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AnteayerEl Libertario: Anarquismo y movimientos sociales autónomos

Caracas: Dictadura no cesa sus ataques destructivos contra montaña emblemática de la ciudad

Observatorio de Ecología Política de Venezuela
 
Desde el OEP nos hemos sumado a las denuncias de trabajadores de INPARQUES y activistas ambientales sobre la realización de eventos deportivos y otras actividades que violan la normativa vigente de protección de las áreas del Parque Nacional Wararia Repano, también conocido como El Ávila.

En octubre de 2019 denunciamos la realización de un evento de ciclismo Enduro con autorización de las autoridades de INPARQUES, a pesar de que, desde septiembre ciudadanos, activistas y trabajadores del parque habían advertido a las autoridades que este tipo de actividades violan la normativa del parque y ponen en riesgo no sólo las áreas del mismo sino a sus usuarios. En esa oportunidad se modificaron áreas del parque para realizar esta actividad patrocinada por empresas privadas.

En diciembre de 2020, nuevamente denunciamos la realización de competencias de motocross, que de manera notoria viola lo previsto en la normativa del parque, y además trabajadores de INPARQUES señalaron que ya era de uso regular el sistema teleférico del PN para el traslado de bicicletas que son usadas dentro del mismo, bajo el conocimiento de sus autoridades.

Más recientemente, en marzo del presente año, trabajadores de INPARQUES y activistas alertaron sobre una nueva edición del evento de ciclismo organizado por Enduro Series Venezuela prevista para realizarse en el Parque Nacional Waraira Repano, con conocimiento de las autoridades del mismo y bajo el patrocinio de diversas empresas privadas.

La presión de activistas en redes sociales impidió que la carrera se realizara, sin embargo, las autoridades encontraron en esta una oportunidad para reformar el PORU del parque nacional, y así modificar las normativas que garantizan la protección de las áreas del mismo.

Esta modificación calificada como express y sin consulta abierta del PORU del PN Waraira Repano se enmarca en la denuncia que hemos difundido de manera continua en los últimos meses de privatizaciones de facto de áreas de los parques nacionales en Venezuela, para permitir actividades de explotación de los recursos de dichos parques, bien para fines turísticos, de explotación de madera, minerales, entre otros; así como la legalización de grandes construcción no permisadas, y la zonificación de áreas protegidas para la urbanización de estas.

En el caso específico del Ávila, la remodelación del Hotel Humboldt como espacio para actividades de esparcimiento de lujo VIP como un casino, demuestran la intención declarada por el propio Nicolás Maduro de ofrecer lo que calificó como “áreas vírgenes” de parques nacionales para su explotación por parte de inversionistas extranjeros, en el marco de la llamada Ley Antibloqueo y las Zonas Especiales de Desarrollo en Venezuela.

Así mismo, miembros venezolanos de la Comisión Mundial de Áreas Protegidas (CMAP) de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) realizaron un pronunciamiento público sobre el Uso de Bicicletas de Montaña en el Parque Nacional El Ávila o Waraira Repano, en el cual expresan argumentos técnicos del porqué no deben transitar bicicletas en parques nacionales y específicamente en el Waraira Repano.

También la Sociedad Venezolana de Ciencias Naturales rechazó cualquier cambio de uso del Parque Nacional El Ávila o Waraira Repano y solicitó tanto al Instituto Nacional de Parques como al Ministerio de Ecosocialismo “que se respete y cumpla todo el contenido del PORU vigente”.

Ante la intención abierta de las autoridades de INPARQUES de cambiar el PORU del PN Waraira Repano es importante destacar que esta normativa se ha diseñada para garantizar el resguardo no sólo de las áreas del parque en sí mismo, sino además de los diversos ecosistemas que con él se interrelacionan. De tal manera, cualquier cambio del PORU debe estar avalado por un diagnóstico participativo del parque así como del impacto socioambiental que pudiera tener. Lamentablemente, este no parece ser el espíritu del actual proceso de intento de modificación del PORU del PN Waraira Repano emprendido por las autoridades de INPARQUES para facilitar la realización de actividades de explotación de las áreas de parque por parte de empresas privadas.

Desde el OEP hacemos un llamado a la ciudadanía a estar muy atentos. Si, ante la movilización y la presión ejercida por los grupos, organizaciones, movimientos y personalidades que nos oponemos a la realización de actividades depredadoras en el parque, las autoridades deciden suspender las actividades cuestionadas y concederles el permiso en otros lugares igualmente sensibles, todos debemos activarnos en consecuencia y denunciarlos.

Exigimos que en primer lugar se garantice el cumplimiento de la normativa vigente para el resguardo del PN Waraira Repano y que ha sido sistemáticamente violentada bajo la actitud permisiva de las autoridades de INPARQUES.

También proponemos que cualquier intento de modificación del PORU vigente cumpla con los requisitos de estudios de impacto ambiental por parte de profesionales competentes en la materia, además del proceso de consulta participativa informada a todos los sectores involucrados.

[Tomado de https://www.ecopoliticavenezuela.org/2021/04/14/el-oep-ante-el-intento-de-modificar-el-uso-del-parque-nacional-waraira-repano.]

 

Opinión: Pueblos indígenas, salvaguarda de bosques y cambio climático


Vladimir Aguilar
 
Las Naciones Unidas ha confirmado lo que desde hace tiempo era una realidad inocultable. Primero, que el cambio climático vendría a constituirse en el desafío más apremiante para la humanidad en los tiempos actuales, y, segundo, que al ser los bosques los principales sumideros de gases que producen el calentamiento global, quienes en ellos habitan juegan un rol fundamental en su salvaguarda.

En el reciente Informe de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) y el Fondo para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas de América Latina y el Caribe (FILAC), Los pueblos indígenas y tribales y la gobernanza de los bosques. Una oportunidad para la acción climática en América Latina y el Caribe (2021), expertos señalan que los derechos colectivos de propiedad o usufructo reconocidos jugarán un rol fundamental en la mitigación del calentamiento global.

Lo anterior viene a reafirmar lo anunciado por Julio Berdegué (2021), Subdirector General y Representante Regional de la FAO para América Latina y el Caribe, quien reitera que, tanto los derechos territoriales efectivos reconocidos como la gobernanza territorial y los conocimientos tradicionales, son claves para la conservación de la diversidad biológica.  

Los guardianes de los bosques

Los pueblos y comunidades indígenas del mundo en general y de la Amazonía en particular, han tenido un papel protagónico en la defensa de sus territorios ancestrales y tradicionales, siendo los bosques el principal lugar de asiento de sus culturas. En esta tarea han apelado a las más variadas y diversas formas de protección, garantizando la seguridad territorial desde sus usos y costumbres.

Según el Informe de la FAO y la FILAC arriba mencionado, “(…) los pueblos indígenas y tribales, así como los bosques situados en sus territorios ancestrales, juegan un papel vital para la acción climática global y regional y para el combate a la pobreza, hambre y desnutrición en el continente. Sus territorios contienen alrededor de un tercio de todo el carbono almacenado en los bosques de América Latina y el Caribe y el 14% del carbono almacenado en los bosques tropicales a nivel mundial. Históricamente, estos bosques han sufrido mucho menos destrucción que los otros bosques de la región (…)”.

La libre determinación como estrategia de mitigación del cambio climático

La primera de estas estrategias la constituye el impulso de las jurisdicciones especiales indígenas, instancias no solo de administración de justicia sino fundamentalmente de gestión de los territorios. La segunda tiene que ver con la creación de las guardias indígenas, que cumplen la doble función de salvaguarda de los bosques y de los pueblos indígenas. Al respecto, cabe destacar la Sentencia T-030/16 de la Corte Constitucional de Colombia, la cual subraya el rol de las Guardias Indígenas como garantes de los resguardos indígenas y sus territorios. De igual manera, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), en reiteradas ocasiones ha destacado el papel de las guardias indígenas en la defensa del derecho al territorio.

Las iniciativas en cuestión se inscriben en el ejercicio del derecho fundamental a la libre determinación. Al ser esta última expresión superior del derecho a la consulta libre, previa, informada y de buena fe y del derecho al consentimiento respectivamente, los pueblos y comunidades indígenas se vienen organizando en función de la protección de las principales fuentes de vida: agua, oxígeno y biodiversidad.

Sin territorios indígenas titulados y sin la demarcación de los hábitats ancestrales y tradicionales no hay perspectiva alguna de contener el cambio climático. La preservación de los bosques pasa por el reconocimiento de los espacios ocupados por los pueblos indígenas. A la par de ello, la protección de los conocimientos tradicionales sobre los ciclos del bosque y de la naturaleza son necesarios para garantizar la continuidad de la vida en el Planeta Tierra.

Hoy en día, el ejercicio del derecho a la libre determinación pasa por la defensa del bosque amazónico junto a la puesta en práctica de las instituciones ancestrales y tradicionales de los pueblos indígenas.

La dimensión ecológica y territorial de los derechos indígenas

La noción del territorio incorpora su gestión colectiva e integral, lo cual comprende la organización social, comunitaria y familiar, así como el conjunto de normas consuetudinarias que determinan las formas de vida en los lugares ocupados de manera ancestral y tradicional por los pueblos indígenas, todo ello expresión de la libre determinación que incluye el autogobierno.

En la medida que se creen las condiciones para que este tipo de formas colectivas de gobernanza del territorio se hagan efectivas, habrá una mayor apuesta en garantizar la seguridad territorial y jurídica de los derechos indígenas, los cuales son en definitiva consustanciales con los derechos del bosque en particular, y de la madre naturaleza en general.

[Tomado de https://www.ecopoliticavenezuela.org/2021/04/08/salvaguarda-de-los-bosques-y-libre-determinacion-estrategias-de-los-pueblos-indigenas-frente-al-cambio-climatico.]


Lago de Maracaibo muere de contaminación y arrastra a Cabimas a su tumba

Erick Camargo
 
La situación de contaminación del Lago de Maracaibo ha llegado a niveles de alarma entre los pobladores de Cabimas [ciudad de la Costa Oriental del Lago y 2da.urbe en importancia del Edo.Zulia], ambientalistas y expertos. Así lo han expuesto habitantes de Cabimas, quienes denunciaron la exposición constante a restos de petróleo que cubren todas las en las inmediaciones de la ciudad.

En una entrevista periodística, Héctor Vargas indica que los daños en la Costa Oriental son irreversibles, sobre todo entre Cabimas, Lagunillas y Ciudad Ojeda, perjudicando además las actividades económicas de pesca y agricultura en la zona.

Desde el año pasado en las redes sociales se podían observar denuncias sobre los constantes derrames en la Costa Oriental del Lago, derrames que incluso inundaron las calles de barriadas de la ciudad de Cabimas. Los niveles de deterioro ambiental, que ya eran elevados, se han incrementado exuberantemente a raíz de la crisis de la industria.

Pescadores de la zona han denunciado en reiteradas ocasiones el impacto que tienen estos constantes derrames tanto en el ecosistema de la región como en la actividad de pesca que sostiene buena parte del ingreso de las comunidades que habitan la Costa Oriental del Lago.

«Para acá ha venido gente de la petrolera estatal Pdvsa, de la alcaldía y siempre salen con el cuento que van a sanear pero nunca llegan. Las poquitas veces que han venido, a los días ya está full de petróleo (…) Mientras sigan botando eso al lago, nunca parará de acercase a todas las costas«, declaró Ramón López, pescador de Cabimas.

Habitantes de la zona aseguran que esta situación se debe a la falta de mantenimiento a los balancines, lo que representa un gran daño para los manglares y las personas que viven de la pesca. En imágenes publicadas en redes sociales se puede apreciar el impacto de los constantes derrames tanto en las viviendas de la zona como en los manglares en la costa.


 

Lamentablemente la situación no genera un cuestionamiento o un replanteamiento al modelo petrolero de nuestra economía, sino más bien, hace añorar la “edad dorada” del petróleo, sin reflexionar sobre la contaminación progresiva, constante y sistemática que ya se veía en el Lago desde la tercera década del siglo XX. Así lo podemos ver en los comunicados de los principales denunciantes; así el diputado Héctor Vargas declara “Da dolor ver lo que se ha destruido por la inoperancia e irresponsabilidad de la Industria Petrolera, que es indiferente ante las denuncias de toda una población que está seriamente afectada por estos derrames petroleros”; evidenciando para él una relación entre la crisis y la contaminación.

Voceros de la comunidad denuncian el abandono de los taladros y maquinaria extractiva de la empresa PDVSA y el impacto que ello ocasiona en la naturaleza. Por parte del gobierno, el panorama es más dramático, pues se hacen de al vista gorda de toda la situación, mientras a todo transe intentan mantener operativas las instalaciones, sin medir las consecuencias ambientales de continuarlas en el estado deplorable en que se encuentran los equipos.

[Versión de nota informativa publicada en https://www.ecopoliticavenezuela.org/2021/04/08/derrames-de-petroleo-afectan-salud-de-habitantes-de-cabimas.]



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