Chile ha vivido este 3 de junio una nueva jornada de protestas contra el Gobierno del presidente ultraderechista José Antonio Kast. Las manifestaciones, que comenzaron de forma pacífica como rechazo a la reforma tributaria impulsada por el Ejecutivo, derivaron en enfrentamientos entre grupos de encapuchados y las fuerzas de seguridad, que respondieron con cañones de agua y gases lacrimógenos.
La reforma tributaria que impulsa Kast es el principal detonante de las protestas. Según la oposición y los colectivos sociales, el proyecto contempla medidas que favorecerían a las grandes empresas y a las personas más ricas, mientras recortan derechos sociales. La tensión en las calles refleja el descontento acumulado desde que Kast asumió el poder, en un país que arrastra una profunda crisis social y política desde el estallido de 2019.
La reforma tributaria que impulsa Kast es el principal detonante de las protestas. Según la oposición y los colectivos sociales, el proyecto contempla medidas que favorecerían a las grandes empresas y a las personas más ricas, mientras recortan derechos sociales. La tensión en las calles refleja el descontento acumulado desde que Kast asumió el poder, en un país que arrastra una profunda crisis social y política desde el estallido de 2019.
Las movilizaciones de este 3 de junio, las más numerosas desde la llegada de Kast al Ejecutivo, han vuelto a poner el foco en la inestabilidad política en la región iberoamericana, área de interés tradicional para España. La afinidad ideológica entre Kast y sectores conservadores españoles añade una dimensión adicional al seguimiento de estos sucesos.
Hasta el cierre de esta edición, no se han reportado heridos graves ni detenciones masivas, aunque la tensión en las calles continúa. El Gobierno de Kast no ha emitido un comunicado oficial sobre los disturbios, pero se espera que en las próximas horas el Ejecutivo se pronuncie sobre la situación.