Una nueva modalidad de fraude comercial en TikTok utiliza inteligencia artificial generativa para crear imágenes y vídeos de personas negras falsas que promocionan productos de la marca de moda rápida Shein. Según ha documentado la prensa tecnológica internacional, vendedores afiliados a la plataforma generan identidades ficticias —con nombres, biografías y apariencia física inventada— para publicar contenido patrocinado que parece auténtico, pero que en realidad es fruto de herramientas de IA como Stable Diffusion o Midjourney.
Los perfiles falsos suelen mostrar a mujeres jóvenes negras con ropa de Shein, hablando directamente a cámara o posando con los productos. En algunos casos, los vídeos incluyen discursos emotivos —como el de una supuesta artesana que llora al pedir apoyo— que buscan generar empatía y aumentar las ventas a través del enlace de afiliado que Shein ofrece a sus socios, que cobran una comisión por cada compra.
Explotación de sesgos raciales y algoritmos
La práctica, bautizada como griefing con IA por algunos analistas, explota tanto los sesgos raciales como la credulidad de los usuarios. Al generar imágenes de personas negras —un grupo históricamente infrarrepresentado en la publicidad digital— los estafadores buscan eludir los filtros de detección de contenido generado por máquina, que suelen estar entrenados con conjuntos mayoritariamente blancos. Además, el algoritmo de TikTok tiende a priorizar contenido emocional y visualmente atractivo, lo que facilita la difusión de estos vídeos falsos.
Shein, con sede en Singapur y valorada en 64.000 millones de dólares en su última ronda de financiación, ha sido objeto de críticas previas por prácticas laborales y de propiedad intelectual. La compañía no se ha pronunciado oficialmente sobre esta nueva modalidad de fraude, pero su programa de afiliados permite que cualquier usuario se registre y obtenga enlaces personalizados para promocionar sus productos a cambio de una comisión de entre el 10% y el 20%.
La IA generativa ha democratizado la creación de contenido falso a una escala sin precedentes. Ahora cualquiera puede fabricar un influencer desde cero sin necesidad de habilidades técnicas avanzadas.
El negocio de la falsificación automatizada
El fenómeno no es exclusivo de Shein ni de TikTok. En los últimos meses se han detectado casos similares en plataformas como Instagram y YouTube, donde cuentas generadas por IA promocionan desde suplementos alimenticios hasta cursos de trading. Sin embargo, la combinación de moda rápida —donde los márgenes son altos y la rotación de productos constante— con un algoritmo viral como el de TikTok ha convertido a este binomio en el caldo de cultivo perfecto para la estafa.
Los expertos en desinformación advierten de que estas prácticas no solo engañan a los consumidores, sino que también erosionan la confianza en el contenido generado por usuarios reales. Además, al explotar la apariencia de personas negras, los estafadores se apropian de una identidad racial para fines comerciales, lo que añade una dimensión ética al problema.
Por el momento, TikTok no ha confirmado medidas específicas contra este tipo de cuentas, aunque su política de contenido generado por IA exige que los vídeos sintéticos lleven una etiqueta de advertencia. La plataforma, propiedad de la china ByteDance, se enfrenta al reto de equilibrar la libertad creativa con la protección del usuario frente a fraudes cada vez más sofisticados.