🔒
Hay nuevos artículos disponibles. Pincha para refrescar la página.
AnteayerKolectivas

I° FESTIVAL POR LA PAZ

📢 No al Rearme. No al Genocidio.

🇵🇸🕊 El sábado 28 de marzo celebraremos en Sevilla el primer Festival por la Paz.

🎼 Un festival con música, teatro y poesía gracias a músicos y actores que compartirán su arte por la Paz, contra el rearme y contra el genocidio del pueblo palestino.

✌🇵🇸 Con este evento celebraremos también el Día de la Tierra Palestina, una conmemoración en la que los palestinos abrazan las tierras de sus ancestros, su identidad y su existencia.

✊🔥Vente al Alamillo a un acto de reivindicación y arte por la PAZ con Teatro La Tralla y la música de:

🔻Dj Makei

🔻Alfonso del Valle

🔻Miguel Bueno

🔻LucCas

🔻Noemí Martínez Chico

🔻Gautama del Campo

🔻Las Asarvahá

🔻Back Noise

🔻Futuro compás

✌🏽 ¡No faltes!

🎟 La entrada es gratuita.

🥙 Y también habrá comida y bebida.

📍 Parque del Alamillo (Explanada del Hórreo)

📆 Sábado 28 de marzo de 2026

🕐 De 11:30h a 19:00h

✊🏽🇵🇸 ¡La cultura es resistencia!

redantimilitarista

📢

🇵🇸

🕊️

🎼

✌️

🔥

🔻

✌🏽

🎟️

🥙

📍

📆

🕐

✊🏽

Manifiesto ante la base naval de Rota, en solidaridad con el pueblo Palestino

Hoy volvemos a salir a las calles en todo el Estado, y hoy nos concentramos aquí,  delante de la base naval de Rota, por el pueblo palestino.

Su lucha por la vida, la dignidad y la justicia es también la nuestra.

Estamos aquí para denunciar 78 años de colonización, ocupación militar, apartheid y genocidio del régimen sionista de Israel contra el pueblo palestino.

Estamos aquí porque la impunidad continúa.

Porque las complicidades continúan.

Y porque la solidaridad no se detiene.

Hoy seguimos clamando: No en nuestro nombre.

Y no estamos en un lugar cualquiera para hacerlo.

Rota no es un espacio neutral.

Esta base militar es un enclave estratégico del entramado bélico global liderado por Estados Unidos, un nodo fundamental de la OTAN y una pieza clave de la logística militar en el Mediterráneo. Desde aquí se proyecta poder militar, se facilitan despliegues, se sostienen alianzas armadas. Aquí se materializa la responsabilidad directa de nuestros gobiernos en guerras que destruyen pueblos enteros. Esta base forma parte del engranaje que sostiene el genocidio del pueblo palestino.

Y esa responsabilidad no es abstracta ni lejana.

Aquí, aviones militares cruzan nuestro cielo.

Barcos de guerra atraviesan nuestro mar.

Soldados se concentran en esta base militar.

Y sabemos que este mismo poder militar es el que arrasa Gaza, el que bombardea, el que asedia, el que mata.

Nada de esto es casual. Responde a una estrategia política y colonial bien definida, con responsables concretos.

El plan impulsado por Donald Trump junto al régimen israelí no es un plan de paz. Es una nueva imposición colonial, que busca legitimar el genocidio, la anexión y la limpieza étnica. Pretende rediseñar Palestina sin el pueblo palestino, reduciéndola a enclaves fragmentados, sin soberanía ni futuro.

El futuro de Palestina solo puede decidirlo el pueblo palestino.

Pese al llamado “alto el fuego”, Israel sigue asesinando, bombardeando, bloqueando la entrada de ayuda humanitaria. Ha convertido el invierno en otra arma de guerra. En la Franja de Gaza, niñas y niños están muriendo de frío, mientras la lluvia y el viento inundan tiendas precarias donde sobreviven personas desplazadas una y otra vez, después de haber perdido sus casas, sus barrios, sus familias.

El genocidio continúa también en Cisjordania, donde la violencia extrema de colonos armados, protegidos por el ejército israelí, se ha intensificado como nunca. Pueblos enteros están siendo destruidos, las detenciones arbitrarias se multiplican y la limpieza étnica avanza día tras día.

Mientras todo esto ocurre, los Estados que se dicen democráticos siguen sosteniendo la maquinaria de guerra. Estados Unidos, actor central del genocidio, utiliza bases como esta para mantener su poder militar global. España, a través de acuerdos militares y de defensa, sigue formando parte de esa arquitectura bélica. Y eso nos interpela directamente.

Más de dos años de exterminio retransmitido en directo y del colapso del derecho internacional tienen consecuencias globales. La impunidad se expande. Vemos cómo Donald Trump, partícipe directo del genocidio contra el pueblo palestino, actúa con total impunidad también en otros territorios. Por eso decimos con claridad: luchar por la libertad de Palestina es luchar por la libertad de todos los pueblos.

A esta violencia se suma ahora un nuevo ataque: la prohibición de al menos 37 ONG internacionales que prestan ayuda humanitaria en Gaza, Cisjordania y Jerusalén Este. Esta decisión implica el cierre de hospitales de campaña, la interrupción de la distribución de alimentos y agua, el colapso de la atención psicosocial y la desaparición de mecanismos básicos de protección para la infancia y las personas más vulnerables.

Privar de ayuda humanitaria a una población bajo asedio es un crimen más.
Y criminalizar la solidaridad es otra cara del genocidio.

Nuestra presión popular ha dado algunos resultados. Desde barrios, universidades, centros de trabajo y espacios culturales, los pueblos estamos diciendo alto y claro que no vamos a normalizar relaciones con un Estado genocida. Cada boicot, cada acción, cada denuncia eleva el coste político de la complicidad.

Pero no es suficiente.

El Gobierno español y muchas instituciones siguen colaborando con Israel y sus empresas, manteniendo relaciones económicas, militares, diplomáticas, culturales y académicas. Siguen existiendo excepciones, opacidad y puertas traseras que permiten que el comercio de armas y la cooperación militar continúen.

Esa complicidad mata.

Las amenazas de Estados Unidos contra los países que impiden el atraque de buques que alimentan el genocidio son chantaje político. Impedir el tránsito de material militar no es una opción política: es una obligación legal según el derecho internacional humanitario y la Convención para la Prevención y la Sanción del Delito de Genocidio.

En la noche de Navidad, el gobierno de coalición cedió a la presión de la empresa militar Airbus y activó la cláusula de excepcionalidad del Real Decreto‑Ley para adquirir material de defensa y doble uso destinado a Israel, bajo el argumento de intereses industriales y estratégicos. Mientras se proclama apoyo al pueblo palestino, se legitima, de facto, el genocidio.

Esta decisión es ilegal, ilegítima e inmoral. El derecho internacional es claro: ante un genocidio, los Estados tienen la obligación de no colaborar ni facilitar crímenes internacionales. Tras dos años en las calles exigiendo el fin del comercio de armas con Israel, la doble moral del Gobierno queda patente al combinar gestos diplomáticos con excepciones al embargo, priorizando beneficios económicos y estratégicos sobre la vida humana.

Cumplir el derecho internacional y no ser cómplices de un genocidio no es negociable, se cumple, aun cuando implique resistir presiones o amenazas de cualquier potencia. Las bases militares, los puertos, los acuerdos de defensa y las excepciones legales no pueden estar por encima de la vida.

Por eso estamos hoy aquí, delante de esta base militar.

Porque nuestro silencio también sería complicidad.

Porque cada acto cuenta.

Porque cada boicot importa.

Porque cada presión funciona.

Exigimos:

  • Fin al genocidio: retirada israelí, entrada de ayuda humanitaria, juicio a los crímenes de guerra y de lesa humanidad, liberación de todas las personas presas palestinas y derecho al retorno a las palestinas palestinas.
  • Embargo integral y retroactivo de armas a Israel, que incluya venta, compra, tránsito, subcontrataciones y cualquier tipo de colaboración militar o de seguridad.
  • Ruptura total de relaciones diplomáticas, académicas, económicas, deportivas y culturales con Israel.
  • Sanciones internacionales al régimen de apartheid israelí y apoyo a las demandas judiciales ante la Corte Internacional de Justicia y el Tribunal Penal Internacional.
  • Derogación de la Ley Mordaza y fin de la criminalización de la solidaridad con Palestina y de quienes defienden los derechos humanos.

¡Embargo de armas integral y ruptura total de relaciones con Israel!
 Desde el río hasta el mar, Palestina será libre.

redantimilitarista

I° FESTIVAL POR LA PAZ

📢 No al Rearme. No al Genocidio.

🇵🇸🕊 El sábado 28 de marzo celebraremos en Sevilla el primer Festival por la Paz.

🎼 Un festival con música, teatro y poesía gracias a músicos y actores que compartirán su arte por la Paz, contra el rearme y contra el genocidio del pueblo palestino.

✌🇵🇸 Con este evento celebraremos también el Día de la Tierra Palestina, una conmemoración en la que los palestinos abrazan las tierras de sus ancestros, su identidad y su existencia.

✊🔥Vente al Alamillo a un acto de reivindicación y arte por la PAZ con Teatro La Tralla y la música de:

🔻Dj Makei

🔻Alfonso del Valle

🔻Miguel Bueno

🔻LucCas

🔻Noemí Martínez Chico

🔻Gautama del Campo

🔻Las Asarvahá

🔻Back Noise

🔻Futuro compás

✌🏽 ¡No faltes!

🎟 La entrada es gratuita.

🥙 Y también habrá comida y bebida.

📍 Parque del Alamillo (Explanada del Hórreo)

📆 Sábado 28 de marzo de 2026

🕐 De 11:30h a 19:00h

✊🏽🇵🇸 ¡La cultura es resistencia!

Manifiesto ante la base naval de Rota, en solidaridad con el pueblo Palestino

Hoy volvemos a salir a las calles en todo el Estado, y hoy nos concentramos aquí,  delante de la base naval de Rota, por el pueblo palestino.

Su lucha por la vida, la dignidad y la justicia es también la nuestra.

Estamos aquí para denunciar 78 años de colonización, ocupación militar, apartheid y genocidio del régimen sionista de Israel contra el pueblo palestino.

Estamos aquí porque la impunidad continúa.

Porque las complicidades continúan.

Y porque la solidaridad no se detiene.

Hoy seguimos clamando: No en nuestro nombre.

Y no estamos en un lugar cualquiera para hacerlo.

Rota no es un espacio neutral.

Esta base militar es un enclave estratégico del entramado bélico global liderado por Estados Unidos, un nodo fundamental de la OTAN y una pieza clave de la logística militar en el Mediterráneo. Desde aquí se proyecta poder militar, se facilitan despliegues, se sostienen alianzas armadas. Aquí se materializa la responsabilidad directa de nuestros gobiernos en guerras que destruyen pueblos enteros. Esta base forma parte del engranaje que sostiene el genocidio del pueblo palestino.

Y esa responsabilidad no es abstracta ni lejana.

Aquí, aviones militares cruzan nuestro cielo.

Barcos de guerra atraviesan nuestro mar.

Soldados se concentran en esta base militar.

Y sabemos que este mismo poder militar es el que arrasa Gaza, el que bombardea, el que asedia, el que mata.

Nada de esto es casual. Responde a una estrategia política y colonial bien definida, con responsables concretos.

El plan impulsado por Donald Trump junto al régimen israelí no es un plan de paz. Es una nueva imposición colonial, que busca legitimar el genocidio, la anexión y la limpieza étnica. Pretende rediseñar Palestina sin el pueblo palestino, reduciéndola a enclaves fragmentados, sin soberanía ni futuro.

El futuro de Palestina solo puede decidirlo el pueblo palestino.

Pese al llamado “alto el fuego”, Israel sigue asesinando, bombardeando, bloqueando la entrada de ayuda humanitaria. Ha convertido el invierno en otra arma de guerra. En la Franja de Gaza, niñas y niños están muriendo de frío, mientras la lluvia y el viento inundan tiendas precarias donde sobreviven personas desplazadas una y otra vez, después de haber perdido sus casas, sus barrios, sus familias.

El genocidio continúa también en Cisjordania, donde la violencia extrema de colonos armados, protegidos por el ejército israelí, se ha intensificado como nunca. Pueblos enteros están siendo destruidos, las detenciones arbitrarias se multiplican y la limpieza étnica avanza día tras día.

Mientras todo esto ocurre, los Estados que se dicen democráticos siguen sosteniendo la maquinaria de guerra. Estados Unidos, actor central del genocidio, utiliza bases como esta para mantener su poder militar global. España, a través de acuerdos militares y de defensa, sigue formando parte de esa arquitectura bélica. Y eso nos interpela directamente.

Más de dos años de exterminio retransmitido en directo y del colapso del derecho internacional tienen consecuencias globales. La impunidad se expande. Vemos cómo Donald Trump, partícipe directo del genocidio contra el pueblo palestino, actúa con total impunidad también en otros territorios. Por eso decimos con claridad: luchar por la libertad de Palestina es luchar por la libertad de todos los pueblos.

A esta violencia se suma ahora un nuevo ataque: la prohibición de al menos 37 ONG internacionales que prestan ayuda humanitaria en Gaza, Cisjordania y Jerusalén Este. Esta decisión implica el cierre de hospitales de campaña, la interrupción de la distribución de alimentos y agua, el colapso de la atención psicosocial y la desaparición de mecanismos básicos de protección para la infancia y las personas más vulnerables.

Privar de ayuda humanitaria a una población bajo asedio es un crimen más.
Y criminalizar la solidaridad es otra cara del genocidio.

Nuestra presión popular ha dado algunos resultados. Desde barrios, universidades, centros de trabajo y espacios culturales, los pueblos estamos diciendo alto y claro que no vamos a normalizar relaciones con un Estado genocida. Cada boicot, cada acción, cada denuncia eleva el coste político de la complicidad.

Pero no es suficiente.

El Gobierno español y muchas instituciones siguen colaborando con Israel y sus empresas, manteniendo relaciones económicas, militares, diplomáticas, culturales y académicas. Siguen existiendo excepciones, opacidad y puertas traseras que permiten que el comercio de armas y la cooperación militar continúen.

Esa complicidad mata.

Las amenazas de Estados Unidos contra los países que impiden el atraque de buques que alimentan el genocidio son chantaje político. Impedir el tránsito de material militar no es una opción política: es una obligación legal según el derecho internacional humanitario y la Convención para la Prevención y la Sanción del Delito de Genocidio.

En la noche de Navidad, el gobierno de coalición cedió a la presión de la empresa militar Airbus y activó la cláusula de excepcionalidad del Real Decreto‑Ley para adquirir material de defensa y doble uso destinado a Israel, bajo el argumento de intereses industriales y estratégicos. Mientras se proclama apoyo al pueblo palestino, se legitima, de facto, el genocidio.

Esta decisión es ilegal, ilegítima e inmoral. El derecho internacional es claro: ante un genocidio, los Estados tienen la obligación de no colaborar ni facilitar crímenes internacionales. Tras dos años en las calles exigiendo el fin del comercio de armas con Israel, la doble moral del Gobierno queda patente al combinar gestos diplomáticos con excepciones al embargo, priorizando beneficios económicos y estratégicos sobre la vida humana.

Cumplir el derecho internacional y no ser cómplices de un genocidio no es negociable, se cumple, aun cuando implique resistir presiones o amenazas de cualquier potencia. Las bases militares, los puertos, los acuerdos de defensa y las excepciones legales no pueden estar por encima de la vida.

Por eso estamos hoy aquí, delante de esta base militar.

Porque nuestro silencio también sería complicidad.

Porque cada acto cuenta.

Porque cada boicot importa.

Porque cada presión funciona.

Exigimos:

  • Fin al genocidio: retirada israelí, entrada de ayuda humanitaria, juicio a los crímenes de guerra y de lesa humanidad, liberación de todas las personas presas palestinas y derecho al retorno a las palestinas palestinas.
  • Embargo integral y retroactivo de armas a Israel, que incluya venta, compra, tránsito, subcontrataciones y cualquier tipo de colaboración militar o de seguridad.
  • Ruptura total de relaciones diplomáticas, académicas, económicas, deportivas y culturales con Israel.
  • Sanciones internacionales al régimen de apartheid israelí y apoyo a las demandas judiciales ante la Corte Internacional de Justicia y el Tribunal Penal Internacional.
  • Derogación de la Ley Mordaza y fin de la criminalización de la solidaridad con Palestina y de quienes defienden los derechos humanos.

¡Embargo de armas integral y ruptura total de relaciones con Israel!
 Desde el río hasta el mar, Palestina será libre.

Medios Sociales online: Libertad de Expresión Más que Nunca

Algunas redes socialesHay muchos tipos de medios sociales y mucha gente los usa sin tener muy clara la definición de medio social online (social media) o red social (ni falta que hace). La facilidad de acceso a Internet, y la gratuidad de estos medios cibernéticos ha hecho que cada vez se una más y más gente a este fenómeno de alcance planetario. Cada vez es más frecuente usar los nombres de estos medios en conversaciones coloquiales: Facebook, Tuenti, Google+, Hi5, Bebo, LinkedIn, YouTube, Twitter

Estas redes, inundan la Red de opiniones de todo tipo, difunden noticias (también falsas), establecen relaciones personales (no siempre positivas), colaboraciones (algunas estériles)… y abren un sinfín de posibilidades, y herramientas para cambiar nuestra sociedad mundial (a mejor o peor). Un ejemplo son las ciberactuaciones que, aunque algunos lo dudan, realmente son muy útiles, y se difunden por Internet usando plataformas como Change, AVAAZ, eFIRMAS, FirmasOnline… además de las que promueven algunas ONG como Amnistía Internacional, o GreenPeace, por citar sólo dos.

El Nobel de la Paz chino Liu Xiaobo alabó Internet: «Internet es verdaderamente un regalo del cielo para que la gente china pueda defender sus derechos». Pero no es sólo la gente china. Los ciudadanos de todo el mundo están recibiendo ahora libremente noticias que antes apenas tenían repercusión, y eso pone nerviosos a muchos poderosos que ven que se les va de las manos el control que ejercían con sus medios típicos (televisión, radio, prensa…) alejándose de su deseado control de la sociedad (y de su Nuevo Orden Mundial, NWO, o República Universal). ¿Hubiera sido posible el movimiento 15M sin internet?

Desde estas líneas queremos lanzar un mensaje de agradecimiento sincero a todos aquellos que facilitan que todo esto sea así, y a todos aquellos que ponen su esfuerzo en una difusión de información limpia (sin falsedades, ni manipulaciones). En particular, mi agradecimiento a WordPress, por dar cobertura gratuita a este humilde BlogSOStenible, y también a otras redes donde también estamos, y donde difundimos otras noticias, e ideas: en Twitter somos @blogsostenible, y también estamos en Facebook, con varios miles de seguidores entre estas tres vías.

Todo tiene también su contrapunto… estos servicios son gratuitos pero notamos cada vez más la presencia de publicidad, que nos incita a comprar y comprar… la perfección es complicada. Recordamos las palabras de El Roto, cuando insinuaba que la incitación al consumo debería pagar un impuesto ecológico (y eso de publicidad, un segundo cerebro).

Las nuevas tecnologías nos permiten unirnos en grupos con intereses afines. ¡Vamos a unirnos, para forzar un cambio hacia una sociedad SOStenible! Pero no basta sólo con unirse e informarse en redes sociales, hace falta también pasar a la ACCIÓN, como sugiere Annie Leonard en sus famosos vídeos documentales (por ejemplo, haciendo voluntariado en algún colectivo).

Teatro Antimilitarista: (12) La clase de Historia

1 Febrero 2026 at 00:00
Por: (tortuga)

Maxi de Diego: Teatro antimilitarista (contra las guerras y sus secuaces)
Selección de poemas y pequeñas obras teatrales de temática antimilitarista.


Tristes guerras
si no es amor la empresa.
Tristes, tristes.

Tristes armas
si no son las palabras.
Tristes, tristes.

Tristes hombres
si no mueren de amores.
Tristes, tristes.

Miguel Hernández


La clase de Historia

Al finalizar la clase, en el aula.

ALUMNA: ¿Puedo hablar con usted?
PROFESORA: Por favor, llámame de tú.
ALUMNA: No sé si voy a poder.
PROFESORA: Inténtalo.
ALUMNA: Necesito preguntarle algo, pero me da corte.
PROFESORA: Adelante. Me gustan las preguntas.
ALUMNA: Bueno... ¿Se va a pasar todo el curso hablándonos de guerras?
PROFESORA: Claro, es la Historia. Además, están en el currículo.
ALUMNA: Pues vaya mierda. (Pausa. Se miran.) Disculpe, no me gusta hablar así a los profesores.
PROFESORA: No te preocupes. A mí también se me escapa a veces. Aunque haces bien en cuidar tu lenguaje. Los jóvenes últimamente estáis muy descuidados en eso.
ALUMNA: ¿Y usted cómo lo sabe? ¿Qué sabe usted de los jóvenes?
PROFESORA: Bueno, trabajo con vosotros.
ALUMNA: Pero eso no es suficiente para conocernos.
PROFESORA: Sí, claro, tienes parte de razón. (Pausa.) Pero en lo de las guerras... Creo que te queda mucho curso para oír hablar de ellas. Acabamos de empezar. ¿Tienes algún motivo especial para tu protesta?
ALUMNA: Soy antimilitarista.
PROFESORA: (Sorprendida.) ¿Tú? ¿Antimilitarista? ¿A tu edad? Me dejas de piedra. Vaya, antimilitarista, nada más y nada menos. Son palabras mayores.
ALUMNA: ¿Se está burlando de mí?
PROFESORA: No, disculpa. Nada más lejos de mi intención. Pero llevo veinte años dando clase y nunca ningún alumno se había dirigido a mí presentándose así.
ALUMNA: A lo mejor usted no facilitaba que alguien se lo dijera.
PROFESORA: Es posible. (Pausa.) ¿Has pensado que alguien antimilitarista debe conocer el militarismo y sus guerras para criticarlas mejor?
ALUMNA: Sí, claro. Pero usted, como todos los profes de Historia, no nos habla desde esa perspectiva. Se limita a enumerar enfrentamientos bélicos para que nos los aprendamos de memoria para los exámenes.
PROFESORA: Vaya, también cuestionas los métodos educativos.
ALUMNA: (Se ríe.) Métodos educativos..., métodos represivos.
PROFESORA: ¿Cómo?
ALUMNA: Ese es otro tema. Y se acaba el recreo. He venido a pedirle que si habla de las guerras lo haga con una perspectiva antimilitarista. Háblenos de los intereses que las provocaron y de sus consecuencias. De los sufrimientos que causaron. Del papel que desempeñaron los ejércitos y cómo estaban formados. De sus roles como atacantes destructores o de defensores fracasados. De la influencia en la sociedad de los gastos militares.
PROFESORA: No se puede decir que no has reflexionado, a pesar de tu edad.
ALUMNA: Deje de hablar de mi edad. Tengo la edad suficiente para saber distinguir lo que es propaganda militarista.
PROFESORA: Tampoco era esa mi intención. Pero te aseguro que voy a tener en cuenta lo que me dices. No te lo vas a creer, pero alguna vez había pensado en darle otro enfoque a mis clases. Esta conversación tal vez sirva para animarme a darles una vuelta. Te lo agradezco. (Pausa. Se miran.) ¿Puedo preguntarte algo? ALUMNA: Sí, claro.
PROFESORA: ¿Esta es una reflexión individual o formas parte de algún grupo?
ALUMNA: Formo parte de un colectivo de estudio de la noviolencia como alternativa al militarismo.
PROFESORA: Me admira que a tu edad... Disculpa. Me admira tu interés. No sabía que mis alumnos tuvieran esas inquietudes.
ALUMNA: A veces tenemos que actuar en la clandestinidad.
PROFESORA: ¿Por?
ALUMNA: Otro día hablamos, se acaba el recreo.
PROFESORA: Vale, cuando quieras.
ALUMNA: O cuando quieras... tú.
PROFESORA: Sí, claro.
ALUMNA: Hasta mañana.
PROFESORA: Hasta mañana.

(Sale la ALUMNA. La PROFESORA, pensativa, la mira salir. OSCURO rápido sobre el sonido del timbre.)

Apoyo a Educarueca

6 Agosto 2025 at 21:02
Por: Eva
Ante los ataques que está sufriendo la web de educarueca.org, la Asamblea Antimilitarista de Madrid queremos manifestar nuestro apoyo. En las últimas horas ha sufrido varios ataques DdoS que hace que haya permanecido caída varias horas. Educarueca lleva años siendo un referente en la educación para la paz, recogiendo ingente cantidad de materiales para trabajar Leer más ...
  • No hay más artículos
❌