La NASA ha declarado formalmente el fin de la misión MAVEN (Mars Atmosphere and Volatile Evolution), que orbitaba Marte desde 2014, tras permanecer seis meses sin comunicación con el control de tierra. El anuncio, realizado el 4 de junio de 2026, pone punto final a una misión que durante más de una década estudió la atmósfera superior del planeta rojo.
Un fallo técnico sin resolver
La nave espacial dejó de enviar señales a finales de diciembre de 2025. Desde entonces, los ingenieros de la NASA intentaron restablecer el contacto mediante diversas maniobras y procedimientos de emergencia, pero todos los intentos resultaron infructuosos. Según la agencia espacial estadounidense, la causa exacta del fallo sigue sin determinarse y las investigaciones continúan.
MAVEN, lanzada en noviembre de 2013, alcanzó la órbita marciana en septiembre de 2014. Su objetivo principal era estudiar la pérdida de la atmósfera de Marte a lo largo del tiempo, proporcionando datos clave sobre la evolución climática del planeta.
La pérdida de comunicación durante un periodo tan prolongado nos ha llevado a tomar la difícil decisión de dar por terminada la misión, afirmó un portavoz de la NASA en un comunicado oficial.
Legado científico y futuro
Durante su operación, MAVEN ayudó a los científicos a comprender cómo el viento solar ha ido erosionando la atmósfera marciana durante miles de millones de años, transformando Marte de un mundo potencialmente habitable al desierto frío y árido que es hoy. Los datos recopilados seguirán siendo analizados durante años, según la NASA.
El fin de MAVEN no afecta al resto de misiones activas en Marte, como el rover Perseverance o el helicóptero Ingenuity, que continúan operando con normalidad. No obstante, el incidente subraya los riesgos inherentes a la exploración espacial, especialmente en misiones de larga duración. La NASA ya ha iniciado la revisión de los protocolos de comunicación para futuras misiones al planeta rojo.