La Iglesia Católica ha elevado a los altares a un grupo de 11 nuevos beatos en una ceremonia celebrada este sábado 6 de junio de 2026. Entre ellos figuran nueve sacerdotes salesianos que fueron martirizados por los nazis durante la Segunda Guerra Mundial en Polonia, así como dos sacerdotes checos ejecutados por el régimen comunista en la década de 1950.
La beatificación reconoce oficialmente el martirio de estos cristianos, asesinados por odio a la fe. Según informó la Congregación para las Causas de los Santos, el acto se enmarca en el proceso de justicia histórica que la Iglesia viene realizando para honrar a quienes dieron su vida en contextos de persecución religiosa.
Un acto de memoria y fidelidad
Los nueve salesianos fueron ejecutados durante la ocupación nazi de Polonia, en un período en que la Iglesia católica polaca sufrió una dura represión. Los dos beatos checos, por su parte, murieron en prisión o ejecutados por las autoridades comunistas entre 1951 y 1952. La ceremonia de beatificación fue presidida por un delegado del papa Francisco, aunque no se ha especificado la sede del evento.
Con estos 11 nuevos beatos, la Iglesia continúa su labor de reconocimiento de los mártires del siglo XX, una etapa marcada por los totalitarismos que segaron la vida de numerosos cristianos en Europa. Según el Vaticano, este proceso de beatificación responde a la solicitud de diversas diócesis que han recopilado testimonios y documentos sobre la vida y muerte de estos siervos de Dios. La fecha de su memoria litúrgica se determinará en los próximos meses por la Congregación para el Culto Divino.