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¿Y si los microbios terrestres ya colonizaron Europa? Un estudio sugiere que la vida en la luna de Júpiter podría descender de bacterias de la Tierra

30 Mayo 2026 at 16:01

Un nuevo estudio sugiere que las posibles formas de vida en Europa, la luna de Júpiter, podrían ser descendientes de bacterias terrestres que viajaron a través del espacio a bordo de granos de polvo. La investigación, publicada el 30 de mayo de 2026, refuerza la hipótesis de la panspermia interestelar y cuestiona la idea de que la vida en la Tierra sea un fenómeno único.

Según los autores del estudio, partículas de polvo expulsadas de la atmósfera terrestre por impactos de meteoritos o actividad volcánica podrían transportar microorganismos viables durante millones de años. Si estas partículas alcanzan Europa, cuya corteza de hielo alberga un océano subterráneo de agua líquida, las bacterias podrían encontrar condiciones adecuadas para prosperar.

La hipótesis cobra relevancia en un momento en que tanto Estados Unidos como China preparan misiones para explorar el sistema joviano en busca de signos de vida. De confirmarse que los organismos europeos comparten un origen terrestre, las implicaciones astrobiológicas serían profundas: la vida podría ser un fenómeno común en el sistema solar, pero también haría más compleja la distinción entre vida nativa y contaminación biológica.

El estudio se basa en modelos de dispersión de polvo interestelar que muestran que las bacterias pueden sobrevivir a la radiación y al vacío del espacio si viajan protegidas dentro de granos minerales. Los investigadores señalan que la luna Europa es un destino especialmente plausible por su océano global y la relativa cercanía a la Tierra en escalas astronómicas.

Aunque todavía no hay evidencia directa de vida en Europa, la investigación orienta las futuras misiones a buscar firmas biológicas compatibles con la vida terrestre, en lugar de asumir una bioquímica completamente diferente. La posibilidad de que seamos nosotros mismos —o nuestros microbios— los que hayamos colonizado otros mundos añade una dimensión inesperada a la exploración espacial.

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