Al menos tres personas han muerto en un ataque ucraniano contra la península de Crimea, según informaron este jueves las autoridades prorrusas en la región anexionada. El bombardeo se produce un día después de que Kiev atacara instalaciones energéticas y militares en San Petersburgo durante el principal foro económico de Rusia, intensificando la presión sobre Moscú en territorio ocupado y dentro de sus fronteras.
El secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, advirtió de un riesgo “real” de escalada tras la ofensiva ucraniana en el Báltico y Crimea, mientras que el Gobierno ucraniano justificó los ataques como una represalia por la intensificación de los bombardeos rusos contra su infraestructura civil. Fuentes próximas al Ministerio de Defensa ucraniano señalaron a la agencia France 24 que las operaciones forman parte de una estrategia para debilitar la capacidad logística y militar de Rusia en profundidad.
La ofensiva sobre San Petersburgo y Crimea
El ataque del miércoles contra San Petersburgo, la segunda ciudad más grande de Rusia, alcanzó depósitos de combustible y una subestación eléctrica, según confirmaron fuentes del Kremlin. El ataque coincidió con el Foro Económico Internacional de San Petersburgo, un evento clave para la diplomacia rusa. Al día siguiente, drones y misiles ucranianos impactaron contra objetivos en Crimea, donde las autoridades prorrusas reportaron las víctimas mortales y daños en infraestructuras civiles.
Ucrania describe estos bombardeos como una respuesta proporcionada a los ataques rusos que, según Kiev, han matado a decenas de civiles en las últimas semanas en Járkov y Odesa. “No permitiremos que Rusia siembre la muerte en nuestras ciudades sin consecuencias”, declaró un portavoz del Ejército ucraniano en un comunicado citado por la agencia France 24.
Reacciones internacionales y riesgo de escalada
La Casa Blanca, a través del secretario de Estado Marco Rubio, expresó su preocupación por el riesgo de una escalada incontrolada. “Cada día que pasa vemos cómo la guerra se extiende a nuevos escenarios. El riesgo de que un ataque alcance a un país de la OTAN es real”, advirtió Rubio en una rueda de prensa. La UE, por su parte, reiteró su apoyo a la defensa de Ucrania, pero instó a ambas partes a evitar objetivos civiles.
España, como aliado de la OTAN, sigue de cerca estos acontecimientos. Fuentes del Ministerio de Asuntos Exteriores español declinaron hacer comentarios directos, pero recordaron que España condena las “anexiones ilegales” de territorio ucraniano por parte de Rusia y respalda el derecho de Ucrania a defenderse dentro de los límites del derecho internacional humanitario.