enrareciendo incluso la atmósfera vital que alienta los malestares y las violencias interpersonales. Frente a algo de esa envergadura quizás no nos baste con la mera resistencia, aunque resistir a la guerra se nos haga tan importante como respirar una nueva esperanza en el ser humano y en el planeta. Será necesario orquestar una basta acción política noviolenta con el doble sentido que proyecta este libro: como instrumento político contra el militarismo y la eventualidad de la guerra, y como estrategia de transformación de la sociedad.

Fuente: https://redeslibertarias.com/2025/1...

Las otras treguas de Navidad

27 Diciembre 2025 at 00:00
Por: (tortuga)

Francesc Cervera
Especialista en Historia

Un alto en la guerra de los Cien Años

En 1418 ya hacía casi un siglo que ingleses y franceses se enfrentaban por el control de Francia cuando el rey Enrique V puso sitio a la ciudad de Ruan tras su espectacular victoria en Agincourt. Defendida por cañones y 60 torres la ciudad era una presa formidable, por lo que Enrique decidió rendirla por hambre, cortando los accesos y provocando la expulsión de 12.000 ancianos, mujeres, niños y enfermos que fueron muriendo poco a poco de hambre. Con la llegada del invierno la mayoría de estos refugiados pereció de frío al pie de la muralla, pero con la llegada de la Navidad el rey se apiadó de ellos, y acordó una tregua con los defensores para llevar comida a los mil supervivientes. Ruan se rendiría al cabo de dos semanas poniendo así fin al atroz asedio.

Católicos y protestantes amigos por un día

Un suceso parecido ocurrió en 1573 durante el asedio de Haarlem en los Países Bajos. Rodeada por los tercios de Enrique de Guzmán, la ciudad había resistido tenazmente a la artillería de Felipe II y alas privaciones gracias a una flotilla de naves que traían comida y municiones desde el exterior, pero en diciembre ambos bandos decidieron darse un respiro y acordar una tregua de dos días por Navidad. Cuentan las fuentes que españoles y holandeses confraternizaron en tierra de nadie, jugando a las cartas y entonando villancicos, intercambiando comida y regalos en un improvisado mercado que se organizó frente a la plaza.

Norte y sur, en paz por las Fiestas

El siglo XIX estuvo marcado por constantes revoluciones y luchas civiles, pero de ellas ninguna tan sangrienta como la Guerra de Secesión, donde la creciente modernización del armamento convirtió los campos de batalla en un matadero. Aún así era una lucha librada entre estadounidenses unidos por una cultura común, de manera que se produjeron muchas treguas extraoficiales en el día de Navidad. Sirva de ejemplo el encuentro de dos patrullas enemigas en el Rappahannock el 25 de diciembre de 1863, las cuales en vez de liarse a tiros se encontraron en medio del río para intercambiar comida, tabaco y felicitarse las fiestas.

Villancicos en las trincheras

Siete años más tarde la guerra franco-prusiana había supuesto la caída del segundo imperio de Napoleón III y la invasión de Francia, cuya capital se encontraba cercada por las trincheras alemanas. Los combates se sucedieron hasta la noche del 24, cuando los soldados se retiraron agotados a descansar, de pronto un centinela francés dejó su rifle y de manera espontánea se arrastró hasta la trinchera alemana, donde se puso a cantar “Nöel, Nöel, ha nacido el rey de Israel” ante los atónitos alemanes. Sin que nadie le molestara volvió a su puesto, y entonces fue un alemán quién se acercó a la línea enemiga para cantar un villancico, uniéndosele las voces de ambos bandos, que esa noche olvidaron las armas para celebrar juntos la Navidad.

Noche de paz

Aunque no tan famoso como la tregua de 1914 durante la Segunda Guerra Mundial se produjo un alto el fuego parecido durante la batalla de las Ardenas de 1944. La última ofensiva alemana había fracasado y los aliados se abrían paso pro Alemania cuando el 24 de diciembre llamaron a la puerta de Fritz y Elisabeth Vincken cerca de Aquisgrán. Al abrir madre e hijo se encontraron con una pareja de soldados americanos que llevaban a un camarada herido en busca de refugio, la familia les dejó entrar cuando al poco se presentó una escuadra alemana en la puerta. Acoger al enemigo era un crimen castigado con la muerte, por lo que al principio los nazis se mostraron hostiles, sin embargo Elisabeth puso paz recordándoles que “esta noche es Navidad, olvidémonos de matar”, de modo que todos dejaron las armas en la puerta y celebraron una frugal cena navideña compartiendo las raciones que llevaban encima.

A lo largo de la historia se han producido muchos altos al fuego acordados entre ambos bandos durante la Navidad para poner fin, momentáneamente, al derramamiento de sangre. La tregua navideña de 1914, en la que franceses, alemanes y británicos dejaron de lado sus diferencias en medio del horror de la Primera Guerra Mundial, es la más famosa, pero en guerras anteriores y posteriores también se produjeron otras, menos conocidas pero igual de emotivas.

Fuente: https://historia.nationalgeographic...

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